la-conspiracion-lunar-vaya-timo-eugenio-fernandez-aguilarNunca se ha creído tanto en tantas conspiraciones y con tan poco fundamento. Las teorías conspirativas salpican los principales asuntos de política internacional (la muerte de Napoleón, de Kennedy o de Carrero Blanco), la geografía (el triángulo de las Bermudas), histórica (la maldición de la tumba de Tutankamón), nuestra situación como especie en el universo (el ocultamiento de las pruebas sobre existencia de extraterrestres), las actividades de sociedades de muy diverso ámbito (masones, Opus Dei, cátaros, templarios…), los riesgos de los avances científicos (los movimientos antivacunas) y un enorme etcétera. Vivimos en el mejor de los mundos y en el peor de los mundos, donde por un lado la ciencia aporta día tras día, avances, descubrimientos, análisis objetivos, propuestas y, al mismo tiempo, debe enfrentarse también cada día a la irracionalidad, la mentira, la ignorancia, la avaricia, la superchería. No siempre la verdad gana la batalla, al menos en primera instancia.

Una de las teorías conspiratorias con más difusión es que el hombre nunca fue a la Luna y, según los defensores de esta abracadabrante leyenda, todo fue un montaje, una gigantesca mentira orquestada por los Estados Unidos como un paso más de la Guerra Fría. Ello a pesar de que fue una acontecimiento mundial, que miles de personas trabajaron en los programas de la NASA, que la llegada del hombre a la Luna fue el momento que más audiencia convocó en las televisiones de todo el planeta, que gran parte de los astrónomos y físicos, y las principales naciones desarrolladas del Globo siguieron intensamente los primeros pasos de Armstrong y Aldrin sobre la superficie lunar.

Eugenio Fernández Aguilar ha escrito un libro necesario desmontando una por una 50 hipótesis que pretenden apoyar que el programa Apolo más que un éxito de la ciencia y la tecnología debería recibir un premio a las artes escénicas. Fernández Aguilar documenta dónde se origina cada una de esas supuestas «evidencias« de que hubo una conspiración lunar y luego la desmonta con la precisión y contundencia de un cirujano.

Fernández Aguilar es profesor y se nota, en la calidad de su exposición, en su estructura didáctica y amena, en la búsqueda de desarrollar ese espíritu crítico más necesario ahora que nunca. El libro es interesante, divertido e instructivo. La llegada del hombre a la Luna fue el cierre de la Era de los Descubrimientos iniciada 500 años antes por marineros españoles y portugueses, una parte épica de la historia de la Humanidad con protagonistas como Ponce de León, Cook o Amundsen, medio milenio que cambió el planeta y la visión de nosotros mismos. Aún con sus sombras, las grandes exploraciones fueron un éxito de la ciencia y la tecnología y no debemos dejar que los profesionales del engaño y la mentira ensucien la labor apasionada, arriesgada y cuidadosa de tantas personas, unos pocos famosos —los astronautas— y muchos miles de investigadores, técnicos, científicos que convirtieron en realidad uno de los sueños de la Humanidad: llegar a la Luna.