Las flores de Bach y el autismo

Se lo digo rápido por si quiere ahorrarse leer este texto y aprovechar su tiempo en algo más divertido: las flores de Bach son una pseudoterapia, un engaño sin fundamento científico, y su recomendación para el autismo o para cualquier otro tipo de trastorno, enfermedad o condición, es un insulto a la inteligencia. Aun así, se dan charlas sobre su uso incluso en aulas universitarias, hay cursos de formación para convertirse en terapeuta titulado, se venden y promocionan en numerosos establecimientos incluso en farmacias regentadas por personas que dicen que fueron a una facultad, sin hablar de ese bazar sin fronteras que es internet, por lo que quizá no está de más explicar qué son, cómo se utilizan y qué es lo que la ciencia dice al respecto. Específicamente para el autismo no hay ni un solo estudio serio, ni uno solo, que muestre alguna efectividad de las flores de Bach en el tratamiento de un TEA.

El pseudoremedio fue desarrollado por Edward Bach, un homeópata inglés, en la década de 1930. Bach, al parecer, seleccionó 38 remedios florales, cada uno con supuestas propiedades curativas para distintos problemas emocionales. No usó ninguna técnica de análisis ni de estudio, sino que diseñaba sus soluciones de forma intuitiva, percibiendo las conexiones psíquicas con las plantas (¡!). Si se sentía invadido por una emoción negativa, la manía a un cuñado por ejemplo, sujetaba en su mano diferentes flores y si notaba que esa emoción negativa se le iba pasando, le atribuía a esa flor un poder sanador. Pensaba que la luz del amanecer pasaba por las gotas de rocío en los pétalos de las flores y ese poder salutífero se transmitía de la flor al agua. Recogía el rocío y lo mezclaba con una cantidad similar de coñac para producir la tintura madre. Como recoger el rocío no es una tarea sencilla, pasó a una nueva técnica en la que sumergía las flores en agua de primavera y dejaba que los rayos del Sol pasaran a través del bote. Si esto no se podía hacer porque no había sol, algo no tan extraño en la Pérfida Albión, aceptaba que las flores fuesen hervidas. Bach decía que estaba satisfecho con su método por su simplicidad y porque combinaba los cuatro elementos de los filósofos griegos y decía que todos estaban en sus remedios: «la tierra nutre a la planta, el aire del que se alimenta, el sol o fuego le permite impartir su poder, y el agua para recogerlo y enriquecerlo con sus posibilidades de sanación magnética». Supongo que también estaría satisfecho por el mismo motivo que sus seguidores: porque con una inversión mínima puedes ganar bastante dinero vendiendo estos remedios a quien tiene una enfermedad real o imaginaria. Un par de ejemplos: según los bachistas el extracto de acebo sirve para los «celos, la desconfianza, la envidia, el odio y el rencor; para los que carecen de compasión y para quienes necesitan amor» -¡¿quién no necesita amor?!- mientras que la achicoria es recomendada para «quien sobreprotege a sus seres queridos y los domina mediante una manipulación excesiva, para quien considera saber más que sus dependientes, para quien tiene una personalidad posesiva y egoísta, para aquel que se inmiscuye en los asuntos de los demás continuamente, para quien espera la devoción de los que sobreprotege y cuando no la obtiene se siente víctima y después los persigue y los critica». Es llamativo que alguien pueda defender estas cosas en el siglo XXI.

Estos supuestos remedios son soluciones de brandy y agua, cuya fracción acuosa contiene soluciones extremadamente diluidas de materia floral. Ningún análisis de ensayos clínicos ha encontrado eficacia a las soluciones de flores de Bach, más allá del efecto placebo. Una revisión sistemática realizada en 2010 por el Dr. Edzard Enst concluía:

Todos los ensayos con un placebo como control han fallado en demostrar eficacia. Se concluye que los ensayos clínicos más fiables no muestran diferencias entre los remedios florales y los placebos.

En los remedios de flores de Bach (FB) hay dos componentes: el material disuelto y la solución en que se disuelve. El material disuelto está tan diluido que es raro que quede más de una molécula, cuando en un medicamento el principio activo puede presentar trillones o cuatrillones de moléculas. Como los vendedores de FB no pueden negar esto, dicen que contiene la energía o la fuerza vibracional de la flor —nadie sabe qué es eso— y que esto es lo que se transmite al usuario. Con respecto al material disolvente se parte de una solución 1:1 de agua y brandy a la que llaman tintura madre. En las tiendas lo venden mezclado normalmente con alcohol y forman las soluciones de partida o stock. Estas soluciones no tienen ningún color, aroma o sabor que la relacione con la flor original porque como decimos de la flor original prácticamente no queda nada. Los vendedores de FB dice que se pueden aplicar directamente sobre la piel, diluir en un vaso de agua, fumigar en el ambiente o añadirlas en el agua de la bañera. Ninguna sustancia verdaderamente eficaz presenta actividad ante métodos tan diversos de administración, no tiene sentido.

Las flores de Bach se suelen incluir en dos categorías de absurdos: las terapias homeopáticas y las medicinas vibracionales. Se incluyen entre las homeopáticas por el uso de diluciones extremas aunque no cumplen todos los criterios de la fe homeopática como la ley de las similitudes, que dice que lo semejante cura a lo semejante. Todas las llamadas «medicinas vibracionales» son un concepto ridículo, sin ninguna base, fundamentado en algo inexistente,  la llamada memoria del agua, que las moléculas de agua recuerdan otras moléculas con las que han estado. Es algo que a cualquier persona con una mínima cultura científica, un estudiante de ESO, por ejemplo, le pone los pelos de punta.

Bach defendía que la enfermedad era el resultado de un conflicto entre los propósitos del alma y las acciones de la personalidad. Esta guerra interna, según él, llevaba a estados de ánimo negativos y a un «bloqueo energético», lo que causaba una «pérdida de armonía», que era la que a su vez causaba la enfermedad. La teoría que subyace debajo es una de las más repulsivas de los tratamientos alternativos: que la enfermedad está causada por un problema emocional. Es la misma idea que difunden corrientes sectarias, acientíficas y predadoras como la bioneuroemoción. Llegan a decir que si tienes un cáncer de útero es por culpa de un conflicto con tu marido y que lo primero que debes hacer es abandonarle o que el sida no existe y es también un problema emocional al que no se ha dado salida. No es verdad: un cáncer es un problema celular real, del que nadie tiene la culpa, y una enfermedad infecciosa es el resultado de la invasión de nuestro cuerpo por un agente infeccioso, un virus, una bacteria o un hongo. Cuándo a una planta le salen manchitas por uno de estos agentes infecciosos  ¿es también porque tiene un conflicto emocional? Para los vendedores de FB «emociones como el odio, la envidia y el resentimiento están relacionados con enfermedades como el cáncer y la diabetes. Las enfermedades de la piel se relacionan con la falta de autoestima». Todo así. Si no sabe qué hacer con su dinero, busque una buena causa, pero no sé lo dé a estos sinvergüenzas.

 

Para leer más:

  • Ernst E (2002) «Flower remedies»: a systematic review of the clinical evidence. Wien Klin Wochenschr 114(23-24): 963-966.
  • Ernst E (2010) Bach flower remedies: a systematic review of randomised clinical trials. Swiss Med Wkly 140: w13079.
  • http://www.bachflower.com/las-flores-de-bach/

Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

37 opiniones en “Las flores de Bach y el autismo”

  1. Comenzando con que cada opinión es respetable, me parece lamentable que la experiencia o la falta de comprensión sobre métodos como las flores de Bach, que funcionan de manera vibracional, lo lleve a desacreditar esta valiosa y efectiva herramienta. En mi experiencia como paciente y terapeuta las flores de Bach lejos de ser un placebo, funcionan de manera muy efectiva a todos quiénes las tomen de manera correcta y utilicen las esencias adecuadas y además son muy baratas en mi país por lo que la inversión es menor y personalmente con frecuenvia las receto sin cobro. No es fe, engaño ni placebo.
    Así mismo las terapias energéticas no puedes verlas pero funcionan de manera rápida y efectiva, y no se desconoce o desaconseja de medicina tradicional ya que son terapias complementarias la idea de expandir los conocimientos y las prácticas es integrar y así llegará a un bienestar total.
    Y como comentario adicional, sobre lo mencionado en el escrito, el origen emocional de las enfermedades es una guía muy valiosa para entender las señales del cuerpo, pueden observar cada vez que hay una enfermedad, consultando, gratis, los libros sobre bioneuroemocion y encontrarán michisma coherencia. Somos un alma en un cuerpo y tope finalmente es energía y vibración. Quizás al autor no le parezca, su nivel de conciencia o experiencias de vida no le permitan aún verlo, más desacreditar tratando de manera irrespetuosa y violenta a esta terapia y a quienes la practican o utilizan no me parece de ninguna utilidad.
    Siempre hay maneras de expresarse de una manera más respetuosa sin dejar de ser enfático. Me parece que hay muchísima rabia en sus palabras Jose, hay una flor para eso.
    De todas maneras me ha inspirado usted para hacer un estudio serio y controlado sobre los resultados del uso de las flores de Bach,quizás así las personas más ecepticas comiencen a abrirse a las posibilidades que ofrece la medicina complementaria.
    Muy buen día .

    1. ¡Pero cuánta estupidez! «Funcionan de manera vibracional» explíquemelo que me quiero reír. La bioneuroemoción es otra patraña cruel. ¡Deirle a alguien que un cáncer es culpa suya! Hay que ser miserable. No son medicinas complementarias, solo hay una medicina, lo demás es curanderismo, charlatanería, estafas, timos, sacadineros. Me da vergüenza que exista gente que intenta aprovecharse de las personas con un problema de salud, que les engañe, que les cuente teorías absurdas para quedarse con su dinero. Con gente como usted no pienso nunca ser respetuoso, me dan asco.

  2. Hola profesor. Sin conocer ni probar jamás esto de las flores de Bach ni nada parecido, planteo las siguientes preguntas: ¿Se puede negar con rotundidad y argumentos la relación entre el estado emocional de una persona y su propensión a enfermar? ¿Qué es sino el estrés y sus tan conocidas y archiestudiadas consecuencias físicas que provoca en quien lo padece? Pues eso, consecuencias físicas debido a situaciones emocionales.

    A partir de estas preguntas retóricas, una cosa es la concepción de que situaciones emocionales puedan contribuir a ciertos problemas de salud (no todos por supuesto) y otra declarar a alguien culpable de un cáncer. Entre ambas va un salto bastante grande, salto que es capaz de hacer alguien con intención de socavar en este caso, la imagen de la medicina alternativa.

    Lo grave del asunto para mí, y aquí estoy de acuerdo con usted,es que haya individuos que bajo el paraguas «alternativo» se lucren y prometan cosas que no son reales. La medicina alternativa no puede ( ni debe) prometer la eficacia en resultados y en cuestiones concretas como es capaz de hacer la medicina tradicional. En mi opinión se debe a que es más compleja(quizá por desconocida) y con un enfoque más integral que su hermana la»científica».

    Creo que el que mantenga su criterio confiando en la ciencia, pero que pueda buscar complementariamente «algo más»(con cuidado de fraudes) es el que maximizará en un momento dado las probabilidades de solventar un problema de salud.
    Estoy de acuerdo en poner en alerta de ciertos remedios milagro y timadores, pero esto no es más que el brazo corrupto de la medicina alternativa. Medicina a la que creo que nos deberíamos acercar más para conocerla mejor, y quizá así pudiéramos evitar los fraudes, en vez de tratar de denostarla sistemáticamente. Para mí, la tradicional y alternativa son complementarias, no excluyentes.

    1. La ciencia no funciona así. Es el que quiera decir que existe una relación entre estado emocional y propensión a enfermar el que debe demostrarlo, con estudios doble ciego, muestras aleatorizadas, estudios estadísticos adecuados, etc. Lo que no puede consentirse es que sea el que niegue esa relación el que tenga que demostrarlo. El ejemplo típico es si yo le digo que tengo un dragón en mi garaje. Demuéstreme usted que no es cierto.
      La medicina alternativa no es medicina. Si funcionase se incorporaría a la medicina y su arsenal de estrategias y productos terapéuticos. Si no es así, es por una causa sencilla, porque no funciona. Decir que es porque es más compleja es falso, decir que tiene un enfoque holístico es una memez. Todas las medicinas se centran en el organismo en su conjunto, porque es ahí donde demuestran su seguridad y su eficacia.
      Los defensores de la alternativa, como no cura nada, intentan decir, como usted, que es complementaria porque claro si abandonas la medicina tradicional, que es la eficaz, te mueres. Ha que decirlo ya con claridad, la medicina alternativa es un camelo, un engañabobos, un timo y no ha demostrado su seguridad y su eficacia, por lo que entonces no es medicina. Un saludo cordial

  3. Doctor…. es como me imagino un doctor matriculado en …. neurobiologia….caramba…!!!!! que titulo mas complejo….imagino los años Quemandose las pestañas estudiando….para Neurologo y biologo? Bien doctor pero parece que pasa usted un pequeño gran detalle y es que desde la decada de los 70s ya la OMS(Organizacion Mundial de la Salud) tiene aprobadas a las terapias con flores de bach….. sin animos de desprestigiar su «ardua» investigacionle aconsejaria que antes investigue mejor sus temas para si no «herir susceptibilidades» y no desprestijiarse a usted mismo.Buenos dias.

    1. Falso. Aquí tiene para que se entere, si es que quiere enterarse:
      En algunas referencias bibliográficas puede leerse que los remedios florales de Bach están aprobados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta afirmación es errónea tal y como indica el Dr. Edward Bach Centre diciendo: «Esta idea parece provenir de un informe de la OMS que menciona los remedios de Bach entre otras formas de medicina complementaria, como un ejemplo del tipo de técnicas complementarias que estaban siendo usadas alrededor del mundo. Parece ser que alguien malinterpretó esta referencia pasajera como si fuera una declaración oficial de aprobación, y esta creencia errónea terminó siendo publicada en un libro. A partir de allí, otros autores han citado esa misma afirmación hasta el punto de que la idea ha sido difundida, particularmente en países hispanoparlantes. En lo que a nosotros concierne, no hay tal declaración. Hasta donde nosotros sabemos, la Organización Mundial de la Salud no aprueba o da licencia sobre ningún tratamiento, por lo que la cuestión no debería plantearse». (Extraído y traducido de la página web del Dr. Edward Bach Centre)

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