Actividad física y logros académicos

El comité nacional finés sobre educación ha publicado un informe sobre actividad física y aprendizaje. Se puede leer en esta dirección http://www.oph.fi/download/145366_Physical_activity_and_learning.pdf

Este resumen explora la relación entre la actividad física y el aprendizaje infantil apoyándose en los resultados de trabajos de investigación publicados entre los años 2008 y 2011; analiza los efectos de la actividad física en los logros académicos, las funciones cognitivas y la escolarización; examina los mecanismos por los que puede actuar la actividad física sobre el aprendizaje y también propone medidas probadas para incrementar la actividad física en el ámbito educativo. En los próximos artículos vamos a aprovechar este informe para hablar del significado de la actividad física para el aprendizaje. Hay tres ámbitos importantes:

Actividad física y rendimiento académico

Las investigaciones sobre la relación entre actividad física y logros académicos han aumentado significativamente en los últimos años. Estos estudios demuestran una asociación entre la actividad física integrada dentro de las clases, la cantidad de actividad física y ejercicio aeróbico con las notas en clase y los resultados en exámenes. Es decir, hay una asociación entre mayor actividad física y mayores logros académicos, algo que es especialmente evidente en el caso de las matemáticas. La participación y entrenamientos en equipos y clubs deportivos está ligada con un buen rendimiento escolar. Finalmente, el incremento del tiempo dedicado a las clases de educación física y a los descansos activos, con la consiguiente reducción del tiempo dedicado a las actividades académicas, no va, en contra de lo que cabría pensar, en detrimento de los resultados del aprendizaje, algo que nos debería hacer pensar.

Actividad física y funciones cognitivas

Las funciones cognitivas son un grupo de actividades cerebrales que están relacionadas con la recepción, el almacenamiento, el procesado y el uso de la información. Entre ellas están la atención, la percepción, la memoria y el pensamiento.

La actividad física tiene un efecto positivo en las funciones cognitivas de los niños, en particular en la memoria, la atención, el procesamiento general de la información y la habilidad para resolver problemas. Los últimos estudios van aún más allá y han encontrado que incrementar la actividad física mejora los resultados de los exámenes, en particular en tareas que requieren funciones ejecutivas y memoria. Las funciones ejecutivas son otras actividades cerebrales responsables de establecer objetivos, planificar los métodos operativos, seleccionar y controlar las funciones cognitivas necesarias para conseguir esos objetivos así como el control voluntario de las acciones del propio individuo, la flexibilidad de esas acciones y su evaluación. Sin embargo, hay todavía poca investigación sobre los efectos directos de la actividad física sobre las funciones cognitivas y los resultados son todavía poco consistentes. Aun así, los vínculos entre la actividad física y las funciones cognitivas podrían explicar la relación antes mencionada entre ejercicio físico y logros académicos.

Actividad física y escolarización

Además de la mejora de los logros académicos y el fomento de las funciones cognitivas, la actividad física parece promover otros aspectos que también son importante para el aprendizaje tales como un mejor comportamiento en el aula, la concentración en las tareas planteadas y la participación en las actividades escolares. Los alumnos más activos físicamente tienen, de media, unos objetivos más ambiciosos para cuando acabe la escolarización obligatoria. Más aún, los alumnos en buena forma faltan menos a clase que sus compañeros en peor estado físico.

La conclusión es que la actividad física tiene unos efectos positivos en el aprendizaje escolar, aunque los resultados varían de estudio en estudio y hay un acuerdo general en que hace falta más investigación, bien diseñada y bien ejecutada para ir cerrando las presentes inconsistencias y discrepancias entre algunos estudios.

Los excelentes maestros y profesores de la enseñanza primaria y secundaria pueden liderar estos estudios necesarios, y los profesores universitarios, que en general tenemos más experiencia en investigación pero no tenemos ese contacto constante y directo con niños y adoelscentes, debemos tener toda la disponibilidad para apoyarles y ayudarles en todo lo que necesiten. Nos va a todos mucho en ello.

La siguiente tabla recoge algunos estudios concretos mencionados en el informe finés:

Autores Qué se hizo Qué se encontró
Donnelly y cols., 2009 El estudio incluía añadir 90 minutos de actividad física de moderada a vigorosa durante la semana escolar, organizando tras las clases sesiones de 10 minutos de actividad para alumnos de segundo y tercer año. Los alumnos del grupo de mayor actividad mejoraron los resultados específicos de los exámenes en lectura, ortografía, matemáticas y pruebas combinadas en un período de tres años.

 

Reed y cols. (2010) Un total de 30 minutos de actividad física dentro de la clase para estudiantes de tercer año, en jornada escolar, repetido tres veces por semana durante cuatro meses

 

Los estudiantes del grupo experimental tuvieron mejores resultados que el grupo control en exámenes de humanidades y sociales.

La actividad física sumada tenía una correlación positiva con la inteligencia fluida (habilidad para razonamiento rápido y abstracto)

Castelli y cols., 2011 Niños de 9 años participaban en un programa de actividad física al terminar la escuela diariamente durante 9 meses. El programa duraba dos horas con unos 40 minutos de actividad física moderada a vigorosa. Los niños que hicieron más actividad física de moderada a vigorosa durante el programa de actividad física tuvieron mejores resultados que sus compañeros en las tareas que requerían de funciones ejecutivas. 
Davis y cols. (2011)

 

Durante las 13 semanas del estudio, niños de 7 a 11 años se dividieron en tres grupos: uno control y dos grupos de ejercicio que solo diferían en la cantidad de ejercicio físico (20 o 40 minutos diarios). El ejercicio tenía lugar cada día, al terminar las clases. Esta investigación halló una correlación entre el incremento del ejercicio aeróbico durante cuarenta minutos y mejor puntuación en exámenes de matemáticas pero no en otra prueba sobre lengua materna.

Los niños que participaron en el programa de ejercicio mejoraron su puntuación en tareas que requerían funciones ejecutivas.

Más aún, los niños en el grupo con más tiempo de ejercicio tenían resultados mejores que los niños en el grupo de poco tiempo de ejercicio.

Kamijo y cols. (2011)

 

Este estudio duró 9 meses, se realizó en niños de 7 a 11 años que participaban en un programa de dos horas de actividad física tras las clases.

El programa se centraba en ejercicio aeróbico pero también incluía una sesión de trabajo muscular dos veces por semana. Los niños realizaban al menos 70 minutos de ejercicio de moderado a vigoroso cada día.

La exactitud de las respuestas en una prueba de memoria mejoraba en los niños que habían realizado la actividad física mientras que no había cambios en los controles.

Además, los beneficios del ejercicio eran más patentes cuanto más difíciles eran las pruebas de memoria.

 

Finalmente, si estás interesados en estos temas comentarte que el Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa organiza del 11 al 13 de diciembre el I Congreso de Educación Física, Neuromotricidad y Aprendizaje. Si te animas, nos vemos allí.

Para leer más:

  • Castelli DM, Hillman CH, Hirsch J, Hirsch A, Drollette E (2011) FIT Kids: Time in target heart zone and cognitive performance. Prev Med 52 Suppl 1: S55-S59.
  • Donnelly JE, Greene JL, Gibson CA, Smith BK, Washburn RA, Sullivan DK, DuBose K, Mayo MS, Schmelzle KH, Ryan JJ, Jacobsen DJ, Williams SL (2009) Physical Activity Across the Curriculum (PAAC): a randomized controlled trial to promote physical activity and diminish overweight and obesity in elementary school children. Prev Med 49(4):336-341.
  • Reed JA, Einstein G, Hahn E, Hooker SP, Gross VP, Kravitz J (2010) Examining the impact of integrating physical activity on fluid intelligence and academic performance in an elementary school setting: a preliminary investigation. J Phys Act Health 7(3): 343-351.

Autor: José R. Alonso

Neurobiólogo. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Escritor.

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