Un esquimal en Nueva York

2004.24.31246Robert Edwin Peary (1856-1920) es uno de los más famosos exploradores polares. Este ingeniero y marino americano anunció que alcanzó el Polo Norte el 6 de abril de 1909. Sin embargo, la evaluación de sus diarios por Wally Herbert en 1989, otro explorador polar, concluyó que no consiguió llegar al Polo aunque es posible que se quedase a tan solo 100 km de alcanzar el objetivo de su vida.

Cortázar y el hombre del diluvio

mexican-axolotl_780_600x450El ajolote o axolotl (Ambystoma mexicanum) es una bestia única y atractiva: la cabeza grande, sus ojos redondos, pequeños y sin parpados, como si siempre te miraran con asombro; una boca curvada en una sonrisa perpetua, las branquias naciendo del cuello como ramas de coral, el cuerpo de buen tamaño, la piel de colores diversos, del blanco al rosa al gris  y una cola que le asemeja a lo que realmente es: un renacuajo gigantesco. Son

Cajal, militar

militar-cabezaLa llamada ley Castelar decretó, atendiendo a la delicada situación de España con tres conflictos armados simultáneos: la tercera guerra carlista, la sublevación cantonal y la Guerra de los Diez Años en Cuba, que todo joven español sano tenía que cumplir el servicio militar obligatorio. Cajal no fue una excepción. En 1883 con 21 años y la carrera de medicina recién acabada se vio «haciendo vida de cuartel, comiendo rancho y realizando los ejercicios... ».

Cajal, esposo

cajal09Cajal vivía un momento personal y familiar complicado cuando conoció a su futura esposa. Su salud era muy frágil y había tenido que pasar varios meses en los balnearios de Panticosa y San Juan de la Peña intentando recuperarse de una grave afección pulmonar. Se había visto en riesgo de muerte y, por primera vez, se sintió abatido y desesperanzado.

Cajal, tertuliano

cafe1«El café –escribió don Benito Pérez Galdós-  es como una gran feria en la cual se cambian infinitos productos del pensamiento humano. La mitad por lo menos de la historia española del último siglo se ha fabricado en los divanes de los cafés. Quitadles los divanes de los cafés al siglo XIX y ese siglo pasará a ser ininteligible». Cajal fue un enorme aficionado, toda su vida, a las tertulias, a esas reuniones de amigos —la peña— que dispuestos en torno a una mesa y unas tazas de líquido humeante hablaban de arte, de ciencia, de política, de lo que fuera, en condiciones ideales con amenidad y buen gusto.

Cajal, profesor

DSCN9005A pesar de haber conseguido más logros que ninguno, Cajal se denominaba a sí mismo «el más humilde de los profesores de España». No era falsa modestia, abominaba de los numerosos homenajes que tuvo en vida y lo único que pedía era que no le robaran el tiempo que necesitaba para seguir trabajando. La humildad era realmente una de sus virtudes.

Achúcarro

AchucarroEs una alegría y una decisión justa que el principal centro de investigación en Neurociencia del País Vasco haya sido bautizado con el nombre de Nicolás Achúcarro. Achúcarro fue un gran científico y mejor persona, y tuvo una prometedora carrera malograda por su temprana muerte a los 37 años.

Cajal, microbiólogo

Que-son-las--redLa Europa de Cajal ve nacer, a una velocidad explosiva, una nueva ciencia: la Microbiología. Los trabajos de Louis Pasteur en Francia y de Robert Koch en Alemania han abierto un mundo inexplorado, un camino prometedor que abre posibilidades inéditas en la prevención, seguimiento y curación de algunas de las enfermedades más temibles y más frecuentes: la tuberculosis, la rabia, el cólera, el sarampión, la difteria…

Cajal, escéptico

ramoncajal_02-redCajal se acerca al estudio de los fenómenos paranormales en un totum revolutum junto con el hipnotismo, los fenómenos de sugestión y claros problemas mentales como las manías o la histeria. En principio considera una obligación del científico explorar las fronteras del conocimiento y dedica tiempo, esfuerzo y dinero al estudio de los sucesos parapsicológicos trabajando sin dudarlo con las personas que dicen tener capacidades sobrenaturales, que afirman estar en contacto con el mundo de los espíritus, los médiums.

Cajal, fotógrafo

mano_cerradaLa primera noticia que conocemos de Cajal en relación con la fotografía o, al menos con su fundamento óptico, se produce cuando siendo un niño travieso —sus caricaturas corren de mano en mano y no para de charlar con los compañeros—  es castigado a quedarse encerrado en clase en su escuela de Ayerbe. En el aula en penumbra, Cajal hace un descubrimiento sorprendente: la luz que entra por una grieta de la contraventana proyecta sobre el techo, cabeza abajo y con sus naturales colores, las personas y caballerías que pasan por el exterior. Es una cámara oscura.

Cajal, ajedrecista

importancia-del-ajedrez-254x300Cajal fue un gran aficionado al ajedrez y jugó, a buen nivel, durante muchos años. Se sabe que, de vuelta de Cuba, estaba precisamente jugando al ajedrez en el café iberia del Paseo de la Independencia de Zaragoza, cuando sufrió una hemoptisis —vómitos de sangre—, que le hicieron trasladarse al balneario de Panticosa para buscar su recuperación.

Cajal, inventor

ramon-y-cajal-02-wpCajal fue una persona enormemente curiosa, muy abierto a la innovación, creativo, muy atento a los nuevos avances científicos que se producían en las naciones más avanzadas del planeta y deseoso, a menudo, de poner manos a la obra, experimentar por sí mismo el funcionamiento de las técnicas y aparatos disponibles y utilizar su inteligencia para perfeccionar la creciente oferta de nuevas máquinas.

Opio

scopeOpiumPoppyEn la Cueva de los Murciélagos de Zuheros (Córdoba), una caverna donde hay grabados murales de hace 18.000 años y fue después asentamiento neolítico se han hallado cápsulas de la adormidera, Papaver somniferum, una parte de la planta sin valor alimenticio pero de donde se obtiene el opio.

Cajal, político

cajal1Pedro Sainz Rodríguez, político, literato y editor dijo en 1986: «Ramón y Cajal estuvo siempre al margen de la política. Toda su preocupación pública fue la del desarrollo científico de España». Si aplicamos el término política a la actividad partidista de los que buscan gobernar, Cajal no hizo política. Si la interpretamos como la implicación del ciudadano en los asuntos públicos, un quehacer destinado al bien común, Cajal fue un político eminente, sirviendo en varias instituciones.