Aromaterapia en el autismo

La aromaterapia es una terapia alternativa que usa aceites esenciales como herramienta sanadora. Los aceites esenciales son básicamente extractos de plantas que se fabrican arrastrando con vapor o prensando partes de un vegetal (flores, corteza, hojas o frutos) para capturar los compuestos químicos que producen la fragancia. Los aceites esenciales se encuentran normalmente en pequeña cantidad por lo que pueden necesitarse muchos kilos de materia prima vegetal para producir un frasco de aceite.

Los aceites esenciales se usan como fragancias o se añaden a un aceite base que actúa como excipiente (aceite de oliva, jojoba o coco, normalmente) aunque también puede hacerse con alcohol. En general se usan en masajes, pero también se pueden emplear en varillas aromáticas, velas, pulseras, llaveros, etc.  No deben ingerirse nunca y también se desaconseja el uso de difusores, pequeños aparatos domésticos que emiten vapores perfumados y que se inhalan. La difusión en una zona pública o en un hogar con varios miembros puede afectar a las personas de forma diferente y, en algunos casos, negativamente.

La aromaterapia puede tener efectos adversos. Según una revisión sistemática, el efecto negativo más común del uso del aceite esencial es la dermatitis. Las personas que tengan dermatitis atópica o un historial de reacciones alérgicas a productos tópicos es más probable que tengan una de estas reacciones en la piel. Aunque puede darse una reacción a cualquier aceite esencial, algunos son más propensos a ser problemáticos, entre los que se encuentran los aceites de orégano, corteza de canela, jazmín, hierba de limón, ylang-ylang, manzanilla y bergamota. También se han notificado varios casos de disnea, un problema respiratorio, y finalmente Kodama y su grupo han descrito el caso de una paciente que desarrolló una neumonía eosinófila tras la utilización de aceites esenciales. Se ha planteado también que pudieran estar relacionados con un incremento de alteraciones endocrinas. Sin embargo, un estudio reciente (Hawkins et al., 2022) ha comprobado que los aceites de lavanda y árbol del té no generaban un incremento de ginecomastia prepuberal, pubertad precoz, pubertad retrasada, deficiencia de la hormona del crecimiento o hipotiroidismo. Los porcentajes de estas alteraciones endocrinas eran similares en niños que habían recibido masajes con esos aceites esenciales y los que no los habían recibido.

Aunque los vendedores de aromaterapia afirman que los aceites esenciales son remedios naturales eficaces para una serie de dolencias, no hay suficientes investigaciones para determinar sus efectos en la salud humana y las evidencias disponibles son de baja calidad y a menudo contradictorias.

Algunos estudios indican que el uso de aceites esenciales es beneficioso, mientras que los más serios no muestran ninguna mejoría de los síntomas. Los ensayos clínicos han analizado si los aceites esenciales pueden aliviar afecciones como ansiedad, depresión, náuseas, insomnio, falta de apetito, sequedad de boca y dolor, tanto el dolor postoperatorio como el asociado al cáncer. No hay ninguna condición en la que estudios sólidos hayan demostrado un efecto beneficioso.

En el caso del autismo, la recomendación de uso va ligada a que en teoría ayuda a los niños que tienen dificultades para dormir. Es un tema importante: los trastornos del sueño representan una comorbilidad común en los niños con TEA, con una prevalencia que oscila entre el 50 y el 80% de los pequeños. Una de las principales quejas de los padres de niños con TEA es el insomnio, que de hecho es uno de los principales motivos de consulta médica. Las alteraciones del sueño que se observan en los niños con TEA también incluyen parasomnias, trastornos respiratorios del sueño como la apnea obstructiva, trastornos del movimiento relacionados con el sueño y somnolencia diurna excesiva. La desregulación emocional, la fijación en los acontecimientos diurnos, la incapacidad para comprender las señales sociales relacionadas con el sueño, la ansiedad, la hiperactividad y los problemas de procesamiento sensorial son también algunas de las características neuroconductuales principales del TEA que pueden contribuir a los trastornos del sueño. Además, los comportamientos desafiantes pueden llevar a rutinas inefectivas o incluso dañinas a la hora de dormir y dificultan un buen sueño. Se ha demostrado que la interrupción del sueño en estos niños empeora los síntomas del autismo. También se ha visto que una menor duración del sueño predice un mayor deterioro de la comunicación social, mayores tasas de comportamientos estereotipados y más rutinas no funcionales. Por otro lado, está bien establecido que el comportamiento agresivo predice de forma independiente los problemas de sueño en los niños con TEA.

El uso de la aromaterapia en el autismo parte del convencimiento de algunas personas de que los aceites esenciales pueden mejorar el sueño. De hecho, se pensó que el masaje con aceite de lavanda podría permitir un inicio del sueño más rápido, menos interrupciones del sueño y una mayor duración del mismo en los niños con autismo.

Para comprobar esto, doce niños con autismo y dificultades de aprendizaje (2 niñas y 10 niños con edades comprendidas entre los 12 años y 2 meses y los 15 años y 7 meses) participaron en un diseño de medidas repetidas dentro de los sujetos: se compararon 3 noches en las que se dio a los niños un masaje con aceite de lavanda con 14 noches en las que no se dio. Se controló a los niños cada 30 minutos durante toda la noche para determinar el tiempo que tardaban en dormirse, el número de veces que se despertaban durante la noche y la duración del sueño.

El análisis de los resultados no reveló diferencias en ninguna de las medidas de sueño entre las noches en las que los niños recibieron el masaje de aromaterapia y las noches en las que no recibieron el masaje. Los resultados sugieren que el uso de la aromaterapia con aceite de lavanda no tiene ningún efecto beneficioso en los patrones de sueño de los niños con autismo.

Un último problema es que la regulación de los aceites esenciales es muy laxa y la calidad de los productos presentes en el mercado es muy variada, desde aceites esenciales puros hasta los muy diluidos o mezclados con ingredientes de baja calidad. Como no existe regulación comparable a la de un medicamento, es posible que la etiqueta ni siquiera indique todo lo que contiene el frasco que está comprando.

 

Para leer más:

  • Esposito D, Belli A, Ferri R, Bruni O (2020) Sleeping without Prescription: Management of Sleep Disorders in Children with Autism with Non-Pharmacological Interventions and Over-the-Counter Treatments. Brain Sci 10(7): 441.
  • Hawkins J, Hires C, Dunne E, Keenan L (2022) Prevalence of endocrine disorders among children exposed to Lavender Essential Oil and Tea Tree Essential Oils. Int J Pediatr Adolesc Med 9(2): 117-124.
  • Kodama T, Watanabe T, Mataki N, Kanoh S, Kichikawa Y (2022) Acute eosinophilic pneumonia following aromatherapy with essential oil. Respir Med Case Rep 37: 101657.
  • Williams TI (2006) Evaluating Effects of Aromatherapy Massage on Sleep in Children with Autism: A Pilot Study. Evid Based Complement Alternat Med 3: 954273

Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

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