El mito del oído electrónico de Tomatis

121210_encuentros02Alfred Tomatis nació en Niza en 1920 y murió en Carcasona en 2001. Tomatis era hijo de un cantante, Humbert Tomatis, un bajo de la Ópera de París. Aunque su padre intentó dirigirle al ámbito de la música, parece que tenía pocas dotes naturales y finalmente estudió Medicina, carrera que hizo durante la II Guerra Mundial, en la Francia ocupada por los nazis, terminándola en 1945. Se especializó en otorrinolaringología y cuando terminó el doctorado, su padre le empezó a mandar a colegas que tenían problemas con la voz —los padres siempre preocupándose del éxito profesional de los hijos. Tomatis propuso la teoría —con ribetes freudianos y nula evidencia experimental— de que muchos problemas vocales eran en realidad problemas auditivos y que la dificultad surgía porque que una mala experiencia generaba un bloqueo del cerebro auditivo para algunas frecuencias sónicas. Ese bloqueo de circuitos cerebrales generaba, a su vez, y siempre sin ni un solo dato que probara estas ideas, cambios en el funcionamiento cerebral y en consecuencia, en el comportamiento de las personas.421899_orig

Tomatis construyó un aparato, el «oído electrónico» que, en teoría —y volvemos a los aparatos mágicos— mejora distintos trastornos mentales y condiciones discapacitantes. El objetivo era –según Tomatis y sus seguidores– desbloquear las frecuencias sónicas alteradas mediante la emisión de nuevos patrones sónicos, solucionando el problema subyacente. alfred-tomatisTomatis dijo que su máquina era útil para la dislexia, la depresión, la esquizofrenia e incluso el autismo. En este caso no se puede decir eso «solo le faltaba tener música» porque precisamente se basaba en la emisión de distintos sonidos, incluido Mozart, canto gregoriano o la voz tratada de la madre del paciente. Sorprendentemente, a pesar de que los estudios más recientes indican que la terapia alternativa de Tomatis no hace nada en el autismo, o que la Academia Americana de Pediatría concluya que frente a quienes dicen que es útil para el trastorno de atención e hiperactividad que «no hay estudios científicamente controlados que apoyen que el método de Tomatis mejore estos trastornos» hay cientos de centros Tomatis por el mundo, siendo una auténtica multinacional de la pseudociencia y los tomatistas aplican esta pseudoterapia a miles de niños. Los seguidores-vendedores de aparatos Tomatis hacen lo que todos estos grupos: ocultan la ausencia de estudios científicos, publican ellos mismos en revistas de ínfima o nula calidad, no declaran sus conflictos de intereses y generan una cortina de humo para ocultar que es un método que no hace nada y un aparato que lo que hace es causar un perjuicio económico a una familia que tiene un niño con un problema serio de salud. Eso en mi tierra tiene un nombre.

Otra cosa que nos puede dar una idea de la «seriedad» del asunto es cómo se convierte usted en un experto tomatista.AAEAAQAAAAAAAAarAAAAJGU1NjhkYzFiLTEwYzgtNDFjZC1hODg4LThiNzI2NGFjZGU5ZQ Existen tres niveles de capacitación para poder dar esta ¿terapia? El nivel I consiste en 3 días de formación y la posible compra de un aparato. El nivel II son 4 días de formación más la adquisición de otro aparato. El nivel III o consultor consiste en 5 días de formación y un tercer aparato diferente. Te piden más formación para leer Los tres cerditos en una guardería o para servir cañas en un bar que para ser un TTT (terapeuta titulado en Tomatis) y tienes que tener más aparatos que el inspector Gadget.

En 1996, la Food and Drug Administration, la agencia que controla los tratamientos médicos y los nuevos medicamentos en Estados Unidos prohibió la entrada en el país de oídos electrónicos. Posteriormente, el grupo Tomatis utilizó un subterfugio y planteó que sus aparatos no serían usados con fines sanitarios sino meramente como elemento educativo, como el que lleva un radiocasete a clase. En 2011, el periódico La Vanguardia, que en su página La contra realiza una de las campañas más vergonzantes y bochornosas en contra de la ciencia y la salud realizó una entrevista a la Sra. Cori López, seguidora de Tomatis que hace las siguientes sorprendentes afirmaciones: «las vibraciones percibidas por el embrión en el útero materno… lo codifican»,«si se aplicase sistemáticamente en nuestros colegios…, el actual 30% de fracaso escolar español ¡descendería a la mitad!» o «si está usted encerrado en un cuarto con alguien que empieza a insultarle gravemente, usted bloqueará su escucha». hqdefaultLe animo a que haga la prueba, aunque quizá basta con pensar en la última cena de Nochebuena con sus cuñados. Otras web de los centros Tomatis dicen cosas también ridículas como «el oído puede compararse a un dínamo que transforma las estimulaciones que recibe, en energía neurónica destinada a alimentar el encéfalo». El encéfalo se alimenta de glucosa, eso de energía neurónica es, con respeto, una estupidez. También dice que Tomatis mereció la Medalla de Oro del mérito científico de la Academia de Ciencias de París pero ni en la Academia hay ninguna referencia a él ni esta distinción aparece por ningún lado. Los premios que recibió son ¡adivina, adivinanza! de distintos centros Tomatis.

Los propagandistas tomatistas siguen las estrategias habituales de las pseudociencias:

  • Creación de una disciplina propia. Si dices que eres una nueva línea en la pediatría, te tendrás que enfrentar con miles de pediatras que te pedirán que lo demuestres pero en el ámbito de las sectas seudocientíficas uno se crea su propia disciplina y se autoelige como profeta, sumo sacerdote, gurú o experto supremo. drtomatisEn este caso Tomatis creó lo que llamó la Psico-Fono-Audiología. Era suya y solo los tomatistas se autodefinen como psicofonoaudiólogos. Los demás se ríen o simplemente se alejan.
  • Uso de famosos. Los tomatistas comentan que han ayudado a personajes famosos tales como María Callas o Gerard Depardieu. Habría que ser más crítico sobre esas supuestas ayudas pues no parece que tuvieran un gran impacto: en el plano artístico, María Callas sufrió un rápido deterioro de su voz, mientras que en su vida personal tuvo fuertes problemas psicológicos incluidos intentos de suicidio y no se descarta que esta fuera la causa de su muerte. gerard-depardieu--644x362Con respecto a Depardieu, sus últimas noticias (orinar en la alfombra de un avión, ser detenido por asalto y agresión o ser detenido por conducir bajo la influencia del alcohol) no parecen las mejores referencias, diga lo que diga el presidente Putin.
  • Falsas biografías. Muchos de los datos que aparecen en las biografías de Tomatis son falsos: no era un otorrinolaringólogo de fama internacional. En todas sus biografías se dice que era miembro honoris causa del Dorstmundt Institut de Múnich pero le reto a que busque este instituto en algún sitio. También se dice que fue honoris causa de la Université Potchefstroom pero no existe ninguna universidad con ese nombre. En Potchefstroom (Sudáfrica) hay varios centros de educación superior pero ninguna universidad así llamada y tengo mis sospechas sobre lo que significaba recibir un reconocimiento sudafricano en la época del apartheid.
  • Seudopublicaciones científicas. Un ejemplo puede ser la publicación que firma Jan Gerritsen, del Mozart Center de San Felipe del Agua (México). Si no es suficientemente preocupante la identificación del centro de trabajo de este señor, la primera frase del supuesto artículo es «se han publicado un total de 35 artículos sobre el impacto del método Tomatis…mostrando que una amplia variedad de esas dificultades de aprendizaje son eficazmente tratadas por el Método Tomatis». Simplemente, no es cierto. Busque usted en PubMed y compruébelo.

Algunos gobiernos también creen en los remedios mágicos y en la seudociencia. Es más fácil comprar unos aparatos que tener una buena plantilla de profesores para niños con necesidades especiales, bien formados, bien pagados, bien equipados. El gobierno polaco decidió comprar 200 oídos electrónicos para apoyar a los niños con necesidades especiales. Según la empresa Tomatis Developpement S.A., que evidentemente felicitaba al gobierno polaco por la inteligente decisión de comprar sus aparatos, 200 escuelas polacas dispondrían de «una herramienta eficiente para resolver problemas de integración en las escuelas tales como la dislexia, la disortografía, la discalculia, los problemas de psicomotricidad y lateralidad y los trastornos del comportamiento». Para reír si no fuera para llorar. Algunos dicen que estas técnicas milagrosas no hacen daño pero no es así, distraen recursos públicos y hacen que en vez de centrar los esfuerzos en terapias verdaderamente eficaces, los niños afectados y sus padres, y a veces los sistemas sanitarios y educativos, pierdan tiempo, dinero y energía en memeces.

Un estudio de la Universidad de Vanderbilt, esta sí que tiene prestigio, hacía una revisión de los estudios sobre el método tomatis y esto es lo que decía:vand2

Ha sido difícil encontrar ensayos clínicos objetivos. Muchos de ellos no estaban en inglés y los resúmenes eran bastante vagos. Las dos revisiones con resultados positivos tenían poco con lo que justificar sus conclusiones. Los estudios sudafricanos tenían muy poca información disponible sobre a quiénes se había testado, cómo se había hecho y cómo fueron evaluados estos estudios. El otro fue por el propio Dr. Tomatis, con lo que es posible que no fuera completamente objetivo.

Aunque otros estudios encontrados tenían más detalle, era todavía difícil compararles porque la evaluación, procedimiento, control y sujetos variaban de test a test. Sin embargo la mayoría de las conclusiones eran similares: el método Tomatis no es eficaz para crear o mantener un aumento del autocontrol, inteligencia, concepto de sí mismo, habilidades auditivas o de lenguaje.

Aunque la técnica de estimulación auditiva suena como que tendría potencial para mejorar la comunicación y atención de una persona, después de examinar las pruebas clínicas disponibles, se puede concluir que carecen de la evidencia concreta necesaria para convertirse en un tratamiento estándar.

En el caso concreto del autismo, un tema con una triste habilidad para atraer timadores y seudoterapias, un estudio de 2008 demuestra que el método tomatis en niños con autismo no genera ninguna mejora, ninguna. La misma conclusión se aplica también a todos los tipos de métodos de «entrenamiento en integración auditiva».

 

Para leer más:

 

Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

29 comentarios en “El mito del oído electrónico de Tomatis”

  1. Puede continuar la lista de la vergüenza con métodos como Berard, Doman, optometría comportamental, y y una largo etcétera, que podrá encontrar buscando cualquiera de ellos, pues los terapeutas que suelen usar uno de estos métodos también son expertos en otros del mismo palo. Una pena que nadie (las autoridades) haga nada contra los centros de intervención en patologías o trastornos del neurodesarrollo que emplean impúnemente estos métodos.

    Suscribo sus palabras, gracias y un saludo.

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  2. Sr. Catedrático, pienso que no tiene porque ser falso o poco fiables,las virtudes o propiedades del método Tomatis, sino mucha gente hubiera protestado. Y supongo que en esto será como en todo, irá por barrios. Habria que hablar con madres que tienen con hijos y problemas serios, si da, no da resultado.. Con gentes que puedan hablar de si mejoran en los aprendizajes, con las que no.. Eso es todo.Muchas gracias.

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    1. No, no funciona así. Todos los niños mejoran en los aprendizajes, todos. Si usted dice que cura cosas, que el aprendizaje es mucho más rápido, demuéstrelo. Nadie lo ha hecho todavía. Hay una cosa que se llama ciencia que nos ayuda a saber si algo es cierto o no lo es, si es una terapia eficaz o no lo es. Lo que usted defiende se llama amimefuncionismo, no tiene ninguna validez sin controles adecuados. En todas las supercherías, homeopatía, reiki, tomatis hay gente que cree que funciona (y otros que se aprovechan de esa credulidad). De nada.

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    1. La ciencia lo que hace es diferenciar entre tratamientos seguros y eficaces y los que no lo son. La persona que recomienda un tratamiento que no hace nada o es ignorante y no lo sabe, o sí lo sabe y entonces es un sinvergüenza y un estafador. Es mi opinión, claro.

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  3. Enhorabuena por su excelente blog!!!! Soy una madre de un niño con autismo y me han recomendado el Entrenamiento Berad!!!!! Varias familias han visto mejorías en sus hijos en aspectos como atención , concentración y mayor tolerancia a los ruidos. Me podría por favor dar algún consejo. Muchas gracias!!!!

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    1. Muchas gracias, Herminia. No conozco ese tratamiento Berad. He buscado en PubMed, la principal y más completa base de datos sobre publicaciones científicas relacionadas con salud, incluido autismo y no aparece nada. Eso me parece muy sospechoso. Nunca debemos fiarnos de experiencias personales, aunque sean sinceras, sino de estudios bien realizados, con controles adecuados, que valoren la eficacia de un tratamiento. Un saludo cordial

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  4. Buenas noches. De vez en cuando busco las novedades que van apareciendo sobre Tomatis, y me he encontrado con su blog. Me presentaré, me llamo Carlos Alós, tengo 55 años, soy psicólogo colegiado, máster en neuropsicología y educación y cursé también estudios de audioprotesista. Me dedico a la práctica privada, especialmente de niños con dificultades de aprendizaje.

    Conocí al Dr. Tomatis en 1991 y aprendí sus técnicas, simplemente porque vi que funcionaban muy bien y de forma reiterada. Quizás debí esperar a que un científico bendijera el método y lo publicara en alguna revista importante, pero no esperé. Conmigo estudiaron otras muchas personas, con las que he podido compartir preciosas experiencias durante muchos años. El balance creo que es altamente positivo. Si hubiera esperado a la bendición científica, todavía no habría comenzado.

    Tiene Vd. razón en muchos de sus comentarios. La base científica del método Tomatis es muy limitada y la formación con la que actualmente uno puede ser terapeuta Tomatis, es escandalosamente inadecuada. Lamentablemente, las patentes pertenecen hoy día a una empresa con la que no me identifico en absoluto. Por tanto, comparto muchas de sus críticas, pero creo que Vd. no llegó a conocer al Dr. Tomatis. Si lo hubiera hecho, seguramente hablaría de él y sus seguidores con mucho más respeto, aunque no aceptara sus teorías y metodología.

    El Dr. Tomatis tenía una de las mentes más brillantes que he conocido, Pero también fue un maestro para mi en el plano ético. Su compromiso y entrega al paciente eran totales. Era incansable trabajando, buscando contínuamente mejores formas de ayudar a las personas. Nunca fue rico. Todo lo invertía en su proyecto. Esa imagen que Vd. presenta de Tomatis, como un grupo de malévolos organizados para estafar a sus clientes, dista mucho de la realidad que yo conocí. Yo estudié con profesionales bien formados, la mayoría médicos, que apostaron incluso su prestigio personal, para llevar al paciente una gran herramienta terapéutica.

    Le informo que el centro Tomatis más destacado en Europa, se encuentra en St Truiden, en Bélgica. No forma parte de la red “oficial” Tomatis. Hace más de treinta años que funciona, recibiendo pacientes de media Europa, derivados por neurólogos, otorrinos, y toda clase de especialistas. ¿Cree sinceramente que estamos todos locos, o confabulados o pertenecemos a una secta de estafadores? ¿Cree que si no hubieran resultados claros, hubiera aguantado treinta años abierto… y creciendo? Le invito a visitar el centro y sacar sus propias conclusiones. Si quiere acompañarme yo estaré allí el 10 y11 de septiembre próximos.

    La historia de la ciencia está plagada de personajes maldecidos que luego fueron elevados a los altares con los máximos honores. Me temo que con Tomatis pasará algo similar… y también me temo que no me dará tiempo a verlo, aunque viva muchos años.

    A lo largo de mi carrera profesional he ofrecido a varios investigadores la posibilidad de realizar estudios científicos sobre Tomatis. Siempre han acabado declinando, con diferentes excusas. Aprovecho la ocasión para ofrecerle también a Vd. esta posibilidad. Estoy dispuesto a tratar gratuitamente niños con autismo, por ejemplo, para que Vd., honestamente pueda valorar la evolución.

    Un cordial saludo

    PD: En St. Truiden se encuentran los archivos privados del Dr. Tomatis, incluyendo sus diplomas y condecoraciones. Basta pedir permiso para poder visitarlo.
    La Sra. Cori López, a la que hace referencia, y que obviamente puede estar equivocada en sus afirmaciones, es doctora en pediatría, neurología y psiquiatría.

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    1. Estimado Sr. Alós,

      Reconoce usted los puntos más importante de mi artículo, que no se ha visto ninguna base científica a esos tratamientos para problemas muy serios y que bajo el nombre de método Tomatis se hacen unas actuaciones repugnantes, como cobrar miles de euros a cambio de un aparato y un título que al parecer le convierte a uno en un experto terapeuta. Pero también podemos repasar algunas cosas de lo que usted comenta y ver si son como usted dice o no:
      1.- Los que somos doctores tenemos un título parecido al de licenciado, firmado por el rector de la universidad en nombre del Rey de España. Si la Sra. Cori López tiene tres doctorados, en pediatría, en neurología y en psiquiatría y me manda usted o ella una copia de los tres títulos, lo incluiré en mi post con sumo gusto. Si no lo hace, pensaré que es falso que tenga esos tres doctorados y que es un ejemplo más de inventar currículos falsos. Tres doctorados, quedo a la espera.
      2.- Lo más importante: ¿Cree usted que es posible que una técnica que ha tratado a miles de pacientes, durante más de cincuenta años, por profesionales como usted, si funcionase no tendría ya una nutrida investigación que lo respaldara? No me venga usted con teorías conspiratorias, la ciencia no es así. Aplicar a una persona adulta una técnica sin fundamento científico me parece una vergüenza y una falta de ética profesional. Hacerlo a un niño aun me parece más cruel y deplorable. Si la técnica hubiese sido propuesta hace un año, entendería, aunque no aceptaría, su postura (no aceptaría porque con la salud de la gente no se juega). Pero ahora, con ese poderío de decenas de centros, con unos ingresos impresionantes por hacer simulacros de formación, como usted reconoce, y sesiones de tratamientos sin base científica, como usted y yo sabemos, durante cuánto ¿siete décadas? no hay defensa posible. No hay nada porque no hay nada en el método Tomatis. Su opinión es solo eso, su opinión pero los tratamientos no se basan en opiniones, y menos de alguien con conflicto de intereses como usted (ojo, no estoy diciendo que usted engañe a sabiendas, solo digo que su opinión tiene un conflicto de intereses puesto que sus ingresos dependen de que sus clientes crean que este tratamiento hace algo). Los tratamientos que no se basan en evidencias científicas fiables es lo que conocemos como curanderismo.
      3.- Si usted me manda copia de las condecoraciones del Sr. Tomatis y son las que dice la Sra. López, no tengo problema en incluirlo en mi post.
      4.- Lo de la secta de estafadores confabulados lo ha dicho usted, no yo. Lo único que le digo es demuéstreme con el rigor que se exige a cualquier tratamiento de salud que es seguro y eficaz y estaré feliz de rectificar. Al día de hoy lo único demostrado es el enriquecimiento de personas usando unos aparatos que jamás se ha validado su modo de acción ni su eficacia y basados en un sinsentido y en una ignorancia asombrosa sobre cómo funciona el cerebro. Cualquier estudiante de Neurociencia soltaría una carcajada con sus postulados. Cuando yo cuento en clase lo que ustedes dicen, no se lo pueden creer y piensan que cómo no se les cae la cara de vergüenza.

      Un saludo cordial

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  5. En relacion al punto 1 y 3, he utilizado el termino doctor en su significado coloquial de medico. No tengo ninguna relacion personal con esa persona que me permita enviarle sus titulos, pero creo que cualquiera puede comprobar la informacion en el colegio de medicos.
    En relacion al punto 2, discrepo con Vd. He tenido sobradas ocasiones de comprobar como la investigacion cientifica esta altamente manipulada y puesta al servicio de intereses comerciales. Hay mucho publicado al respecto, para quien quiera leer.

    Respecto al punto 4, si yo tambien me echaba a reir cuando era estudiante. Luego compruebas lo alejada que esta la universidad de la realidad.

    Se lo he puesto muy facil. Le he ofrecido visitar un centro tomatis que funciona muy bien, y le he ofrecido validar cientificamente resultados. No veo su respuesta.
    Podra seguir diciendo que tomatis no esta validado cientificamente durante muchos años con esta actitud Asi seguro que tendra siempre razon. Yo no dispongo de los medios necesarios para abordar una investigacion de este calado. La universidad si. Cuando quiera nos ponemos a ello.

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    1. En resumen, aunque usted dice que esa persona tiene tres doctorados, parece que no tiene ninguno. Hay una cosa que se llama rigor. Si alguien dijera que un charlatán de libros de autoayuda es un psicólogo y comentara luego que lo dice en el sentido coloquial, no sé qué diría usted ni el colegio de psicólogos. O se es doctor o no se es. Con todo respeto, para mi es eso que comento en el post de inventar currículos para dar un nivel —el doctorado en este caso— cuando no se tiene.

      Decir que la investigación científica está altamente manipulada es algo que le debería dar que pensar. Demuestra lo que temo que les sucede a todos los tomatis, que la ciencia les da igual, lo importante es que el negocio no se acabe. Evidentemente en todas las profesiones y en todas las actividades hay manzanas podridas pero ningún ámbito tiene los controles que tiene la investigación científica y quien descubre los desaguisados, los timos, las estafas, los tomatis, es gente siempre del ámbito científico. Sugerir como usted hace que todos los científicos estamos manipulados, todos los médicos que usan solo tratamientos basados en la evidencia están manipulados, todas las agencias de autorización de medicamentos y tratamientos están manipulados, demuestra una pobreza de argumentos que desde el aprecio le digo debería plantearse.

      Sí le doy la razón en que universidad y realidad están a veces alejados. Nosotros intentamos enseñar en clase los fundamentos científicos y unos ciertos principios éticos. En la calle luego hay gente que no aplica lo que sus profesores le enseñaron. Si un farmacéutico vende homeopatía, una de dos, o cree que funciona y entonces es un ignorante y no aprendió nada en las asignaturas de química o sabe que no funciona pero gana dinero y entonces no tiene ética. Con los oídos electrónicos pienso lo mismo.

      El último punto entiendo que nace de su amabilidad y de su ignorancia. No se puede decir busque unos niños con autismo que yo los trato gratis. Los niños no son mercancía y un estudio implica hablar con cientos de padres, obtener una autorización de los comités éticos, preparar grupos control, montar una logística, etc. Es una investigación que requiere un proyecto y el trabajo de varios años de un equipo con experiencia. Coincido en que debería hacerse pero yo no me dedico a ese tema. Usted sí. Usted y los demás tomatis son los que tienen que demostrar que funciona y no lo han hecho. Llevan décadas tratando niños sin la mínima base que justifique ese tratamiento ¿Por qué voy a dejar mi trabajo actual e investigar en una técnica que no tiene ningún dato a favor si a usted le da igual que no haya evidencias y piensa que “la investigación científica está altamente manipulada”? En el post ya pongo que se ha estudiado la aplicación del método Tomatis en niños con autismo y no ha habido ningún resultado. ¿Por qué quiere volverlo a hacer?

      En resumen, currículum falso, desprecio por la ciencia y ausencia de investigaciones. Todo para aplicar un tratamiento que no tiene ningún dato verificado a favor, a cambio de dinero, del dinero de una familia que tiene un niño con un problema de salud. Ni más ni menos. ¡Qué triste!

      Un saludo cordial

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  6. Hay una cuestión en este tema que se trata desde un punto de vista desviado cada vez que se habla de Tomatis, Berard, optometría comportamental, Doman, etc, y es que la ciencia no está para validar tal o cual tratamiento. Los objetivos de la ciencia son describir, explicar, predecir y controlar fenómenos, o lo que es lo mismo, identificar problemas y descubrir las relaciones entre las variables que permitan describir, explicar, pronosticar y controlar determinados fenómenos de interés, para ello descubre leyes y desarrolla teorías científicas. Una vez que un método o tratamiento satisface los objetivos que persigue la ciencia es cuando está en condiciones de ser aplicado a determinadas poblaciones o situaciones clínicas, pero no antes. En este punto básico es donde patina Tomatis, Berard, etc, y sus compañeros de viaje. Esto conlleva que no sólo hay que demostrar que Tomatis funciona, esto sería tan sólo el primer, e insuficiente, paso en el camino de la ciencia. Que por cierto, montar un estudio multicéntrico que reúna un número significativo de sujetos no es tan difícil, ni caro. Hay que explicar porqué y cómo funciona una “herramienta” para poder reproducir los efectos beneficiosos en cualquier lugar, momento, y por cualquier clínico, controlando y manipulando de forma explícita las variables implicadas en la mejoría del paciente. Además de estos pasos hay otra cuestión básica, y es la base conceptual sobre la que se asienta y se crea cualquier intervención o tratamiento, y en este punto Tomatis, Berard, etc, se encuentran con otro de sus grandes problemas y puntos flacos. La explicación de la base neurobiológica sobre la que basan su funcionamiento y éxito es tan arbitraria como disparatada. Y lo más grave no es que el Sr. Tomatis no supiera nada sobre neurobiología o neurociencia cognitiva, sino que en todos los años que lleva aplicándose este método, ninguno de sus seguidores se haya cuestionado semejante disparate sobre la “supuesta” neurobiología del Método Tomatis. No hay ni un ápice de autocrítica y renovación de sus bases teóricas y conceptuales, no hay método que soporte semejante falta de revisión, actualización y explicación con el paso del tiempo.

    Antes del método científico explicábamos la ocurrencia de rayos a que un Dios enfadado cargaba contra la humanidad, hoy día las explicaciones a determinados fenómenos tampoco han mejorado mucho, se intentan revestir de un toque científico o pseudocientífico más o menos de moda, aunque esté alejado de cualquier atisbo de coherencia y a ver si cuela, como le ocurre a Tomatis. No hay mucha diferencia entre ambos tipos de explicación, no cuela ninguna de las dos.

    Lo más grave de todo no es que charlatanes sin formación académica apliquen este tipo de terapias, sino que universitarios, con su “debida” formación científica, no se planteen con ojo crítico qué hacen con sus pacientes. Validar un método de tratamiento es responsabilidad de aquellos que lo han creado y lo aplican (y por responsabilidad subsidiaria también de las autoridades sanitarias). No me parece una actitud adecuada achacar la falta de datos o estudios científicos sobre Tomatis a que “los demás” no quieren implicarse en su estudio y validación. Para esto último no se necesitan Universidades, tan sólo centros en los que se aplique Tomatis, y voluntad de hacerlo.

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  7. Esta será mi penúltima intervención. La última es un anexo de documentación. He intentado ser amable y constructivo, pero veo que Vd. no está en esa misma línea.

    Desde mi punto de vista, me debo a mis pacientes, no a la ciencia. Si veo que algo funciona y tiene una base a mi juicio sólida, y sin efectos negativos, creo que es mi deber aplicarla. Primero es el paciente. Para Vd. no es así, bien, es su opinión.

    Afortunadamente muchos padres no comparten su opinión. Después de tantos años de aplicación de este método, son miles los padres que podrían testimoniar los cambios positivos radicales que vieron en sus hijos tras realizar la terapia. ¿Cómo dar la espalda a eso? ¿Es ético negar a los padres esa realidad?

    Hay un centro en Houston dedicado exclusivamente a tratar el autismo. Su director, Dan Copes, tuvo gemelos autistas. Recorrió el mundo buscando soluciones y vio que Tomatis funcionaba. Desde hace años Tomatis forma parte de la terapia que aplica, que incluye muchas otras técnicas. Según Vd. ¿no debería informarse a los padres de niños autistas que existe ese centro? ¿Sería ético aferrarse a la investigación científica actual y negarles esa posibilidad?

    Si fuera el padre de un niño autista, no me fiaría de cualquiera, pero tampoco me pondría exclusivamente en sus manos. Se lo aseguro.

    Vd. ve falta de ética donde hay un intento de ayudar. Claro que habrá personas que se aprovechen de sus pacientes, pero eso no es patrimonio de tomatis. Por favor, he visto a médicos hacer de todo por beneficio económico. Que no nací ayer. ¿Cree sinceramente que la investigación médica no está corrompida? Vd. de algunas cosas sabrá mucho, pero de otras lee poco. Le recomiendo el libro “Medicamentos que matan y crimen organizado”. El prólogo es de un catedrático de farmacología. Si, catedrático, no especialista. Esta vez aplico la palabra con el rigor que para Vd. parece tan importante.

    Desde mi punto de vista, la falta de ética hay que verla en otros sitios. Si tantas personas afirman haberse beneficiado de esta metodología, ¿por qué, insistentemente, personas como Vd. se niegan con variadas excusas a ir al fondo de la cuestión y comprobar científicamente los resultados? Esa actitud soberbia de ¿por qué he de molestarme yo…? cuando se podría ayudarse a tantas personas, ¿eso es ético?

    Y por favor, no me venga con la historia de que tengo conflicto de intereses. Me he formado en diferentes técnicas y aplico la que considero más oportuna en cada momento. No aplico Tomatis a todo el mundo ni mucho menos. Cuando se dan ciertas condiciones, Tomatis funciona muy bien. Sólo lo aplico en esos casos.

    No aplico la técnica por motivos económicos. De hecho, me resultaría mucho más práctico mantenerme en la ciencia rigurosa. Eso sí que da dinero. Si no te sales de la norma, te homologan, te envían pacientes de los hospitales… sale rentable. Pero ya ve, yo me he empeñado en pensar en lo mejor para mis clientes, y soportar comentarios como los suyos.

    El tiempo todo lo pone en su sitio. En ciencia, muy lentamente. Sigo regularmente, en el Pubmed, como Vd., todo lo que se publica sobre neurofisiología de la audición, y cada vez estamos más cerca de las ideas de Tomatis. Bueno… todo llegará.

    En sus palabras hay mucho corta y pega de internet y poco conocimiento de primera mano. Le envío seguido una relación de documentación que le haré llegar al e mail que me indique. Luego Vd. es libre de publicarlo en este blog o no.

    Le reitero mi disponibilidad a someter la técnica Tomatis a validación científica y a que conozca con una mayor objetividad y rigor lo que hacemos.

    Hechos son amores y no buenas razones.

    Un cordial saludo,

    Carlos Alós

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    1. Puede usted comentar las veces que quiera. No sé porqué dice que no he sido amable y constructivo. Pienso que sí lo he sido pero no puede pretender que asuma algo que va en contra de mis principios o dé de paso cosas que no tienen la mínima evidencia o que asuma que nos insulte a todos los que nos dedicamos a la investigación científica, o que reparta usted títulos de doctor como si estuviera en una tómbola. Todos los que hemos hecho un doctorado hemos dedicado años de esfuerzo, estudio e investigación, así que los doctorados “coloquiales” no nos gustan mucho.

      Hay muchos padres que caen en manos de curanderos. ¿Cómo los distinguimos? ¿Por lo que diga el curandero? Yo defiendo la investigación científica, usted lo que usted diga. Pues bueno, pues vale.

      No es que vea falta de ética en un intento de ayudar, veo falta de ética en ganar dinero con un tratamiento para la salud que no funciona. Usted no puede demostrar que ni uno solo de los niños que ha tratado está mejor que si no le hubiera tratado usted. Ni una sola evidencia. Ni un solo caso demostrable.

      Usted tiene conflicto de intereses. Y punto. Yo no lo tengo. No cobro por ningún tratamiento, no propongo venderle nada, no hago maquinitas ni cursitos.

      Me parece muy bien que siga PubMed. No solo eso, se lo recomiendo encarecidamente. Solo llevamos esperando 80 años a que alguien demuestre que el método Tomatis vale para algo. Eso según usted significa que ya queda menos. Lo único que pido es que hasta que no se demuestre científicamente que hace más bien que mal, no se use.

      Usted quiere ponerme a trabajar para usted y yo no estoy dispuesto. Fleming demostró que la penicilina era eficaz, no dijo yo lo voy dando a los niños (les habría envenenado por cierto hasta las investigaciones de Florey y su grupo) y haga usted la investigación. En resumen, vende usted un tratamiento (no a todos, afortunadamente) del que no hay ninguna prueba validada sobre su eficacia pero los científicos somos altamente conspirativos, ese es su argumento. ja, ja, ja.

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  8. De los comentarios que usted vierte en su blog me parece que no dispone de mucha documentación sobre Tomatis. Le adjunto alguna. Puede leer los documentos completos en St. Truiden, sede de los archivos de Tomatis.
    Pone Vd. en duda la fama internacional que alcanzó el Dr. Tomatis. Bien, supongo que es algo subjetivo eso de la fama, y que tratase a María Callas, fue mera casualidad, pero que un periódico como La Vanguardia Española, en 1958, en pleno franquismo con una España aislada, se hiciera eco de sus trabajos, llama la atención. Le adjunto foto del documento original.
    En 1969 encontramos un trabajo realizado en Barcelona en el centro de investigación médico deportiva J. Blume. Curioso. Unos años después, el que fuera catedrático de psicología de la educación en Zaragoza, Santiago Molina, traduce al castellano Educación y Dislexia, uno de los primeros libros de Tomatis.
    También llama la atención que en el primer congreso internacional de fonología y foniatría, celebrado en París en Marzo de 1953, él fuera uno de los ponentes, con tan sólo 33 años de edad. Los otros fueron Negus, Perelló, Ajuriaguerra y Borel-Maissony, todos ellos especialistas consagrados a nivel internacional. Le adjunto también unas fotografías.
    También le adjunto:
    – Fotos de diplomas
    – Estudio sobre embarazadas realizado en dos hospitales de París
    – Investigación realizada con EEG y potenciales
    – Proyecto audiolingua sobre integración de lenguas, dirigido por la Universidad de Bolonia
    – Estudio sobre la reacción audiovocal, realizado por la Universidad de Otawa
    – Artículo de la Universidad de Cádiz
    – Tesis doctoral realizada en 2013 sobre Tomatis y TDAH.
    – Tesis doctoral realizada en 1988 sobre Tomatis y escoliosis
    – Tesis doctoral realizada en 1982 sobre Tomatis y dislexia
    – Tesis doctoral realizada en 1979 sobre Tomatis y cibernética
    – Tesis doctoral realizada en 2012 sobre Tomatis y canto
    – Tesis doctoral realizada en 2001 sobre Tomatis y depresión, en la según Vd. inexistente Universidad de Potchefstroom. Por cierto, dada la fecha de la tesis, no estaría de más quizás que se disculpara por sus comentarios gratuitos acerca de la situación de apartheid.
    – Tesis doctoral sobre Tomatis y tartamudez. También realizada en esta misteriosa Universidad.
    – Artículo publicado en 2000, en el Official Journal of the Pavlovian Society
    Como ve, quizás no hayamos alcanzado el nivel científico deseable, pero como coloquialmente se dice, lo que es chuparnos el dedo, tampoco.

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    1. Envíeme la documentación que considere oportuno. Mi correo electrónico es jralonso@usal.es

      A modo de aperitivo:
      Que usted utilice como evidencia a su favor un artículo en La Vanguardia en 1958 me da un poco la risa. Pero se lo agradezco.
      Todos mis becarios han sido ponentes en congresos internacionales a los veintipocos. Supongo que su prestigio internacional debe ser muy superior entonces al de su admirado Sr. Tomatis, que lo hizo con “tan solo” 33 años (una edad bíblica, puede usarlo también como argumento).
      Cuando me mande esas tesis doctorales que al parecer no fueron nunca publicadas en una revista seria ¿por qué será? podré opinar sobre ellas.
      He buscado y parece que la Universidad de Potschefstroom se cambió el nombre ¿por qué será? Parece que tiene algo que ver con su historia en la época del apartheid, ah pero eso no le gusta a usted.
      He buscado el Official Journal of the Pavlovian Society en los listados de ISI y no aparece entre los miles de revistas con un mínimo nivel ¿por qué será?

      Me alegra que reconozca que no han alcanzado el nivel científico deseable pero es usted muy condescendiente consigo mismo y sus acólitos. Su nivel científico es nulo, desde luego por debajo del nivel deseable.

      Finalmente, nunca he dicho que se chupen el dedo, todo lo contrario, consiguen extraer oro (o euros) de donde no hay nada, solo que es un modelo de negocio que no me gusta: aprovecharse de los males ajenos en su propio beneficio.

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      1. Estimado Dc Alonso.

        Lamento enormemente su cerrazón. Gracias a Tomatís, mi hijo, con un diagnostico de TEA, está empezando a hablar… Gracias a Tomatis y a otros métodos como Padovan, TMR y neurofeeback…. Si lo se, soy una hereje…. Arderé en la hoguera, pero….
        De un diagnóstico de autismo profundo ( así nos dijo la neuróloga del Hospital Niño Jesús de Madrid) del que jamás se iba a recuperar y que lo que nos quedaba era conformarnos con lo que nos había tocado… Cuando mi hijo contaba 2 años y medio… Ahora, dos años después imita, baila todas las canciones de los cantajuegos, tiene juego funcional, simbólico y con iguales, no presenta rigideces, autoestimuladas o similar y está integrado en un centro con aula preferente… Pasando más tiempo en su aula de referencia que en el aula TEA.
        Ahhhh por cierto, me olvidaba… Además de mamá de un hijo autista, soy doctora en psicología, master en audición y lenguaje (mi trabajo fin de master fue precisamente sobre autismo y tuve la gran suerte de contar con el asesoramiento de Angel Riviere) y acabo de empezar mi master en neurodidactica.
        Con esto no intento presumir de formación, ni mucho menos… Si intento mostrarle que tengo formación suficiente como para vislumbrar si algo es timo o no… Y más allá de ello, no solo lo recomiendo sino que pienso formarme en una metodología tan excepcional que a tantas personas puede ayudar.
        Y, para terminar, me tomo la libertad de recomendarle el libro del dc Porges ” The polivagal theory” (lamentablemente no hay traducción al castellano). Quizá le ayude a entender la base neurofisiológica de la eficacia del método Tomatis.
        Efectivamente, ahora falta arrojos en la comunidad científica para hacer una investigación consistente.
        Dc Alós, siempre un placer leerle
        Un,saludo
        Mónica

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      2. Estimada Dra. Cuenca,
        Ya no se quema a nadie en la hoguera, afortunadamente. Lo que sí necesitamos, con tantos tratamientos que surgen como setas -venenosas en algunos casos- es diferenciar lo que es seguro y eficaz de lo que no lo es. Los tratamientos que tienen base, que ayudan de verdad, frente a los que distraen tiempo, dinero y esfuerzo de los padres. Nos hemos dotado de un sistema aceptado universalmente para hacer eso: la ciencia en general y los ensayos clínicos bien diseñados en particular. Usted tiene que conocerlo, se llama medicina basada en la evidencia y desgraciadamente en ámbitos próximos como la Psicología queda todavía bastante camino por recorrer pero también no creo que haya un ámbito tan prometedor coo los de la biología y la psicología (si nos libramos de los engaños). También seguro que es consciente de que usted no puede afirmar que a su hijo no le podría haber ido mejor con otro tratamiento y eso tendría que preocuparle (a mí al menos me preocuparía).
        Mi posición es sencilla. No tengo conflicto de intereses (no cobro un euro por poner un tratamiento u otro porque no pongo tratamientos). Dos. Soy neurocientífico, con una carrera de treinta años de investigación. Desconozco muchas cosas pero sé distinguir una buena investigación de una basura. Tres. Busco la evidencia disponible, estudios serios, revisiones Cochrane, etc y lo traduzco y lo pongo a disposición de las familias interesadas. Si no hay evidencia, como en el caso del método Tomatis, lo digo. A los que viven de vender sus maquinitas, cursos de chichinabo y teorías que se parecen más a una secta que a una ciencia, les sienta fatal que denuncie estas cosas pero la forma de que yo cambie de opinión es muy sencilla. Pongan encima de la mesa estudios bien realizados y no traten a ningún niño hasta que esa evidencia sea contundente.
        He publicado otro post donde se habla de otras terapias auditivas https://jralonso.es/2016/10/29/el-mito-de-las-terapias-auditivas/ y lo que dice el Dr. Bérard que dijo el Dr. Tomatis. A mí me repugna lo que es la gente capaz de hacer por ganar dinero y aprovecharse del cariño de unos padres -una madre- a su hijo con autismo.
        Le deseo todo lo mejor y por supuesto a su hijo.

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  9. Yo sí he visto los estudios de metodología tomatis y aquí os los pongo ¡hombres de poca fe!
    Todos publicados en revista de gran prestigio (no sé entre quien tienen prestigio, pero seguro que en algún lugar tienen)
    http://www.cat-barcelona.com/uploads/rets/ret67_1.pdf
    https://docs.google.com/file/d/0B0HuIs6aW_PNZlQzMERqcGlPTU0/edit?pli=1
    https://docs.google.com/file/d/0B0HuIs6aW_PNWFVvU2tIUndNN1U/edit?pli=1
    http://www.tomatisnew.com/biblioteca/EFECTO%20TOMATIS.pdf
    Y aquí os dejo una receta de espaguetti con tomatis por si acaso
    https://cookpad.com/es/recetas/836870-espaguetis-con-tomate-frito-y-queso?ref=search

    A ver, bromas a parte. Los trabajos que se han hecho con la metodología Tomatis tienen poca fortaleza, metodológicamente hablando flojos, y además, el sesgo es tremendo en algunos de los trabajos:
    Una de las cosas que NUNCA han hecho, es comparar Tomatis con Denver (en el caso de autismo) por ejemplo. O incluso Tomatis con Berard o Sena.
    Otro de los problemas es que sobre temas auditivos andamos aun en pañales en muchos aspectos, sobre todo el lo relacionado al procesamiento del sonido a nivel cognitivo. Sabemos que en el autismo -por ejemplo- existe una alteración en el proceso de las señales sonoras, no en la audición, sino en el proceso.
    Lo que necesitamos es un trabajo científico serio para evaluar los aspectos de la alteración en el procesamiento del sonido para ver qué cosas no están funcionando bien, y después de saber qué es lo que no funciona, ver como lo resolvemos

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  10. Yo no tengo una buena experiencia con este metodo.
    Mis dos hijos y yo con mi pareja, realizamos las tres fases del metodo.
    No note ningun resultado en mis hijos, que son muy inquietos, ni en mi pareja.
    Yo iba con la idea de que podria mejorar mi oido con el ingles, pero doy fe de que no mejore en absoluto.
    Una cosa tengo que reprochar, aparte del tiempo y del dineral tirado a la basura, es que , si bien era un sitio oficial, donde se seguia el metodo original tomatis, pensaba que la ultima sesion adaptarian la audicion a mis deficiencias auditivas personales, pero siempre escuche la misma cinta .
    Y segun tengo entendido, es esta adaptacion de lo que oyes a tus carencias, lo que te haria mejorarlas. Por mas que lo comente a la terapeuta me dio largas.
    Habia leido maravillas del metodo, pero por lo menos en Madrid, no funciona.

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    1. La carencia de fundamento científico indica que no debe funcionar en ninguna parte. A menudo nuestra mente nos convence de que, ya que hemos dedicado dinero, tiempo y esfuerzo, nos tiene que estar haciendo algo y parece que sí, que algo se nota, aunque en realidad una evaluación objetiva no muestra ninguna mejoría. Al parecer, usted no cayó en esa autosugestión. Gracias por compartir su experiencia personal. Un saludo cordial

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    2. Hola Oscar:
      Te importaría decirme en qué centro en Madrid realizaste TOMATIS ? Recientemente he iniciado la terapia en Madrid y aunque con mucha fe también tengo mis dudas.
      Gracias

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  11. Apreciado doctor Alonso, yo sólo puedo comentarle la experiencia que mi familia vivió como usuarios del método Tomatis. Dado que mi hijo mayor es autista, un médico (quiero pensar que de buena fe) nos comentó los posibles beneficios del método. En nuestra ciudad no hay centros que utilicen este método, de manera que mi marido, tres tardes a la semana, cuando salía de trabajar cogía al niño y hacían más de una hora de viaje, 45 minutos de “terapia” y otra hora de vuelta. En pocos meses nos percatamos de que no había mejoría apreciable, y tras hablar con el médico que nos había recomendado, decidimos interrumpir las sesiones.
    Mi hijo tiene casi dieciocho años ya, y ha mejorado muchísimo… gracias a la logopedia, programas de estimulación temprana en consultas de psicólogos, intervenciones en el centro educativo donde acude… y con pesar, a lo largo de estos años, he ido viendo la cantidad de estafadores, pseudocientíficos, timadores y demás que pululan alrededor de familias como la mía. Por eso me gustan tanto blogs como el suyo, donde expone estas cuestiones con sencillez y rigor. Muchas gracias.

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    1. Estimada Nuria

      Le agradezco mucho su comentario y sus palabras cariñosas. Ustedes son la razón de que exista el blog y me llena de ánimo y fuerza cuando me dicen que es útil. Su experiencia con el método Tomatis encaja tristemente en lo que cuento en ese post. Ojalá su experiencia sea de ayuda a otros padres que estén en la misma disyuntiva. Y por último, me hace feliz que su hijo haya mejorado tanto. Ya sabe, el límite de lo que podrá conseguir no está escrito en ningún sitio.
      De nuevo, sinceras gracias.

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  12. Buenas tardes.
    He estado leyendo su artículo que he enconcontrado intentando buscar una respuesta para lo que le ha ocurrido a mi hijo de dos años. Él tiene un retraso en la adquisición del lenguaje y por recomendaciones de diferentes personas acudí a un centro Tomatís para comenzar la terapia con mi hijo hace dos meses.

    El primer día de tratamiento con dicho método todo fúe normal, no observé ningún síntoma en mi hijo. El segundo día comenzó a desarrollar una disfemia. Al tercer día la disfemia era paralizante, mi hijo no podía emitir una sola sílaba sin bloquearse por la disfemia. Al cuarto día lo quité.

    Evidentemente, no puedo decir ni demostrar que la disfemia de mi hijo fuera provocada por el método Tomatís. Lo que si puedo decir es que coincidió en el tiempo el comienzo de la disfemia de mi hijo con el comienzo del tratamiento.

    Actualmente, mi hijo sigue con la disfemia y no le ha remitido. Por favor, desearía saber si se conoce algo más sobre circunstancias parecidas a las de mi hijo. Desconozco si este método puede provocar dicha dificultad y si hay alguna familia que le haya ocurrido algo similar con su hijo, como ha sido la evolución, si ha remitido o no. Es muy reciente lo que nos ha ocurrido y estamos muy preocupados.

    Gracias por darnos la oportunidad de tener un espacio donde poder expresar nuestras inquietudes y compartirlas.

    Un cordial saludo.

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