Con licencia para matar

300-mag_134432El comandante James Bond, cuyo nombre en código es 007, es un agente secreto de ficción creado por el escritor Ian Fleming y especializado en la lucha contra el crimen organizado, el espionaje internacional y en parar los pies a los enemigos del gobierno de Su Majestad británica.

Fue creado por el escritor británico Ian Fleming en 1952 mientras se encontraba de vacaciones en una casa que poseía en Jamaica llamada “Goldeneye”. Bond protagoniza doce novelas y dos colecciones de relatos cortos. La mayoría de los críticos literarios consideran que la principal fuente de inspiración para Fleming fue él mismo y sus fantasías. ianflemingEl famoso agente secreto encajaría en algunos rasgos físicos del escritor (altura, corte de pelo, color de ojos), de su carrera (durante la II Guerra Mundial trabajó en la División de Inteligencia Naval del Almirantazgo británico) y de su psicología (tenía fama de mujeriego y le gustaban los casinos).

Las películas de James Bond, por su parte, han conseguido un gran éxito de público y se considera que es la serie más larga de la historia de la cinematografía y la segunda en ingresos hasta la actualidad, con más de 23 películas a cargo de Eon Productions y otras dos de productoras independientes. En el cine, Bond ha sido interpretado por Sean Connery (en 7 ocasiones), George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y Daniel Craig, el último Bond cinematográfico hasta el momento.

James-Bonds-drinking-habi-008Ian Fleming murió en 1964, pero 007 siguió cosechando éxitos, llevándose a la cama a las mujeres más atractivas del planeta y bebiendo martini tras martini gracias a otros padres literarios tales como Kingsley Amis, Christopher Wood, John Gardner, Raymond Benson, Sebastian Faulks, Jeffery Deaver y William Boyd, que siguieron escribiendo obras con el agente con licencia para matar como protagonista.

James Bond ha sido considerado un personaje atractivo, en especial para los hombres. Se admira su capacidad para sobreponerse a los peligros a los que se enfrenta, la imagen de tipo duro y resolutivo y su habilidad con las armas, los vehículos, los artilugios tecnológicos y las damas (no en ese orden). Sin embargo, los médicos han mostrado su preocupación por la salud de Bond. Un estudio reciente publicado en el British Medical Journal ha calculado, a partir de los libros que tratan de sus andanzas, cuál es el nivel de consumo de alcohol de Bond y cuál podría ser su situación sanitaria en la actualidad. sija025-ec234Para eso han cuantificado las llamadas unidades de alcohol consumidas por el agente secreto, una medida del volumen de etanol puro en las bebidas alcohólicas. En el Reino Unido una unidad de alcohol es definida como 10 mililitros o 7,9 gramos. Esta cantidad debe aparecer impresa en la etiqueta de cualquier bebida espirituosa.

En España podemos calcular el número de unidades de alcohol multiplicando el volumen de la bebida en litros por el porcentaje de alcohol que es lo que nosotros ponemos en las botellas. Por ejemplo una botella de vino típica con un volumen de 0,75 l y una graduación de 13% correspondería a 9,75 unidades de alcohol. Una caña de 250 ml y 4% correspondería a 1 unidad de alcohol. Muchos de los destilados (ginebra, whisky o el vodka que toma 007) se mueven en el entorno del 40% por lo que las unidades de alcohol aumentan con rapidez. Un Martini vodka típico como los que pide James serían 3 unidades de alcohol

alcohol_unitsSe calcula que el consumo máximo que alguien dispuesto a ingerir un tóxico como es el etanol debería permitirse está en torno a 3-4 unidades de alcohol diarias para los hombres y 2-3 para las mujeres, por lo que Bond no debería tomar más de uno al día aunque si la ingestión es repetitiva, como es su caso, la salud empezaría a resentirse. Para que nos hagamos una idea, los bebedores de tres unidades al día o más tienen el doble de riesgo de romperse la cadera que los que beben menos. Sin embargo, a menudo la situación es aún más grave y por ejemplo en la patria de 007, famosa por aportar al acervo cultural mundial a los “hooligans” y a los protagonistas de Geordie Shore, se vio que muchos británicos “ahorraban” su dosis diaria razonable para tomársela concentrada el fin de semana en lo que se denomina “binge drinking”, el hermano mayor del botellón.

La primera vez que Bond pide una bebida sin revolver es en la primera novela, Casino Royale (1953) donde pide un cóctel de Martini de su invención que en la actualidad se conoce como un “vesper” en homenaje a Vesper Lynd, la chica Bond de esa novela. Bond pide un Martini seco, agitado, y luego añade “tres medidas de Gordon’s, una de vodka y media de Kina Lillet”. El Lillet es también la bebida favorita de Hannibal Lecter.

Los autores del estudio dejaron fuera “La espía que me amó” pues está escrita en primera persona por una camarera y Bond solo aparece ocho horas como un personaje lateral y el último libro, “Octopussy” que es un compendio de historias cortas y no un relato detallado y coherente. En las doce novelas restantes, se describen 125 días y medio de la vida de 007, en los cuáles hay 36 en los que no puede tomar alcohol por la situación que vive (hospitalizado, encarcelado o en rehabilitación). Durante el resto del tiempo, Bond consume 1150,15 unidades de alcohol lo que da una media de 92 unidades por semana “hábil” (1150 en 87,5 días). F1.medium_610x390El mayor consumo se registra el tercer día de “Desde Rusia con amor” donde bebe la delirante cantidad de 50 unidades de alcohol (equivalente a cinco botellas de vino) y de los 87,5 días en los que puede consumir alcohol, lo hace en 75 de ellos. James Bond cuadriplica habitualmente el consumo máximo semanal recomendado. El estudio también analiza el consumo año a año de Bond en las novelas viendo que en las últimas temporadas aumenta. Es algo habitual pues el alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo y suele ir elevando a lo largo del tiempo su grado de tolerancia al alcohol.

a_martini__shaken__not_stirred_by_kcloveschocobos-d344qtsEntre las frases más famosas de Bond es que quiere su martini “agitado, no mezclado” (“Shaken, not stirred” en el inglés original). Los expertos en cócteles dicen que tendría que ser al contrario, que idealmente hay que tomarlo revuelto y que es llamativo que Bond cometa ese error de aficionado, alguien con su mundología y conocimientos de todo tipo, así que los autores del artículo del British Medical Journal piensan que solo puede deberse a que es incapaz de remover él mismo su vaso porque tenga un tremor, un temblor continuo en las manos resultado de su consumo compulsivo de alcohol.

No deberíamos poner el futuro del mundo libre en manos de un alcohólico, no deberíamos dejarle conducir, y menos unos coches impresionantes como el Aston Martin DB5, el Lotus Esprit S1 o el BMW Z8 o incluso los Bentley que pilota en las novelas, 52904de36a0d463f4c24005dd46a9679y mucho menos deberíamos poner un arma de fuego en las manos de alguien que debe tener visión borrosa, un pulso nefasto, problemas serios de equilibrio, dificultades para la coordinación muscular y una capacidad de toma de decisiones juiciosas gravemente afectada.

Los autores del estudio también indicaban que si te llevas a 007 a la cama, es muy posible que sufras una cruel decepción pues junto a la larga lista de enfermedades relacionadas con el alcohol, tiene muchas posibilidades de sufrir de disfunción eréctil. James-Bond-In-BedEso es lo que pasa con todos esos sex-symbols. ¡Chicas, dedicaros a los científicos! Por último, no es de extrañar que distintos actores hayan tenido que sucederse en el papel de 007, según ese consumo de alcohol su esperanza de vida estaría en torno a los 56 años, precisamente la edad a la que murió Ian Fleming a quien también parecían gustarle los cócteles.

No acaban ahí los problemas psicobiológicos de 007. Para el profesor Kevin Dutton, Bond es un perfecto ejemplo de un psicópata funcional, alguien cuyas características patológicas, tales como la ausencia de remordimiento o los nulos problemas de conciencia sobre el asesinato, “pueden beneficiar a la sociedad en vez de ser apartado de ella”. El argumento de Dutton es que necesitamos gente que haga el trabajo sucio, cosa que me parece un poco repulsiva.

alcohol(3)El caso de Bond no es ni mucho menos excepcional. El consumo de alcohol es uno de los problemas de salud pública más acuciantes en el mundo y se calcula que hay unos 140 millones de personas alcohólicas. Se ha estimado que cada año el alcohol es responsable de 2,5 millones de muertes, en torno al 4% del total. Las causas directas de fallecimiento más frecuentes son lesiones y accidentes, cirrosis hepática, envenenamiento y cáncer. Además el alcohol es un factor de riesgo para numerosos trastornos psiquiátricos, incrementa las depresiones y los suicidios y el consumo excesivo durante el embarazo puede causar un grave daño cerebral al feto. La situación sanitaria de Bond sería aún más complicada pues tiene otros factores de riesgo como son el tabaquismo y la promiscuidad sexual.

La región mundial que más alcohol consume es Europa, con más del doble de la media mundial. En la Unión Europea se calcula que el alcohol fue responsable de una de cada siete muertes en los hombres y una de cada trece en las mujeres del grupo de 15 a 64 años resultando aproximadamente en 120.000 muertes prematuras anuales.

El consumo de alcohol genera cambios en la estructura y bioquímica del encéfalo y algunas condiciones derivadas de estas alteraciones como la tolerancia y la dependencia física se producen con un cantidad relativamente escasa de alcohol durante un período relativamente corto. Estos cambios cerebrales hacen que la persona sea incapaz de dejar de beber y sufra un síndrome de abstinencia si lo consigue. alcoholismEl consumo excesivo de alcohol daña casi todos los órganos del cuerpo, incluyendo el cerebro.

No conocemos bien los mecanismos biológicos responsables del consumo exagerado de alcohol. El riesgo de alcoholismo está vinculado al ambiente familiar y social, al nivel de estrés crónico, a los problemas de salud mental y distintos factores como historia familiar, edad, grupo étnico y sexo son determinantes a la hora de estimar dicho riesgo. PadresyBotellon2En contra de la opinión general, ese riesgo empieza con cantidades moderadas de alcohol y aumenta tanto con el número de unidades consumidas como con el modelo anglosajón de consumo (cantidades altas de bebidas de alta graduación concentradas en un día y sin comida) frente al modelo mediterráneo (cantidades moderadas de bebidas de baja graduación como la cerveza o el vino repartidas a lo largo de la semana y acompañadas de alimentos). Los adolescentes tienen un riesgo mayor por lo que deberíamos ser menos permisivos con los botellones y exigir responsabilidades a quienes incumplen la ley venden alcohol a menores. Por algo éste es el país de Sancho Panza que en la Segunda parte de El Quijote le decía a la duquesa “bebo cuando tengo gana, y cuando no la tengo.”

 

 

Para leer más:

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Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

6 comentarios en “Con licencia para matar”

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