besarranasLos hermanos Grimm, Jacobo  (1785–1863) y Guillermo (1786–1859), fueron dos académicos alemanes que se especializaron en los estudios lingüísticos, históricos y lexicográficos, siendo considerados los fundadores de la Filología germana. Los Grimm son universalmente conocidos y valorados por su recolección, edición y publicación de cuentos populares. Entre ellos están algunos los relatos infantiles más famosos como Cenicienta, Hansel y Gretel, Blancanieves, La Bella Durmiente, El sastrecillo valiente, Juan sin miedo, Pulgarcito o Caperucita Roja.Portrait Brothers Grimm
Estos relatos, conocidos genéricamente como cuentos de hadas, son frecuentemente historias arquetípicas donde el mismo personaje aparece, con distintos nombres y en diferentes épocas y escenarios, en todos los continentes. Cenicienta es Aschenputtel en Alemania, Ashpet en los Apalaches, La Gatta Cenerentola en Italia, la niña de los pavos en las tribus Zuni de América, Cendrillon en Francia o el Hada Vasilissa en Rusia. La razón para la persistencia y el éxito de los cuentos de hadas es que tratan de cuestiones universales como la justicia, la humanidad, la maldad y la traición, la recompensa a la bondad o la lucha entre el bien y el mal. DBP_1965_486_Wohlfahrt_AschenputtelTambién muestran las emociones básicas de los seres humanos: la felicidad, la avaricia, la valentía, el amor filial, fraternal y de pareja, la tristeza, el hambre, la esperanza, la envidia o la alegría. El cuento da pautas para solucionar los conflictos y llegar a un final positivo donde las personas que lo merecen “sean felices y coman perdices”. Chesterton dijo que los cuentos de hadas eran más que ciertos, no porque nos digan que existen los dragones, sino porque nos explican que los dragones se pueden vencer.

Los Grimm publicaron dos volúmenes de “Kinder- und Hausmärchen” (Cuentos de niños y del hogar) en 1812 y 1815 con un total de 156 cuentos de hadas. El primero de todos se titula “El Príncipe Rana” aunque también se conoce como “El Rey Rana” o “Enrique el Férreo”. El resumen del argumento es algo así:

La hija del rey está jugando con su pelota de oro en los alrededores del castillo y se le cae al agua (una fuente, un pozo, una charca, según versiones). Se sienta allí y empieza a llorar. Del agua surge una rana que le dice que se encargará de recuperarla si le promete que le llevará con ella al castillo, que le dejará sentarse a su mesa y cenar con ella y que le llevará a su cama. Ella acepta y la rana desaparece en el agua apareciendo poco después con la pelota que entrega a la princesa.Froschkg_1900_1
La muchacha vuelve al castillo tan contenta, olvidando su promesa, pero esa tarde la rana se presenta en la entrada del palacio, reclamando que le sienten a la mesa para la cena. La princesa se resiste, pero el rey, tras oír la historia del batracio, insiste en que ella debe respetar su palabra y la rana se une al banquete. Tras la cena, el anfibio le acompaña a su dormitorio donde ella, asqueada, se niega a dejarle entrar en su cama. Él insiste y la princesa, en un arrebato, le agarra y le lanza contra la pared, donde le estampana y le deja aparentemente muerto. Sin embargo, entonces se transforma en un bello príncipe y él y la princesa se casan y viven felices para siempre.

La escena más famosa, en la cual la princesa besa a la rana que entonces sufre una metamorfosis a un bello príncipe, no aparece en la historia original ni en la versión que leen los niños alemanes. Princess_Frog1Sin embargo, es la que se conoce en Estados Unidos y por extensión en todos los países influidos por la industria Disney. Besar ranas o besar sapos se ha convertido en una metáfora de la búsqueda del amor (“hay que besar muchas ranas antes de encontrar al verdadero príncipe”) y cómo es necesario pasar por conocer a algunos individuos desagradables antes de encontrar el amor verdadero.

Muchos investigadores piensan que la leyenda original incluía el beso como un estímulo catártico pero que los dos hermanos censuraron la historia, eliminando esta imagen explícitamente erótica y sustituyéndola por algo más aceptable aunque más violento. cuentosLos Grimm no eran solo recolectores de las tradiciones orales. La imagen romántica es que recorrieron Alemania escuchando a los contadores de historias y transcribiendo fielmente lo que oían. Según los estudiosos, la realidad fue que invitaron a su domicilio en Kassel a mujeres jóvenes de clase media, que en aquella sociedad y aquella época eran las que continuaban la transmisión de los cuentos y las tradiciones orales, y las entrevistaron. Los Grimm tomaban notas y después construían versiones literarias de los cuentos, con cambios de estilo, formales y de contenido que les hicieran más populares y aceptables para las clases medias, los compradores de libros de su época. En esa atmósfera burguesa y pacata, los cuentos transmitían valores como integridad, lealtad o laboriosidad; los personajes se mostraban en su versión más favorable y cualquier escena con carga sexual o erótica se eliminaba o al menos se suavizaba. En las notas originales de los Grimm sobre “El Príncipe Rana” aparece que “la rana caía sobre la cama donde yacía como un joven y hermoso príncipe y que la hija del rey se tumbaba junto a él”. Nada de eso, tan sugerente, apareció nunca en la versión impresa.

El príncipe rana puede tener muchas  lecturas. Según las teorías psicoanalíticas, que no comparto, la rana, resbaladiza y fea, y que puede hincharse cuando está excitada, representa el falo, la princesa es la mujer que desarrolla su sexualidad y la bola de oro perdida sería su psique ingenua y que despierta a la pubertad. Para otras tendencias psicológicas con más base científica, el príncipe rana es una fábula sobre la pérdida de la inocencia, el proceso de llegada a la vida adulta y el miedo del niño ante la llegada de la madurez y la emergencia de la sexualidad.

dl401Desde el punto de vista neurobiológico, la historia de “El príncipe rana” se relaciona con la presencia en la piel de algunos anfibios de una sustancia, la bufotenina, capaz de causar alucinaciones, ilusiones de vuelo, visiones de colores, luces y formas, un auténtico “viaje” si el animal es besado o chupado. La bufotenina se sintetiza también en algunos hongos, plantas y mamíferos pero es especialmente conocida en los anfibios. El nombre proviene del nombre genérico de los sapos, Bufo, y la bufotenina (N-dimetil-5-hidroxitriptamina) es un alcaloide derivado de la serotonina por dimetilación de su grupo amino y que interacciona con receptores de la corteza cerebral. Sus efectos son comparables a los de la psilocibina (presente en los llamados hongos chamánicos), la mescalina (presente en algunos cactus) o al LSD.  Eso explicaría que las personas que besaran o lamieran un sapo tuvieran alucinaciones visuales o auditivas, percepciones grandiosas y un estado alterado de la consciencia: los animales hablan, los seres se transforman unos en otros, los protagonistas hacen cosas increíbles.

Alucinar con los anfibios no es solo un tema literario, aunque hay una importante discusión científica porque muchos autores indican que solo unas pocas especies  de anfibios (Bufo alvarius, Bufo gargarizans) tendrían una concentración suficiente de bufotenina para causar un efecto psicoactivo. homertoadEn internet circula el caso de un niño de diez años, que tuvo que ser hospitalizado tras sufrir un ataque epiléptico y una disfunción cardiaca tras un episodio de chupar ranas con sus amigos, pero no he podido comprobar su verosimilitud. Tampoco lo he logrado con información sobre adolescentes australianos que fumaban la piel seca de los sapos atropellados en las carreteras con objeto de colocarse. Un estudio realizado en 2010 encontró –esto sí es verídico- utilizando HPLC y espectrometría de masas, que la orina de personas con trastornos del espectro autista o con esquizofrenia mostraba una cantidad significativamente mayor de bufotenina producida endógenamente que en personas control y que había una correlación entre las concentraciones de bufotenina y los niveles de hiperactividad en las personas con autismo. En los últimos años apareció una sustancia rojiza en la Costa Este de Estados Unidos vendida como Piedra China del Amor, Piedra Negra, Duro como una Roca o Stud 100 y vendida como afrodisíaca. En teoría era para frotar los genitales con ella pero algunos la comían o la fumaban. Se dijo que contenía bufotenina y algunas cardiotoxinas. Al menos una persona murió tras su consumo. Otro estudio indicaba que las semillas de una planta sudamericana la Anadenanthera colubrina variedad Cebil usada por los chamanes del Chaco tenía profundos efectos psicodélicos y contenía bufotenina.

49534_1157114408_submediumEs llamativo que esas historias surgidas muchas de ellas en un mundo rural, en la época medieval, en un paisaje de castillos, reyes, princesas, hadas, venenos, pociones y brujas sigan teniendo ese atractivo para los niños de la era digital. La única explicación posible es que encierran un mensaje que trasciende los siglos: cómo actuar ante lo desconocido y los peligros, cómo superar los miedos, cómo actuar con rectitud, cómo encontrar el amor y la felicidad, cómo enfrentar este mundo caótico y complejo, donde a veces nos sentimos una hoja en medio de un vendaval. La respuesta está clara: lame unos cuantos sapos y busca unos enanos que te ayuden.  

Para leer más:

  • Emanuele E, Colombo R, Martinelli V, Brondino N, Marini M, Boso M, Barale F, Politi P. (2010). Elevated urine levels of bufotenine in patients with autistic spectrum disorders and schizophrenia. Neuro Endocrinol Lett 31 (1): 117–121.
  • Howard R, Foerstl H. (1990) Toad-lickers psychosis–a warning. Brit J Psychiatr 157: 779-780.
  • Siegel DM, McDaniel SH. (1991) The frog prince: tale and toxicology. Am J Orthopsychiatry 61(4): 558-562.