Depresión en los padres y riesgo de TEA

Estudios previos habían sugerido que la depresión de los padres era un factor de riesgo para el diagnóstico en su descendencia no solo de trastornos del ánimo, sino también de trastornos del neurodesarrollo como el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y trastorno del espectro autista (TEA). Sin
embargo, seguía siendo incierta la asociación entre la exposición a la depresión de los padres en diferentes etapas del desarrollo neurológico (antes del embarazo, durante el embarazo o postnatal) y el posterior desarrollo del TDAH y el TEA. Los datos previos indicaban que un historial de depresión materna, pero no paterna, aumentaba el riesgo de TEA en la descendencia.

El grupo de Chen estudió 708.515 niños nacidos en Taiwán entre 2001 y 2008. Los niños fueron examinados para detectar TDAH y el TEA según los diagnósticos hechos sobre la base de los códigos 314 y 299 del ICD-9-CM (Clasificación Internacional de Enfermedades, 9ª edición)  desde su nacimiento hasta el final de 2011. La depresión paterna y materna se evaluó por separado durante cinco períodos, a saber, antes del embarazo, durante el embarazo (perinatal) y <1, 1-3 y >3 años después del parto (postnatal). Se realizaron análisis estadísticos mediante regresión de Cox.

En total, se identificaron 708.515 tríadas padre-madre-hijo; de ellos, 29.141 (4,1%) padres fueron diagnosticados con un trastorno depresivo, 53.489 madres (7,5%)  tuvieron un trastorno depresivo, 28.209 (4,0%) de los descendientes tuvieron TDAH, y 4.506 (0,6%) hijos fueron diagnosticados con TEA.

El análisis estadístico encontró que tanto la depresión paterna como la materna en los períodos preembarazo, perinatal y postnatal se asociaron significativamente con el posterior diagnóstico de TDAH y TEA en la descendencia, con cocientes de riesgo entre 1,42 (intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,35-1,49) y 2,25 (2,09-2,41). La cronicidad y el efecto aditivo de tener tanto depresión paterna como materna se relacionaron con un aumento de los riesgos de TDAH y TEA en la descendencia. Los efectos de la depresión materna fueron más fuertes que los de la depresión paterna tanto para el riesgo de TDAH (CRI: 1.35, 95% CI: 1.27-1.45) como de TEA (CRI: 1.23, 95% CI: 1.05-1.46) en la descendencia.

Una razón principal de esta asociación parece ser genética. El Consorcio de Genómica Psiquiátrica ha encontrado un solapamiento génico (coincidencia en los mismos genes implicados) entre el trastorno depresivo, el TDAH y el TEA. Además, la depresión materna perinatal aumenta la exposición del feto a eventos adversos intrauterinos (entre ellos, mayores niveles de glucocorticoides y citoquinas proinflamatorias) y la alteración inducida de los sistemas serotonérgicos en la placenta y el cerebro del feto durante una ventana crítica del desarrollo neurológico temprano. Esto aumenta aún más los riesgos de enfermedades psiquiátricas o condiciones neurológicas, tales como el TDAH y el TEA, más tarde en la vida.

La exposición intrauterina del feto a la depresión materna puede explicar parcialmente el mayor riesgo de TDAH y TEA cuando es la madre la que sufre la depresión que cuando el que la sufre es el padre.  Además, la depresión postnatal de los padres puede afectar el comportamiento y las emociones de los niños en desarrollo debido a un estilo de crianza negativo. Así, los efectos genéticos y epigenéticos de la depresión de los padres juegan un papel crucial en el riesgo de TDAH y TEA de la descendencia.

Este estudio tiene varias limitaciones. En primer lugar, la prevalencia de la depresión en los padres puede ser subestimada porque sólo se incluyeron en el estudio aquellos padres que buscaron consulta y tratamiento médico. En segundo lugar, sólo se incluyeron a los niños nacidos entre 2001 y 2008 y les hicieron un seguimiento hasta 2011 por lo que la duración máxima del seguimiento fue de aproximadamente 11 años, lo que puede subestimar la prevalencia de TDAH y TEA porque algunos pacientes con estos dos trastornos, especialmente aquellos con síntomas leves, son identificados en su adolescencia. En tercer lugar, algunos factores, como la exposición a medicamentos, orden de nacimiento, nivel educativo y datos sobre el medio ambiente de la familia no estaban disponibles en el registro nacional del que se obtuvo esta información, por lo que no se pudo evaluar su posible influencia en el riesgo de TEA y TDAH.

La conclusión es que tanto la depresión paterna como la materna en los períodos preembarazo, perinatal y postnatal aumentan el riesgo en la descendencia de tener TDAH y/o TEA en la descendencia, y estos riesgos aumentan aún más con el incremento de la duración de la depresión de los padres y con el efecto aditivo de la depresión paterna y materna.

 

Para leer más:

  • Chen L-C, Chen M-H, Hsu J-W, Huang  K-L, Bai Y-M, Chen T-J, Wang P-W, Pan T-L, Su T-P (2020) Association of parental depression with offspring attention deficit hyperactivity disorder and autism spectrum disorder: A nationwide birth cohort study.  J Affect Dis 277: 109-114

Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

9 comentarios en “Depresión en los padres y riesgo de TEA”

  1. Hola Jose Ramón, muchas gracias por tu interesantísimo artículo.
    Una duda (de muchas) que me surge. Si la incidencia de autismo era del 0,6% en familias con algún padre con depresión ¿no es esa la incidencia esperada en un estudio poblacional, poco más o menos? Desconozco datos epidemiológicos en Taiwan, igual allí la incidencia es menor, no lo sé, y entonces 0,6% si es un aumento significativo.

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    1. Buenos días, Luis
      Creo, con todo aprecio, que no lo has entendido bien o no me explicado yo, que es lo más probable. El 0,6% con TEA es de toda la población estudiada (708.000 niños) con los mismos criterios diagnósticos, el mismo sistema nacional de salud. Luego comparan en cuantos de esos niños coincide que el padre y/o la madre tuvieran depresión (y cuántos no) y encuentra, que hay una asociación, es decir, los padres y madres con depresión tienen un mayor riesgo de que su hijo tenga autismo. El cociente de riesgo es de 2,25, es decir la probabilidad de tener un hijo con autismo es más del doble que el esperable para esa población. ¿Causas? Genéticas y probablemente ambientales (ambiente uterino). Confío que quede más claro. Un saludo cordial

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      1. Gracias Jose Ramón, tienes razón. No lo he leído correctamente el 0,6% se refiere a la muestra total no a los hijos de padres o madres con depresión. Aclarado

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  2. Dr. mil gracias por tan excelentes datos, me queda la duda las madres que han tomado psicotrópicos antes de la concepción, ¿los niños tienen algún problema al nacer? además de tener el riesgo de tener TDAH y TEA.
    ¡¡Mil gracias!!

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  3. Buenas noches, como médico y madre de un hijo con autismo me ha parecido muy interesante la entrada. ¿ qué se sabe sobre la incidencia de autismo en madre con enfermedades autoinmunes? He leído algún artículo que lo relacionaban, en mi caso tengo un Lupus. Gracias

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