Bajo una luna grande

MI AMADA es de mi tierra, de lo mío,
de la materna arcilla que originó mi nombre;
la estrella de su frente subió de las praderas
verdes, donde los ríos brotan de antiguos bosques.

Su atuendo es de azahares. Perfumada,
tiene la voz de seda. Y sus canciones hondas
son de su pueblo ardiente, de mi pueblo profundo,
cantar de carreteros en luz madrugadora.

Medianoche de hogueras vivas como sus ojos
llevo por ella al pecho. Mi frente es un abierto
horizonte al guardarla. Y mi querer, un raudo
látigo de jazmines restallando en el viento.

Tiene aprestos airosos. El cántaro con agua
zozobra en su cintura con latido de pájaros;
niñoazoté aromado derramado, en la ventana
donde diré a su oído cosas de enamorados.

Que mi cantar la nombre; resuene mi guitarra
de noche, adonde duerma; que la celebre el riente
brillo de mis espuelas; que la alumbren los astros
con que alhajo su cuello de paloma silvestre.

Mil leguas la he llevado bajo una luna grande,
clavando por el cielo mi puñal hasta el mango.

Ahora, venga a mí!
Que se ampare a mi sombra!

Brioso está en la senda mi caballo.

Elvio Romero

Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

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