Autismo y enfermedades autoinmunes

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El lupus es una enfermedad autoinmune que se caracteriza por una serie de síntomas, como fiebre, dolor articular y muscular, y fatiga. Los médicos suelen tratarlo con medicamentos antipalúdicos (hidroxicloroquina), o con aquellos que deprimen el sistema inmunológico, como los antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDs) o los corticosteroides. Las mujeres que padecen lupus, un trastorno en el que el sistema inmunológico del cuerpo ataca a sus propias células, tienen aproximadamente el doble de probabilidades que las mujeres sin un trastorno inmunológico de tener un hijo con autismo (Vinet et al., 2015). En este estudio, publicado en Arthritis and Rheumatology, Vinet y sus colegas examinaron un registro de todas las mujeres con lupus en Quebec, Canadá, que dieron a luz al menos a un niño en un hospital a lo largo de veinte años, entre 1989 y 2009. Luego emparejaron a cada una de estas 509 mujeres con al menos cuatro controles de la misma edad que dieron a luz en el mismo año. De los 719 niños cuyas madres tenían lupus, 10 -el 1,4 %- tienen autismo. Por el contrario, los 5.824 controles tuvieron 8.493 niños, y 53 -el 0,6 % – de estos niños tienen autismo. Este estudio no es el primero en relacionar el lupus con el riesgo de autismo, pero es de lejos el más grande y riguroso de los últimos años.

El estudio sugiere que en las mujeres con lupus, lo que está asociado al autismo de sus hijos es la afección en sí misma, en lugar de los medicamentos que pueden tomar para tratarla. Sin embargo, los investigadores sólo tenían información sobre el uso de medicamentos para 155 hijos de mujeres con lupus y 1.770 niños nacidos de mujeres control. Sólo 18 de estos niños tienen autismo, y sólo 2 nacieron de mujeres con lupus lo que impide un análisis estadístico fiable. Aún así, ninguna de las madres de niños con autismo había tomado antimaláricos, antidepresivos o inmunosupresores durante el embarazo. Este hallazgo sugiere que el riesgo de autismo no está relacionado con el consumo de estos medicamentos, pero es necesario confirmarlo en un mayor número de mujeres.

Un segundo artículo analizó los datos de 10 estudios y encontró que las mujeres con un trastorno autoinmune tienen un riesgo un 34 % mayor de tener un hijo con autismo. Este segundo estudio, publicado en Behavioral Brain Research, también refuerza la idea de que una elevada respuesta inmunológica durante el embarazo aumenta el riesgo de autismo. Los investigadores reunieron los datos de 10 estudios, que totalizaron cerca de 10.000 niños con autismo y casi un millón de controles. Encontraron que las mujeres con enfermedad tiroidea autoinmune tienen 29 % más probabilidades que las que no tienen problemas de tiroides de tener un hijo con autismo. Estudios sobre poblaciones reducidas han demostrado un aumento similar de riesgo para las mujeres que tienen otros trastornos autoinmunes, como artritis reumatoide, enfermedad celíaca o diabetes tipo 1.

En general, la evidencia sugiere que son los trastornos inmunológicos en sí mismos – no sus tratamientos o síntomas – los que incrementan el riesgo de sufrir autismo. Los investigadores han visto que las madres de niños con autismo producen anticuerpos que reaccionan contra proteínas del propio cuerpo, la causa de las enfermedades autoinmunes. Estos anticuerpos podrían ser capaces de atravesar la placenta y llegar a afectar al cerebro del feto. Además, unas moléculas clave en el sistema inmune, las citoquinas, cuyos niveles aumentan en los trastornos autoinmunes, también pueden acumularse en la placenta.

Los hallazgos de estos artículos se suman a un convincente conjunto de pruebas que relacionan una mayor respuesta inmunológica en las mujeres embarazadas con un mayor riesgo de autismo en sus hijos. Existen evidencias de que los niños serían afectados por múltiples trastornos que tienen un componente común, un sistema inmunológico hiperactivo, y que van desde la diabetes de tipo 1 hasta la artritis.

Los estudios epidemiológicos han insinuado que las infecciones graves durante el embarazo, como la gripe, aumentan el riesgo de tener un hijo con autismo. Pero la mayoría de las mujeres que contraen la gripe durante el embarazo no tienen un hijo con autismo, lo que sugiere que la pequeña proporción de mujeres en las que sí se da podrían haber desarrollado una respuesta inmunológica anómala. La desregulación inmunológica puede ser más importante para la patología del autismo de lo que se pensaba hace unos años.

Un elemento en esta relación entre sistema inmunitario y autismo puede ser el tipo de células llamadas «natural killer» (NK). Las células NK juegan un papel importante en el sistema inmunológico innato y en la regulación inmunológica y, como partes del sistema inmunológico, también interactúan con el sistema nervioso. Las alteraciones inmunológicas, como la autoinmunidad y las respuestas inmunitarias inadecuadas a los estímulos tanto internos como externos, especialmente en las primeras etapas de desarrollo del cerebro, pueden inducir trastornos del neurodesarrollo. La disfunción de las células NK en los niños con TEA, así como en sus padres, ha sido destacada en muchos estudios. Se han observado cambios en la frecuencia, expresiones genéticas, características de citotoxicidad y receptores de las células NK en niños con TEA. La terapia inmunológica para niños con TEA con anomalías inmunológicas ha mostrado resultados prometedores. Sin embargo, se necesitan más estudios para dilucidar el papel exacto de las células NK en la patogénesis de los trastornos del espectro autista, proporcionando futuras opciones de tratamiento para estos niños.

Finalmente, para determinar el papel de la respuesta inmune materna en el riesgo de autismo, los investigadores están utilizando ratones y monos expuestos a virus o anticuerpos simulados durante el embarazo. Estos estudios en modelos animales sugieren que la exposición a moléculas inmunes o anticuerpos en el útero altera el comportamiento más adelante en la vida, dando lugar a algunos de los síntomas característicos del autismo.

Para leer más:

  • Chen S-W, Zhong X-S, Jiang L-N, Zheng X-Y, Xiong Y-Q, Ma S-J, Qiu M, Huo S-T, Jing Ge J, Chen Q (2016) Maternal autoimmune diseases and the risk of autism spectrum disorders in offspring: A systematic review and meta-analysis. Behav Brain Res 296:61-69. doi: 10.1016/j.bbr.2015.08.035.
  • Meimand SE, Rostam-Abadi Y, Rezaei N (2020) Autism spectrum disorders and natural killer cells: a review on pathogenesis and treatment. Expert Rev Clin Immunol 1-9. doi: 10.1080/1744666X.2020.1850273.
  • Vinet E, Pineau CA, Clarke AE, Scott S, Fombonne É, Joseph L, Platt RW, Bernatsky S (2015) Increased Risk of Autism Spectrum Disorders in Children Born to Women With Systemic Lupus Erythematosus: Results From a Large Population-Based Cohort. Arthritis Rheumatol 67(12):3201-3208. doi: 10.1002/art.39320.

Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

2 comentarios en “Autismo y enfermedades autoinmunes”

  1. Muchas gracias por dedicarse al estudio de esta materia
    Hoy he visto su conferencia titulada “lecciones del 2017 sobre neurobiología de los TEA” y explicaba algo de guardar los dientes de leche.¿Cómo y dónde puede hacerse eso?
    Gracias y perdone que me refiera a un tema distinto a esta publicación

    Me gusta

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