El tínnitus, los árbitros y la mascletá

Tinnitus_reliefTínnitus es una palabra latina que significa ruido metálico o zumbido. Las personas afectadas los describen como timbres, murmullos, silbidos, siseos, campanilleos, ruidos de grillos, rugidos, cascadas de agua y muchas otras descripciones además por supuesto de zumbidos. Los tínnitus o acúfenos son sonidos persistentes que se perciben de forma consciente por la persona afectada en la ausencia de una fuente externa. Los acúfenos son uno de los trastornos más comunes en la neurociencia clínica y se calcula que en torno al 20% de la población puede tener un tínnitus y entre un 8 y un 10% de ellos explican a su médico que el acúfeno que les aqueja es tan grave que les produce ansiedad, insomnio, depresión, pérdidas de equilibrio, dificultades para concentrarse o entender a otras personas, irritabilidad o que en general les discapacita para las actividades de la vida diaria. Tinnitus_InfographicAdemás, bastantes personas aquejadas de un acúfeno temen, a menudo sin fundamento, que sea una síntoma de una enfermedad mucho más grave o que termine dejándoles sordos.
Hay dos tipos de tinnitus: objetivo, que es el causado por una fuente interna que activa la cóclea y subjetivo que se considera que no tiene una fuente asociada y no hay movimientos de fluidos cocleares. El tínnitus objetivo puede ser causado, por ejemplo, por el sistema circulatorio, que genere un sonido pulsátil sincrónico con el latido cardíaco. En ocasiones un acúfeno objetivo puede oírse por otras personas usando un instrumento amplificador o en raras ocasiones, directamente. Un otorrino comentaba que oía el tínnitus de un paciente cuando entraba por la puerta de su consulta como un claro pitido. Las personas afectadas de un acúfeno pueden ser de cualquier edad, tener sordera o una audición normal, es más común en hombres que en mujeres y no tenemos un tratamiento eficaz ni una cura por lo que muchos son permanentes.

pitidos-en-el-oidoSegún su duración distinguimos tres tipos de acúfenos: el tínnitus breve dura unos segundos o minutos, suele ser espontáneo y es algo que prácticamente hemos experimentado todos. El tínnitus temporal, dura de minutos a horas y ocurre frecuentemente tras la exposición a un sonido intenso (un concierto de rock). En el tínnitus crónico, por su parte, el zumbido aparece muy frecuentemente o está siempre presente. La mayoría de los acúfenos van asociados con pérdida de oído, ya sea por efecto de la edad o inducida por la exposición a ruidos. Además, una exposición a un alto nivel de sonido puede producir efectos similares a los asociados al miedo y la tensión, con un aumento de las pulsaciones, modificación del ritmo respiratorio, tensión muscular, presión arterial, resistencia de la piel, agudeza de la visión y vasoconstricción periférica.

El tínnitus puede originarse por muchas causas, incluyendo un daño neurológico causado por una esclerosis múltiple o un síndrome de Ménière, estrés oxidativo, una exposición prolongada a un sonido de alto volumen, por el envejecimiento normal, por la presencia de un objeto extraño en el oído, por un acúmulo excesivo de cera, por una alergia nasal, por la finalización de un tratamiento con benzodiacepinas y a causa de una infección. Ello no obstante, la causa más frecuente es una exposición prolongada a un sonido intenso. Las discotecas, los pequeños auriculares donde el sonido entra al canal auditivo sin posibilidad de ser modulado o las explosiones son una causa común de tínnitus entre las personas por poner algunos ejemplos.

El origen del tinnitus puede estar a diferentes niveles del sistema auditivo. GR2009030902207En algunos casos está causado por la vibración de los tejidos que rodean al oído, por anomalías vasculares en la cabeza o el cuello, por la presencia de contracciones musculares anómalas cerca del oído medio o la mandíbula, por una actividad aberrante de los nervios auditivos o por un cambio en la estructura morfofuncional de la corteza cerebral auditiva de forma que demasiadas neuronas responden a una frecuencia de sonido determinada. El estudio con resonancia magnética pone muchas veces de manifiesto la presencia de pequeños microinfartos que generan una deficiencia en el riego vascular de esas zonas, lo que se denomina isquemia.

España es considerado el segundo país más ruidoso del mundo después de Japón y parece que el estrés asociado a la crisis ha hecho aumentar el número de acúfenos. t1larg.vuvu.giMás del 20% de los españoles soporta diariamente un ruido por encima del límite de 65 decibelios que establece la OMS como nivel soportable. Además, un 30% de las viviendas están expuestas a una contaminación acústica grave y muchas calles muestran un ruido superior a los 85 decibelios, cifra a partir de la cual las autoridades sanitarias consideran que existe riesgo de daño auditivo.

Los acúfenos son también un riesgo laboral y no solo en las profesiones en las que podemos pensar en una primera aproximación. La mitad de los árbitros entrevistados tras un partido de baloncesto tenían tínnitus. En un estudio realizado en un torneo de baloncesto de centros de secundaria, se probó un dosímetro que medía la exposición al ruido y el resultado fue que se sobrepasó la escala del aparato. De hecho, se ha visto que en personas que arbitran partidos con frecuencia se produce una pérdida de audición, lo que algunos han llamado “oído de árbitro”.

Un estudio realizado por un árbitro y su profesor y publicado en The Journal of Occupational and Environmental Hygiene ha mostrado que los árbitros tienen una probabilidad mucho mayor de presentar de pitidos en los oídos y problemas auditivos que gente de su misma edad en la población general. daniel-ubriaco-arbitroSe basa en una encuesta realizada en 321 árbitros deportivos, casi la mitad señalaron tener tínnitus después de un torneo. A menudo esa molesta sensación desaparecía pero su repetición torneo tras torneo puede llevar a convertir el acúfeno en permanente. Esos zumbidos son también una señal de problemas auditivos que normalmente no se detectan hasta que empiezan a afectar a la calidad de vida. El estudio concluye que “no se puede excluir que el arbitraje deportivo promueva un daño auditivo temprano”

En los espectáculos deportivos el nivel de ruido es alto. Y además de los silbatos, se oyen los rugidos de la multitud, la megafonía, las sirenas, trompetas, bocinas, vuvuzelas y demás artilugios sonoros. Todo eso sumado genera una importante impacto sonoro en el que el daño causado se acumula. En el caso de los árbitros un problema específico es su propio silbato, con un sonido muy potente muy cercano a sus oídos. El sonido de los silbatos se ha medido y se ha estimado entre 104 y 116 decibelios al nivel del oído del árbitro, con lo que la dosis máxima que se considera tolerable se supera en un plazo que va de 5 a 90 segundos. La variación es debida al tipo de silbato y a la duración de los pitidos. Una medida sencilla y económica que mejoraría la situación sería usar silbatos cuyo sonido sea menos potente. Básicamente lo tienen que oír los jugadores y no hace falta que llegue fuerte y nítido a los espectadores de la última fila de sillas del estadio.

imagesPor último en España, país amante del ruido, tenemos una celebración sónica difícil de explicar a los foráneos: la mascletá. Para los que no lo conocen se trata de una exhibición pirotécnica que forma una composición explosiva y rítmica, formada por una concatenación de petardos –masclets- que se dispara con ocasiones de fiestas como las Fallas y muchas otras en la Comunidad Valenciana. Las mascletás pueden llegar hasta los 130 decibelios, un nivel de sonido doloroso y cerca del umbral máximo que se puede aguantar (140 decibelios). El uso de tapones con válvulas o técnicas simples como comer chicle, tragar saliva o dejar la boca abierta pueden proteger al oído de un trauma y evitar una pérdida de audición.  Al contrario que los fuegos artificiales que asombran y estimulan nuestras retinas, las mascletadas trabajan sobre nuestros oídos y en realidad sobre todo el cuerpo. Las mascletadas van de menos a mas con un final apoteósico que hace pensar a los no iniciados mientras el suelo vibra, les falta el aliento y el pecho les retumba, que acaban de aterrizar en medio del bombardeo de Sarajevo. Todo ello mientras los autóctonos sonríen y comentan las tonalidades y matices como si acabaran de oír la primavera de Vivaldi.

Para leer más:

Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

1 comentario en “El tínnitus, los árbitros y la mascletá”

  1. Y eso si no te cae cerca un petardo. Entonces si que tienes “Tínnitus”, pero por todo el cuerpo.
    Por cierto, ¿sabes de donde viene el “saber popular” que asocia el tinnitus con que estén hablando mal de uno?

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