La Barbie autista

Mattel es una empresa del sector juguetero fundada en California en 1945. La muñeca Barbie debutó el 9 de marzo de 1959 y se convirtió en el juguete más vendido de la historia: se han vendido más de mil millones de muñecas Barbie en el mundo y se calcula que se venden cien más cada minuto. En 1985, la compañía lanzó la campaña publicitaria «Nosotras, las chicas, podemos hacer cualquier cosa» para animar a las niñas a creer en sí mismas y ofrecer una variedad mucho mayor de perfiles profesionales a la muñeca y, a través de ella, a las niñas. Barbie no solo iba de fiesta y bailaba, sino que también era una mujer de negocios o miraba por un microscopio. En 1992, Mattel creó la primera Barbie Presidenta, afirmando que Barbie se había postulado a la presidencia siete veces, pero que una mujer alcance la presidencia de EEUU ha sucedido antes en el mundo del juguete que en el mundo real.

Aunque las primeras Barbies datan de 1959, hasta 2019 no hubo muñecas con discapacidad, pero luego han tenido un importante desarrollo. La colección Barbie Fashionistas presenta la gama más diversa de tonos de piel, texturas de cabello, tipos de cuerpo y diversas afecciones médicas y trastornos.

El 25 de mayo de 2022, Mattel lanzó la primera muñeca Barbie transgénero. En abril de 2023, presentaron una muñeca Barbie con síndrome de Down y en 2024 expandió su catálogo para incluir muñecas con discapacidad visual. El 8 de julio de 2025, Mattel lanzó la primera muñeca Barbie con diabetes tipo 1. Entres sus accesorios hay Barbies con sillas de ruedas, con prótesis, vitíligo o audífonos. También hay un muñeco Ken con una pierna protésica, otro que utiliza una silla de ruedas con rampa y otro con audífonos. Esta gama Fashionistas está diseñada para que más niños «se vean reflejados en Barbie» y para animar a los pequeños a jugar con muñecas que reflejen el mundo que les rodea, un mundo que no sé si se puede aplicar en este caso que no es de color rosa.

En colaboración con la ONG estadounidense Autistic Self Advocacy Network, Mattel ha creado tras un trabajo de año y medio de trabajo la Barbie autista y está diseñada para representar algunas de las formas en que los niños con autismo pueden experimentar, procesar y comunicarse con el mundo. Y en un grupo que no se diferencia apenas físicamente de los niños normotípicos ¿cómo ha representado Mattel a una persona autista?

Los ojos de la muñeca miran ligeramente hacia un lado, lo que refleja cómo algunas personas autistas evitan el contacto visual directo. Tiene los codos y las muñecas totalmente flexibles, lo que le permite realizar movimientos físicos repetitivos, como estimulación sensorial, estereotipias y aleteo de manos, que ayudan a algunas personas con autismo a procesar la información sensorial o expresar sus emociones. También tiene los pies planos y no usa tacones, a diferencia de la Barbie original, lo cual se relaciona con los problemas con la marcha y la coordinación de muchas personas con autismo.

Dentro de los accesorios, la Barbie autista lleva un «fidget spinner» (rosa, por supuesto) un trompo de mano que ayuda a reducir el estrés, unos auriculares (rosas) con cancelación de ruido para reducir la sobrecarga sensorial auditiva y una tableta (sí, lo has adivinado, rosa) con botones de comunicación aumentativa y alternativa basados en símbolos en la pantalla para ayudarla a desenvolverse en la interacción con otras personas.

Barbie también lleva un vestido holgado, sin etiquetas, de manga corta, de color morado y rayas finas. El objetivo es recordar que algunos personas con autismo experimentan un fuerte rechazo hacia algunas texturas y el contacto de los tejidos con la piel les puede resultar muy molesto. El conjunto se completa con zapatos morados de suela plana para favorecer la estabilidad y la facilidad de movimiento. A veces, las personas con autismo tienen dificultades motoras.

El autismo es un trastorno de espectro y la diversidad es muy alta. Ninguna muñeca por sí sola puede representar con exactitud la variedad de toda una comunidad; al fin y al cabo, las comunidades están formadas por individuos, no por bloques monolíticos, pero creo que es un avance hacia una mayor normalización y concienciación social sobre el autismo. Al anunciar la Barbie autista, Jamie Cygielman, directora global de muñecas de Mattel, dijo que se trataba de la última ampliación del compromiso de la empresa con la representación y la inclusión.

Una psicóloga y madre de un niño con autismo criticaba la muñeca con el argumento de que el autismo es un trastorno invisible y mostrar características distintivas es contrario a esa realidad. Otros protestaban sobre la características elegidas que mostraban un corto listado de rasgos autistas, muy limitado frente a la amplia variedad de las personas autistas. Otro grupo sugería que había sido un error hacer la Barbie autista y que hubiese sido más conveniente hacer variantes autistas de la Barbie médica, científica, astronauta o princesa, tal como sucede con las personas con TEA, que tienen muchos perfiles personales y profesionales además de autismo. Otras críticas son las habituales a la irreal imagen corporal de Barbie con sus medidas imposibles, a que el autismo históricamente ha sido prevalente entre los niños, entonces, ¿por qué no es este un muñeco Ken? También se la ha fotografiado con animales y objetos apreciados por muchos niños con autismo como los dinosaurios o las tabletas.

La comunidad autista colaboró en todo el proceso de diseño y han recalcado que el autismo se experimenta de forma diferente en cada persona y no siempre es visible. La respuesta entre las familias con TEA ha estado bastante polarizada. Algunos están encantados de ver tal representación en una muñeca y que su hija juegue con alguien que le recuerda a ella misma, otros lo ven como una forma de ganar dinero aprovechando que el autismo está muy presente en la actualidad, mientras que otros piensan que es una distracción o un insulto cuando lo que realmente se necesita es más inversión en servicios de apoyo y menos postureo. Los elementos de esta muñeca reflejan cómo algunas personas del espectro pueden experimentar y expresar el mundo, pero no otras. Aun así, creo que es un paso en la buena dirección. Bienvenida, Barbie, en el autismo hay muchas personas y en este mundo hay sitio para todos

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