twitter-bird-1A lo largo de este mes que hoy termina hemos hecho una experiencia singular: NeuroMayo. La idea era sencilla: ver si podíamos interaccionar vía twitter con estudiantes de secundaria en temas de ciencia (Neurociencia en este caso). Pienso que usar sus herramientas, redes sociales especialmente, es mucho más sugerente que intentar llevarles solo a las nuestras, la clase magistral acompañada de pizarra y/o powerpoint. Los objetivos no escritos eran:

  • Generar en estudiantes un interés por la ciencia.
  • Probar actividades de divulgación que se pudieran deslocalizar en espacio y tiempo. No teníamos que desplazarnos y conversábamos cuando nos venía bien.
  • Animarles a preguntar, a explorar, a interrogarse a sí mismos. Que se dieran cuenta de que la única pregunta tonta es la que no llega a formularse. En lo que más se didferenciaban mis estudiantes en Estados Unidos y los de España es que aquellos preguntaban sin parar y a los de aquí les cuesta un montón.
  • Yo también quería aprender, hasta donde se podía llegar, qué tal funcionaba, si lo podría usar en el futuro donde creo que la docencia virtual tiene un hueco interesante y la presencial es siempre, como aquello de las fincas, manifiestamente mejorable.

Gracias a La voz de Galicia tengo ejemplares de un libro mío que ellos publicaron. Como pequeño acicate pero sobre todo como muestra de agradecimiento pactamos que enviaría un libro a un estudiante por semana (en un caso se decidió que fuese al más implicado y en el otro, por sorteo). También envío un libro para el profesor y otro para la biblioteca del instituto con ese mismo sentido de dar las gracias por permitirme formar parte, como profesor invitado virtual, de su IES.

Elegí cuatro posts de este blog que pensaba que por su temática podían ser interesantes para estudiantes de secundaria

La experiencia fue una delicia. Los alumnos eran como soñamos que sean: curiosos, inteligentes, amables, educados, respetuosos. Los profes, desde la sombra, animaban y supervisaban el cotarro. Las preguntas, pertinentes, necesarias, a veces sorprendentes. Gracias Diana, Pepe, Sonia, Ana, Jose, Beatriz, Ylenia, Mónica, Marcos, Rosa Mari, Pedro, Silvia, Eu, Iván, Miriam, Ismael, Alicia, Esther… Gracias, Marta y JC.

Cosas interesantes

  • Creo que les resulta más fácil preguntar vía twitter que vía clásica. Al mismo tiempo es algo personal, sencillo, rápido… está bien.
  • El TL te da un pequeño registro, puedes repasar cosas, te queda una memoria de la sesión de preguntas, algo que puede ser muy interesante para revisar una clase, una ponencia, un post, un libro.
  • Puedes aprender mucho con las preguntas, qué cosas no estaban claras, qué terminología no es adecuada, qué cosas les han gustado.
  • Puedes llegar a muchas personas en sitios diferentes. Puedo imaginar olimpiadas virtuales, congresos virtuales, talleres virtuales, útil y con un coste cero. Podemos hacer cosas con nuestros compañeros de América Latina.
  • Permitiría también pequeñas investigaciones, pequeños experimentos. Por ejemplo, cuando hablamos del alcohol, se podría hacer una investigación -bajo la supervisión del profesor- de, a pesar de estar prohibido, con qué facilidad les venden alcohol en distintos tipos de establecimientos (supermercados, gasolineras, bares..) Son investigaciones que pueden ser de interés, publicables, necesarias.

Cosas a mejorar:

  • Los 140 caracteres a veces desesperan. No permiten matizar. Tienes que ser demasiado tajante. Creo que es conveniente combinarlo con comentarios en el blog donde no estás tan constreñido, quizá con una publicación final de resumen del tema de cada semana, aclarando los temas de debate surgidos.
  • A veces me sentía como un oráculo a donde llegaban continuamente preguntas, a veces difíciles y tenía que devolver todo como si fuera la pared de un frontón. Tuve que comprobar cosas y buscar datos para comprobar algunas respuestas. Si participan muchas personas puede ser un agobio.
  • El TL de twitter es a veces confuso. Con preguntas, respuestas, repreguntas y tantos actores ¡y actrices! interactuando a veces se me pasaban cosas y creo que dejé a alguno sin contestar ¡Perdóname!
  • Sería más interesante que ellos cruzasen opiniones, tuviesen que buscar información, charlasen con chavales de otros institutos… Los profes seríamos básicamente moderadores y aprovecharíamos sus debates para aclarar cosas. Creo que podría ser aún más instructivo.
  • No les puse ningún post de Cajal, un error imperdonable.

Hace ya bastantes años participé por primera vez en las llamadas Pruebas de Acceso a la Universidad que todo el mundo conoce como «la selectividad». El motivo principal era ganar unas pesetas extra —creo que en aquel momento iban destinadas a la compra de pañales desechables— pero tuve un premio adicional: conocer y hacer amistad con compañeros que trabajaban en enseñanza secundaria. Alguno de ellos, Juan Carlos, están entre la gente que quiero y siempre querré. Aprendí mucho con ellos, saqué conclusiones que me ayudaron para las clases que daba en primero de carrera y terminé con la firme conclusión de que teníamos que interaccionar más, por el bien de todos pero sobre todo por el de sus alumnos y nuestros alumnos, que son realmente los mismos. El nivel medio de los profesores de secundaria es excelente pero entre sus quejas más frecuentes es lo difícil que resulta motivar a los alumnos. Ojalá NeuroMayo sea una idea que pueda convertirse en una semilla.

Por último, un tema distinto. Muchos de los mejores profesores que ha tenido la universidad española habían sido antes profesores de instituto. Esa vía está prácticamente cerrada en la actualidad desde hace décadas, curiosamente unida a la poca atención a la docencia, una de las tragedias de instituciones docentes como son las universidades. Sé que hay algunos programas en ese sentido pero creo que son escasos y cortos. Habría que mejorar las posibilidades de que los profesores de instituto pudieran investigar (darles tiempo, acceso a equipos y bibliotecas, tutores y pequeños presupuestos) y valorar de verdad en las pruebas de selección de profesorado universitario a quien son a menudo excelentes docentes. Es decir, abrirles las puertas de verdad. Creo que todos saldríamos ganando.