Mejoría de la depresión tras tomar baños de agua caliente

Una actividad que ayuda a salir de una depresión moderada es tomar largos baños de agua caliente. Un pequeño ensayo clínico (número de registro ID #DRKS00011013) ha encontrado que un baño prolongado por la tarde dos veces a la semana genera una mejora pequeña pero persistente del ánimo. La mejoría era ligeramente superior a la del ejercicio físico, que es una terapia recomendada para tratar una depresión leve.

Se cree que la explicación es que la subida de la temperatura corporal por la tarde ayuda a restaurar el ritmo circadiano normal de la temperatura, es decir, esas variaciones de décimas de grado que tenemos a lo largo de las 24 horas. El ritmo circadiano está alterado en las personas con depresión.

Woman relaxing in bathtub

Los baños prolongados de agua caliente también ayudan a mejorar los patrones de sueño.

Johannes Naumann y sus colegas de la Universidad de Freiburg han decidido estudiar si un baño caliente es capaz de restablecer el ritmo circadiano y mejorar el estado de ánimo. Estudiaron 45 personas que estaban tomando medicación antidepresiva y establecieron su nivel de depresión utilizando la escala Hamilton Depression Rating Scale (HAM-D). La mitad de los voluntarios pasaron a realizar dos sesiones semanales de ejercicio aeróbico moderado durante 45 minutos, una recomendación para salir de una depresión leve, y la otra mitad se sometieron a la hidroterapia de baños calientes. Los baños se realizaron en un spa a 40ºC y las personas se mantenían sumergidas, con solo la cabeza fuera, durante 30 minutos. Entonces salían y se les envolvía con mantas y botellas de agua caliente durante 20 minutos más. A las dos semanas algunos seguían yendo al spa y otros lo hacían en su casa. Los baños subían la temperatura media del cuerpo 2 grados. Se mantuvo el tratamiento durante  ocho semanas.

Al cabo de ocho semanas el tratamiento de hidroterapia había reducido el puntaje en la escala de depresión en seis puntos, partiendo de una media de 21, mientras que las sesiones de ejercicio físico lo redujeron en tres. El efecto de este tratamiento con calor se empezaba a notar a las dos semanas, mientras que en ese tiempo el grupo con ejercicio físico no mostraba diferencias. La terapia de ejercicio físico resultaba más difícil de mantener y de los 23 participantes, 13 abandonaron antes de la finalización del ensayo clínico. En contraste, solo 2 de los 22 voluntarios que formaban el grupo de hidroterapia abandonaron el ensayo antes de su finalización. La conclusión es que la terapia de baños calientes parece ser un método de efectos rápidos, seguro y fácilmente realizable que lleva a una mejoría de relevancia clínica ya a las dos semanas de su inicio. También es apropiado para personas que tienen dificultades en realizar ejercicio físico.

 

Para leer más:

  • Naumann J, Sadaghiani C, Kruza I, Denkel L, Kienle G, Roman Huber R (2018) Effects and Feasibility of Hyperthermic Baths for Patients with Depressive Disorder: A Randomized Controlled Clinical Pilot Trial. bioRxiv 409276

Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

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