INeuroCarnaval_logoEsta entrada participa en la I edición del Carnaval de Neurociencias.

Quizá lo primero es explicar qué es la Neurociencia. Neurociencia es, simplemente, el estudio del sistema nervioso. Hasta hace no mucho ni siquiera existía como disciplina independiente, era tan solo una parte de la biología, un capítulo dentro de los distintos sistemas que conforman el cuerpo de los mamíferos (respiratorio, digestivo, excretor, reproductor… y nervioso), pero en los años 1970 las cosas empezaron a cambiar. La evidencia de la complejidad del cerebro humano —no hay nada tan complejo en el universo— y su estudio múltiple y fructífero desde la biología, la medicina, la psicología, la biofísica, la farmacología, la informática, la química, las ingenierías y otras disciplinas, hizo que el enfoque reduccionista que sigue normalmente la ciencia, dividiendo el saber en compartimentos cada vez más pequeños y abordables, no tuviera ya sentido y se adoptara el modelo inverso, un enfoque cada vez más multidisciplinar, más integrador, holista.

Parte del interés por las Neurociencias tiene su raíz en nuestra fascinación histórica con el sistema nervioso, también con su desarrollo. lewis-thomas-1El médico Lewis Thomas, en La medusa y el caracol, escribía:

Empiezas como una célula única derivada de la unión de un espermatozoide y un óvulo; ésta se divide en dos, luego en cuatro, en ocho, y sigue así, y en un momento determinado emerge una célula única que tendrá como progenie el cerebro humano. La mera existencia de esa célula debería ser una de las cosas más asombrosas de la Tierra.

¿Cómo no compartir su asombro? En nuestro cerebro reside nuestro pasado (memorias, aprendizajes), nuestro presente (sentimientos, personalidad, consciencia) y nuestro futuro (ilusiones, proyectos). Aunque no tiene energía suficiente para encender una bombilla es capaz de hacer cálculos, reconocer rostros y analizar situaciones con una calidad y una flexibilidad que supera la del ordenador más potente que hayamos construido. red-internetTiene más nodos y conexiones que esa red que hemos llamado Internet y es capaz de cambiar constantemente su estructura, aprovechando la experiencia y construyendo mundos mientras dormimos.

Las Neurociencias han alcanzado en estos pocos años tal reconocimiento mundial, dentro y fuera del ámbito científico, que dos de los proyectos más potentes del momento, comparables al reto de poner un hombre en la Luna o descifrar el genoma humano, pertenecen al ámbito de las Neurociencias. El principal proyecto científico planteado por el presidente Obama en sus dos legislaturas ha sido la Iniciativa BRAIN (Brain Research through Advancing Innovative Neurotechnologies). Anunciado el 2 de abril de 2013 tiene una duración estimada de diez años y el objetivo es lograr cartografiar la actividad de cada neurona del cerebro humano.

Por su parte, la Unión Europea estableció, también en 2013, el Proyecto Human Brain (Cerebro Humano), en el que participan 135 instituciones procedentes de 26 países. Human Brain está liderado por la École Polytechnique Fédérale de Lausanne y Human-Brain-project-Alp-ICTdurante los próximos diez años pretende generar en superordenadores un simulador del cerebro humano, un modelo informático fiel reflejo de su estructura biológica completa que nos permita comprender cómo funciona nuestro sistema nervioso central.

El cerebro controla el cuerpo humano y, en cierta manera, crea el mundo en que vivimos. Hemos explorado los seis continentes, hemos puesto una base en el Polo Sur y una estación espacial habitada permanentemente en el espacio, hemos creado sinfonías y Las meninas, hemos fabricado bombas atómicas y vacunas, hemos escrito los dramas de Shakespeare y los poemas de Szymborska. Hemos llenado el mundo de edificios, carreteras, cultivos, fábricas y, sobre todo, de cerebros humanos. Y aún así es mucho lo que desconocemos del sistema nervioso.

Podría dar muchas razones sobre para qué sirven las Neurociencias pero me voy a quedar con tres, cualquiera de ellas sería motivo suficiente para dedicar la vida a este ámbito del conocimiento:

  • Porque es el mayor reto al que se enfrenta la Ciencia. La comprensión del cerebro humano es la base para construir el futuro que queremos. Cómo funciona la enseñanza, la economía, las creencias religiosas, la política, las relaciones humanas, todo reside en nuestro cerebro. Por primera vez tenemos la tecnología para responder a las preguntas que nos hemos hecho siempre, para comprender el funcionamiento del cerebro humano y sus «productos»: mente, consciencia, comunicación, inteligencia.
  • Por que es el principal reto para la salud. Hay más de 1.000 enfermedades y trastornos que afectan al sistema nervioso. Generan más hospitalizaciones que cualquier otro grupo de enfermedades incluyendo las cardiovasculares o el cáncer. Según la OMS (2007) las enfermedades neurológicas afectan a más de mil millones de personas y eso sin contar las adicciones o los trastornos mentales, alzheimercon unos costes que se estiman en el rango de más de un billón de euros al año solamente en la Unión Europea. Y esas enfermedades son algunas de las más devastadoras, las más crueles, las que antes de matar a nuestros seres queridos los alejan de nuestro lado y destruyen eso que denominamos, preciosa expresión, su «forma de ser».
  • Porque es el estudio de lo que nos hace humanos. Curiosamente, a la hora de definir qué es un ser humano, tan solo un científico piensa en criterios como caminar erguido o tener unos dientes caninos pequeños que se usan para masticar pero no como arma. La inmensa mayoría de las personas, aún sin ser conscientes de ello, piensan en temas relacionados con los ámbitos que explora la Neurociencia: somos el mono que habla, que cuenta historias alrededor de una hoguera, que escribe cuentos de hadas, que hace música, que baila, que comete genocidios; somos el mono cuyo cerebro creció, cuya apuesta evolutiva no fue la fuerza o la rapidez sino la inteligencia, somos el mono que entierra a sus semejantes, que consiguió volar, que bajó a las fosas oceánicas y subió al Everest, que no se conforma con una existencia cómoda, que anhela encontrar otros seres inteligentes en la galaxia, que busca una explicación a su existencia.

Para eso sirven las Neurociencias.