En un post de la semana pasada indicaba  que varios ensayos clínicos estaban abriendo la puerta al uso de células madres en personas. Ya ha sucedido. La empresa Neuralstem, de Rockville, Maryland ha inyectado células madre en un hombre con esclerosis lateral amiotrófica (ELA). La FDA aprobó este ensayo clínico para 12 personas con ELA el pasado septiembre. Tras esta luz verde, las acciones de Neuralstem subieron un 63% en los mercados primarios. Las personas con ELA pierden motoneuronas, las células que controlan los músculos, y van teniendo dificultades en su control neuromuscular por lo que tienen problemas de movimiento, de habla y finalmente, para respirar. No tienen ninguna merma en su capacidad intelectual ni en la información sensorial, por lo que son plenamente conscientes de su situación y su progresivo deterioro. CNN Health indica que según la asociación americana de ELA, las personas afectadas suelen morir de 2 a 5 años tras el diagnóstico, pero yo prefiero recordar, 37 años después, que Stephen Hawking fue diagnosticado de ELA en 1963. En EEUU se calcula que hay unas 30.000 personas con ELA, con unos 7.000 nuevos diagnósticos al año (900 casos nuevos y unos 4.000 afectados en España). Allí es conocida como enfermedad de Lou Gehrig, por un famoso beisbolista de los Yankees de Nueva York que tuvo que abandonar su profesión en el mejor momento de su carrera tras recibir el diagnóstico. En Francia, se llama enfermedad de Jean-Martin Charcot, por su descubridor.

Las células madre utilizadas se inyectaron en la zona lumbar de la médula espinal de una persona de 60 y pocos años, con un desarrollo grave de ELA. El ensayo está siendo controlado por la Dra. Eva Feldman, neuróloga de la Universidad de Michigan, y su objetivo es validar la seguridad y eficacia del procedimiento. Nunca antes se han inyectado células madres humana en la médula espinal de otra persona. Las células inyectadas no sustituirán a las células perdidas sino, se espera, protegerán a las células supervivientes. La esperanza es que este procedimiento consiga ralentizar la progresión de la enfermedad.

Un video de Jesús Marchal, médico afectado por ELA

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