La homeopatía es una creencia acientífica inventada en 1796 por Samuel Hahnemann. Su postulado principal es «lo similar cura lo similar» (similia similibus curantur), que sostiene que una sustancia que causa determinados síntomas de una enfermedad en personas sanas curará dicho mal en personas enfermas. Es un sinsentido, pero es que Hahnemann creía todavía en la teoría de los miasmas, decía que a mayor dilución de un medicamento su potencia aumentaba y postulaba que las enfermedades tenían causas espirituales además de físicas.

La homeopatía es una pseudociencia: una doctrina sin fundamento que es presentada falsamente como si tuviera base científica. Las preparaciones homeopáticas no son efectivas para tratar ninguna enfermedad, como han demostrado grandes evaluaciones realizadas por, entre otras instituciones, el National Health and Medical Research Council (NHMRC) australiano, la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes del Reino Unido y la Oficina Federal de Salud Pública de Suiza. El tratamiento con cualquier producto homeopático debe designarse como pseudoterapia. Los productos homeopáticos no son más efectivos que los placebos, lo que indica que cualquier sensación positiva posterior tras ingerir ese producto comercial solo se debe al efecto placebo y a la evolución normal de la persona; es decir, que la mejora habría sido la misma sin ese tratamiento homeopático.
Los investigadores llevan décadas analizando las afirmaciones sobre la homeopatía. Ya en 2002, un estudio realizado por Edward Ernst, experto en medicina complementaria de la Universidad de Exeter, publicado en el British Journal of Clinical Pharmacology, analizó once estudios sobre homeopatía y concluyó: «La hipótesis de que cualquier remedio homeopático produzca efectos clínicos que sean significativamente diferentes de los del placebo o superiores a los de otras intervenciones de control para cualquier afección médica no está respaldada por las pruebas de las revisiones sistemáticas».

A pesar de todas estas evidencias, algunas personas con título de médico o farmacéutico, no me apetece llamarlos médicos o farmacéuticos, recetan y venden productos homeopáticos, aunque la comunidad científica se ha manifestado de forma enormemente mayoritaria en contra de la homeopatía. Es preocupante y nos debe hacer reflexionar, a ellos en primer lugar, sobre si es ignorancia, falta de ética o las dos cosas. Alguien con formación científica tiene claro que un medicamento no tiene efectos cuando ha sufrido tantas diluciones sucesivas que ya no queda ni una molécula en la preparación. Las revistas sobre homeopatía son negocios fomentados por las farmacéuticas que venden homeopatía. Un sistema sanitario serio no permitiría estas componendas, un colegio profesional con normas éticas expulsaría a estos curanderos que deberían ser denunciados por las asociaciones de pacientes y sometidos a la repulsa de la sociedad. La homeopatía daña, los bolsillos, la salud y la confianza en el sistema sanitario.
La llamada medicina alternativa y complementaria es una colección terrible de engaños sin evidencias a favor pero que utilizan todos los sistemas de manipulación para comercializar sus productos. Son negocios con base mercantil, pero sin base científica. El famoso investigador y divulgador Richard Dawkins dijo «No hay medicina alternativa. Solo hay medicina que funciona y medicina que no funciona». Dawkins sostiene que estos negocios sin base científica son dañinos porque dan falsas esperanzas y pueden provocar que se ignoren tratamientos fiables.

Estos falsos sistemas terapéuticos abordan y tratan el trastorno del espectro del autismo mediante lo que llaman la medicina mente-cuerpo, la medicina energética y prácticas manipulativas y corporales de base biológica. No se deje engañar por esta terminología, estas palabras no tienen nada dentro, al igual que los medicamentos homeopáticos. Asimismo, los promotores de la homeopatía proponen «retrasar o suspender las inmunizaciones o vacunas, la quelación, los tratamientos antiinfecciosos y la secretina, y recomiendan una dieta y un estilo de vida más sano, así como medicación terapéutica y la limpieza del tracto digestivo» (Gupta et al., 2010). Algunas de estas medidas son claramente peligrosas y salvo lo del estilo de vida más sano, que es no decir nada, el resto son contraproducentes y ponen en riesgo la salud.
Las principales organizaciones de salud, como la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (SEPEAP), advierten que la medicina alternativa, incluida la homeopatía, no ha demostrado beneficios clínicos en el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Portales de referencia como HealthyChildren.org de la Academia Americana de Pediatría subrayan la importancia de ser cautelosos con los tratamientos que prometen «curas» milagrosas o que no tienen base científica comprobada, como es el caso de la homeopatía.

Buscando en la web aparecen algunos artículos que señalan resultados positivos de preparaciones homeopáticas en el abordaje del autismo. Son artículos en general mal hechos y que se publican habitualmente en revistas homeopáticas, que son despreciadas por la mayor parte de la comunidad científica. Muchas veces son estudios con pocos casos y faltos de calidad. Un ejemplo es el artículo publicado por Neeraj Gupta en 2013, donde se indica que se analizan ¡cuatro casos! y no hay grupo control. Otro ejemplo es el artículo «Autismo y homeopatía» que publica Guillermo Parás García. Este señor relaciona un tipo de autismo, concretamente el autismo regresivo, con «suspensión de la lactancia, recurrentes enfermedades respiratorias y gastrointestinales, otitis de repetición, manifestaciones alérgicas, uso frecuente de antibióticos, antipiréticos, esteroides, antileucotrienos y broncodilatadores, y aplicación de la vacuna triple viral (SPR o MMR)». No hay ninguna evidencia seria, ningún artículo de calidad, ningún investigador de prestigio que defienda estas sandeces. Entre las propuestas que realiza alguna es positiva pero no se ha visto relación con el autismo como «favorecer la lactancia materna», otras son discutidas y no hay una recomendación al respecto como «la retirada de los alimentos con gluten» y finalmente la medida buscada: «la prescripción de medicamentos homeopáticos para favorecer al sistema inmunológico del niño». Insistamos en lo obvio: los medicamentos homeopáticos, que no contienen más que azúcar hacen al sistema inmunológico el mismo efecto que comer un caramelo. Solo que son mucho más caros.
Una búsqueda sobre las posturas de organismos y colectivos médicos sobre la homeopatía presenta las siguientes aportaciones: El primer manifiesto internacional contra las pseudociencias en la salud (octubre 2020) fue impulsado por más de 2.700 científicos y profesionales de 44 países. Entre sus mensajes: «Seamos claros: las pseudociencias matan». Esta afirmación une a miles de profesionales de la salud que denuncian que estas prácticas se realizan con impunidad bajo leyes que las protegen. Otro debate sobre salud concluía «La homeopatía no funciona y no hay forma de que funcione… Es pura charlatanería. Permitir que se venda como medicina es un engaño consciente al público».
El informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) sobre homeopatía es una evaluación técnica publicada en abril de 2026 que concluye que los productos homeopáticos no tienen eficacia terapéutica demostrada para tratar ninguna enfermedad. La AEMPS, tras revisar más de 600 estudios (analizando a fondo 64 de alta calidad), determinó que cuanto más riguroso es el estudio, menor es el efecto observado, desapareciendo por completo en los ensayos de alta calidad. Este informe sitúa a la homeopatía al mismo nivel que un placebo e indica que su uso puede retrasar tratamientos médicos necesarios, poniendo en riesgo la vida del paciente.
Para leer más:
- AEMPS (2026) Homeopatía y productos homeopáticos. Evaluación de las evidencias acerca de su eficacia y su seguridad. https://www.aemps.gob.es/informa/docs/informe-homeopatia-2026.pdf
- Ernst E (2002) A systematic review of systematic reviews of homeopathy. Br J Clin Pharmacol 54(6): 577–582.
- García, GP (2016) Autismo y homeopatía. Homeopatia Méx 85(703): 34-41.
- Gupta N, Saxena RK, Malhotra AK, Juneja R (2010) Homoeopathic medicinal treatment of autism. Indian Journal of Research in Homoeopathy 4(4): 19-28.
- Gupta N, Saxena RK, Juneja R, Malhotra AK, Ritu AK (2013) Effectiveness of Homeopathy in Four Autism Spectrum Disorder Cases. Homœopathic Links 26(4): 256-261.



Gracias por comentar con el fin de mejorar