A Doña Sofía, la mejor reina de la Historia de España, que ha sabido combinar la compasión por los animales y la preocupación por su bienestar, con el apoyo a la investigación y a la mejora de la sanidad y la calidad de vida de todo su pueblo.

Agradecimientos

 

Luis Muñoz, Rosario Arévalo, Enrique Saldaña y Eduardo Weruaga revisaron este manuscrito. Sus correcciones fueron atinadas, numerosas y mejoraron considerablemente este trabajo. Gracias a todos ellos.

La información recogida en este libro ha sido compilada a partir de numerosas fuentes, directas e indirectas. Una gran cantidad de los datos citados fue recogida (con permiso) de los materiales educativos y páginas web de la Foundation for Biomedical Research, Seriously Ill for Medical Research y Canadians for Health Research. Quiero aprovechar la oportunidad para agradecer el trabajo de todos aquellos que trabajan para estas organizaciones y defienden, a menudo con cierto riesgo personal, la investigación y el progreso científico. Su trabajo ayuda a salvar vidas y hace del mundo un lugar mejor donde vivir.

Finalmente, mi agradecimiento a la Junta de Castilla y León y al jurado de los premios “Fray Luis de León” por permitir que la voz de un científico también llegue a la sociedad en este debate tan importante para nuestro futuro.

ÍNDICE

Presentación. 1

El uso de animales. 3

¿Podemos utilizar animales en nuestro beneficio?. 5

¿Qué es la docencia?. 6

¿Qué es la investigación?. 8

¿Es necesario el uso de animales en la docencia?. 10

¿Es necesario el uso de animales en la investigación biosanitaria?. 11

¿Puede ser obligatorio el uso de animales de experimentación?. 12

¿Qué son los modelos experimentales?. 12

¿Qué es la experimentación con animales?. 15

Los animales. 17

¿Están los seres vivos emparentados entre sí?. 19

¿Qué tipos de seres vivos hay?. 19

¿Cuándo se usan animales para la investigación biomédica?. 20

¿Qué animales se usan para investigación?. 21

¿Cuántos animales se usan para experimentación biomédica?. 22

¿Aumenta progresivamente el número de animales que se usan para experimentación biosanitaria?  25

¿Por qué no usar sólo ratas y ratones para la experimentación biomédica?. 26

¿Qué investigación se hace con mamíferos no roedores?. 28

¿Qué cosas hay que controlar en la experimentación con animales?. 32

¿Ocasiona sufrimientos la propia investigación?. 34

¿Qué sucede con los animales cuando termina el proceso de investigación?. 35

¿De dónde provienen los animales que se utilizan en la investigación biomédica?. 35

¿No podríamos seguir las mismas normas y requerimientos que para la investigación con humanos?  36

Investigadores, profesores y estudiantes. 39

¿Quién está a favor de la experimentación con animales?. 41

¿Quién usa animales en la investigación biomédica?. 41

¿Por qué realizar investigación básica?. 42

¿Existen diferencias entre la comunidad científica sobre los criterios sobre el uso de animales?  43

¿Toda la investigación biomédica requiere el uso de animales?. 44

¿Desde cuándo se ha hecho experimentación con animales?. 44

¿Utilizan animales los mejores investigadores biomédicos?. 47

¿Ha existido investigación cruel o innecesaria?. 61

¿Por qué seguir haciendo experimentación con animales?. 62

1) Para entender como funciona nuestro cuerpo. 62

2) Para estudiar las enfermedades. 62

3) Para examinar todas las posibilidades de terapia. 63

4) Para proteger a las personas, los animales y el medio ambiente. 63

¿Cómo se desarrolla un nuevo medicamento?. 63

¿Está justificado hacer pruebas para productos que no sean alimentos o medicamentos?. 65

¿Aún se necesitan los ensayos de seguridad?. 67

¿Se pueden eliminar los ensayos de seguridad en productos no imprescindibles, como las pruebas de cosméticos?  68

Los resultados de la investigación biosanitaria. 71

¿Qué avances se han obtenido en el pasado de la investigación biosanitaria?. 73

¿Qué beneficios tangibles nos ha proporcionado la investigación con animales?. 74

¿Obtienen beneficio los investigadores de la experimentación con animales?. 79

¿Qué hubiera pasado si no hubiera existido la investigación con animales?. 80

¿Qué pasaría si detenemos hoy la investigación con animales?. 80

¿Cómo se refleja el progreso médico en nuestra vida diaria?. 82

¿No es mejor prevenir que curar?. 83

¿Qué beneficios se esperan obtener en el futuro de la investigación biosanitaria?. 83

¿Se benefician los animales de la investigación?. 85

¿En qué áreas beneficia la investigación a los animales?. 87

Manteniendo sanos a los animales de compañía. 87

Ayudando a los animales que enferman. 88

Protegiendo a los animales de las granjas y ganaderías. 89

Un futuro mejor para la vida salvaje. 89

¿Quién financia la investigación biomédica?. 90

¿Cómo se regula la investigación con animales?. 92

¿La investigación que se realiza puede ser innecesaria?. 94

¿Se terminará en un futuro próximo la investigación con animales?. 95

Los derechos de los animales. 97

¿Desde cuando existe polémica sobre el uso de animales?. 99

¿Quiénes son los defensores de los derechos de los animales?. 101

¿Qué significa vivisección?. 103

¿Qué son los “derechos” de los animales?. 103

¿Qué es el especismo?. 104

¿Cuál es la argumentación de los activistas defensores de los derechos de los animales (animal rights)?  105

¿Cuál es la filosofía de los “animal rights” (ARs)?. 107

¿Son diferentes las personas de los animales?. 108

¿Tienen “derechos humanos” los animales?. 108

¿Cómo se justifica éticamente la investigación con animales?. 108

¿Qué otros aspectos éticos relacionados son objeto de discusión?. 108

Los grupos de “Animal Rights” (ARs) 108

¿Qué son los grupos de “Animal Rights” (ARs)?. 108

¿Cómo surgen los grupos de ARs?. 108

¿Dónde aparecen los primeros grupos de ARs?. 108

¿Qué opinan los científicos de los grupos de ARs?. 108

¿Son similares todos los grupos de protección de los animales?. 108

¿Se preocupan los grupos de ARs de las personas?. 108

¿Cuándo se aprueba la primera legislación sobre protección de los animales?. 108

¿Por qué se mantienen los grupos de ARs en la sociedad actual?. 108

¿Algún gobierno moderno ha propuesto el tipo de legislación que demanda el movimiento de ARs?  108

¿Cómo actúan los grupos de ARs?. 108

¿Cómo es la estrategia de los grupos de ARs?. 108

¿Qué objetivos persiguen los grupos de ARs?. 108

¿Quién está en la diana de los grupos de ARs?. 108

¿Hacia dónde se dirige el movimiento de ARs?. 108

Errores e informaciones tergiversadas en el debate sobre la investigación biomédica  108

Los científicos y la sociedad comparten los postulados de los grupos de ARs. 108

La comunidad científica rechaza la investigación con animales. 108

William Harvey formuló su teoría de la circulación sanguínea sin utilizar estudios en animales  108

Personas de calidad científica y humana como Charles Darwin y Albert Schweitzer se opusieron a la investigación con animales. 108

La propaganda que realizan los grupos de ARs es veraz. 108

Los grupos de ARs deben ser apoyados por todos los que aman a los animales. 108

Los animales no son útiles como modelos experimentales. 108

Los animales son tan diferentes de nosotros que no tiene sentido realizar investigación y ensayos en ellos  108

Los experimentos con animales, por su irrelevancia, han retrasado el verdadero progreso. 108

La penicilina es tóxica para las cobayas. 108

La morfina es un sedante para las personas pero excita a los gatos. 108

La aspirina es venenosa para los gatos y causa defectos congénitos en ratas y ratones. 108

El cloroformo anestesia a las personas pero mata a los perros. 108

La investigación en animales no impidió los terribles efectos de la talidomida. 108

La investigación con animales indujo a errores sobre los mecanismos de infección del virus de la poliomielitis  108

El descubrimiento de la insulina y su función en el control de la diabetes se hizo sin la ayuda de la investigación con animales. 108

Errores sobre el uso de animales grandes en investigación. 108

La mayoría de los animales usados en investigación son gatos, perros y monos. 108

Se roban perros y gatos que terminan en los laboratorios. 108

Las mascotas o animales de compañía son muy útiles para la experimentación. 108

La investigación no se justifica. 108

Las vacunas y antibióticos no han conseguido nada. La mejora en la esperanza de vida es debida a los fontaneros, no a los científicos. 108

La investigación no es la respuesta porque en el Tercer Mundo siguen las mismas enfermedades  108

Se tienen que retirar muchos medicamentos al no ser fiables los ensayos clínicos. 108

Los animales sufren mucho dolor pues dos tercios de los procedimientos realizados en animales se realizan sin anestesia  108

El uso de animales es innecesario porque se pueden usar métodos alternativos. 108

La razón de que se usen animales en investigación es porque se gana dinero. 108

Tenemos 18.000 medicinas pero la Organización Mundial de la Salud dice que solo necesitamos unas 200  108

Se usan muchos animales para probar productos relacionados con el tabaco. 108

La mayor parte de la investigación con animales consiste en ensayos de cosméticos. 108

Extremismo en defensa de los animales. 108

¿Qué es el Frente de Liberación Animal?. 108

¿Existe connivencia entre los extremistas y los grupos legales de ARs?. 108

¿Consiguen algún resultado los ataques de los extremistas en contra de la investigación biomédica?  108

¿Cómo prepararse o defenderse ante un ataque de los grupos de ARs?. 108

¿Qué errores puede cometer un científico?. 108

¿Cómo prevenir daños ante un posible ataque de los extremistas?. 108

¿Qué hacer si en una crisis te piden hablar con la prensa?. 108

¿Cómo evitar todo esto?. 108

¿Quién debe hablar?. 108

Los métodos alternativos. 108

¿Existen métodos alternativos al uso de animales?. 108

¿Son los métodos de cultivo celular o tisular una alternativa al uso de animales en investigación?  108

¿Están legisladores y científicos a favor de los métodos alternativos?. 108

¿Están siendo un éxito los métodos alternativos?. 108

¿Se fomenta por los legisladores el uso de métodos alternativos?. 108

¿No podemos sustituir ya a los animales por métodos alternativos?. 108

Compromiso científico sobre el uso de animales. 108

¿Existe un compromiso ético del científico con los animales empleados en su investigación?  108

¿En qué consiste este compromiso ético con los animales de laboratorio?. 108

¿Qué son las tres Rs?. 108

¿Consigue la investigación desarrollar las tres Rs?. 108

¿Se plantean los científicos mejorar su experimentación con animales?. 108

¿Le importa a los científicos cómo viven sus animales de laboratorio?. 108

¿Qué es un análisis de riesgos y beneficios?. 108

¿Hay controles para evitar abusos en la investigación con animales?. 108

¿Qué son los comités éticos?. 108

¿Qué pueden hacer los científicos?. 108

¿Qué quieren saber los estudiantes sobre la investigación con animales?. 108

¿Cómo explicar a los niños lo que es la investigación?. 108

Un decálogo para la investigación biosanitaria. 108

Información adicional 108

Información en Internet 108

Legislación. 108

Normativa de referencia. 108

Legislación Europea. 108

Legislación Nacional 108

Legislación de las Comunidades autónomas. 108

Glosario. 108

Bibliografía. 108

Índice de términos. 108

Presentación

“Esta es mi verdad, ahora dime la tuya”

Friedrich Nietxsche

El objetivo de este ensayo es proporcionar información y ayuda para el debate que se va desarrollando en nuestro país sobre el uso de animales en la docencia, en las pruebas clínicas de seguridad y eficacia de fármacos y, sobre todo, en la investigación biomédica. En la discusión que nos espera en el futuro inmediato, el biólogo, veterinario, médico, farmacéutico, bioquímico o biotecnólogo, y el estudiante de estas disciplinas, va a tener que defender su posición, su vocación y su profesión. Los autodenominados defensores de los derechos de los animales consideran que el uso de animales es innecesario o incluso cruel. La discusión parece ciertamente estéril. Tanto por parte de la comunidad científica como por parte de los activistas de los derechos de los animales, se repudian los argumentos del contrincante y se descalifica a sus oponentes. Sin embargo, este debate ha sido fructífero: nos hemos replanteado nuestros valores, hemos visto que el progreso científico y sanitario tiene unos costes que no son sólo económicos y, sobre todo, ha generado una cultura en algunos grupos y personas de buscar puntos de consenso, respetando las ideas y sentimientos del otro. Por un lado, sociedades y personas protectoras de animales que respetan y defienden la necesidad de investigación biomédica. Por otro lado, científicos preocupados por el bienestar animal y por alcanzar los máximos niveles éticos en su trabajo con animales. Creo que ese es el camino.

En la actualidad vivimos una batalla por la opinión pública, por conseguir el respaldo de la gente, por lanzar propaganda, y conseguir dinero y legislación a favor de las propias ideas. Es una disputa compleja, cuyo desenlace va a marcar, para bien o para mal, nuestro futuro. En este combate, no soy parte neutral. Soy biólogo de formación, científico de vocación y mi profesión consiste en investigar el cerebro y enseñar a mis estudiantes a comprender la estructura y función de las células que constituyen los seres vivos. Soy hijo y también padre. Me preocupa la salud de las personas a las que quiero y quiero que tengan vidas largas y felices. Creo que los grupos de derechos de los animales o de “animal rights” pueden hacer daño al mundo en el que vivo, a las ideas en las que creo, a la salud de las personas que quiero, al futuro de mi familia y mi sociedad. Soy, por tanto, beligerante sobre todo ello. Creo que la ciencia es la principal herramienta de progreso de que dispone la Humanidad. Creo que tenemos obligaciones morales, éticas y legales con los animales pero esto no implica otorgarles “derechos humanos”. Creo que el progreso de la sanidad ha sido la mejor noticia de nuestra Historia.

En este libro, he querido proporcionar datos sobre la importancia de la investigación biosanitaria, y la absoluta necesidad, en nuestra situación actual, de usar animales para conseguir mantener, mejorar y prolongar nuestra calidad de vida y cumplir los objetivos de nuestra política sanitaria. También he pretendido proporcionar información sobre los controles bajo los cuales la investigación tiene lugar y los beneficios para sociedad que se han conseguido gracias al uso de animales por generaciones anteriores y actuales de científicos. He incluido también un apartado sobre las numerosas tergiversaciones y errores que se mantienen en algunos ámbitos, algunas desinteresadas y otras, fruto de la propaganda. Las opiniones son libres pero la realidad es tozuda.

A comienzos de este siglo XXI, con los resultados demostrables de la experimentación y el progreso sanitario conseguidos en el breve plazo de dos siglos, el uso de animales debería causar menos reacciones de rechazo. Muchas personas apoyan la investigación pero tienen menos claro porqué es necesario utilizar frecuentemente animales para conseguir los resultados ansiados. Es imprescindible que expliquemos al no especialista los intereses prácticos de la investigación para que sea capaz de entender mejor la necesidad de ese uso y formarse su propia opinión. Debemos ser nosotros los que digamos claramente qué es la investigación biomédica, por qué se hace, qué beneficios se han obtenido en el pasado, y qué es lo que está en juego para el futuro. Aristóteles, patrón laico de la Biología, lo dijo hace muchos siglos “Las ciencias tienen las raíces amargas, pero muy dulces los frutos”. No dejemos que se seque este árbol.

El uso de animales


Debemos lealtad a las especies y al planeta. Nosotros hablamos en nombre de la Tierra. Estamos obligados a sobrevivir no sólo por nosotros sino también por este cosmos –antiguo y vasto- del cual emergimos

Carl Sagan (1934-2001)

¿Podemos utilizar animales en nuestro beneficio?

El hombre ha usado animales desde su inicio como especie. Los animales se han empleado y emplean en beneficio humano: como fuente de alimentos ya sea carne, huevos o leche, aprovechando su piel para hacer ropas, calzado o cinturones, como bestia de carga (caballos, asnos, llamas, camellos, elefantes,…), como elemento auxiliar (el perro de un cazador o el de un pastor) o como animal de compañía, ya sea un gato que se acurruca a nuestro lado, o un pez en un acuario. En la última parte de la Historia de la Humanidad se ha desarrollado un nuevo uso de los animales que aunque con ciertas raíces desde que tenemos historia escrita, se ha desarrollado sobre todo en el último siglo: emplear animales para aprender sobre ellos y para hacer investigación con ellos, usarlos como base y herramienta para el conocimiento científico, utilizarlos como modelos, para verificar la seguridad y eficacia de nuestros avances en medicamentos, tratamientos médicos y técnicas quirúrgicas. El animal como una herramienta para el progreso sanitario. Es una nueva forma de usar animales, con características propias, quizá con mayores garantías y controles que ninguna otra, pero que está sometida, quizá por ese aspecto técnico y especializado de la investigación, a una presión y a un antagonismo también mayor que el que ha habido hasta el momento para otras actividades.

Muchos científicos aman de una manera especial los animales, comparten su vida familiar con uno de ellos, se preocupan por la conservación de las especies en peligro, disfrutan la vida y los seres vivos en su maravillosa diversidad. Este amor a la vida y a los seres vivos es una de las razones principales de la vocación de los biólogos, el motivo principal por el que deciden orientar sus estudios, su trabajo y su propia vida en esta rama de la ciencia. La preocupación por la salud de las personas y su calidad de vida es el principal factor vocacional de médicos y farmacéuticos, el interés por la salud y bienestar de los animales, el de los veterinarios. Todos ellos buscan, desde un enfoque u otro, ayudar al que sufre, animal o persona. De una manera compleja, la salud y calidad de vida de los seres vivos, humanos y no humanos, va estrechamente imbricada en nuestra sociedad moderna.

Una persona preocupada del bienestar de los animales se preocupa también del bienestar de las personas, empezando con los más cercanos, la salud nuestra y de nuestros hijos, nuestros padres, amigos y vecinos. Todos buscamos atención médica cuando estamos enfermos. La inmensa mayoría de nosotros vacunamos a nuestros hijos frente a las enfermedades de la infancia. Cuando leemos la biografía de cualquier personaje histórico que admiremos, de cualquier época hasta prácticamente los años 1950, si hubiese que buscar algún factor común de importancia en esas vidas tan diversas quizá fuese la pérdida de algún hijo. Los avances biomédicos conseguidos en este siglo han conseguido que esta tragedia, quizá la mayor que puede experimentar una persona en su vida, la muerte de un niño, de tu hijo, haya pasado de ser la norma a ser la excepción, al menos en los países occidentales, donde todas las personas tienen acceso a los avances de la Biomedicina, a los cuidados hospitalarios, al progreso sanitario. El uso de animales ha sido clave en este aspecto. Es el punto de partida de todo el contenido de este libro: ¿es lícito sacrificar las vidas de animales, valiosas en sí mismas, para salvar la vida de personas, para proteger la vida de nuestros niños y de nosotros mismos? Puede parecer un planteamiento extremo pero no lo es. Es la firme convicción de que nuestra calidad y cantidad de vida está íntimamente ligada al progreso de la investigación biomédica y que ésta es incapaz de avanzar sin emplear animales de experimentación.

¿Qué es la docencia?

La docencia es la transmisión de conocimientos de una generación a otra. Dos funciones, enseñar y aprender, se combinan como caras de la misma moneda, en la actividad docente.

La docencia universitaria, de una forma muy especial en las carreras biomédicas, se basa en la investigación. Por un lado, el profesor debe incorporar todos los nuevos avances que la investigación va proporcionando para que la formación del alumno sea lo más actual y completa posible. Por otro, el alumno, dentro de su formación, debe aprender los rudimentos del método científico y la investigación. En su labor profesional debe poder desarrollar su capacidad para analizar críticamente la opinión preponderante, plantear hipótesis, saber diseñar experimentos para comprobar esa hipótesis, establecer controles adecuados, analizar los resultados, publicar y hacer llegar al mundo las conclusiones de ese estudio. La investigación define la docencia necesaria para ser un científico.

Los animales se usan fundamentalmente en la docencia de lo que se llaman las titulaciones biomédicas: Biología, Medicina, Enfermería, Farmacia, Veterinaria, Odontología, Bioquímica y Biotecnología. En estas licenciaturas existen diversas asignaturas troncales (que forman el tronco de la carrera, que todo alumno debe conocer en todas las universidades para poder ser licenciado en esa materia) que implican el conocimiento exhaustivo de la estructura y función de los seres vivos y de sus componentes: células, tejidos, órganos y sistemas. También se usan animales en algunas asignaturas en otras carreras como Psicología, Ciencia y Tecnología de los Alimentos o Magisterio, entre otras.

En muchos casos, aunque la idea es que estén integradas ambas partes, la docencia de las asignaturas se separa en una parte teórica (conocimientos que se trasmiten al alumno, lo que debe saber) y una parte práctica (habilidades, manejo y empleo de técnicas, lo que debe saber hacer). Normalmente, los conocimientos teóricos disponibles de cada asignatura se basan en una investigación previa, en el empleo por generaciones anteriores y actuales de científicos de animales de experimentación. Es lo que ha permitido entender como funcionan los seres vivos en condiciones de salud y en la enfermedad. En algunas asignaturas, la docencia práctica está encaminada al conocimiento de la estructura y función del organismo vivo, ya sea en humanos o en animales y puede requerir la interacción del alumno con un ser vivo. También dentro de ellas, puede realizarse tan solo una observación o puede necesitarse una intervención más compleja que requiera daño o el sacrificio del animal, lo que llamamos biopsias o necropsias. Por ejemplo, podemos identificar y contar aves en una laguna con la ayuda de un telescopio pero si queremos identificar y contar las moscas que tienen una mutación en una botella de cría, normalmente se procede al sacrificio de las moscas antes de iniciar el recuento. Para conseguir una formación adecuada es imprescindible potenciar la docencia práctica en los programas de las disciplinas científicas.En todos los casos, las prácticas deben hacerse con un diseño lógico, con una supervisión adecuada por profesores expertos y con el objetivo de utilizar el menor número de animales que permita obtener el objetivo pretendido con esa práctica, minimizando siempre el dolor y sufrimiento de los animales y debe valorarse el uso de métodos alternativos como los programas de ordenador, grabaciones de vídeo, etc.

En resumen, la mayoría de los profesores que se dedican a la formación de los estudiantes de las carreras científicas consideran que el uso de animales ha sido clave en la formación de una parte del corpus teórico, del bagaje de conocimientos que se explican en esa carrera y en su influencia sobre el progreso de la sociedad. Además, la gran mayoría considera también que los alumnos deben recibir una docencia práctica que incluya aunque sea en una parte limitada y acompañada de otras técnicas, el manejo, uso y estudio de animales de experimentación.

¿Qué es la investigación?

Aunque la palabra “científico” no se empleó hasta el año 1840, el deseo de entender la naturaleza y el lugar que el hombre ocupa en ella son aspiraciones básicas, desde sus albores, de la Humanidad. Los investigadores buscan respuestas a los misterios de la vida y del mundo que nos rodea. Los científicos -del latín scientia que significa conocimiento- buscan nuevos datos, nuevos saberes, nuevos conocimientos. Para ello, siguen un procedimiento, cuyas ventajas han sido comprobadas durante siglos que es el llamado método científico. Explicado de una forma sencilla, el método científico se basa en que podemos conocer la verdad sobre el mundo que nos rodea, haciendo preguntas a la Naturaleza, planteando una posible respuesta, la hipótesis, y sometiendo esa hipótesis a un examen discriminativo, a una prueba de validación. Tras ello, la hipótesis queda validada (tesis) o debe ser rechazada o modificada. En otras palabras, el método científico consiste en observar cuidadosamente, formular una explicación que sea comprobable, realizar unos experimentos con controles adecuados, recoger los datos, los resultados, y llegar a unas conclusiones basadas en los hechos y en la verdad. La investigación es un proceso creativo, en el que intentamos resolver enigmas, juntando piezas de información, como el que quiere ver la imagen escondida en un puzzle, colocando las piezas de manera que todas tengan sentido, que todas encajen entre sí. Como el que hace ese rompecabezas, el investigador prueba una hipótesis, si no funciona, prueba otra. En ocasiones aunque el diseño de la pieza corresponde a la zona, se da cuenta de que todos los bordes no encajan, puede faltar una pieza en medio, esa pieza puede ser imperfecta o en ocasiones está totalmente fuera de lugar y es nuestra cabezonería la que intenta colocar esa pieza en un sitio que no le corresponde. Eso mismo hacemos con la investigación, en ocasiones nos faltan datos que nos permitan corroborar la hipótesis o entender totalmente sus consecuencias, en otras ocasiones nuestra teoría tiene algún fallo que es necesario corregir, finalmente en otras ocasiones los científicos se equivocan y las teorías son erróneas. Sin embargo, hay un postulado fundamental: la ciencia se autocorrige. Los errores parciales o totales, son sometidos constantemente a examen y si la evidencia dice que hay algo que no encaja, una nueva teoría debe ser propuesta que sea acorde a la evidencia, que encaje con todos los datos disponibles. De este modo, se produce el progreso continuo que muestran las sociedades modernas.

La ciencia, la investigación, sólo busca y solo acepta la verdad. Le da igual que la teoría antigua haya sido sustentada durante siglos por los mejores sabios, un muchacho puede proponer una nueva teoría que el método científico diga que es más acorde con la realidad y la ciencia se pone de su lado. No acepta el Principio de autoridad. Tampoco es democrática en el sentido que no se decide por la opinión de las mayorías. Cada nueva teoría surge en el ámbito más reducido: una persona o un pequeño grupo de investigación, pero si es cierta, se impone, más temprano o más tarde, sobre la opinión universal sustentada por miles o millones de personas. La investigación es, además, una mezcla de pasión caliente y fría realidad: pasión en sentirse al borde de la frontera, en primera línea, explorando como es ese mundo desconocido al otro lado; y frialdad pues nada importa la categoría profesional, el esfuerzo, el sufrimiento personal, el dinero o el tiempo invertido, tan solo si la verdad está de tu lado o no. Vence aquel cuya idea encaja con la realidad, la que es confirmada por los ensayos de prueba, por la experimentación. Es una de las grandes maravillas de la investigación.

La investigación requiere probar continuamente nuevas ideas, utilizando distintos caminos, distintos métodos, distintas vías de investigación. El investigador, como el que hace el puzzle que poníamos de ejemplo, está deseando llegar lo antes posible a tener la imagen final, completa y esclarecedora, ser el primero en lograr lo que nadie consiguió antes, ver lo que nadie vio con anterioridad. Para ello, el científico busca métodos originales y lo más rápidos posibles pero que proporcionen la misma información con el mismo nivel de exactitud. Como la realidad es muy compleja, el investigador debe intentar estudiarla en aspectos parciales y en lo posible utilizar modelos que le permitan simplificar una realidad compleja. Los seres vivos son, sin duda, los elementos más complejos del universo.

¿Es necesario el uso de animales en la docencia?

En la situación actual y en un futuro cercano es imprescindible el uso de animales en la actividad docente de las titulaciones biosanitarias. En la formación para muchas profesiones es necesario que el alumno conozca el funcionamiento de un organismo vivo, su anatomía (la estructura de su cuerpo), su fisiología (las funciones de su cuerpo), y sus patologías (sus enfermedades y todas sus manifestaciones). Se pueden y se deben utilizar vídeos, programas de ordenador, modelos en plástico, etc., pero la gran mayoría de las facultades de Biología, Medicina, Veterinaria, Ciencias y Farmacia del mundo consideran necesario, a pesar del coste económico y los problemas de todo tipo que ello origina, que el alumno tenga una experiencia directa con un ser vivo. Por tanto, en parte podemos utilizar esos medios auxiliares o alternativos pero hacerlo de manera exclusiva creemos que no sería bueno al día de hoy. ¿Te imaginas que te vas a operar o van a operar a tu padre y te dicen “el cirujano no ha operado nunca pero ha visto muchos vídeos de cómo se hace”? Como en una escuela de pilotos de aviación, podemos usar los simuladores de vuelo para hacer prácticas sin riesgo, sin causar daños, pero luego hay que ponerse a los mandos de un avión, primero con un instructor y luego solo. Y si no, no eres piloto. Y si no sabes operar, no puedes ser cirujano. Y si no sabes manejar, anestesiar, tratar, y operar un animal, aunque sea tan solo saber los principios básicos, no puedes ser un buen profesional sanitario, ni un buen biólogo, ni un buen veterinario, ni un buen científico biomédico.

Cuando un cirujano quiere probar una nueva técnica, una aproximación quirúrgica que piensa le va a dar mejores resultados que la que está en vigor, la prueba normalmente en animales (el cerdo es muy usado en cirugía experimental) y en cadáveres. Solo después de estar muy seguro de sus ventajas, de sentir que la domina suficientemente, y con el consentimiento informado del paciente puede plantearse su uso en una operación en una persona. Del mismo modo, si ese cirujano quiere explicarle a otro como hacerlo en vez de hacerlo con los riesgos y prisas de una operación en una persona lo puede hacer con mucha mayor tranquilidad y mejores explicaciones en cadáveres y en animales de experimentación. Por tanto, para la docencia en el ámbito biosanitario, para la tarea de “enseñar y aprender” entre generaciones o entre personas de la misma generación, es necesario el uso de animales.

¿Es necesario el uso de animales en la investigación biosanitaria?

En la actualidad, la mayoría de nosotros tenemos por delante una vida larga y saludable. No tenemos miedo a enfermedades discapacitantes como la polio. Si enfermamos, tenemos una alta probabilidad de que el médico podrá tratarnos adecuadamente. Incluso si nuestro corazón deja de funcionar adecuadamente, un cirujano puede realizar un “bypass”, colocarnos un marcapasos o incluso trasplantarnos otro corazón. Es la primera vez que esto sucede en la historia de Humanidad.

El cuidado sanitario ha avanzado a grandes saltos durante el último siglo. Ahora, tomamos como normales tratamientos complejos como las anestesias o las trasfusiones de sangre y no podemos imaginar lo que sería vivir sin antibióticos o sin analgésicos. Ninguno de estos tratamientos hubiera sido posible sin la investigación con animales. Ser diagnosticado como diabético era a menudo una sentencia de muerte antes de que se desarrollarse el tratamiento de la insulina a partir de los datos en animales. Podemos afirmar con rotundidad que los miles de diabéticos que hay en nuestro país, así como muchos otros miles de personas, viven gracias a la investigación con animales.

Nos podemos plantear el porqué seguir investigando con animales si nuestra calidad y cantidad de vida pueden considerarse ya como satisfactorias. La realidad es que nuestros hijos siguen estando expuestos a enfermedades discapacitantes como la fibrosis quística, que siguen sufriendo asma, diabetes y leucemia, que nuestros amigos siguen muriendo de cáncer y enfermedades cardiovasculares, seguimos viendo a nuestros padres contraer la enfermedad de Alzheimer o la de Parkinson. Muchísimas personas en países menos desarrollados morirán de SIDA o de malaria. Necesitamos más investigación para salvar más vidas y detener tanto sufrimiento.

Muchas investigaciones, incluso dentro del campo de la Biomedicina no utilizan animales, hacen uso de la observación, de la estadística. Pero antes de utilizar en humanos cualquier nuevo avance, debemos comprobar su seguridad. Puedes estar trabajando con una nueva generación de aparatos de rayos X que permita obtener imágenes más nítidas, más claras, que permitan detectar un tumor con más antelación. Pero si el sistema incluye un cambio relevante tendrás que valorar las dosis máximas de radiación (intensidad y tiempo) que se pueden administrar sin causar riesgos. Y para eso es necesario un modelo donde los riesgos sean asumibles, la experimentación con animales. No es sencillo. Algunos animales pueden sufrir e incluso morir en el procedimiento. Pero los científicos creen que es un precio que merece la pena pagar si la sociedad está de acuerdo.

En conclusión, la mayoría de los científicos estamos de acuerdo en que no se podrían conseguir un gran número de avances en nuestra comprensión del mundo vivo o en la prevención de enfermedades sin la investigación con animales. Pensamos también que los animales son necesarios en los ensayos de seguridad de los nuevos tratamientos y equipos para prevenir daños a las personas, los animales o el medio ambiente. Finalmente, quisiéramos que fuera una decisión consensuada, con unos límites y salvaguardas claros y sentir el respaldo de esa sociedad que al final es quién financia y aprovecha los resultados de la investigación.

¿Puede ser obligatorio el uso de animales de experimentación?

En general, la investigación biomédica se basa en una vocación profesional y, sobre todo en las universidades y centros públicos de investigación, en lo que se conoce como libertad de cátedra. Uno investiga, con las limitaciones de las instalaciones, posibilidades y recursos disponibles, etc. en lo que cree más interesante o más prometedor o se le da mejor. Así, en general, si uno no quiere usar animales en su experimentación, y el proyecto es factible, lo lleva a cabo sin ningún problema. Sin embargo, hay una excepción importante. Según la declaración de Helsinki, que regula la investigación clínica en humanos, cualquier investigación que se vaya a aplicar en seres humanos debe estar previamente “fundamentada en experimentos con animales o en otros hechos científicamente demostrados”. No es posible realizar una investigación en humanos si previamente no se ha demostrado en animales que el balance beneficios-riesgos es claramente positivo o tenemos la absoluta certeza, basada en evidencias, de que el procedimiento es totalmente inocuo, que no hay riesgo de causar daños.

¿Qué son los modelos experimentales?

Los modelos son versiones simplificadas de la realidad, metáforas que nos ayudan a comprender algo que sin el modelo estaría fuera de nuestro alcance o sería mucho más difícil de lograr, más complejo de entender. Por poner un ejemplo, los planos o una maqueta de una casa son “modelos” de esa casa. Es más fácil, más rápido y más barato cambiar un tabique de sitio y podemos ver si con esa alteración conseguimos los resultados buscados. Como es lógico el modelo debe validarse, debe comprobarse que sea lo más fiable y certero, que las conclusiones a las que lleguemos sean aplicables más allá del modelo, al objetivo inicial de nuestra investigación (siguiendo el ejemplo, si los planos no están bien a escala, nos pueden inducir a error). Esta homologación o validación del modelo experimental puede ser total (en cualquier circunstancia) o parcial (solo con determinadas condiciones o con la necesidad de ajustes posteriores).

El término “modelo animal” se utiliza fundamentalmente para designar el uso de un animal para entender algo del organismo del hombre o una enfermedad que le aflige. Un ratón que tiene una mutación en el gen de la presenilina se convierte en un modelo para la enfermedad de Alzheimer, una patología que afecta al hombre pero que los ratones no sufren. Un gato que vive en una habitación a oscuras muestra algunos de los cambios cerebrales que se producen en una persona ciega de nacimiento y nos da pistas sobre como tratar y ayudar a esos niños. Es también un modelo animal.

Si nuestro campo de actividad es la biomedicina y nuestro objetivo final el estudio del hombre, la lucha contra las enfermedades que lo aquejan, solemos usar como modelos a animales, pertenecientes a distintas especies, en ocasiones muy diferentes entre sí. Cumplido el aspecto fundamental de que el modelo sea adecuado, se suelen buscar especies que se reproduzcan con facilidad, para tener de forma rápida un número suficiente de ejemplares, que se desarrollen con rapidez para no tener que esperar mucho tiempo para poder llevar a cabo esa investigación, que sean resistentes y fáciles de manejar. Por todo ello, como veremos, las especies más utilizadas en la investigación son los roedores, ratas y ratones; pero las posibilidades son mucho más amplias. Los modelos animales están siendo sustituidos o complementados por modelos informáticos. En este caso, lo que asemeja la situación del organismo humano o  los efectos de la enfermedad, no es un animal sino un programa de ordenador, un “software”. Sin embargo, estos modelos informáticos son aún pocos y limitados para aspectos muy puntuales y al día de hoy, seguimos necesitando los modelos animales. Es seguro que cada vez tendremos más modelos informáticos, más complejos y más potentes y podremos utilizarlos para tareas que ahora requieren el uso de animales.

Hay aspectos de la Naturaleza que son enormemente conservados por su importancia y están presentes en todos o en la inmensa mayoría de los seres vivos. En ese caso (por ejemplo, si yo quiero estudiar los nucleótidos que forman parte del ADN) puedo utilizar como modelo experimental microorganismos, como los que existen por billones en un vaso de yogur. Si el problema es más complicado y requiero un ser pluricelular, como por ejemplo como se desarrollan estructuras particulares como extremidades o diferenciar en el embrión lo que es cabeza y lo que es cola, o lo que es arriba y abajo, muchos modelos experimentales están diseñados en moscas o en el llamado “gusano elegante” (Caenorhabditis elegans). Si necesito saber algo típico o peculiar de organismos de sangre caliente, de mamíferos, como por ejemplo, como se produce un cáncer de mama, solemos utilizar roedores: ratas y ratones. Por último, solo si lo que necesito estudiar es exclusivo de la especie humana y las especies más próximas, los primates, tendré que usar uno de éstos para mi experimentación. Aunque debido a la enorme similitud bioquímica entre todos los seres vivos, son muy pocas las preguntas biomédicas que sólo pueden resolverse en un primate, algunas son de gran importancia para nosotros. Un ejemplo sería entender como se produce la infección y proliferación del virus del SIDA en un organismo. Aunque numerosas investigaciones sobre el SIDA se hacen en roedores, o en gatos (porque hay un virus de la inmunodeficiencia en felinos) algunas por su propio objetivo y diseño, solo pueden llevase a cabo en monos como las pruebas de algunas vacunas. El final del argumento es que en aquellas investigaciones en las que la única especie posible es el hombre, respetando estrictamente los aspectos éticos y legales, nuestra experimentación debe basarse en modelos humanos puesto que si no, no sería válida (por ejemplo, investigaciones sobre lenguaje, o sobre aspectos psicológicos, sociológicos educativos o políticos). El mejor modelo es el que presenta el mejor equilibrio entre su parecido a la realidad (su similitud al organismo diana, al que está al final de nuestro camino) y la facilidad y sencillez de trabajar con él. El modelo es, por definición, una versión simplificada o paralela del organismo diana, y por eso no tiene sentido que se le pida la misma complejidad o coincidencia en todos los parámetros (sería como el mapa de Borges[1] que tenía tanto detalle que terminó teniendo el mismo tamaño que el territorio). En Ciencia se llega a decir: el mejor modelo de un gato es un gato, a ser posible el mismo gato.

Es importante también reconocer las limitaciones de los modelos experimentales. Es necesario comparar continuamente los resultados en el laboratorio, ya sean en animales completos o en cultivos celulares, con la observación detallada de la enfermedad en las personas afectadas.

¿Qué es la experimentación con animales?

La experimentación con animales es uno de los usos que podemos dar a los animales, diferente pero comparable a otros usos como aprovecharlos para comida, vestido, calzado, transporte, aprendizaje, esparcimiento o compañía. En el caso de la experimentación con animales, el objetivo pretendido es utilizar ese animal para generar nuevo conocimiento, para avanzar la ciencia y la salud, para mejorar el futuro del hombre y/o otros seres vivos. Para que esa experimentación sea científica debe cumplir una serie de condiciones y garantías: debe perseguir unos objetivos de mejora del conocimiento y servicio a la Humanidad: un niño jugando con una lagartija no está haciendo experimentación científica, un investigador cuyo modelo no puede ser repetido (el método científico exige que la investigación sea comprobable por cualquier otro investigador), o cuyos resultados ya son conocidos y suficientemente probados, tampoco. El método científico exige avanzar, una repetición innecesaria -puede haber repeticiones necesarias- no es ciencia, es una pérdida de tiempo, de dinero y de esfuerzo.

En la experimentación con animales no siempre es necesario sacrificar al animal, podemos estudiar su comportamiento, podemos analizar su desarrollo, podemos ver su respuesta a determinados alimentos o fármacos, a alterar sus condiciones de vida, pero en ocasiones el objetivo de nuestra investigación nos puede exigir estudiar una parte del animal (por ejemplo, extraerle sangre) o incluso sacrificar al animal para estudiar sus órganos internos. Sin el sacrificio de numerosos animales no tendríamos vacunas, ni antibióticos, ni insulina, ni transplantes, ni transfusiones de sangre, ni sulfamidas, ni antihistamínicos,… Creo que el mundo no sería un lugar menos cruel sino mucho más. Segundo, nuestra salud no es perfecta y seguimos expuestos a plagas antiguas (cáncer), a otras más recientes (enfermedades cardiovasculares) o a otras novísimas (sida). En la historia ha habido distintos modos de afrontar las enfermedades (desde el chamán invocando espíritus bajo el influjo de drogas alucinógenas, al uso de agujas pinchadas en la oreja ya que al parecer el lóbulo de la oreja recordaba la forma del embrión, o al uso del método científico utilizando la experimentación con animales). Si yo o alguien querido desarrolla un cáncer, no quiero que me pinchen la oreja o me pongan varitas de incienso alrededor. Quiero que me apliquen la mejor cirugía posible, la mejor quimioterapia y la mejor radioterapia, los mejores tratamientos científicos posibles. Quiero que la eficacia de estas terapias haya sido demostrada, quiero que hayan sido evaluados sus posibles efectos secundarios, quiero que el cirujano sepa operar y no aprenda conmigo en la mesa de operaciones, quiero que la técnica sea la mejor posible y pensaré si está a la última, porque en ese avance continuo de la ciencia, en ese proceso de autocorrección continuo, la última técnica debe ser la mejor, porque si no es mejor, ha sido rechazado por el método científico.

En muchos casos, las objeciones contra el uso de animales en investigación no son contra este uso particular de los animales, sino contra cualquier tipo de utilización. Como algunos defensores de estos derechos han postulado, “no se trata de tener jaulas mayores, sino de que las jaulas estén vacías” (Regan, 1983). Estas personas estarían contra cualquiera que come animales (carne o pescado), contra cualquiera que utiliza zapatos o cinturones de piel, contra quien quita a los animales sus futuras crías o las priva de alimento al comer huevos o leche, contra quien usa animales para transporte o trabajo (caballos, mulas, bueyes,..), contra quien tiene animales en cautividad (perros, gatos, pájaros), contra las granjas de cualquier tipo, etc. En general, la experimentación biosanitaria es una forma de emplear animales que atiende de manera prioritaria a evitarles sufrimientos y tratarles de la forma más humana posible, que utiliza animales que en general han sido criados con este objetivo y, finalmente, de la que se espera obtener un beneficio ya sea a corto, medio o largo plazo. Si no, no es Ciencia.

Los animales


“La naturaleza no es lo que imaginas.

No es ciega, ni es estúpida.

Tiene alma, en ella está la libertad,

el amor; y tiene lengua”

Fiódor Ivánovich Tiuchev (1803-1873)

¿Están los seres vivos emparentados entre sí?

Los científicos manifestamos la unidad de la vida. Los seres vivos tienen una enorme y maravillosa diversidad, de las grandes sequoias a los animales unicelulares que sólo vemos al microscopio, desde una araña a una seta, desde una estrella de mar a nosotros mismos. A pesar de esa inmensa panoplia de colores, tamaños, aspectos, movimientos, vidas de cientos de años y vidas de menos de una hora, vivir de la luz, de digerir limaduras de hierro o de comer plantas u otros animales, todos los seres vivos tenemos mucho en común, todos somos hermanos. De entrada, todos derivamos de un único ser, una única célula que hace unos 3700-4000 millones de años fue nuestro progenitor, nuestro Adán y Eva al mismo tiempo. De ese tronco común, fueron surgiendo ramas y brotes, algunos desaparecieron (dinosaurios y mamuts son ejemplos de todos conocidos), otros seguimos aquí, algunos desde hace mucho tiempo como las esponjas y otros mucho más recientes, como nosotros mismos. Algunas de esas ramas se separaron hace mucho tiempo y nos es difícil reconocernos como familiares (las plantas o los pulpos y nosotros). Otros, como cuando vemos los ojos o las manos de un chimpancé o un gorila, hemos compartido la mayor parte de nuestra historia evolutiva y somos parientes muy cercanos, nos reconocemos en sus miradas. Pero incluso en los más alejados si empezamos a tirar de la lista de apellidos (lo que en Biología es buscar homologías en las secuencias de ADN) vemos con claridad el parentesco. Todos los seres vivos del planeta tenemos “lazos de sangre” unos con otros, todos somos parientes entre sí.

¿Qué tipos de seres vivos hay?

Los biólogos clasificamos a los seres vivos en cinco grandes grupos o reinos: los moneras o bacterias que son microscópicos y de organización muy sencilla, procariótica; los protoctistas, que incluyen desde organismos unicelulares como las amebas y las diatomeas hasta gigantescas algas pardas y rojas; los hongos (del moho del pan a los champiñones); las plantas, caracterizadas por realizar la fotosíntesis, y los animales, que son con frecuencia móviles y muchos de ellos se alimentan de otros seres vivos ya sean plantas u otros animales. Dentro de los animales, la clasificación más llamativa es la que separa invertebrados y vertebrados. Los invertebrados son animales que no tienen una columna vertebral. Los grupos más conocidos son las esponjas, los gusanos, los moluscos (almejas, caracoles, pulpos,..), los crustáceos (cangrejos, gambas,..), los arácnidos (arañas y opiliones) y los insectos. Los vertebrados se distinguen por su esqueleto óseo interno (columna vertebral) y se dividen a su vez en peces, anfibios (ranas, sapos, salamandras), reptiles (lagartos, tortugas, cocodrilos), aves y mamíferos. Los mamíferos se caracterizan por amamantar a sus crías y casi siempre están recubiertos por una capa de pelo: se incluyen entre muchos otros los roedores (ratas, ratones), los carnívoros (gato, perro), los lagomorfos (conejos y liebres) y los primates (macaco, chimpancé, hombre).

¿Cuándo se usan animales para la investigación biomédica?

Sólo se usan animales cuando las respuestas a las cuestiones científicas no pueden obtenerse de otra manera. Hablando en sentido amplio, se utilizan animales en la investigación biosanitaria y en ensayos clínicos cuando necesitamos saber qué pasa en el conjunto de un organismo vivo, pero el uso de seres humanos no sería éticamente aceptable. Un organismo es un ser complejo e integrado y es mucho más que la suma de sus partes. Por primera vez, vamos conociendo, por ejemplo, como el estrés afecta a las defensas frente a la enfermedad. O estamos desarrollando un nuevo medicamento para tratar una enfermedad del riñón, pero es posible que pueda afectar al corazón o a la presión sanguínea. La única forma de comprobar si tiene algún efecto indeseable de ese tipo es probarlo en un ser vivo. Suele ser un proceso en escalera: primero lo probamos en células sueltas o en un tubo de ensayo, luego en animales y, solo si los resultados son prometedores y seguros, pasamos a personas voluntarias. Sin embargo, es importante resaltar que la mayor parte de la investigación biomédica no necesita utilizar animales de experimentación (por ejemplo, ver los efectos de una dieta, analizar los tumores que aparecen en una zona geográfica determinada, determinar el peso de los recién nacidos de distintos hospitales,..) Se calcula que los procedimientos de investigación y ensayo que utilizan animales son aproximadamente un 10% del conjunto de la investigación biomédica.

¿Qué animales se usan para investigación?

El investigador utiliza aquella especie que sirva para que su investigación tenga sentido; por ejemplo, el corazón del cerdo y el corazón del perro son muy parecidos al corazón humano y los transplantes de corazón y los corazones artificiales se han desarrollado con investigación en cerdos y en perros. No tendría sentido para muchas investigaciones utilizar el corazón de un pez donde solo hay un ventrículo y una aurícula, pero sí puede utilizarse si el objetivo es estudiar una propiedad común a todas las células musculares cardíacas.

En segundo lugar, se busca la especie que sea más sencilla en su utilización. Por ejemplo, en los estudios sobre desarrollo se ha utilizado mucho el huevo del erizo de mar, sobre todo por su enorme tamaño relativo, aunque sea de sólo 1 milímetro de diámetro, que facilita su manipulación. Las moscas del vinagre fueron claves para la Genética moderna puesto que se reproducen rápidamente y en un alto número y podemos seleccionar con relativa facilidad un alto número de variantes genéticas (mutantes) que afectan a cualquiera de las características de ese organismo. Por ese manejo fácil, reproducción rápida y facilidad de conseguir mutantes, el animal más usado en el estudio del cerebro en la actualidad es el ratón.

Un tercer aspecto es el económico, es más fácil criar y mantener animales pequeños y prolíficos como ratas o ratones que otros animales mayores y de gestaciones más largas, como las ovejas o las vacas. En general, se busca la opción más razonable, más apropiada, más cómoda, más barata.

Dentro de los vertebrados, la proporción aproximada de los distintos grupos utilizados para investigación es la siguiente:

  • 84% Ratas, ratones y otros roedores. Todos de estirpes criadas para el laboratorio.
  • 12% Peces, anfibios, reptiles y aves (incluyendo muchos huevos fertilizados de gallina).
  • 1.5% Pequeños mamíferos distintos a los roedores como conejos, visones y hurones.
  • 2.1% Ovejas, vacas, cerdos y otros mamíferos de gran tamaño.
  • 0.3% Perros y gatos. Criados especialmente para la investigación. No se usan mascotas o animales de origen desconocido.
  • 0.15% Monos, fundamentalmente macacos. Los grandes simios como chimpancés, orangutanes y gorilas no se usan en investigación.

Estos datos corresponden a Gran Bretaña en el año 2002. Son similares en otros países (0.16% de primates en el 2001 en Estados Unidos[2]). En nuestro país el uso de monos es aún menor y la proporción de ratas y ratones, mayor.

Hay finalmente especies que se usan en número muy reducido, pero que tienen interés por algún aspecto muy concreto: los peces que nadan bajo los casquetes polares se utilizan para el estudio de las moléculas anticongelantes de su sangre, algunas serpientes por la propiedades anticoagulantes de sus venenos, el armadillo como modelo biológico para la lepra, el pez cebra además de su estudio cada vez mayor en Biología del desarrollo se utiliza como bioindicador de la toxicidad de pesticidas y un largo etcétera.

¿Cuántos animales se usan para experimentación biomédica?

En Estados Unidos, el país del mundo donde se hace más investigación biomédica, es donde los datos son más detallados y completos. La Oficina de Valoración Tecnológica estimaba que el número total de animales utilizados en investigación, educación y ensayos industriales era aproximadamente de 50 a 70 millones. Esta cifra es aproximadamente el 1.5% de los 4285 millones de animales sacrificados en mataderos para su aprovechamiento en alimentación. Por otro lado, 20 millones de gatos y perros eran sacrificados en perreras y refugios en este mismo país en un año. Si comparamos los datos con los de otros países donde también tenemos cifras, los resultados son bastante comparables: en Canadá se han utilizado 2 millones de animales para investigación, educación y ensayos. Esta cifra, correspondiente a 1987 suponía una reducción del 3% frente a los censos del año anterior, o sea, que se estaba reduciendo el número de animales utilizados, a pesar del lógico incremento en investigadores, proyectos de investigación, estudiantes, etc.

Dicho de otra manera, si en una frase resumen quisiéramos incluir:

a)      el número total de animales usados en investigación,

b)      la proporción de especies utilizadas,

c)      el número de potenciales beneficiarios de esa investigación,

el coste global de la investigación, en todo el mundo, podría resumirse en “una rata por persona cada 100 años”.

Para poner este número en perspectiva podemos considerar que se calcula que un gato doméstico caza unos cuarenta animales al año (pájaros y roedores, sobre todo) y que el consumo de animales para carne es de unos 300 millones al año en nuestro país.

Si pensamos en la distribución por países, la cifra de animales usados en investigación en todo el mundo se puede desglosar de la siguiente manera:

USA                  44%

Unión Europea   23%

Japón                   5%

Canadá                4%

Suiza                    1.7%

Australia               1.5%

Resto de países 20%

Los datos recogidos en los informes de la Unión Europea indican el uso en 2002 de 10.731.020 animales.

Es interesante también ver el tipo de actividad en que se emplean los animales en los países de la Unión Europea[3]

  • Estudios biológicos de naturaleza básica 34,7%
  • Investigación y desarrollo de productos y materiales para la medicina y odontología humanas y para la medicina veterinaria 28,4%
  • Producción y control de calidad (medicina y odontología) 13,6%
  • Producción y control de calidad (veterinaria) 2,47%
  • Estudios toxicológicos y otros estudios de seguridad (incluidos los estudios de seguridad de productos) 9,93%
  • Diagnóstico de enfermedades 2,12%
  • Enseñanza y formación 3,2%
  • Otros 5,57%

En Europa, también tenemos datos desglosados por países:

País            Roedores      Conejos Peces/anf/rep       Pájaros   Anim agric      Perros     Gatos Otros mamíf Primates       TOTAL

Francia1       3.316.970     113.773         86.483         91.452         22.411       7.721     2.808        958       3.132        3.645.708

GB                2.715.992       44.442       145.468       227.972         29.929       7.620     2.807     4.810       2.728        3.181.768

Alemania     1.963.018       70.228       253.079         87.621         18.144       6.517     1.921        514       1.668        2.402.710

Holanda          693.538       13.060         62.866         90.676         12.209       2.078        542       478          611           876.058

Italia                652.436       28.754            N/A            N/A              343       1.144        325       N/A          291           683.293

España            467.574       17.307           1.011         69.018           1.916       1.497          96          70            25           558.514

Dinamarca      286.119         6.299           8.370              122           2.498          332        138        403            89           304.370

Portugal2          80.630         2.180              757           1.398           2.028          123           0            0              1             87.117

Grecia                23.044            631           1.330              228              201             5            0            0              0             25.439

Irlanda              21.275         1.112                  4                44           2.665            45          17          37        N/A             25.199

TOTAL      10.220.596     297.786       559.368       568.531         92.344     27.082     8.654     7.270       8.545      11.790.176

1. Datos de 1990

2. Datos de 1992

La Encyclopedia of Animal Rights and Animal Welfare, publicada en 1998, proporciona datos más recientes sobre los animales utilizados al año:

Estados Unidos:          13.955.000

Japón:                          12.236.000

Francia:                          3.646.000

Reino Unido:                  2.842.000

Alemania:                       2.080.000

Canadá:                         2.042.000

Los siguientes 11 países usaban menos de un millón de animales al año. El total de animales utilizados en investigación, ensayos de seguridad y docencia se evaluaba en 41 millones al año.

Resultan llamativas las diferencias sobre los datos en Japón entre unas y otras fuentes, pero para el resto de los países las cifras son comparables, aunque es evidente una reducción en los últimos años. También es evidente que los países que más animales utilizan son aquellos con mayor desarrollo socioeconómico y sanitario y una mayor apuesta por la investigación.

¿Aumenta progresivamente el número de animales que se usan para experimentación biosanitaria?

No. Puede aumentar en algunos países que mejoran su nivel de vida y que dedican más recursos y personas a investigar para consolidar y aumentar esa mejoría de los niveles sociales y su potencial sanitario y económico. Pero la mayor parte de la investigación biomédica se sigue haciendo en los países industrializados, en los que la tendencia en los últimos años ha sido a una disminución importante del número de animales empleados.

En la Unión Europea, utilizando las mismas encuestas y sistemas de obtención de datos se ha pasado de 11.646.130 animales utilizados en 1996 a 9.814.171 animales, en 1999.

Viendo los datos de los países que llevan los registros más actuales, rigurosos y exactos, se confirma esta tendencia. En el año 2002, los centros de investigación, universidades e industrias británicas utilizaron un total de 2.732.712 animales de experimentación. Ese número indicaba una reducción del 50%, a la mitad, de los que se utilizaban 30 años atrás. El caso de Gran Bretaña no es la excepción sino la regla. En Estados Unidos, un análisis demostró que de 1968 a 1986 se había producido una disminución del 40% en el número de animales utilizados en investigación. Entre 1969 y 1980 el número de monos importados a los Estados Unidos disminuyó un 79%[4]. Entre 1979 y 2003 el número de perros y gatos usados en investigación se ha reducido un 67%[5], existiendo otra importante reducción en la década anterior. Lo mismo parece ser cierto en relación con las empresas farmacéuticas: Hoffman-LaRoche señaló que el número de animales que utilizaba se había reducido de un millón al año a 200.000 a lo largo de la década de los años 1980s, a pesar de que el número de compuestos en proceso de investigación y desarrrollo era más o menos el mismo[6].

Las razones que los científicos señalan para esa disminución del número de animales empleados son variadas:

  • Un aumento del coste de adquisición y mantenimiento de los animales mucho más elevado que el incremento en el mismo período de los fondos de investigación.
  • La disminución, gracias al trabajo de los veterinarios, de las enfermedades e infecciones en los animales de laboratorio que obligaban a repetir estudios.
  • Un mejor control genético que ha disminuido considerablemente la variabilidad en los animales empleados.
  • Mejores métodos de cría, mejores técnicas de diagnóstico, mejores técnicas estadísticas y el uso de métodos alternativos, que eliminan también la necesidad de muchos animales.
  • Investigaciones compartidas entre varios grupos de investigación que permiten compartir recursos y materiales biológicos.
  • Desarrollo de nuevos modelos in vitro frente a los estudios in vivo.
  • Una regulación mucho más estricta de la evaluación previa para la concesión de proyectos de investigación incluyendo revisión por comités éticos de experimentación animal.
  • Una mayor sensibilidad en la opinión pública sobre el uso y empleo de animales en investigación.

Es difícil que ese nivel de reducción se mantenga y las cifras de las autoridades británicas y norteamericanas (chequeadas siempre por los grupos en contra de la actividad científica) indican una estabilización en los últimos años del número de animales empleados en investigación.

¿Por qué no usar sólo ratas y ratones para la experimentación biomédica?

El rápido desarrollo, tamaño adecuado, alta tasa de reproducción y fácil mantenimiento de ratas y ratones hace que estos animales sean la mejor opción para muchos estudios. Además, cada vez disponemos de más diversidad en las ratas y ratones utilizables en investigación biosanitaria: variedades con distinto perfil genético, mutantes espontáneos y animales modificados genéticamente, variedades con diferente susceptibilidad y resistencia a enfermedades, ratas y ratones que presentan enfermedades similares a las humanas, etc. La rata, y en los últimos años sobre todo el ratón, son los principales animales de la investigación biomédica. De hecho, la Unión Europea ha lanzado recientemente el proyecto EuroMouse para tener ratones que puedan servir como modelos a todas las enfermedades humanas.

Su rápido desarrollo hace que los ratones sean uno de los animales más utilizados para los estudios sobre el envejecimiento. Algunos grupos especiales como los ratones “desnudos” que tienen unos niveles inmunitarios muy bajos, nos ayudan a estudiar distintos tipos de tumores y de tratamientos para el cáncer. Lo rápido que se reproducen y el alto número de crías justifican que los investigadores los usen para saber si un nuevo fármaco puede tener algún efecto sobre los fetos o sobre la descendencia. Con la aparición de mutaciones en animales con un perfil genético muy bien conocido ha sido posible preguntar cuestiones muy concretas sobre los mecanismos de acción de la herencia genética en las funciones de las células de los mamíferos. Visto en perspectiva en el momento actual, la principal contribución del ratón a nuestro conocimiento de Biomedicina es probablemente a través del análisis de los efectos y regulación de genes específicos.

En la siguiente lista señalo investigaciones que se hacen o se han hecho utilizando roedores:

  • Vacunas contra tos ferina, difteria, fiebres tifoideas, poliomielitis y sarampión.
  • Investigación sobre envejecimiento y enfermedad de Alzheimer.
  • Cáncer y nutrición.
  • Distrofia muscular
  • Investigación sobre enfermedades renales.
  • Investigación sobre metabolismo y reparación del hueso.
  • Trasplante de piel.
  • Uso de la penicilina como antibiótico.
  • Regulación del colesterol.
  • Tratamiento hormonal del cáncer.
  • Investigación sobre el cáncer de mama.
  • Fecundación in vitro.
  • Tratamiento del linfoma de Hodgkin.
  • Nuevos modelos genéticos: mutaciones espontáneas o inducidas (ratones knock-out).

Sin embargo, hay casos donde otras especies son más adecuadas para el objetivo a estudiar. Para algunas investigaciones los roedores son demasiado pequeños, o sus órganos no son los más similares a los de los humanos. En el siguiente apartado, vamos a poner ejemplos de otras especies que, aunque usadas en un número mucho menor que los ratones y las ratas, también colaboran a nuestro conocimiento y a la lucha contra las enfermedades[7].

¿Qué investigación se hace con mamíferos no roedores?

Conejos

Los conejos jóvenes mueren ocasionalmente de enteritis mucoide. Esta enfermedad tiene semejanzas con la fibrosis quística y el cólera, lo que hace que los científicos crean que los conejos contribuirán a que podamos entender y curar estas enfermedades del hombre. Los conejos han sido también el material utilizado para buscar una solución a problemas de ceguera incluyendo el estudio del glaucoma, la primera cirugía de cataratas y los transplantes de córnea. Los conejos se utilizan también para estudiar algunos tipos de cánceres (por ejemplo, los producidos por virus), infecciones del oído (p.e. la otitis media, una enfermedad de la infancia), estudios sobre el colesterol (el probucol se ha probado en conejos), enfermedades musculares (la miastenia gravis, una enfermedad autoinmune se ha conseguido inducir en conejos) o problemas de crecimiento y envejecimiento (cambios en componentes de la sangre, parámetros cardiovasculares, niveles de hormonas, cambios en los cartílagos de las articulaciones, respuestas del sistema nervioso,…). Los conejos son también utilizados para producir anticuerpos que nos permiten detectar con una gran sensibilidad (aunque haya muy pocas moléculas) y especificidad (distinguiendo una molécula de otra aunque sean muy parecidas) la presencia o ausencia de moléculas extrañas en muchas enfermedades. En muchos casos, los ratones van sustituyendo a los conejos para la producción de anticuerpos. Los conejos también se utilizan para los ensayos de seguridad de productos y para investigación sobre el metabolismo de los fármacos y la adicción a drogas. Finalmente, como un ejemplo histórico, Louis Pasteur usó conejos para desarrollar su vacuna contra la rabia.

Gatos

La leucemia es quizá la enfermedad más tristemente conocida que compartimos gatos y humanos. En los gatos, la causa un retrovirus (un tipo de virus parecido al que produce el SIDA). Hay una serie de enfermedades que son comunes en los gatos y que llevamos estudiando en ellos desde hace ya un siglo: sordera, lesiones de la médula espinal, cataratas, cáncer de mama e, incluso, problemas emocionales.

Cerdos y vacas

La piel sin pelo del abdomen del cerdo tiene una textura muy parecida a la piel humana. Muchos de los tratamientos y fármacos para problemas y enfermedades de la piel, incluyendo la terapia para las quemaduras se han desarrollado en cerdos. Esta especie sufre ataques al corazón y úlceras de estómago y hay razas muy afectadas por el estrés por lo que es también un excelente sujeto para este tipo de investigaciones. Otros aspectos para los que se ha usado ganado bovino y porcino son los siguientes:

  • Vacuna contra la viruela.
  • Trasplantes de órganos.
  • Investigación sobre la diabetes.
  • Desarrollo de la tomografía axial computerizada (“escáneres”).
  • Enfermedades del corazón y la circulación.
  • Investigación sobre la artritis y la osteoporosis.

Perros

El corazón de un perro funciona de una forma muy parecida al de un humano. William Harvey que descubrió el latido cardiaco y la circulación de la sangre en el siglo XVII lo hizo estudiando corazones de perros. En 1665, Richard Tower hizo la primera transfusión sanguínea utilizando cañas de plumas y tubos de plata para transferir sangre entre dos perros. En 1666, Christopher Wren inyectó por primera vez una medicina en las venas de un perro, demostrando que podía utilizarse esta vía y una aguja para administrar fármacos rápidamente y con mucha efectividad. La cirugía perinatal para tratar a bebés con malformaciones cardiacas, la detención del latido cardíaco en la cirugía a corazón abierto y los “bypasses”, fueron todos ellos probados y desarrollados en estudios en perros.

Los perros tienen un alto índice de enfermedades renales, por lo que son una de las especies elegidas para este tipo de investigación.

Caderas y articulaciones artificiales, que tanto ayudan a miles de minusválidos, son diseñadas y probadas en perros. El primer trasplante de riñón con éxito se realizó en la Universidad de Harvard (Massachussets). Esta fue la localización geográfica del trasplante pero ese trasplante se realizó en un perro que ayudó a salvar miles de vidas. En la actualidad los perros se siguen utilizando en la investigación que se realiza para:

  • Prevención del rechazo de órganos trasplantados.
  • Tratamiento de la diabetes, cáncer, enfisema, hemofilia y piedras en la vesícula.
  • Técnicas de reanimación.
  • Investigación sobre la ceguera (glaucoma, cataratas, lentes intraoculares).
  • Investigación sobre los trastornos digestivos.
  • Trasplantes de médula ósea.
  • Suturas y transplantes de vasos sanguíneos.
  • Terapia de la anemia.
  • Investigación sobre el colesterol y las enfermedades cardiovasculares.

Ranas, peces, reptiles y aves

Los llamados por algunos vertebrados inferiores también son en ocasiones los modelos más adecuados. Como ejemplos de su importancia estudios como los siguientes:

  • Vacuna contra el tétanos.
  • Investigación sobre el paludismo.
  • Cura del beriberi.
  • Uso del éter como anestésico.
  • Tratamiento del edema.
  • Importancia de las vitaminas A, C y D.
  • Investigación sobre la Química celular.
  • Estudios de Neurobiología.
  • Investigación sobre el cáncer de hígado.
  • Investigación sobre la diabetes.
  • Enfermedad cardiaca coronaria.

Monos

Los monos y simios son las especies más próximas en su estructura y función a los hombres. Todos hemos oído hablar del factor Rh y de los problemas que pueden surgir en algunos embarazos. Gracias a la investigación del factor Rh, afortunadamente hemos conseguido solucionar estos problemas en la gran mayoría de los casos, salvando las vidas de muchos niños. Es menos sabido, sin embargo, que esas letras Rh viene del Macacus rhesus donde se realizó esa investigación. De las distintas especies de monos y simios hemos aprendido y estamos aprendiendo mucho de lo que sabemos sobre:

  • Lenguaje y comportamiento.
  • Cirugía intrauterina.
  • Vacuna de la poliomielitis y la rubéola.
  • Investigación sobre el SIDA.
  • Cura de la fiebre amarilla.
  • Investigación sobre el sarampión.
  • Desarrollo de nuevas técnicas de anestesia.
  • Investigación sobre la enfermedad periodontal.
  • Síndrome de distrés respiratorio.
  • Enfermedades de Alzheimer y Parkinson.
  • Estudio de los priones.
  • Lesiones de la cabeza.
  • Tratamiento y vacunas de la hepatitis.
  • Enfermedades del ojo.

¿Qué cosas hay que controlar en la experimentación con animales?

La investigación biomédica está determinada por dos aspectos clave: el perfil genético del animal y todas las influencias ambientales que le afectan a lo largo de su vida. Lo que llamamos, herencia y medioambiente. Por tanto, es necesario controlar los rasgos genéticos de los animales que se van a utilizar en la experimentación biosanitaria y criarlos y mantenerlos en un ambiente ideal, controlando todas las variables que les pueden afectar. En una instalación dedicada a la investigación se suele trabajar para controlar los siguientes aspectos:

  • Calidad genética (perfil hereditario de los animales o pedigrí). Hay que valorar la procedencia y los cruces realizados en la colonia de animales.
  • Calidad microbiológica (control de exposición e infecciones causadas por virus, bacterias,…)
  • Calidad de las instalaciones (edificios, instrumental, personal)
  • Calidad en los procedimientos (protocolos regulados y normalizados para todas las actividades que se desarrollan en el laboratorio)

Entre los factores que pueden modificar un estudio y que deben por tanto valorarse y, en lo posible, controlarse se pueden mencionar los siguientes:

  • Métodos de manipulación experimental.
  • Conflictos entre procedimientos experimentales.
  • Reglas de funcionamiento del animalario.
  • Problemas de polución, transporte o diferencias en los productos utilizados.
  • Materiales del lecho.
  • Composición de la comida.
  • Calidad del agua.
  • Densidad de población de los animales.
  • Microorganismos, flora y fauna presente en el ambiente.
  • Humedad.
  • Contaminación del aire.
  • Temperatura.
  • Fotoperíodo (número de horas de luz al día).
  • Determinantes biológicos.
  • Funciones metabólicas.
  • Ciclos y ritmos biológicos.
  • Enfermedades.

La preocupación sobre estas variables no es algo teórico, sino que tiene una influencia directa sobre el trabajo científico. Cualquier institución o investigador serio se preocupa de los efectos que pueden tener sobre el diseño experimental sus resultados y está pendiente de la calidad de vida de los animales para evitar variables indeseadas.

El control de la salud de los animales de laboratorio debe basarse en una medicina preventiva, que evite los problemas antes de que surjan. Es necesario valorar de forma continua los mecanismos de control sanitario que tenemos en marcha en un proceso de evaluación y auditoria de la calidad.

Para tener una investigación de buen nivel, es vital usar procedimientos bien organizados y trabajar siguiendo un protocolo consistente, actuando siempre de la misma manera. Es importante anotar cualquier cambio en estos procedimientos y valorar los resultados, positivos o negativos, que ese cambio genere. También es necesario estar al tanto de los avances que van surgiendo. Hay que reducir el estrés de los animales generado por su manipulación, incluso para actuaciones que les benefician como limpieza, vacunación, etc. Hay que valorar los cambios en los agentes de anestesia y eutanasia utilizados. Es importante tener siempre presente que los seres vivos no son objetos y un animalario o bioterio no es un almacén. Es, por ejemplo, imprescindible valorar de forma especial la densidad de animales: se debe atender a las características de esa especie y no tener nunca aislados a animales sociales ni someter a ningún grupo de animales a una sobrepoblación pues aumenta su estrés.

Es importante también plantearse la posibilidad de condicionar a los animales antes de un procedimiento experimental. Igual que hacemos con un niño al que le damos un caramelo después de ponerle una vacuna, es posible valorar si en el estudio se puede compensar algún elemento que cause ansiedad a los animales (puede ser la simple presencia de una persona cerca de la jaula) con un refuerzo positivo. Por ejemplo, si se va a comprobar la respuesta de los animales en un test de memoria, es básico reforzar su participación, para que sea una experiencia atractiva con el animal. Por así decirlo, “que desee jugar” a ese experimento.

¿Ocasiona sufrimientos la propia investigación?

Una gran parte de la investigación se basa en la observación directa o en medidas de algún parámetro externo de personas o animales. No se causa, por tanto, ningún daño. En el caso de la experimentación biosanitaria, la mayoría de los procedimientos científicos que se realizan en animales (al igual que los tratamientos en las personas) incluyen procedimientos muy suaves como inyecciones, tomar pequeñas muestras de sangre o incluso menores como cambios en la dieta u observaciones de su comportamiento, recuento de sus crías,…. Cuando los animales tienen que ser sometidos a cirugía, reciben una anestesia adecuada al igual que una persona que va a entrar a un quirófano. También se administran analgésicos cuando están indicados y se busca eliminar o minimizar el dolor y el malestar. Pero si los animales van a ser utilizados para el estudio de condiciones que causan dolor y sufrimiento a las personas afectadas como la artritis o el cáncer, en ocasiones la situación que se intenta imitar hará que los animales sufran también una condición similar a la de las personas enfermas. Por tanto, en algunos experimentos los animales sufren, tiene dolor o ansiedad, o han de morir. Ello se hace, y así debe hacerse siempre, en las condiciones que minimicen o eliminen el dolor y la ansiedad, de la forma más humana posible.

Algunas instituciones han evaluado el porcentaje de animales de experimentación en relación con los tipos de procedimiento según el daño causado. Así, la Universidad de Washington hizo un estudio sobre los 73.000 animales que utiliza aproximadamente al año. De ese número, un 1,4% eran primates no humanos, el 2,0% eran perros y gatos, y la gran mayoría (85%) eran ratas y ratones. En relación con el uso, el informe concluyó que el 61% de los animales se dedicaban a las áreas de nutrición, metabolismo de fármacos y estudio del comportamiento donde los animales no sufrían ningún dolor o era mínimo. Un 38% de los animales se utilizaban en estudios que incluían procedimientos como cirugía que serían dolorosos sin anestesia, pero en los que el animal era anestesiado y finalmente un 1% de los animales se utilizaba en estudios donde la respuesta al dolor o a estímulos estresantes era un componente básico de la investigación, por lo que esas molestias o sufrimientos no podían ser evitados[8].

¿Qué sucede con los animales cuando termina el proceso de investigación?

Una parte importante de los animales de un bioterio se dedica a procesos de cría en la colonia. En otro porcentaje importante de casos, tras los estudios los animales son sacrificados de la forma más rápida e indolora posible. En muchos casos, esto forma parte del diseño y procedimiento de esa investigación porque es necesario hacer un análisis post-mortem (una autopsia) para tener los datos necesarios de lo que ha pasado en las estructuras internas. La legislación indica como deben ser sacrificados los animales y, como norma general, se hace con rapidez, bajo anestesia profunda, y de manera que se reduzca al máximo su malestar y sufrimiento.

En algunos casos, de una forma significativa en Gran Bretaña, se da lo que se llama recuperación “a vida”. Se trata de animales que han sido utilizados en investigación, pero que tras el final del experimento o procedimiento, el animal no tiene ningún problema de salud ni plantea ningún riesgo para las personas. Un ejemplo sería un conejo que se haya utilizado para la producción de anticuerpos. Estos animales son “adoptados” por personas amantes de los animales y se convierten en mascotas en esas familias.

¿De dónde provienen los animales que se utilizan en la investigación biomédica?

Los animales provienen en su práctica totalidad de dos fuentes: de empresas que se dedican a la cría y venta de animales de laboratorio, y de las propias instalaciones de las universidades y centros de investigación. Todas esas empresas e instituciones que proporcionan animales deben tener un permiso y estar registradas en el Ministerio responsable de esta actividad. Las instalaciones donde se cuidan los animales para la investigación (servicios de experimentación animal, estabularios, animalarios, etc.) obtienen frecuentemente sus primeros animales de estas empresas o se intercambian entre centros de investigación de distintas universidades (sobre todo sin son variedades raras, animales mutantes,..). Existen también grandes laboratorios sin ánimo de lucro que ayudan a disponer de animales de laboratorio, sobre todo de los tipos más raros (Instituto Jackson, Maine, Estados Unidos). Puesto que existen cientos de variedades y de algunos hay una demanda muy limitada, no todos los animales se mantienen en cría continua. Lo que se hace es mantener los embriones congelados de los tipos más raros sumergidos en nitrógeno líquido a -180ºC (como lo que se hace en las clínicas de reproducción asistida). Cuando algún grupo de investigación requiere animales de uno de esos tipos, se descongelan los embriones, se implantan en un ratón (“madre subrogada” o “madre de alquiler”) y se sigue el embarazo hasta su nacimiento y desarrollo postnatal. Al llegar a la edad de destete, los animales ya pueden ser enviados a los animalarios de las universidades o centros de investigación que los han solicitado para establecer colonias de cría o de experimentación.

Tanto las empresas privadas como las instalaciones públicas deben tener una serie de permisos vigentes, que regulan cómo deben mantenerse los animales, están bajo el cuidado y supervisión de un veterinario y están sujetas a inspecciones para comprobar que se cumple la normativa. En raras ocasiones, un proyecto de investigación puede requerir animales que no son específicamente criados para su uso en investigación. En este caso, además de cumplir toda la legislación sobre el uso de animales como en los otros casos, hay que pedir un permiso especial a los servicios de la autoridad competente (en España, normalmente la Comunidad Autónoma).

¿No podríamos seguir las mismas normas y requerimientos que para la investigación con humanos?

Para la investigación con seres humanos seguimos unas normas que recoge el llamado código de Nüremberg. Los principios básicos de este código de conducta son que la participación de una persona en un proyecto de investigación debe ser voluntaria, que los sujetos deben conocer la naturaleza de la investigación y que los beneficios que se puedan derivar de esa investigación deben justificar la extensión del estudio a humanos. Este código también estipula que la investigación clínica debe ser designada y controlada de tal manera que de esos estudios se deriven datos significativos, que la investigación sea llevada a cabo con los medios adecuados y con personal cualificado; y que la investigación no provoque mortalidad o morbilidad de cual los investigadores tengan conocimiento a priori.

Es evidente que estas normas de conducta no pueden ser aplicadas a la investigación con animales. Un animal no puede darnos su consentimiento, ni puede comprender las fases de una investigación. Aunque de ese trabajo se deriven beneficios para él o para su especie, tampoco lo podrá entender. Por último, desgraciadamente esa investigación puede implicar un daño irreparable o incluso la muerte del animal, algo que es inaceptable en humanos. De hecho, el propio código de Nüremberg requiere que antes de extender cualquier investigación a humanos haya un número suficiente de estudios animales in vivo o in vitro previos que garanticen su seguridad y su eficacia.

En la realidad, no podemos asumir que si un procedimiento se puede realizar en humanos sin el uso de anestesia, analgésicos o tranquilizantes, se puede hacer lo mismo en animales bajo las mismas condiciones. Entre las diferencias que pueden tener un efecto están las siguientes:

1ª. Un animal no puede ser informado de las consecuencias y objetivos de un procedimiento: duración corta de las molestias, relación entre riesgos y beneficios.

2ª. Un animal no participará de forma sumisa y sin agitación en un procedimiento que le cause molestias. Esto puede eliminar las ventajas de ese procedimiento (por ejemplo, una inyección epidural)

Investigadores, profesores y estudiantes

“Lo poco que hasta ahora he aprendido no es nada en comparación con todo lo que ignoro”

René Descartes (1596-1650)

¿Quién está a favor de la experimentación con animales?

Los dos grupos más activos en defensa de la investigación con animales son la comunidad científica y las personas con enfermedades graves y sus familiares.

En el primer grupo, la práctica totalidad de médicos, farmacéuticos, veterinarios y biólogos apoya, con los controles adecuados, el uso de animales en investigación. Consideran que es imprescindible para conseguir avances importantes y que la calidad y seguridad de los tratamientos clínicos es mucho mayor si se han hecho los controles adecuados en organismos vivos. Son los que mejor conocen los objetivos del trabajo científico y piensan que no podrían ser cumplidos o se retrasarían durante décadas si no existiera investigación con animales. También son conscientes del trato que reciben los animales, de los cuidados que se les aplican y del diseño de técnicas humanas en todas las fases de la experimentación.

Las personas que han utilizado nuevos avances biomédicos y, sobre todo, los que necesitan nuevas armas en la lucha contra el cáncer, el SIDA, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, son también las que apoyan de manera decidida la búsqueda de nuevas terapias y el uso de animales de experimentación para conseguirlo. Desgraciadamente, muchas personas tienen una mayor calidad de vida gracias por ejemplo al desarrollo de los antibióticos o las vacunas y no son conscientes de que esos progresos han sido conseguidos gracias a un trabajo que ha utilizado animales de investigación y que está evitando enfermedades penosas e incluso muertes prematuras para ellos y los suyos. En cierta manera, es una postura hipócrita beneficiarse y aprovechar los resultados conseguidos en la investigación biomédica y al mismo tiempo renegar de los medios que los han hecho posibles e impedir que nuevos avances lleguen a personas que no han sido tan afortunadas.

¿Quién usa animales en la investigación biomédica?

La mayoría de las personas que intervienen en un proyecto de investigación biomédica son titulados superiores como médicos, biólogos, veterinarios, farmacéuticos, bioquímicos, biotecnólogos, etc. También intervienen titulados medios como enfermeros, ingenieros técnicos, fisioterapeutas. Les ayuda personal auxiliar (técnicos de laboratorio, auxiliares de investigación, responsables de servicios de experimentación animal) que deben haber recibido formación y entrenamiento adecuados. Frecuentemente, con objeto de favorecer su formación, participan como personal de apoyo, becarios y estudiantes, fundamentalmente de maestría o doctorado. Siempre hay responsables que velan porque todas las personas que intervienen en el proceso tengan los conocimientos necesarios y actúen de manera que el proyecto vaya adelante con todas las garantías, incluyendo los apectos relacionados con el manejo y cuidado de los animales. Las instituciones (universidades, centros de investigación, hospitales y compañías farmacéuticas) deben cumplir unas condiciones en sus instalaciones, equipamiento y personal, estar autorizadas para el uso de animales en su labor diaria y tener siempre un veterinario al frente de estos servicios.

¿Por qué realizar investigación básica?

Es mucho más fácil conseguir el apoyo de la sociedad a la investigación aplicada que a la investigación básica. En la investigación aplicada se busca un fruto inmediato, se sabe de lo que se está detrás: un nuevo medicamento, una nueva vacuna, patentes, productos, dinero. La investigación básica, por el contrario, parece un entretenimiento del investigador, se busca “saber” sin que aparentemente, en una primera aproximación, se derive de eso ningún beneficio constatable, mensurable, útil para la sociedad. En ocasiones, la tendencia natural del investigador a ser curioso sobre el mundo que le rodea y buscar explicaciones y conocimiento no parece una justificación suficiente y el interés inmediato de este trabajo no es aparente o no es fácilmente comprensible. Sin embargo, toda la investigación aplicada de calidad se fundamenta, va unida inseparablemente, a una investigación básica de calidad y el verdadero progreso científico, los auténticos saltos cualitativos, los descubrimientos reales más impactantes, se producen siempre en el campo de la investigación básica. La investigación aplicada permite poner nuevos productos en el mercado. La investigación básica cambia el mundo.

¿Existen diferencias entre la comunidad científica sobre los criterios sobre el uso de animales?

Sí. Los científicos son una parte de la sociedad. Lo único que les identifica como grupo es haber recibido una formación especializada y tener un campo determinado de actuación profesional. Hay científicos vegetarianos, hay científicos que odian los toros, la caza o la pesca, mientras que otros comen carne o les gustan los toros o son cazadores. Hay quienes piensan que no deberíamos tener ningún tipo de mascotas y otros tienen perro, gato o un canario metido en una jaula. Existen también diferencias en sus opiniones concretas sobre las actividades que se realizan con animales.

Por poner un ejemplo concreto, la mayoría los veterinarios de pequeños animales de Estados Unidos realiza pequeñas intervenciones quirúrgicas acordes al estándar de cada raza; pero otro grupo, la “Asociación de Veterinarios por los Derechos de los animales”, considera que algunos procedimientos tales como aguzar las orejas o cortar los rabos de algunas razas son inaceptables porque no están compensados por ningún beneficio al animal. Según esta asociación, los estándares de cada raza deben alterarse para permitir a los animales participar en exhibiciones y concursos sin tener que sufrir cambios quirúrgicos. Según sus criterios, si un procedimiento se demuestra que es necesario por razones médicas o humanitarias, entonces es aceptable, pero tampoco están de acuerdo con peticiones cuyo objetivo es meramente la comodidad del dueño como evitar que un perro pueda ladrar o quitar las garras a un gato. Por el contrario, otra organización más amplia, la American Veterinary Medical Association considera que quitar las garras a un gato doméstico está justificado cuando no se le puede enseñar a no usar las garras de forma destructiva, pero que hay que poner una fecha, a partir de la cual los perros con orejas recortadas no puedan participar en los concursos caninos. Otros veterinarios no tienen reparos morales a estas técnicas.

Con respecto a la investigación con animales, la inmensa mayoría de los científicos la considera imprescindible y la apoya, pero hay variaciones desde quien considera que los controles adecuados son suficientes, quien piensa que son excesivos y deberían flexibilizarse y quien cree que deberían ser ampliados y llevados a cabo de forma aún más estricta. Existe también una minoría muy reducida de personas que han recibido formación científica e incluso trabajan como médicos, biólogos o veterinarios y se oponen a la investigación con animales.

¿Toda la investigación biomédica requiere el uso de animales?

Aunque de importancia clave, el uso de animales vivos es sólo una de las estrategias de investigación en Biología, Farmacia, Veterinaria y Medicina. Existen cuatro formas básicas de trabajo en la investigación biomédica:

a)      Investigación con animales vivos (microorganismos, invertebrados o vertebrados)

b)      Técnicas in vitro. Significa “en vidrio” por la imagen tradicional de las cosas que se hacían en un tubo de ensayo. Utilizan moléculas aisladas (proteínas, lípidos,…), células o tejidos en cultivo (en placas Petri con un suministro adecuado de oxígeno, nutrientes, temperatura, etc.). Estas células en cultivo pueden provenir de humanos, animales, plantas o microorganismos. Las técnicas in vitro proporcionan información importante sobre las interacciones entre moléculas, la función celular y hasta los equilibrios y desequilibrios en órganos aislados.

c)      Investigación con seres humanos (aislados o en poblaciones). Proporciona información útil sobre el organismo en condiciones normales (salud) y patológicas (enfermedad). También podemos hacer análisis estadísticos y epidemiológicos y ver cómo se comporta una enfermedad en una sociedad determinada. La investigación con seres humanos tienen unas claras limitaciones éticas.

d)      Investigación con ordenadores. Por analogía al in vitro de los experimentos en tubo de ensayo o placa de cultivo se ha llamado in silicio. Permite establecer modelos informáticos sencillos, analizar muestras gigantescas de datos, comparar bases de información en zonas muy alejadas del mundo, etc. Mejora la eficacia de las otras tres vías de estudio.

Estos cuatro métodos no son opciones excluyentes. En general, son complementarios, cada uno tiene su campo de actuación y su valor, y de cada uno de ellos obtenemos un tipo determinado de información que podemos y debemos comparar con la conseguida con los otros. La experimentación con animales supone aproximadamente un 10% del total de la investigación biomédica.

¿Desde cuándo se ha hecho experimentación con animales?

Desde los primeros registros históricos de la Civilización Occidental tenemos evidencias del uso de animales para la ampliación del conocimiento. Aristóteles (384-322 antes de Cristo) realizó disecciones tanto para sus estudios como para enseñar a sus discípulos. Aristóteles recibió dinero de Alejandro Magno (¿la primera beca de la Historia?) para estudiar los animales, su clasificación, su anatomía y su embriología. Los primeros experimentos en animales vivos de los que tenemos noticia fueron realizados en cerdos por Erasístrato de Alejandría quien determinó la importancia de los pulmones y la tráquea en el intercambio de gases y la implicación del corazón en el bombeo de la sangre. Más tarde, los estudios anatómicos de Galeno (131-201) contribuyeron a aportar datos importantes para nuestro conocimiento de los sistemas circulatorio y nervioso.

En la Europa Medieval, en una visión un tanto simplista, las ciencias eran consideradas “artes mágicas” y se basaban fundamentalmente en los testimonios de los sabios antiguos, el principio de autoridad y la superstición. Roger Bacon, en su Opus Majus, publicado en 1265, indicaba las causas del error: “autoridad, costumbre, prejuicio popular y el enmascaramiento de la ignorancia con la pretensión del conocimiento”. Bacon enfatizaba que los dos métodos de conseguir conocimientos eran la discusión mediante argumentos y la experimentación. La pura discusión, comentaba, “nunca es suficiente, porque el argumento más fuerte se derrumba si las conclusiones no son verificadas por la experiencia”. La insistencia de Bacon en la recogida de datos es uno de los pilares básicos de la ciencia. Los intentos sistemáticos por parte de los filósofos y científicos griegos para organizar la información que tenían en un sistema coherente, se desvanecieron en la Edad Media cuando la exploración del mundo natural era percibida como un reto a las ideas tradicionales y un objeto inapropiado de estudio. La propia información transmitida por los árabes de los griegos se convirtió en un obstáculo formidable para la adquisición de un verdadero conocimiento científico cuando las personas de mayor nivel cultural rechazaban aceptar ninguna información que contradijera las observaciones de Aristóteles, Ptolomeo y Galeno.

El impacto de Vesalio (1514-1564) no tuvo un alcance tan amplio pero afectó de una manera profunda a la ciencia biomédica. Hasta las detalladas disecciones de cadáveres de Vesalio, la Medicina estaba basada fundamentalmente en los escritos de Galeno, cuyo conocimiento de la anatomía humana se fundamentaba en observaciones en animales y en heridas y cuyo tratamiento de las enfermedades se basaba en el estudio de las alteraciones en los cuatro humores principales: sangre, linfa, bilis y flema. Al contrario que los instructores de las facultades medievales, Vesalio realizaba las disecciones él mismo. Así, vio de primera mano los errores de Galeno y fue capaz de refutarle. Ello permitió abandonar la ciencia medieval, basada en la tradición y el conocimiento heredado y sustituirla por la ciencia moderna, donde el experimento y la observación indican donde está la verdad.

A comienzos del siglo XVII, William Harvey (1578-1657) realizó vivisecciones para explicar el funcionamiento del sistema cardiovascular. Harvey demostró que el corazón era el centro de la circulación, que la misma sangre fluía a través de venas y arterias y que hacía un circuito completo a través del cuerpo. Harvey, cuyos resultados fueron conseguidos “por autopsias en vivos y muertos, por la razón y el experimento” es considerado el inventor del trabajo de laboratorio moderno. El descubrimiento de Harvey de la circulación sanguínea generó un mayor interés en Europa por la disección de cadáveres y animales. John Hunter (1728-1793) es considerado el fundador de la cirugía experimental y realizó estudios de anatomía comparada, fisiología y zoología. Las condiciones de esa época eran muy diferentes a las actuales, al igual que las de la propia sanidad. No existían anestésicos ni analgésicos, por lo que los animales, al igual que los pacientes, tenían que soportar un gran sufrimiento. La amputación de piernas en esa época sin antibióticos era relativamente común y se realizaba sin anestesia.

La investigación biomédica tuvo un marcado incremento en el siglo XIX, como queda puesto de manifiesto por los trabajos de Claude Bernard (1813-1878) desarrollando modelos animales para enfermedades humanas, y los estudios de Koch sobre el desarrollo y control de los procesos infecciosos. Bernard proporcionó un entronque entre la ciencia médica y la filosofía racional, algo de lo que previamente había carecido la medicina experimental y aceleró en gran manera su desarrollo y su ascendencia sobre la medicina clínica (empírica).

En el cambio del siglo XIX al XX, se anunciaba una nueva victoria frente a la enfermedad cada pocos años según los investigadores iban aislando los microorganismos responsables de cada patología. Parecían las “balas mágicas” que el científico alemán Paul Ehrlich había pronosticado que revolucionarían la Medicina. En 1890, Behring y Kitasato desarrollan la toxina contra la difteria. Cinco años más tarde, Kitasato y Yersin descubren el bacilo de la peste, y al año siguiente se dispone ya de una vacuna para este azote de la Edad Media. En 1896, Kolle consigue una vacuna para el cólera. En 1921, Calmette y Guerin desarrollan una vacuna contra la tuberculosis. En 1927, Theiler y Smith aislan un cepa virulenta de fiebre amarilla y ocho años más tarde producen una vacuna generada en cultivo celular. En 1937, Hans Zinsser desarrolla una vacuna contra el tifus, y en 1940 Harold Cox consigue cultivar los microrganismos en el saco vitelino de un huevo embrionado de gallina, logrando producir en grandes cantidades esta vacuna antitifoidea.

Los primeros agentes causantes de enfermedades (incluyendo bacterias, hongos, micoplasmas, protozoos, virus y priones) fueron todos descubiertos en animales. Nuestro conocimiento de las enfermedades infecciosas, los parásitos, la fisiología, la inflamación, el sistema inmunitario, la farmacología, la toxicología, la embriología, el desarrollo del cáncer y muchos otros aspectos médicos dependen de experimentos en animales. Tras la segunda Guerra Mundial, el aumento de la investigación biológica y de sus resultados ha sido notable: se ha conseguido erradicar numerosas enfermedades infecciosas como la viruela y controlar muchas otras gracias fundamentalmente a las vacunas y los antibióticos, se han logrado curaciones o tratamientos para importantes enfermedades metabólicas como la diabetes, avances en las técnicas quirúrgicas combinadas con un mejor conocimiento de los sistemas inmunitarios del organismo que han permitido el trasplante de distintos órganos tales como el riñón, corazón, pulmón o córnea, mejorando la calidad y esperanza de vida de millones de personas en el mundo. Es un proceso que no se detiene. En la última década se desarrolló una vacuna contra Hemophilus influenzae de tipo B, uno de los agentes causantes de la meningitis. Hasta 1993, este microorganismo causaba la muerte o daños irreparables en el cerebro a varios millares de niños. Las primeras vacunas producían sólo una leve inmunidad y a muy corto plazo. La vacuna actual, preparada y probada en conejos y ratones, tienen una potente capacidad inmunogénica y se aplica ya de forma rutinaria. A los dos meses de su introducción en Estados Unidos y en Europa, las infecciones por Hemophilus disminuyeron un 70%[9]

De todo ello podemos concluir que la investigación con animales ha sido clave para el conocimiento actual de la estructura y funcionamiento de los organismos, incluyendo el de gran parte de las especies animales existentes, el de nuestros animales domésticos, y el de nosotros mismos.

¿Utilizan animales los mejores investigadores biomédicos?

Seguro que es difícil decir quienes son hoy los mejores investigadores biomédicos o quiénes lo han sido en los últimos 100 años. Pero, aunque sea una lista donde falten algunos nombres de altísimo nivel y quizá alguno sea discutible, nadie duda que una buena representación de los mejores avances conseguidos en la investigación biomédica el pasado siglo y sus principales responsables lo proporciona la lista de las personas premiadas con el Premio Nobel de Medicina o Fisiología.

Con motivo del centenario de la muerte de Alfred Nobel, se llevó a cabo una encuesta en todos los premios Nobel de Medicina y Fisiología que aún vivían[10]. 39 premiados contestaron y estas fueron sus opiniones:

  • el 100% estaba de acuerdo con que “los experimentos con animales han sido vitales para el descubrimiento y desarrollo de muchos avances en Medicina y Fisiología”.
  • el 100% estaba de acuerdo con que “los experimentos con animales son todavía cruciales para la investigación y desarrollo de muchos tratamientos médicos”.
  • el 100% estaba de acuerdo con que “ya que todavía no existe una alternativa completa, una prohibición total e inmediata de los experimentos con animales dañaría considerablemente el progreso médico”.

No es de extrañar si pensamos que en el éxito de sus investigaciones había sido clave la experimentación realizada en animales. A continuación incluyo una tabla indicando el año de concesión del premio, el nombre del científico, la especie de animales utilizadas en su experimentación y el descubrimiento realizado.

Relación de Premios Nobel de Medicina y Fisiología concedidos desde el siglo XX, en cuya concesión fue un elemento clave la investigación realizada con animales

Año    Científico(s)                                  Animal(es) Usados              Descubrimiento

1901    von Behring                                    Cobaya                        Antitoxina diftérica

1902    Ross                                               Paloma                         Origen del paludismo

1904    Pavlov                                            Perro                            Reflejo condicionado y actividad nerviosa superior

1905    Koch                                              Vaca, oveja                  Bacilo del carbunclo. Vibrio del cólera. Patogénesis de la tuberculosis

1906    Golgi, Ramón y Cajal                      Perro, caballo, rana, conejo   Estructura del sistema nervioso

1907    Laveran                                          Pájaro                          Protozoos como causa de enfermedades

1908    Metchnikov, Ehrlich                        Pájaro, pez, cobaya      Reacción inmune y fagocitosis. Quimioterapia.

1910    Kossel                                            Pájaro                          Química celular. Nucleína

1912    Carrel                                             Perro                            Sutura y trasplante de vasos sanguíneos. Cultivo de tejidos.

1913    Richet                                             Perro, conejo               Mecanismos de la anafilaxis

1919    Bordet                                            Cobaya, caballo, conejo        Inmunidad. Métodos serológicos de diagnóstico.

1920    Krogh                                            Rana                            Mecanismos de regulación capilar.

1922    Hill                                                 Rana                            Metabolismo del oxígeno y ácido láctico en el músculo

1923    Banting, MacLeod                          Perro, conejo, pez        Insulina y mecanismo de la diabetes

1924    Einthoven                                       Perro                            Electrocardiógrafo (galvanómetro de cuerda)

1926    Fibiger                                            Ratón, cobaya              Etiología del cáncer.

1928    Nicolle                                           Mono, cerdo, rata, ratón        Desarrollo y contagio del tifus exantemático

1929    Eijkman, Hopkins                           Pollo                            Vitaminas y enfermedades carenciales

1932    Sherrington, Adrian                         Perro, gato                   Mecanismos de acción del Sistema Nervioso

1933    Morgan                                          Mosca                          Bases de la evolución y mecanismos de la herencia

1934    Whipple, Murphy, Minot                Perro                            Terapia hepática de la anemia perniciosa

1935    Spemann                                        Anfibios                        Desarrollo embrionario

1936    Dale, Loewi                                    Gato, rana, pájaro, reptil        Transmisión química de los impulsos nerviosos

1938    Heymans                                        Perro                            Regulación de la respiración

1939    Domagk                                         Ratón, conejo               Efectos antibacterianos de sulfamidas (prontosil)

1943    Dam, Doisy                                    Rata, perro, pollo, ratón         Vitamina K

1944    Erlanger, Gasser                             Gato                             Transmisión nerviosa. Nervios motores y sensitivos

1945    Fleming, Chain, Florey                    Ratón                           Penicilina

1946    Muller                                            Mosca                          Mutantes y anomalías genéticas

1947    Carl Cori, Gerty Cori, Houssay       Rana, sapo                   Metabolismo de glúcidos

1948    Müller                                            Insectos                        DDT

1949    Hess, Egas Moniz                           Gato                             Zonas cerebrales e inducción de funciones del organismo

1950    Kendall, Hench, Reichstein             Vaca                            Descubrimiento y aplicación clínica de la cortisona

1951    Theiler                                            Mono, ratón                 Vacuna contra la fiebre amarilla

1952    Waksman                                       Cobaya                        Estreptomicina

1953    Krebs, Lipmann                              Paloma                         Ciclo del ácido cítrico

1954    Enders, Weller, Robbins                 Mono, ratón                 Cultivo del virus de la poliomielitis

1955    Theorell                                          Caballo                        Enzimas oxidativas (estructura y función)

1957    Bovet                                             Perro, conejo               Antihistamínicos. Curare sintético y su acción en el músculo

1960    Burnet, Medawar                           Conejo, ratón               Tolerancia inmunológica adquirida

1961    von Bekesy                                    Cobaya                        Mecanismos físicos de estimulación de la cóclea

1963    Eccles, Hodgkin, Huxley                 Gato, rana, calamar, cangrejo       Iones en la transmisión nerviosa

1964    Block, Lynen                                  Rata                             Regulación del metabolismo del colesterol y ácidos grasos

1966    Rous, Huggins                                Rata, conejo, gallina      Virus inductores de tumores y tratamiento hormonal antitumoral

1967    Hartline, Granit, Wald                     Pollo, conejo, pez, cangrejo   Fisiología y neuroquímica de la visión

1968    Holley, Khorana, Nirenberg            Rata                             Código genético y síntesis de proteínas

1970    Katz, von Euler, Axelrod                Gato, rata                     Almacenamiento y liberación de neurotransmisores

1971    Sutherland                                      Hígado de mamíferos    AMP cíclico. Mecanismos de acción de las hormonas

1972    Edelman, Porter                              Cobaya, conejo            Estructura química de los anticuerpos

1973    von Frisch, Lorenz, Tinbergen         Abeja, aves                  Etología. Comportamiento social de los animales.

1974    de Duve, Palade, Claude                Pollo, cobaya, rata        Organización estructural y funcional de las células

1975    Baltimore, Dulbecco, Temin            Mono, caballo, pollo, ratón    Virus tumorales y diseminación de enfermedades

1976    Blumberg, Gajdusek                       Chimpancé                   Priones

1977    Guillemin, Schally, Yalow                Oveja, cerdo                Control nervioso de la secreción hormonal y trazado radioactivo.

1979    Cormack, Hounsfield                      Cerdo                          Tomografía axial computerizada (“CAT scan”)

1980    Benacerraf, Dausset, Snell              Ratón, cobaya              Antígenos de histocompatibilidad

1981    Wiesel, Sperry, Hubel                     Gato, mono                  Procesamiento de la información visual

1982    Bergström, Samuelsson, Vane         Rata, conejo, cobaya    Prostaglandinas

1984    Milstein, Köhler, Jerne                    Ratón                           Anticuerpos monoclonales

1986    Levi-Montalcini, Cohen                  Ratón, pollo, serpiente Factores de crecimiento

1987    Tonegawa                                      Ratón                           Fundamentos genéticos de la síntesis de anticuerpos

1989    Varmus, Bishop                              Pollo                            Origen de oncogenes retrovirales

1990    Murray, Thomas                             Perro                            Técnicas de transplante de órganos

1991    Neher, Sakmann                             Rana                            Comunicación química entre células a través de canales iónicos

1992    Fischer, Krebs                                Conejo                         Regulación biológica mediante fosforilación reversible.

1995    Lewis, Wieschaus, Nusslein-Volhard     Mosca                          Control genético y desarrollo

1996    Doherty, Zinkernage                       Ratón                           Detección inmune de células infectadas por virus

1997    Prusiner                                          Hámster, ratón              Descubrimiento e identificación de los priones

1998    Furchgott, Ignarro, Murad              Conejo                         Óxido nítrico como un nuevo mensajero celular

1999    Blobel                                            Células animales           Señales de las proteínas que gobiernan su transporte y localización

2000    Carlsson, Greengard, Kandel          Ratón, cobaya, babosa de mar     Transducción de señales en el sistema nervioso

2002    Brenner, Horvitz, Sulston                Gusano Caenorhabditis elegans Regulación genética del desarrollo y muerte celular programada

2003    Lauterbur, Mansfield                       Rata                             Resonancia magnética

2004    Axel, Buck                                     Ratón                           Transducción olfatoria

2005    Warren, Marshall                            Jerbo                            Úlcera de estómago y bacterias

2006    Fire, Mello                                     Gusano Caenorhabditis elegans Ribointerferencia

2007    Capecchi, Smithies, Evans              Ratón                           Manipulación genética en modelos animales

2008    Hausen, Barré-Sinoussi, Montagnier           Ratón                           Virus (relación con cáncer y SIDA)

En la actualidad, la investigación con animales es importante no sólo para los miles de personas con enfermedades graves sino para los millones de niños, en todo el mundo, que no se ponen enfermos porque han sido vacunados contra la poliomielitis, el sarampión, el tétanos, la difteria, la rubéola,… Muchos de nosotros hemos sufrido infecciones como bronquitis, neumonía, infecciones de oído o de garganta y las hemos superado sin gran problema, mientras que en el pasado muchas veces esas enfermedades terminaban con graves quebrantos de la salud o incluso con la muerte. La diferencia es el poder disponer en la actualidad de antibióticos, medicamentos que fueron desarrollados con la ayuda de animales de experimentación. Es decir, es importante para los que están enfermos y para los que no lo están, para no caer en enfermedades y para recuperarse de ellas con facilidad.

Detallo un poco más cuatro ejemplos de éxitos de la investigación biosanitaria utilizando animales:

Las vacunas de Pasteur[11]

Louis Pasteur, químico de formación, había prestado un servicio importante a la economía de su país y a la de las familias de agricultores al descubrir que el calor mataba los microbios que causaban que el vino en fermentación se agriara y se volviera imbebible. Es un proceso que aún llamamos “pasteurización” y que protege muchos de los alimentos que tomamos. Pocos años más tarde, Pasteur descubrió al microbio que atacaba los huevos del gusano de seda, causando una enfermedad que mataba millones de estos animales. Estos descubrimientos salvaron la producción de seda y a numerosas empresas vitivinícolas y convirtieron a Pasteur en un héroe nacional.

Pasteur empezó a trabajar en el cólera aviar, utilizando pollos como animales de experimentación. Examinó los intestinos de las aves enfermas, aisló el microorganismo que supuso agente de la enfermedad, y lo cultivó. Cuando inoculó gallinas y conejos sanos con muestras del cultivo, comprobó que éstos desarrollaban el cólera, confirmando la identificación del agente causal. En una serie nueva de experimentos, Pasteur utilizó un frasco con cultivos infecciosos que había preparado antes de irse de vacaciones de verano. Sorprendentemente, cuando esos pollos volvían a ser inyectados con cólera, no enfermaban. Volvió a inyectar esos animales con un cultivo recién preparado y observó que aunque alguno de esos animales parecían con algo menos de energía, ninguno de esos animales llegaba a desarrollar síntomas de enfermedad. Mirando a esos animales picotear y deambular, una idea surgió en su mente. Pasteur convocó a sus ayudantes y les dio la siguiente orden: “Necesitamos más pollos”. Tras repetir los experimentos, descubrió que una inyección de microbios del cólera debilitados, lo que llamamos un cultivo atenuado, protegía a los animales e impedía el  desarrollo de la enfermedad. Eso encajaba con observaciones de distintos médicos que señalaban que la persona que sobrevivía a una infección, se volvía inmune, raramente volvía a enfermar.

En mayo de 1881, Pasteur vacuna 25 ovejas, cinco vacas y una cabra con una serie de inoculaciones con un cultivo de carbunco debilitado. El 17 de mayo les vuelve a inyectar con un virus más potente, aunque también atenuado. Otras 25 ovejas, cuatro vacas y una cabra se usan como controles y no reciben ninguna vacuna. El 31 de mayo, Pasteur inyecta los 62 animales con una cepa extremadamente virulenta de carbunco. Dos días más tarde, todos los animales vacunados menos una oveja están bien, y todos los animales control han muerto o están moribundos. Pasteur ha descubierto la vacuna contra el carbunco, la enfermedad que en los países anglosajones se llama ántrax.

Cuatro años más tarde, Pasteur y su grupo de experimentación trabajan en la rabia. No son capaces de hacer crecer el virus en cultivos, así que inyectan un extracto del cerebro de vacas infectadas con rabia en la cabeza de conejos. Dejan que se desarrolle la rabia en un conejo, y entonces matan al animal inyectando tejido de su cerebro en el cerebro de otro conejo. Después de 50 sucesiones de este tipo (inyecciones de conejo a conejo) consiguen determinar el tiempo de incubación más adecuado: siete días. Tras esa semana, los investigadores del laboratorio de Pasteur sacrifican a los animales, les quitan la médula espinal y la cuelgan para que se seque en el laboratorio. Entonces inyectan perros con un extracto de la médula espinal, que contiene virus atenuados, esperan unos pocos días y comprueban qué sucede cuando inyectan estos animales con una cepa de rabia de potencia normal. Los perros resisten al virus y no desarrollan la enfermedad. De repente, el 6 de julio llevan a Pasteur un niño de 9 años llamado Joseph Meister que acaba de ser mordido por un perro rabioso. Los padres del niño, sabiendo que su muerte es inevitable, buscan un rayo de esperanza y acceden a una serie de trece inyecciones de la vacuna de Pasteur a lo largo de un período de 10 días. El riesgo es terrible. Pasteur nunca ha inoculado a un animal después de que hubiera sido expuesto a un virus (siempre eran tratamientos previos) y nunca ha inoculado a un ser humano. La arriesgada apuesta sale bien y el niño salva su vida. Con la información obtenida a partir de los experimentos con animales, algo que nunca podría haber realizado con humanos, Pasteur demostró no solo que los microorganismos podían causar las enfermedades infecciosas, sino también que la inmunización podía proteger a hombres y animales contra esas patologías. Pasteur fue atacado toda su vida por grupos y personas que le acusaban de crueldad con los animales.

Las sulfamidas de Domagk

Gerhard Domagk dirigía un equipo investigando la eficacia de las sulfamidas en los laboratorios Bayer de Alemania. Domagk insistía en probar todos los compuestos obtenidos por síntesis química en ratones y no en cultivos bacterianos. Fue un acierto. El prontosil resultó ser sumamente potente en ratones, pero carecía de eficacia en los cultivos de bacterias. Posteriormente se comprobó que el principio activo antibacteriano, la sulfanilamida, se sintetizaba dentro del cuerpo del mamífero, ya fuera un ratón o un hombre. Era inerte en los cultivos in vitro, pero los estudios in vivo permitían comprobar su eficacia y disponer de un poderoso agente terapéutico. El trabajo de Domagk llevó al descubrimiento de nuevas sulfamidas, aún más potentes, que demostraron su eficacia contra numerosas infecciones. Domagk recibió el premio Nobel en 1939.

Los anticoagulantes y el trébol

La coagulación de la sangre es un problema grave cuando el flujo sanguíneo se altera por cualquier razón. Hace más de 80 años, John Abel estaba haciendo experimentos de filtración sanguínea para intentar conseguir una diálisis renal en perros y conejos. Abel evitaba la coagulación utilizando hirudina, un anticoagulante extraído de las sanguijuelas[12]. Sin embargo, la hirudina era cara, difícil de obtener y los extractos contenían una gran cantidad de impurezas. Las primeras pruebas en animales mostraban que la hirudina causaba graves problemas de corazón y pulmón, así como reacciones alérgicas, por lo que no era útil para su uso en humanos.

El descubrimiento de la heparina, un anticoagulante natural, presente en el organismo de los mamíferos, significó un gran avance. La heparina se aisló por primera vez a partir del hígado de perro por Jay MacLean en 1916[13]. En 1925, George Haas consiguió aislarla en grandes cantidades y pudo demostrar en modelos animales que permitía realizar una diálisis. Aunque estos primeros extractos también eran altamente impuros, se podía conseguir una gran cantidad de extractos primarios a partir de hígado y pulmón de vaca, por lo que se podían ensayar técnicas de purificación. En 1937, los extractos purificados demostraron su eficacia en perros, conejos, cobayas y ratones, por lo que se pasó a su ensayo en pacientes humanos[14]. La heparina que se sigue usando en los hospitales se prepara a partir de animales y la seguridad de cada lote se prueba en animales anestesiados para asegurarse de la ausencia de sustancias que hagan caer la presión sanguínea.

Algunos pacientes, como las personas que tienen válvulas cardíacas artificiales, necesitan anticoagulantes de efecto persistente, que puedan tomarse de forma oral. Aunque la heparina es un excelente anticoagulante que se usa mucho después de una operación para evitar la formación de coágulos, no es activa cuando se toma por vía oral, ingerida por la boca, por lo que no puede usarse en estos pacientes que necesitan anticoagulantes durante meses o años. Los anticoagulantes a largo plazo utilizados para prevenir coágulos después de la implantación de una válvula de corazón son químicamente similares a la warfarina. La warfarina se desarrolló como consecuencia del estudio de una extraña enfermedad hemorrágica que aparecía súbitamente en el ganado de las praderas norteamericanas al comienzo del siglo XX. Se veía que procedimientos quirúrgicos sencillos producían una pérdida sanguínea masiva que terminaba con la muerte del animal. Un veterinario con buenas dotes de observación se dio cuenta que el problema sucedía cuando las vacas habían comido heno que contenía un tipo especial de trébol. Este trébol se había plantado en los terrenos relativamente pobres de Dakota del Norte para que el heno almacenado tuviese un mayor poder alimenticio. Aislar el componente anticoagulante de la infinidad de compuestos del heno no fue una tarea sencilla[15], viéndose que era imprescindible un ensayo biológico que permitiera medir los efectos del “agente hemorrágico” en cada fase de la extracción. Al final se puso a punto un ensayo utilizando plasma diluido de conejos. Tras cuatro años de estudios se aisló la sustancia activa y se identificó como un dicumarol. A continuación se sintetizaron numerosos derivados, incluyendo la warfarina, que se siguen usando en la actualidad para tratar las trombosis y para evitar el peligro de coágulos en los pacientes con válvulas cardíacas artificiales.

La lucha contra la poliomielitis:

Aunque se sospechaba que la poliomielitis era una enfermedad infecciosa desde hacía tiempo, sólo se pudo probar en 1908, cuando el Dr. Karl Landsteiner y el  Dr. Erwin Popper[16] fueron capaces de inducir la polio en monos, inyectándoles un extracto de la médula espinal de un niño que había muerto de esta enfermedad. Después comprobaron que la enfermedad se podía transmitir de un mono a otro, proporcionando un modelo animal de gran valor para el estudio de esta patología. Desde 1916, la polio aterrorizaba a las familias todos los veranos. En algunas ciudades, los padres intentaban mantener a los hijos dentro de casa con todas las puertas y ventanas selladas, no les dejaban ir a las piscinas públicas ni beber en las fuentes. En varios estados norteamericanos y en algunas regiones europeas, los responsables de salud pública cerraron escuelas, campamentos, cines y se suspendieron todas las actividades que convocasen un número abundante de personas. En al menos un caso, una ciudad completa (Annápolis, Maryland) fue puesta en cuarentena. En esas primeras décadas del siglo XX nadie sabía de dónde venía esta enfermedad, ni cómo se contagiaba. Tan solo que afectaba sobre todo a niños, que se despertaban una mañana con fiebre y rigidez en el cuello. Unas horas o unos días más tarde estaban paralizados, a menudo de por vida. Las salas de hospital se llenaban de “pulmones de acero”, respiradores de gran tamaño donde se forzaba aire dentro y fuera de los pulmones dañados de las personas enfermas.

En 1917, investigaciones en ratones terminaron definitivamente con la creencia de que la polio era una enfermedad neurológica transmitida por unas condiciones de vida insalubres. Más tarde, se consigue transferir una cepa del virus a rata y a ratón, lo que permitió ampliar los estudios y tener un número suficiente de animales infectados para establecer la existencia y determinar la virulencia del virus de la poliomielitis.

En 1935, Stanley, utilizando ratones y un primer prototipo de microscopio electrónico descubre la existencia de los virus. Los investigadores comienzan a sospechar que la polio la causa un virus pero aún no pueden identificar al agente causante de la enfermedad. En 1937, Franklin Delano Roosevelt, que había sido paralizado de cintura para abajo por un ataque de polio a los 39 años, funda la National Foundation for Infantile Paralysis, la mayor fuente de fondos privados para investigación de la Historia.

En 1940, el Dr. John Enders y sus colegas demuestran que el virus de la polio se puede hacer crecer en un cultivo de tejido humano[17], un descubrimiento por el que les fue concedido el premio Nobel en 1954. En la década de 1940 no se disponía aún de microscopios electrónicos de calidad, por lo que no había ninguna técnica que permitiera observar una estructura tan diminuta como el virus de la polio. La única forma con la que el Dr. Enders puedo comprobar que en verdad había extraído el virus del tejido cerebral de un ratón y ser capaz de cultivarlo en las placas fue inyectando el líquido de los cultivos en ratones y monos, a los que produjo la típica parálisis de la polio. En 1949, Jonas Salk confirma que tres cepas de virus causan la polio. Dos años más tarde, en 1951, Salk publica un estudio mostrando los resultados de un pequeño ensayo clínico utilizando una vacuna hecha con virus muertos. Salk se vacuna a sí mismo, a su familia y a las personas que trabajan en su laboratorio. En 1952, vacuna a los niños y adultos de la Escuela Polk, un centro para personas con discapacidad intelectual. Aunque muchos investigadores le atacan por lo que consideran aventurismo y falta de ética, los resultados son un éxito. En medio de una epidemia de polio que devasta Estados Unidos, los padres piden protección para sus hijos y demandan acceso inmediato a la vacuna. En 1954, se realiza el mayor ensayo clínico de la historia, los padres ofrecen a sus hijos para que se realice el experimento en ellos, los resultados demuestran que la vacuna de Salk es efectiva al 99% contra las cepas 2 y 3 de la polio pero los que están infectados con el virus tipo 1 sufren recaídas. A partir de ahí, comienza la vacunación sistemática de todos los niños contra el virus de la polio, disminuyendo drásticamente el número de personas afectadas por esta enfermedad. En la primera epidemia de poliomielitis infantil aguda en Estados Unidos, 6.000 niños mueren y 27.000 quedan paralizados de por vida. En 1946 hay 25.000 casos. En 1952, 58.000. En 1953, 35.000. En 1957, el primer año tras la vacuna de Salk, se producen 5.000 casos. En 1960, son 3.000. En 1961, se presenta la vacuna de Sabin, de administración más sencilla (una dosis oral frente a 3 inyectadas de la vacuna de Salk). En 1965, solo hay 61 casos de parálisis por poliomielitis infantil en los Estados Unidos. Desde 1990, la media del número de niños afectados al año es 8. Así, después de aproximadamente 40 años de investigación en monos, ratas y ratones se produjo el retroceso de la enfermedad con las vacunas contra la polio de Salk y Sabin en los años 1950s.

El número de animales empleados fue enorme. La organización fue similar aun esfuezo bélico y un seguimiento posterior demuestra que hay deficiencias en la adquisición, transporte y adaptación de los monos desde la India, donde se capturaban, a los Estados Unidos. Tras esa investigación, se reforzaron las normativas y las inspecciones. En un artículo publicado por el profesor Albert Sabin en 1956 en la revista Journal of the American Medical Association[18] indicaba “aproximadamente 9.000 monos, 150 chimpancés y 133 voluntarios humanos han sido usados hasta el momento en los estudios cuantitativos de las características de diferentes cepas del virus de la polio”. Estos estudios “eran necesarios para solucionar muchos problemas antes de que la vacuna oral contra la polio pudiera convertirse en una realidad”. El número total de animales empleados era mucho mayor, en “Of Mice, Models and Men”, Andrew Roman estimaba que “entre 1953 y 1960, más un millón de monos murieron, muchos de camino a las laboratorios, mientras Salk, Sabin y otros corrían para ser el primero en desarrollar una vacuna eficaz”[19]. Hasta que la investigación permitió obtener las vacunas a partir de cultivos celulares, el método era infectar a un mono, esperar a que hubiese alcanzado un cierto grado de enfermedad y luego sacrificarle y coger su médula espinal para obtener los virus vivos y producir las vacunas. De cada animal salían tan solo unas pocas dosis. El desarrollo de la técnica en cultivos permitió hacer el proceso con muchos menos animales, mucho más rápido y obteniendo un número suficiente de vacunas para tratar a toda la población mundial.

En la actualidad, prácticamente la polio se ha erradicado en los países avanzados incluida España. La Organización Mundial de la Salud (OMS) inició en 1988 un programa mundial con el objetivo de erradicar definitivamente del mundo esta terrible enfermedad. UNICEF calculó en 1991 que las campañas de vacunación en algunos países del Tercer Mundo hasta ese momento habían prevenido más de 2 millones de casos de poliomielitis[20]. En el 2002, el número de casos había caído a 480 al año, comparado con 350.000 cuando se inició el programa en 1988. No solo es un aspecto sanitario y social, también lo es económico: la OMS calcula que erradicar la enfermedad y terminar el programa de vacunación masiva, algo planeado para el final del año 2000, había ahorrado al mundo 1.500 millones de dólares al año[21]. En el año 2007 persistía la enfermedad en algunos países de Asia y África, siendo el número de casos la mitad que en 2006 (8 países que habían tenido algún infectado en 2006 no habían mostrado ningún positivo en 2007). A esa corta lista hay que sumar un país libre de polio, los Estados Unidos, donde se han vuelto a dar casos entre la comunidad Amish, un grupo que rechaza vacunarse por motivos religiosos.

¿Ha existido investigación cruel o innecesaria?

Sí. Existen ejemplos claros a lo largo de la historia de investigación en los que se causaba un gran sufrimiento a los animales o experimentos que no aportaban avances claros (que no es lo mismo que una investigación con resultados negativos, que al eliminar algunas de las opciones disponibles, también permite avanzar). Debemos distinguir dos aspectos:

a)                     Investigación que en su momento era aceptable, pero no si la juzgamos con los niveles de exigencia de la actualidad. La Historia de la Ciencia es una parte de la Historia de la Humanidad. Si existía crueldad, vejaciones y abusos con personas de otras razas o religiones sin ningún tipo de control o legislación insuficiente, ¿cómo iba a existir ese control y esa exigencia moral con los animales? Debemos, por tanto, mostrar nuestra satisfacción de que la legislación y la propia autoexigencia de la sociedad y los investigadores hayan establecido normas mucho más rigurosas para la cría, mantenimiento y uso de animales en experimentación. Los avances en la actualidad ponen un aspecto gris sobre la investigación realizada en el pasado, nos parece burda, incluso cruel pero es gracias a esos pasos previos, a esos esfuerzos pioneros, que hemos llegado a donde ahora estamos.

b)                     Investigación que hubiera sido inaceptable con los estándares de su época. Si existen personas crueles, o poco hábiles, o que no conocen suficiente el estado de conocimientos en su campo en cualquier profesión, también sucede entre los científicos. Lógicamente, su obra no se incorpora al acervo de la ciencia y queda como ejemplo de cómo no se deben hacer las cosas. Puede crearnos la duda de si también se estará dando esta “mala ciencia” en la actualidad. Es posible que así sea en algún caso, sin embargo, nunca han sido tan numerosos los filtros previos a la concesión de ayudas para realizar un proyecto; tan frecuentes los controles antes, durante y después de la investigación; tan rigurosas las valoraciones por parte los propios miembros de la comunidad científica (lo que se llama “evaluación por pares” o revisión por gente experta en ese mismo campo) antes de la aprobación o publicación de datos, como en la actualidad. Quizá se sigan dando casos pero creo que la proporción entre “buena ciencia” y “mala ciencia” nunca ha sido tan abrumadoramente favorable como en el día de hoy, aunque también creo que seguirá mejorando y aumentando los niveles de autoexigencia y control interno y externo.

¿Por qué seguir haciendo experimentación con animales?

Hay quien acepta todos los avances conseguidos en el pasado con la experimentación con animales, pero considera que ya es suficiente, que debemos parar aquí. Si pensamos cuales son los factores clave de porqué debemos continuar usando animales en nuestra investigación los podríamos agrupar en cuatro grandes apartados:

1) Para entender como funciona nuestro cuerpo

Si queremos evitar problemas, si queremos ser capaces de solucionar éstos cuando surgen, debemos saber cómo es y cómo funciona un organismo. ¿Por qué no se recambian las neuronas? ¿Cómo funciona el sistema inmunitario? ¿Por qué envejecemos? ¿Cómo se regula el desarrollo de un nuevo ser?. El organismo es más que la suma de sus partes y cuanto más estudiamos el organismo de los animales, mejor conocemos el nuestro.

2) Para estudiar las enfermedades

Compartimos con los animales muchas de las enfermedades que sufrimos. En muchos casos la enfermedad es la misma y puede incluso contagiarse entre un hombre y un animal y viceversa. En otros casos, los animales sufren una enfermedad bastante semejante y de la que podemos aprender mucho usando estos animales como modelos para el estudio del origen, desarrollo y pronóstico de esas enfermedades. Los conejos pueden tener espina bífida y los perros tienen problemas de coagulación con muchas semejanzas con la hemofilia. Existe un virus de la inmunodeficiencia de simios con muchas similitudes al de humanos. En los animales aprendemos cómo avanza la enfermedad, cómo el organismo intenta defenderse y qué estrategias preventivas y terapéuticas tienen éxito y cuáles no.

3) Para examinar todas las posibilidades de terapia

Desde el desarrollo de fármacos pioneros a innovadoras técnicas quirúrgicas, cada nuevo tratamiento médico es probado antes en animales para estar seguros de que se puede utilizar en humanos y que existe una alta probabilidad de que sea seguro y eficaz. Herramientas de diagnóstico como los rayos X, aparatos implantados como los marcapasos o las caderas artificiales, dietas especiales, son sometidos a examen de su seguridad y efectividad. Sabemos que podemos confiar en estos avances gracias a que han sido probados mediante experimentación con animales.

A veces tenemos la impresión que los grandes avances se consiguieron en el siglo XIX o que tras los antibióticos no hemos tenido verdaderos éxitos. Podíamos poner muchos ejemplos, pero valga uno muy claro: en 1965 el número de niños con leucemia linfocítica aguda que sobrevivían a la enfermedad era del 4%. Menos de 20 años después, en 1988, el porcentaje era del 70%. Seguimos avanzando.

4) Para proteger a las personas, los animales y el medio ambiente

En nuestras sociedades avanzadas cada vez es mayor la “industrialización” de las materias que consumimos y manejamos. Alimentos y medicamentos, pero también una ingente cantidad de productos desde detergentes a pinturas, insecticidas, ambientadores, disolventes y cientos de otras sustancias están en contacto directo con nuestro cuerpo. Los tocamos, inhalamos, ingerimos, metabolizamos. Debemos valorar los posibles daños de los productos intermedios y residuos producidos en el proceso de fabricación, en su forma de uso y en los productos finales originados. Estos efectos secundarios deben valorarse tanto para nosotros como para los animales y plantas y para el conjunto del medio ambiente.

¿Cómo se desarrolla un nuevo medicamento?

Es un proceso largo y complejo que intenta demostrar su eficacia, salvaguardando en todo momento la seguridad de uso de esa nueva sustancia. Las etapas principales son las siguientes:

1.- Investigación en un laboratorio. Después de años de investigación básica, frecuentemente con la intervención de farmacéuticos, biólogos, químicos y médicos se identifica un nuevo compuesto químico que tiene algunas características prometedoras.

2.- Estudios preclínicos in vivo e in vitro (3 a 5 años). En esta fase se hacen pruebas para comprobar si es realmente eficaz contra la enfermedad en modelos animales. Se busca cuál es la forma de administración más efectiva: cápsulas, jarabe, inyecciones, tabletas, aerosol,… Se investiga el mecanismo de acción del producto, qué dosis hay que administrar y con qué frecuencia, con qué rapidez se elimina del organismo. ¿Es seguro? Se comprueba si se ven efectos negativos en algún tipo celular u órgano. Se determina a qué dosis se ven efectos adversos, tanto a corto plazo como a largo plazo. Se hacen ensayos en animales gestantes para comprobar si las crías de una hembra a la que se administra ese fármaco resultan afectadas de alguna manera.

3.- Agencias del medicamento (0.5-1.5 años). Estas agencias revisan toda la documentación que describe los resultados de las pruebas preclínicas. Si toda la información es satisfactoria, se autoriza a la compañía farmacéutica para iniciar las pruebas clínicas en humanos. En este filtro se puede rechazar el producto o recabar pruebas adicionales.

4.- Ensayos clínicos (5.5-8 años). Es la parte de la investigación que se realiza ya en personas. Se divide en cuatro fases:

Fase 1. Se analiza cómo afecta el medicamento a voluntarios sanos. Cómo se absorbe la nueva sustancia, cómo se distribuye en el cuerpo, cómo es utilizada por el organismo y cómo se elimina.

Fase 2. Se valora si el medicamento es efectivo para tratar la enfermedad en un número limitado de personas. ¿Es seguro?. Se determina la dosis apropiada y la frecuencia de uso por los pacientes.

Fase 3. Se valora la eficacia del nuevo medicamento en un número grande de personas con la enfermedad o condición a tratar. Se determina la presencia y frecuencia de efectos secundarios.

Fase 4. Se valoran los efectos positivos y negativos del medicamento, una vez que ha salido al mercado. Se determina en una población ya general si existe alguna reacción rara o infrecuente con otros medicamentos, con algunas comidas, con algunas condiciones particulares del paciente, etc.

5.- Propuesta de admisión del nuevo medicamento (1-4 años). Nuevamente, los resultados de los ensayos clínicos son revisados por las agencias estatales. Se pueden requerir pruebas adicionales. En caso de que el medicamento haya demostrado ser seguro y eficaz se aprueba su salida al mercado.

6.- Distribución (4-6 meses). El nuevo medicamento se vende únicamente en farmacias, normalmente con una receta médica. Después de muchos años de uso seguro y eficaz, algunos medicamentos sencillos, con efectos claramente beneficiosos y pocos riesgos se pueden vender sin receta (analgésicos comunes, antihistamínicos, medicación contra la artritis, etc.)

¿Está justificado hacer pruebas para productos que no sean alimentos o medicamentos?

La inmensa mayoría de la población utiliza productos químicos cuando se alimenta, se ducha, se maquilla, se viste, lava su ropa o limpia su casa. En la construcción de nuestras viviendas, aislamiento de sus muros, pintura de sus paredes, cañerías de sus conducciones de agua sanitaria utilizamos productos industriales que pueden suponer un riesgo por nuestra exposición constante. Además de este contacto que puede ser directo sobre la piel, ingerido, o inhalado, recibimos medicación por esas y otras vías y estamos en contacto con moléculas tóxicas producidas por el funcionamiento y desgaste de nuestros vehículos, electrodomésticos, maquinaria, aparatos eléctricos y electrónicos. Entre las combinaciones de sustancias que utilizamos de forma frecuente se incluyen los detergentes, suavizantes, desinfectantes, saborizantes, medicamentos, conservantes, materiales plásticos, combustibles, etc., por poner algunos ejemplos. A nadie le apetece utilizar o consumir productos o sustancias que por su administración o proximidad puedan ser tóxicas, o inducir mutaciones en otras especies o que sean perjudiciales para el medio ambiente[22]. Es por eso necesario comprobar que los niveles de exposición a una sustancia son seguros.

Todos los productos que consumimos (medicamentos, sustancias químicas y productos del hogar, alimentos preparados) así como sus ingredientes se ensayan con una batería de test en organismos (tests in vivo) que miden los efectos de una exposición limitada de los animales a altas dosis de esa sustancia (toxicidad aguda) y a una exposición a dosis menores, a largo plazo y repetidas veces (exposición crónica). También se valoran aspectos concretos como la habilidad de esa sustancia para dañar o matar células (citotoxicidad), para originar cambios en el material genético (mutagenicidad), para causar cáncer (carcinogenicidad) o para causar defectos de nacimiento (teratogenicidad). Con ello se determinan los posibles riesgos asociados a esa sustancia y los niveles seguros a los que podemos manejarla o estar expuestos.

Es, por tanto, necesario valorar los posibles riesgos de estos productos químicos porque pueden ser dañinos, ya sea para los personas, para los animales o para el medio ambiente. No es difícil imaginar cuáles podrían ser los efectos de nuevos detergentes, insecticidas, pinturas o un gran número de otros productos industriales que están a nuestro alrededor si la seguridad de su uso no fuese comprobada. En la actualidad, usando un número mínimo de animales en condiciones cuidadosamente seleccionadas, y otras técnicas complementarias y de apoyo, los científicos son capaces de determinar los resultados de la exposición de nuevas mezclas de sustancias químicas y predecir razonablemente bien los efectos del contacto directo o indirecto de ese producto con los usuarios o con el medio ambiente.

Esta investigación es extraordinariamente variada y vemos sus efectos en la vida diaria: eliminar las pinturas basadas en el plomo (minio) por sus riesgos para el desarrollo cerebral de los niños, eliminar los CFC de los frigoríficos por el daño que producen a la capa de ozono y sus efectos sobre la salud de las personas y la fauna, sustituir detergentes que persisten tiempo prolongado en el medio ambiente por aquellos que sean degradados con rapidez (biodegradables),… Queda aún mucho por hacer en el campo de la seguridad y el medio ambiente, y a veces tenemos la sensación de que el progreso industrial va más rápido que nuestros propios controles, pero esto no es motivo para eliminarlos sino para reforzarlos. La industria química tiene la obligación legal de aportar productos seguros y de advertir sobre los posibles riesgos de un uso inadecuado.

¿Aún se necesitan los ensayos de seguridad?

En octubre de 1998, la administración Clinton, el Fondo para la Defensa del Medioambiente y la Asociación de Fabricantes Químicos anunciaron conjuntamente la puesta en marcha de un programa a seis años para realizar ensayos sobre los efectos sobre la salud y el medio ambiente de 2.800 sustancias químicas, de amplia utilización en la industria. Este anuncio respondía a tres estudios previos que indicaban que no se tenía incluso la información más rudimentaria sobre los posibles efectos en la salud de la mayoría de los productos químicos industriales producidos masivamente en los Estados Unidos. En un informe del año 1997 del Fondo para la Defensa del Medio ambiente titulado Ignorancia Tóxica se concluía que para aproximadamente el 75% de las sustancias químicas producidas a gran escala en los Estados Unidos, ampliamente presentes en nuestras casas y nuestros lugares de trabajo, no se habían realizado test toxicológicos básicos o la información de estos test no estaba disponible. El informe señalaba “En otras palabras, el público no puede decir si una gran mayoría de las sustancias químicas más usadas suponen riesgos para la salud o no, mucho menos cómo de serios son esos riesgos o si estas sustancias se encuentran actualmente bajo control. Aquí se incluyen sustancias químicas que probablemente estamos respirando o bebiendo, que se acumulan en nuestros cuerpos, que están presentes en los productos que consumimos y que están siendo liberadas por las industrias en nuestras viviendas, calles, bosques, ríos y en la atmósfera”.

En el año 2001, la Comisión Europea publicó un Libro Blanco titulado “Estrategias para la futura política en materia de sustancias y preparados químicos”. Este libro indica la existencia de 850 sustancias cancerígenas o mutagénicas y otras 500 que pueden ser calificadas de esta manera en los próximos ensayos. Se señalaba también la ausencia de información sobre los riesgos de numerosas sustancias que forman parte de nuestra vida cotidiana.

Es evidente la necesidad de mantener los análisis clínicos para salvaguardar la salud de las personas y la calidad del medio ambiente. Un producto químico antes de ser comercializado debe demostrar que no es peligroso. El consumidor lo necesita y las instituciones y personas de proteger la salud de la sociedad deben exigirlo. Los ensayos y pruebas de toxicidad son necesarios. Necesitamos estar seguros de que un ingrediente químico o una combinación de sustancias no presenta ningún riesgo a la salud. En ocasiones, el único sistema para responder a esa pregunta, sin poner en peligro a personas, es sustituir a los seres humanos por un pequeño grupo de animales y comparar el efecto de esas sustancias sobre estos animales de experimentación.

Tanto el programa americano como el europeo dirigidos a valorar los riesgos para la salud y el medio ambiente de los productos químicos fueron duramente atacados por los grupos defensores de los derechos de los animales. Es probable que estos estudios puedan mejorarse (intercambiar información, evitar estudios redundantes, minimizar el número de animales empleados, etc.) pero no se ha presentado hasta el día de hoy una alternativa fiable.

¿Se pueden eliminar los ensayos de seguridad en productos no imprescindibles, como las pruebas de cosméticos?

Todos entendemos que no es igual de importante para nuestra sociedad un producto directamente relacionado con la salud que otro objeto cuya único interés sea el económico. Este debate se ha centrado en los cosméticos, aunque desde el punto de vista biológico no dejan de ser productos industriales que se aplican de forma directa y prolongada sobre una piel sensible como es la del rostro. Las pesonas que están en contra de la experimentación con animales han elegido estos productos como diana porque se acentúa su perfil de lujo superfluo. Algunas declaraciones de compañías y cadenas de tiendas son una muestra de la hipocresía de algunas empresas.

Todas las empresas que manufacturan alimentos preparados, medicamentos, productos de limpieza, pesticidas, cosméticos y cualquier otra sustancia con productos químicos tienen una obligación moral y legal de proteger a los consumidores de cualquier riesgo. Todos recordamos el síndrome del aceite tóxico y los efectos que puede causar en nuestra salud el contacto o la ingestión de una sustancia nociva. Para comprobar la seguridad de un producto, las empresas tienen que realizar los ensayos anteriormente descritos, para los que no existe una alternativa completamente válida.

Uno de los aspectos más debatidos ha sido el uso de animales para testar cosméticos e ingredientes de cosméticos. Los grupos contra el uso de animales han hecho campaña durante los últimos 30 años, consiguiendo un fuerte respaldo en el Reino Unido y, en menor medida, en otros países de la Unión Europea. A pesar de haber conseguido que bastantes parlamentarios británicos apoyaran la eliminación del uso de animales para pruebas de cosméticos, el gobierno del Reino Unido explicó que no era posible llevar a cabo una acción unilateral ya que distintas directivas de la Unión Europea obligaban a llevar a cabo controles en cualquier país europeo para evitar un posible daño antes de que un nuevo producto salga al mercado. En Estados Unidos existe la Ley sobre Cosméticos, Medicamentos y Alimentos (Food, Drug and Cosmetic Act) desde 1938. Esta ley fue aprobada después de una serie de resultados desastrosos en los años 1920s después de que un grupo importante de consumidores sufriera lesiones graves en la piel tras utilizar cosméticos que no habían sido probados. En el ámbito europeo, también se exigía que esos controles de seguridad incluyeran pruebas en animales de laboratorio.

Algunas compañías promocionan sus productos diciendo que “no han sido testados en animales”. Nadan a favor de corriente de la propaganda de los grupos en contra del uso de animales en investigación y ensayos de seguridad y dicen una verdad a medias (según algunos, la peor de las mentiras) a los consumidores. Estas declaraciones tienen el efecto nocivo de hacer pensar a muchas personas que los test en animales son algo innecesario o superfluo (“si algunos pueden producir cosas sin tener que recurrir a los animales…”). La realidad es que esos productos, o sus ingredientes, fueron previamente probados en animales, probablemente por otras compañías, y que se demostró que eran seguros. Una vez que un ingrediente o una fórmula ha sido probado y su seguridad demostrada, es muy raro que haya que volver a comprobarlo repetidas veces. Por lo tanto, en vez de “no testado en animales” deberían poner “no testado en animales ahora”.

Los ensayos de productos para el hogar no solo determinan su seguridad, también evalúan las consecuencias de su mal uso. Estos datos son imprescindibles para los centros de control de envenenamientos o centros de atención farmacológica que proporcionan consejo y ayuda las 24 horas (tfno.: 915-620 420) cuando un niño pequeño o la mascota de la casa ha tragado un producto industrial o un medicamento que estaba indebidamente a su alcance.

Los resultados de la investigación biosanitaria


“Quien hace crecer dos briznas de hierba donde antes solo nacía una es un benefactor de la humanidad; pero quien, anónimo, trabaja para descubrir las leyes de ese crecimiento, es alguien tan grande como el mayor benefactor de la humanidad.”

Henry Augustus Rowland (1848-1901)

¿Qué avances se han obtenido en el pasado de la investigación biosanitaria?

En pocas palabras: alargar nuestra vida y mejorar nuestra vida.

Desde 1900, la esperanza de vida media en los países desarrollados ha pasado de 45 años a 70. Nadie sensato niega que ello ha sido en gran parte debido a los avances científicos producidos tras la experimentación biomédica.

Podemos centrarnos en España. A principios del siglo XX, la mortalidad infantil (de menores de un año) alcanzaba a doscientos niños de cada mil nacidos vivos; es decir, una quinta parte de los niños moría antes de cumplir un año. Ese número de 200, pasó a 53 en 1957, a 16 en 1972 y se ha reducido en la actualidad a 4 y algunos de ellos son niños prematuros que pesan menos de dos kilogramos al nacer. En las mismas fechas del cambio de siglo, la esperanza de vida media al nacer en España era inferior a los 35 años (34,77), 50 años en 1940, 68 en 1957 y, en la actualidad, es cercana a los 80 años. Podemos recordar también enfermedades concretas: Desde principios del siglo XX, desparecieron de nuestro país la peste bubónica o levantina, la fiebre amarilla y el cólera, salvo dos brotes (Vendrell en 1911 y Cuenca del Jalón en 1971). Se ha conseguido la erradicación de la viruela en 1950, del tifus exantemático y el paludismo en 1958, la rabia en 1960, la difteria en 1975, el tracoma en 1976, la poliomielitis en 1982, el sarampión en 1988,.. Están totalmente controlados el tétanos, la tos ferina, la rubéola, la  parotiditis, la septicemia puerperal, la fiebre tifoidea y la triquinosis. Las personas de las generaciones actuales enferman menos y superan mejor las enfermedades porque entendemos mejor nuestro organismo y los agentes causantes de esas enfermedades y porque hemos desarrollado medios para luchar contra ellas.

Los factores en estos cambios son múltiples: mejor educación, mejor alimentación, mejores hospitales, mejor gestión del sistema sanitario, mejor calidad de los sistemas de agua corriente y alcantarillado, pero nadie puede negar que elementos clave en estos éxitos han sido los nuevos medicamentos, vacunas y tratamientos puestos a punto gracias a la investigación biosanitaria.

¿Qué beneficios tangibles nos ha proporcionado la investigación con animales?

Prácticamente todos los avances importantes de la investigación biomédica se han fundamentado en la experimentación con animales. El uso de animales ha sido clave en todas las fases de este proceso: en la investigación para establecer sus fundamentos y posibilidad, en su desarrollo, para lograr su purificación, perfeccionamiento o adecuación a humanos y en sus ensayos clínicos, para valorar su utilidad y sus riesgos.

Entre los beneficios palpables con que contamos en la actualidad derivados de la investigación biomédica podemos citar los siguientes:

Vacunas:

– Carbunco

– Cólera

– Difteria

– Fiebre amarilla

– Hepatitis

– Gripe

– Meningitis

– Paperas

– Rabia

– Rubéola

– Sarampión

– Tétanos

– Tifus

– Tos ferina

– Viruela


 

Fármacos y tratamientos

– Analgésicos

– Anestésicos

– Antibióticos

– Anticoagulantes

– Anticonceptivos

– Anticonvulsionantes

– Antidepresivos

– Antihistamínicos

– Antiinflamatorios

– Antipalúdicos

– Esteroides

– Inmunodepresores

– Insulina

– Interferón

– Quimioterapia

– Sulfamidas

– Tranquilizantes

– Transfusiones sanguíneas

– Trasplantes de riñón, páncreas, médula ósea, corazón, pulmón y córnea.


 

Condiciones que ahora podemos tratar

– Acné

– Alergias y fiebre del heno

– Anemia

– Bronquitis

– Cataratas

– Defectos de la córnea

– Deficiencias vitamínicas

– Depresión

– Enfermedad del Rh

– Enfermedades de dientes y encías

– Escarlatina

– Esquizofrenia

– Fenilcetonuria

– Fracturas de huesos

– Herpes

– Infecciones del oído

– Infecciones por clamidia

– Nacimientos prematuros

– Neumonía

– Piedras en la vesícula

– Úlceras pépticas


 

Enfermedades con tratamientos que prolongan la vida

– Artritis reumatoide

– Cáncer

– Diabetes

– Fibrosis quística

– Hipertensión

– Epilepsia

– Distrofia muscular

– Enfisema

– Hemofilia

– Leucemia

– SIDA


 

Descubrimientos importantes:

– ADN

– angiograma

– anticuerpos monoclonales

– bombas de oxigenación

– caderas y articulaciones artificiales

– catéteres cardiacos

– electrocardiógrafo

– electroencefalógrafo

– escáneres para tomografía computerizada y resonancia magnética

– máquina de diálisis

– marcapasos

– mediciones de la presión sanguínea

– microscopios electrónicos

– pulmones de acero

– radioterapia

– rayos X

– sistemas de apoyo para bebés prematuros.

– ultrasonidos

– ropa de quirófano

– identificación de virus y retrovirus


Algunos ejemplos concretos de la investigación con animales en relación con problemas de salud

Cáncer

  • Uno de los primeros estudios sobre el empleo de la quimioterapia en el tratamiento del cáncer fue llevado a cabo en perros y permitió demostrar que algunos tipos de cáncer estaban causados por un agente infeccioso.
  • Debido a su similitud con el cáncer de mama humano, el carcinoma mamario felino continúa siendo un modelo importante para valorar distintos tipos de terapia útiles en mujeres aquejadas por este tipo de tumor.
  • Las ratas han sido el principal animal utilizado en los ensayos toxicológicos de compuestos carcinogénicos.

Cirugía del sistema digestivo

  • La utilidad de la colostomía para el tratamiento del cáncer gastrointestinal se demostró en perros.
  • Todos los nuevos materiales de sutura se prueban en perros.
  • La utilidad de ponerse a andar pronto tras haber sufrido una operación en el tracto gastrointestinal para reducir los problemas postoperatorios se demostró en perros.
  • Las úlceras gástricas solían necesitar cirugía y el resultado no siempre era bueno. Los fármacos actuales contra las úlceras se desarrollaron en ensayos con ratas y perros, controlan bastante bien el desarrollo de la úlcera y pueden llegar a eliminarla tras tratamientos conjuntos con antibióticos.

Diabetes

  • Para la identificación de la insulina como una hormona básica en el metabolismo de los azúcares se utilizaron perros.
  • Estudios con perros han llevado a importantes avances en el tratamiento de los problemas de retina y vasculares asociados con la diabetes.
  • El mejor modelo para el estudio de la diabetes infantil en humanos es la rata.
  • Durante más de 50 años, la insulina que ha permitido salvar millones de vidas se ha extraído del páncreas de vacas y cerdos. La inocuidad y eficacia de estas preparaciones de insulina se comprobaban primero en conejos y ratones.

Distrofia muscular

  • Se ha desarrollado un nuevo modelo para la distrofia muscular en pollos y se está utilizando en la actualidad para comprobar posibles estrategias terapéuticas contra esta enfermedad.

Enfermedades cardiovasculares

  • Las técnicas quirúrgicas para el recambio de válvulas cardíacas y segmentos de vasos sanguíneos de gran tamaño, se probaron inicialmente en perros.
  • Los marcapasos fueron desarrollados y probados en perros.
  • La relación entre dieta y ateroesclerosis fue identificada mediante estudios en conejos.
  • Los fármacos contra la hipertensión maligna, que solía ser una sentencia de muerte en un plazo menor a un año, se desarrollaron en gatos anestesiados. Hoy el tratamiento de la hipertensión es eficaz y bastante benigno.

Enfermedades de la infancia

  • Jonas Salk utilizó monos como sujetos de experimentación para desarrollar su vacuna contra la poliomielitis.
  • Las terapias para la prevención de viruela, rubéola, sarampión, paperas, y difteria fueron logradas gracias a estudios pioneros que incluían experimentación en ratones, ratas, pollos y perros.

Hemofilia

  • La primera cura de una enfermedad sanguínea mediante el transplante de médula ósea tuvo lugar en un ratón. Este experimento llevó a las técnicas actuales de transplante medular en humanos.

Hepatitis

  • La primera vacuna mundial contra la hepatitis B se consiguió en 1981 tras una investigación en distintas especies de primates.

Lesiones de la médula espinal

  • Las ratas han sido utilizadas para valorar la reversión de las lesiones medulares mediante la administración de clonidina. También se están utilizando ratas en la actualidad para ver la posibilidad de paliar las lesiones de la médula mediante el trasplante de células especializadas en la guía de axones (células de la vaina del sistema olfatorio) o células madre.

Malaria

  • Los posibles medicamentos y vacunas contra la malaria, una enfermedad que afecta a 200 millones de personas, se evalúan principalmente en primates.

SIDA

  • La primera pista de que el SIDA era causado por un virus vino de investigaciones sobre un tipo de leucemia que afecta a gatos (está afectando a linces de Doñana, también). El éxito conseguido con la vacuna contra la leucemia felina proporciona algunas pistas importantes a los científicos que buscan una vacuna contra el sida.
  • En la búsqueda de un modelo animal para el SIDA, la identificación del retrovirus de tipo D que causa un síndrome de inmunodeficiencia en simios, que recuerda en muchos aspectos al sida, fue un elemento crucial.

Sordera

  • La pérdida auditiva que se produce con la edad en ratones es similar a la que se produce en personas de edad avanzada, haciendo que los ratones sean un excelente modelo experimental para este campo de investigación.
  • Ensayos de seguridad usando ratones han sido claves para el establecimiento de límites en los niveles de ruido ambiental.

Trasplantes

  • Los primeros trasplantes de riñón se realizaron en perros en los años 1950s. Los resultados de estas pruebas y la experiencia allí conseguida han llevado a los actuales trasplantes de hígado, corazón, pulmón y diversos órganos endocrinos en humanos.
  • Los experimentos en gatos han permitido desarrollar técnicas para suturar los vasos sanguíneos que conectan al paciente transplantado con el órgano del donante, para que puedan resistir la presión arterial.
  • Utilizando conejos, ratas, ratones, perros y monos, se ha dado con el sistema para deprimir el sistema inmunitario del paciente y evitar en gran medida el rechazo de los trasplantes.

Virus

  • La investigación sobre enfermedades virales como el herpes simple, la rabia, la encefalomielitis y la gripe se han llevado a cabo usando ratones. La puesta a punto de ensayos diagnósticos muy sensibles para detectar la infección se llevó a cabo utilizando ratones.
  • Se utilizan primates como modelos para la infección y el desarrollo del virus del sida además de para estudiar una posible implicación viral en la enfermedad de Alzheimer y en otras enfermedades degenerativas.

¿Obtienen beneficio los investigadores de la experimentación con animales?

Hasta el siglo XX, la mayor parte de la investigación era un entretenimiento, un “hobbie” para personas con situación acomodada y con interés por conocer la Naturaleza o por mejorar su práctica médica. A partir del siglo XIX, la investigación se va profesionalizando, por la imparticion de carreras científicas en las universidades y por la necesidad de disponer de grandes equipos e instalaciones de apoyo para llevarla a cabo. La actividad investigadora requiere también tal nivel de especialización que exige una dedicación exclusiva, jornadas a tiempo completo. Parece evidente que el gran avance de la ciencia en el último siglo se basa en disponer de un número importante de personas con formación adecuada e instrumentación suficiente, dedicando toda su vida al progreso científico.

Como en cualquier profesión, un investigador que obtenga éxitos, que su trabajo sea reconocido como de calidad, puede mejorar en su carrera, conseguir mejor salario, tener acceso a mayores recursos, conseguir, en general de forma muy modesta, “gloria, fama y dinero”. Pero es, como queda dicho, un tema de calidad y nunca de cantidad. Un investigador que use 1000 ratas al año frente a otro que use solo 10 no tiene ningún factor a su favor. Un investigador que use perros frente otro que use ratones no es nunca, por ese motivo, considerado mejor investigador ni recibe ningún tipo de beneficio. La justificación del número de animales utilizados y del tipo de animales empleados va a depender del proyecto de investigación que lleva a cabo. Los resultados que de ese proyecto obtenga y su crítica por los mejores expertos en revistas internacionales es lo que va a marcar la valoración de su trabajo. El conjunto de la valoración sobre su trayectoria científica previa es lo que va a definir los posibles beneficios futuros. En otras palabras, el sistema favorece la investigación de vanguardia, exquisita, de calidad y deja fuera cualquier investigación cruel, innecesaria, que implique un gasto de recursos (animales, tiempo, dinero) no justificado. El científico se beneficia de la investigación como cualquier ser humano y sus ingresos van a depender de su nivel profesional y de la calidad de su trabajo, pero ello es independiente de que use o no animales en su investigación.

¿Qué hubiera pasado si no hubiera existido la investigación con animales?

Es muy difícil hacer predicciones de que habría pasado si la Historia hubiese tomado otro camino. Ello no obstante, teniendo en cuenta nuestros conocimientos actuales sobre las enfermedades y la situación de tan solo hace unas pocas décadas, es posible imaginar unos “escenarios” de lo que sucedería si no hubiese habido investigación con animales:

  • La polio mataría o convertiría en inválidos a miles de niños y adultos cada año.
  • La mayoría de los diabéticos que necesitan inyectarse insulina diariamente, no tendrían esa dependencia. Estarían muertos.
  • Muchas de las personas a las que se realizó un “bypass” coronario durante este año no habrían visto el año que viene.
  • Cientos de miles de españoles tendrían un alto riesgo de muerte por ataque cardíaco, apoplejía, o fallo renal por la ausencia de medicación para controlar su hipertensión.
  • Miles de personas que recibieron prótesis de caderas estarían confinados en camas o sillas de ruedas.
  • Sin cirugía para extirpación de cataratas, miles de españoles perderían la visión al menos en un ojo durante este año.
  • Las personas con fallos renales graves que recibieron un transplante de riñón durante este año estarían muertas. Además, no existiría la diálisis para alargar la vida de miles de personas con problemas renales. Un fármaco esencial para la diálisis, la heparina, se extrae de tejidos animales y se prueba su inocuidad en cobayas anestesiados. No estaría, por tanto, disponible.
  • Sin quimioterapia, los niños que ahora sobreviven tras sufrir una leucemia linfocítica aguda (más del 70%), morirían.
  • Decenas de miles de españoles que han sufrido un derrame cerebral o accidentes de tráfico no se podrían beneficiar de las técnicas de rehabilitación desarrolladas en animales.

¿Qué pasaría si detenemos hoy la investigación con animales?

Siguiendo algunos de los datos aportados por la Foundation for Biomedical Research, y aplicándolos a nuestro país, estas son algunas de las cosas que se pueden esperar, y que desaparecerían definitivamente si detuviésemos la investigación con animales hoy:

  • Nuevas técnicas quirúrgicas para reparar defectos congénitos del corazón tendrían que ser abandonadas o probadas por primera vez directamente en niños.
  • No conseguiríamos encontrar una cura para la diabetes.
  • No habría ninguna esperanza de encontrar una vacuna efectiva contra el SIDA.
  • El desarrollo de técnicas y prótesis destinadas a recuperar la función de brazos y piernas de personas que han quedado paralizadas no podría continuar.
  • Los jóvenes enfermos de fibrosis quística tendrían pocas posibilidades de una esperanza normal de vida.
  • Los miles de personas que sufren esclerosis múltiple no podrían esperar la promesa de nuevos tratamientos para luchar contra esta enfermedad degenerativa.
  • Miles de esquizofrénicos tendrían que ser internados pues no podríamos entender esta enfermedad ni plantear un tratamiento adecuado para estas personas.
  • Los métodos para prevenir muchos tipos de cánceres no se podrían identificar, ya que las teorías sobre factores causantes genéticos o ambientales no pueden ser comprobadas en humanos.
  • Las personas que sufren anemia falciforme tendrían poca esperanza de cura en el futuro próximo.
  • La posibilidad de oír mediante la estimulación electrónica del oído interno nunca beneficiaría a los cientos de miles de españoles con problemas graves de audición.
  • Los investigadores tendrían pocas posibilidades de descubrir el sustrato genético del alcoholismo, que aflige a varios millones de españoles.
  • Sería demasiado peligroso probar productos que suponen un avance espectacular tales como la sangre artificial que podría salvar la vida de numerosas víctimas de accidentes.
  • Los investigadores no podrían clarificar la causa de la enfermedad de Alzheimer. Sin este conocimiento, la prognosis para los millones de españoles que pueden desarrollar esa enfermedad en las próximas décadas sería poco esperanzadora.
  • Habría poca o ninguna esperanza para desarrollar un tratamiento para los cientos de miles de españoles que sufren enfermedad de Parkinson.
  • El desarrollo de nuevos medicamentos que son necesitados con urgencia para tratar las enfermedades coronarias, cáncer y toda otra variedad de enfermedades estaría gravemente afectado.

La investigación con animales ha posibilitado salvar millones de vidas y mejorar la calidad de vida de millones de enfermos. Su desarrollo y extensión es la mejor posibilidad que tenemos para intentar derrotar otras enfermedades y curar a otros millones de enfermos.

¿Cómo se refleja el progreso médico en nuestra vida diaria?

Podía decir que mejorando y alargando nuestras vidas, pero vamos a intentar dar unos datos concretos. Entre 1992 y 1994, la Sociedad para la Defensa de la Investigación (RDS) publicó una serie de folletos dando las cifras de pacientes beneficiados en Gran Bretaña de desarrollos surgidos de la investigación con animales. Sin contar el incremento de población y los avances médicos en esta última década, la investigación biomédica con animales se había reflejado cada año, entre muchas otras cosas aquí no incluidas, en lo siguiente:

50.000.000 de tratamientos con antibióticos

30.000.000 de recetas de antiasmáticos

3.000.000 de operaciones bajo anestesia local o general

180.000 diabéticos mantenidos vivos con insulina

90.000 operaciones de cataratas

60.000 operaciones de articulaciones

15.000 “Bypasses” coronarios

10.000 marcapasos colocados

6.000 válvulas cardiacas reparadas o reemplazadas

4.000 defectos cardiacos congénitos corregidos

2.500 implantes de córnea

2.000 transplantes de riñón

400 transplantes de corazón o de corazón y pulmón

Los números sobre las operaciones quirúrgicas realizadas fueron denunciados a la “Advertising Standards Authority”, una agencia británica independiente que certifica que el material utilizado en publicidad y propaganda es “legal, decente, honesto y cierto”. La denuncia fue presentada por un grupo de defensores de los animales (que presumiblemente pensó que las otras cifras no eran criticables. La ASA concluyó que el folleto de la RDS cumplía y era acorde a sus normas[23].

¿No es mejor prevenir que curar?

Sabemos que un estado de vida saludable (dieta sana, ejercicio, no fumar, prevenir la obesidad, consumo moderado de alcohol, etc.) reduce el riesgo de contraer algunas enfermedades como varios tipos de cáncer o las patologías cardiovasculares. Por eso, todos los ministerios de sanidad del mundo y las asociaciones públicas y privadas que apoyan y financian la investigación dedican una parte importante de sus presupuestos a las campañas de prevención y educación para la salud. Las cifras en Europa para un único tema como las enfermedades cardiovasculares se mueven en los miles de millones de euros al año. Aun así, hay personas que no siguen, por la razón que sea, esos consejos. No parece ético, porque tengan responsabilidad en su condición, abandonarlos a su suerte y no intentar prestarles ayuda. Pero además, algunas personas, desde niños a adultos que no forman parte de ningún grupo de riesgo, desarrollan enfermedades que no tienen una relación aparente con su estilo de vida. Incluso con la mejor prevención, hay personas que siguen contrayendo estas enfermedades. No tenemos todas las respuestas y para tenerlas, y para curar a los que enferman, la investigación sigue siendo necesaria.

¿Qué beneficios se esperan obtener en el futuro de la investigación biosanitaria?

La continuación de los obtenidos hasta ahora, aumentar aún más nuestra cantidad de vida y nuestra calidad de vida.

Predecir el futuro en ciencia es tan difícil como en cualquier otro campo, pero existen investigaciones tan avanzadas en algunos campos, con datos tan interesantes y prometedores en la investigación con animales que podemos suponer que habrá progresos clave en los próximos años en su aplicación a humanos. Me atrevo a proponer algunas de las siguientes posibilidades:

–         Diabetes. Terapia con células madre, sistemas infusores de insulina controlados por el propio nivel de glucemia del organismo. Transplantes de páncreas y de islotes (los grupos de células que sintetizan la insulina). Modificaciones de la dieta más efectivas. Conocer mejor la causa de la enfermedad, en particular de la diabetes dependiente de insulina.

–         Cáncer. Agentes quimioterapéuticos con menos efectos secundarios. Métodos de detección más rápidos. Identificación de nuevos factores ambientales o estilos de vida que aumentan el riesgo de desarrollar un cáncer. Mejor consejo genético.

–         Ceguera. Sistemas de visión artificial con conexión a estructuras cerebrales.

–         Drogas. Vacunas contra sustancias adictivas, de la nicotina a la cocaína.

–         Hipertensión. Determinar la causa biológica de la hipertensión. Descubrir nuevos fármacos antihipertensivos.

–         Terapia génica para enfermedades autoinmunes y contra el cáncer. La terapia génica consiste en extraer células, por ejemplo de un tumor, insertar en ellas un gen que codifica una sustancia anticancerosa e insertar las células de vuelta al paciente. Las células modificadas enseñan al sistema inmunitario del paciente a reconocer las peculiaridades de sus propias células cancerosas y de este modo se destruye el resto de los componentes del tumor. Se han conseguido éxitos con esta técnica en ratones que se confía en  poder aplicar en personas en un futuro cercano.

–         Enfermedades neurodegenerativas. Proteger neuronas de la muerte mediante factores tróficos y/o factores neuroprotectores. Fármacos que promueven la supervivencia neuronal selectiva.

–         Lesiones medulares. Guía de axones y determinación de factores implicados en la regeneración neuronal.

–         SIDA. Desarrollo de mejores fármacos antivirales. Determinar con claridad la posibilidad de una vacuna.

¿Se benefician los animales de la investigación?

Sí. La mayoría de los medicamentos, métodos de diagnóstico y técnicas quirúrgicas utilizadas por los veterinarios en la actualidad provienen directamente de la investigación en animales o de la experiencia en humanos que fue a su vez basada originalmente en investigación con animales. Por ejemplo, el medicamento de mayor venta en el mundo es un antiparasitario para tratar a las personas de África aquejadas de la ceguera de río. Los investigadores descubrieron que los antiparasitarios que se usan para matar los gusanos y lombrices del ganado y las dinofilarias (gusanos del corazón) de los perros eran eficaces para atacar a los diminutos gusanos que infectan a millones de personas.

Para proporcionar algunos ejemplos concretos de tratamientos dirigidos a la salud animal, señalo los siguientes:

  • Tratamientos antiparasitarios.
  • Cirugía correctiva para las displasias de cadera de los perros.
  • Cirugía ortopédica y técnicas de rehabilitación en caballos.
  • Tratamientos de leucemias y otros cánceres en perros y gatos.
  • Detección y control de tuberculosis y brucelosis (fiebres de Malta) en vacas.
  • Control de la infección por dinofilaria (gusano del corazón).
  • Tratamiento de la artritis en perros.
  • Cirugía de corazón y cáncer.
  • Técnicas de diagnóstico: ultrasonidos, resonancia magnética, y “escáneres” de tomografía axial computerizada.
  • Protección y preservación de especies en peligro de extinción a través de vacunaciones y apoyo a la reproducción.

Técnicas y avances médicos que benefician a los animales:

  • Anestesia.
  • Antibióticos.
  • Antiinflamatorios.
  • Artroscopia.
  • Audífonos.
  • Cirugía con láser.
  • Cirugía de corazón abierto.
  • Cirugía ortopédica.
  • Criocirugía.
  • Cuidado dental, incluyendo endodoncias y tratamiento periodontal.
  • Cuidado neonatal.
  • Escáneres de tomografía axial computerizada.
  • Extracción de piedras de la vesícula.
  • Grapas quirúrgicas.
  • Hipertermia.
  • Implantes y trasplantes de hueso.
  • Inseminación artificial.
  • Marcapasos.
  • Medicamentos anticonvulsivos para la epilepsia.
  • Microcirugía.
  • Placas de compresión en facturas complejas.
  • Prótesis de cadera y rodilla.
  • Quimioterapia.
  • Radioterapia.
  • Resonancia magnética.
  • Transferencia de embriones.
  • Transplantes de piel en heridas y quemaduras.
  • Transplantes renales.
  • Trasfusiones sanguíneas.
  • Tratamientos contra las alergias.
  • Tratamientos de cataratas y glaucoma.
  • Ultrasonidos.

Un caso especialmente llamativo a favor de la salud de los animales son todas las vacunas desarrolladas. Entre las vacunas que protegen a los animales tenemos las siguientes:

  • Perros: rabia, moquillo, parvovirosis, hepatitis infecciosa, leptospirosis, parainfluenza.
  • Gatos: leucemia felina, rabia, enteritis felina, rinotraquitis, neumonitis.
  • Caballos: tétanos, encefalomielitis occidental y oriental, encefalomielitis equina de Venezuela, rabia, gurma o adenitis equina.
  • Aves de corral: enfermedad de Marek, enfermedad de Newcastle, cólera aviar, hepatitis del pato, enteritis hemorrágica, tifus aviar, viruela aviar.
  • Vacas: tétanos, leptospirosis, brucelosis.
  • Ovejas: carbunco, “lengua azul”.
  • Cerdos: gripe, erisipela porcina.

¿En qué áreas beneficia la investigación a los animales?

Existen cuatro áreas principales de actuación:

Manteniendo sanos a los animales de compañía

Como en las personas, la vigilancia y la prevención son las claves de una buena salud en una mascota. La investigación sobre nutrición y cría asegura que los cachorros se conviertan en animales sanos y fuertes. Los medicamentos eliminan parásitos dañinos como las dinofilarias (gusanos del corazón), lombrices, etc. Las vacunas les protegen de enfermedades mortales como la rabia, el moquillo, la leucemia felina o la hepatitis infecciosa.

Por poner algún ejemplo:

a)      A finales de los años 1970s, cientos de miles de cachorros de perros murieron vomitando y desangrándose por una parvovirosis, una nueva enfermedad causada por un virus. Usando las últimas técnicas de Microbiología, Immunología y Virología, los investigadores adaptaron con rapidez una vacuna que había sido desarrollada para tratar a gatos para proteger a los perros. Sin la investigación con animales, esa vacuna no hubiera sido posible.

b)      Numerosos gatos morían por un deterioro del corazón llamado cardiomiopatía felina de dilatación. Los investigadores descubrieron que se trataba de una deficiencia en un aminoácido. Los productores de piensos para perros y gatos, fortificaron estos alimentos con taurina, corrigiendo esta deficiencia y evitando que miles de gatos murieran de esta enfermedad.

c)      El análisis cromosómico y la investigación genética permite evitar algunas enfermedades hereditarias de los animales con pedigrí. Así se consigue eliminar de las líneas de cría problemas como la displasia de cadera, la sordera o la hemofilia.

Ayudando a los animales que enferman

Muchos de los avances de la medicina y cirugía humana se trasladan con rapidez a la medicina y cirugía veterinaria.

Hemos mencionado algunos antes, vamos a añadir algunos ejemplos más:

a)      Uno de cada diez potros nace prematuramente. En los centros de cría caballar más avanzados, los potros prematuros tienen ahora posibilidades de salir adelante ya que hay unidades de cuidados intensivos comparables en muchos aspectos a las de los hospitales pediátricos, usadas para los bebés nacidos antes de plazo. Los potros son admitidos en establos especialmente preparados junto con sus madres, reciben medicamentos, se les mantiene con respiradores y tienen vigilancia continua hasta que el riesgo ha sido superado.

b)      Los marcapasos alargaron las vidas de cientos de perros y gatos el pasado año. El primer perro implantado con un marcapasos en 1967 fue un éxito tan rotundo que al agotarse la pila al cabo de cinco años, se le volvió a hacer un nuevo implante. Como son tan caros, los marcapasos suelen ser donados a veterinarios por las familias de personas que han fallecido y tuvieron ellas mismas necesidad del implante de un marcapasos.

c)      Un fallo renal es una causa importante de muerte en perros y gatos. El riñón de un gato es un poco más grande que un pulgar, así que los veterinarios están empleando técnicas modernas de microcirugía y medicamentos inmunosupresores para conseguir hacer transplantes de órganos y cambiar esos riñones que han dejado de funcionar.

Protegiendo a los animales de las granjas y ganaderías

Antes de que existieran las vacunas y tratamientos veterinarios verdaderamente eficaces, la única solución cuando surgía un brote de una enfermedad en una granja era eliminar a todos los animales, sanos y enfermos. No es algo tan lejano, todos recordamos lo que surgía en una explotación ganadera hace muy pocos años cuando surgía un caso de “vaca loca”. Si embargo, los ensayos de diagnóstico puestos a punto en un tiempo récord, permitieron separar los animales que tenían priones de los que no y salvar miles de vacas y toros, así como los medios de vida de numerosas personas.

La investigación en enfermedades, cría y nutrición protege la salud de vacas, cerdos, ovejas, y pollos, así como la de las personas. La tuberculosis ya no es una amenaza mortal para las vacas o los humanos gracias a la investigación y enfermedades terribles como el carbunco o el tétanos pueden prevenirse con vacunas.

La investigación en marcha tiene un papel clave en la lucha contra la enfermedad y el hambre en todo el mundo. La tecnología desarrollada para la erradicación mundial de la viruela humana se está aplicando a la peste de la piel (rinderpest), una plaga devastadora en el ganado bovino. Dos millones de vacas y búfalos mueren cada año en los países en desarrollo, donde estos animales son la base de la alimentación, el combustible, el abono y la situación económica de las familias. Tener éxito en esta campaña de vacunación puede marcar la diferencia entre el hambre o salir adelante para cientos de miles de pequeños granjeros y sus familias en África y Asia.

Un futuro mejor para la vida salvaje

Un número importante de las especies que aparecían en la lista de aquellas en peligro ha mejorado su situación gracias a los programas de conservación y de cría en cautividad. En Estados Unidos, por poner algunos ejemplos, estos programas permitieron mantener las últimas poblaciones del águila calva, el aligator o el zorro rojo, hicieron que estos animales se multiplicaran y se pudieran reintroducir en la naturaleza, donde sus números se están recuperando en la actualidad. Similares resultados se han conseguido en España con el águila imperial o la gacela de Cuvier. Técnicas de reproducción asistida como la fertilización in vitro, la inseminación artificial y el establecimiento de bancos de esperma se están usando para salvar especies como la pantera de Florida, de la que quedan menos de 50 ejemplares en la actualidad. Cuando un brote de moquillo redujo la última colonia de hurones de pies negros a solamente 18 ejemplares, especialistas en reproducción y en enfermedades de animales salvajes unieron sus esfuerzos para salvar a estos animales. Al mismo tiempo que se sintetizaban vacunas experimentales para tratar a los hurones de pies negros, se probaban en hurones siberianos, muchísimo más abundantes, para estar seguros de su eficacia y posibles efectos secundarios antes de usarla en los frágiles hurones. Para ayudarles a reproducirse, se utilizó inseminación artificial y laparoscopia con un sistema de fibra óptica, una técnica desarrollada en monos para ayudar a la obtención de óvulos en humanos. En muy poco tiempo, el número de estos hurones pasó a 124 y se está planeando su reintroducción en su hábitat natural. En España, en el Centro de Fauna Sahariana de Almería se consiguieron criar las gacelas dama, el argüí sahariano, y ampliar sus poblaciones. Estas crías luego se han reintroducido con éxito en varios países africanos del Sahel donde habían desaparecido completamente. En la actualidad, todos conocemos que se ha puesto en marcha un programa para la cría en cautividad del lince ibérico en Doñana ante el poco éxito de los programas de conservación.

Los biólogos y veterinarios utilizan los últimos avances en reproducción, nutrición, toxicología y medicina para mejorar la situación de muchas especies salvajes. Existen en el mundo 838 especies de animales en peligro de extinción o amenazadas. Sin la investigación con animales desarrollada y la que podamos desarrollar en el futuro, corremos el riesgo de perder muchas de ellas.

¿Quién financia la investigación biomédica?

En la práctica totalidad de los casos, el investigador actual no se financia su propia investigación. Esto es una relativa novedad, pues hasta el siglo XX muchas de las personas que hacían experimentación tenían ésta o como un entretenimiento, una forma de mejorar su práctica médica o un método de producir algo valioso y que fuese de utilidad y venta inmediata. Así, el primer conjunto amplio de observaciones sobre microorganismos, células y estructuras microscópicas de los animales y plantas se debe a Leeuwenhoek. Este comerciante de tejidos de los Países Bajos dedicaba su tiempo libre a la construcción de microscopios y realizaba dibujos y descripciones de los “animálculos” que veía en sus microscopios. En la actualidad, la investigación es financiada por entidades tanto públicas (Ministerios, Unión Europea, Comunidades Autónomas) como privadas (Fundaciones, Asociaciones de enfermos, empresas,..). En todos los casos se pretende que esa investigación produzca resultados, pero las entidades y agencias entienden que esos beneficios no tienen porque ser de aplicación inmediata. Los beneficios pueden ser también económicos, como en el caso de una empresa farmacéutica que quiere conseguir un nuevo antibiótico que sea mejor que los anteriores, y pueda comercializarlo y ganar dinero. Por otro lado, en muchos casos no hay un claro interés económico y pueden pretender fomentar el avance general del conocimiento, solucionar problemas de la Humanidad, de otras especies o de cualquier campo del saber, como en la investigación que financian los gobiernos y algunas fundaciones.

Antes de financiar un proyecto, se analizan al menos los siguientes aspectos:

  • Importancia del problema.
  • Calidad científica de la propuesta.
  • Originalidad.
  • Experiencia y competencia del equipo solicitante.
  • Diseño del proyecto.
  • Conocimiento del estado actual del tema y los trabajos más relevantes.
  • Elección apropiada de los métodos.
  • Disponibilidad y adecuación de instalaciones y equipos.
  • Aprobación de los comités éticos.
  • Sistemas de difusión de los resultados previsibles.
  • Aplicabilidad de los resultados.

Todos estos factores de control aseguran que cualquier proyecto que pueda optar a financiación pública o privada cumple unos niveles rigurosos de calidad y busca unos resultados de interés e importancia.

¿Cómo se regula la investigación con animales?

La legislación al respecto varía de un país a otro. En algunos lugares existe un sistema de control local (que puede ser voluntario) y en muchos otros hay un sistema nacional de supervisión administrado por el gobierno. En algunos países, como el Reino Unido, funcionan ambos sistemas simultáneamente.

En España tenemos normativa nacional recogida en el Boletín Oficial del Estado (Real Decreto 1201/2005; BOE 21 octubre de 2005) y normas internacionales como la Directiva Europea 86/609, que a finales de 2008 se ha propuesto su modificación y sustitución por una nueva Directiva más avanzada. Esta normativa tanto europea como española exige unos niveles altos de cuidado y calidad en todos los estudios donde intervengan animales. Merece la pena leerla. Los principales países que hacen investigación tienen también normativas estrictas. En el Reino Unido, el uso de animales en investigación está regido por la Animals (Scientific Procedures) Act de 1996. En los Estados Unidos, la normativa es la US Animal Welfare Act y la “Guía para el cuidado y uso de animales de laboratorio” del Servicio de Salud Pública. Todos los países que hacen investigación tienen normas y leyes que regulan, controlan y vigilan y, en su caso, sancionan, para mantener el uso adecuado de animales en la experimentación biomédica.

Por poner algunos ejemplos de esta regulación (tomados del Act británico) la investigación solo será aprobada si:

  • “tiene lugar únicamente en laboratorios que tengan instalaciones apropiadas para el mantenimiento de los animales y cuidado veterinario y hayan conseguido un certificado de idoneidad”
  • “es parte de un programa de ensayos o investigación aprobado y al que se le ha concedido un permiso específico”
  • “es llevada a cabo por personas con suficiente formación, habilidad y experiencia como queda de manifiesto en sus autorizaciones personales”.

Las autorizaciones a los proyectos solo se conceden si se cumplen las siguientes normas:

  • “los resultados potenciales tienen importancia suficiente para justificar el uso de animales”
  • “la investigación no puede realizarse usando métodos alternativos”
  • “se usa el número mínimo de animales para realizar el estudio”
  • “solo se usan perros, gatos o primates cuando no hay otras especies adecuadas al proyecto”
  • “cualquier molestia o sufrimiento de los animales se mantiene en el mínimo posible mediante el uso de medicamentos anestésicos y analgésicos adecuados”
  • “todas las personas involucradas en la investigación tienen suficiente formación, habilidad y experiencia previa demostrable”
  • “los lugares en los que tiene lugar la investigación reúnen todas las condiciones necesarias y han sido autorizados para el mantenimiento de animales de investigación”.

La vigilancia del cumplimiento de esta normativa es realizada por un grupo de inspectores (todos veterinarios o médicos expertos) que visitan cada animalario una media de 8 veces al año, a menudo sin aviso previo. Además, en todo momento debe haber un veterinario de guardia en cada instalación y los animales deben ser examinados diariamente.

Esta situación es más avanzada que la que existe en España. El desarrollo que el tema ha tenido en la Unión Europea y la cada vez mayor preocupación en los países miembros ha llegado también a nuestro país. El desarrollo legislativo implica que en España se normalicen las Comisiones Nacionales o Autonómicas y los Comités Éticos de Experimentación Animal (CEEA) de obligada implantación en los centros e instituciones de investigación. Sin embargo, a pesar de los pasos dados en numerosas instituciones y la concienciación cada vez mayor de los investigadores, aún existen centros donde los CEEAs no han sido establecidos o están todavía dando los primeros pasos. El proceso está en marcha pero aún queda camino por andar.

¿La investigación que se realiza puede ser innecesaria?

El mundo de la investigación es muy competitivo. La gente rivaliza por conseguir fondos para su investigación y esos fondos son siempre limitados frente al dinero solicitado. Normalmente, una propuesta de investigación pasa distintos filtros, uno de ellos suele ser el enviar una copia del proyecto a varios expertos en el tema, que no están relacionados directamente con el proyecto, y que emiten un informe crítico anónimo. Numerosos proyectos interesantes se quedan sin financiación por no tener suficiente prioridad, así que un proyecto que tiene algún error de diseño, que repite cosas hechas con anterioridad, donde no existe experiencia previa suficiente, que no justifica todo el material a emplear o que tiene cualquier otro problema serio, no tiene posibilidades de ser financiado y poderse realizar. En los lugares donde ya están trabajando los comités éticos también se revisan todos los aspectos relacionados con el empleo de animales (elección de la especie, ausencia de métodos alternativos, número de animales incluidos en el estudio, justificación ética del proyecto, beneficios científicos, sociales y económicos que se pueden esperar, etc.).

El apoyo y financiación a una investigación inútil, mal diseñada o innecesaria desafía a la lógica. ¿Por qué motivo las instituciones, las empresas, las fundaciones, muchas de ellas con severos recortes en sus presupuestos o con mucha mayor demanda de la que pueden financiar, iban a desperdiciar dinero de esa manera?. Los experimentos con animales son mucho más caros que los que no los utilizan. Esta, la económica, es una de las razones por las cuales sólo se usan animales cuando ningún otro método puede funcionar. Además, la legislación de muchos países indica que solo se financian proyectos si los resultados tienen la importancia suficiente para justificar el uso de animales y si no existen métodos alternativos que puedan sustituir a la investigación con animales.

Es cierto que existen numerosas investigaciones biomédicas básicas en las que no se conoce el beneficio inmediato que se puede esperar para las personas o para los animales. Las lecciones de la historia, sin embargo, muestran que los beneficios más enormes para la salud y el bienestar de los animales y los humanos han surgido de investigaciones básicas que en el momento de su planteamiento y desarrollo no auguraban lo que luego han conseguido. Hay quien dice que solo el 20% de la investigación básica produce beneficios aplicables, mejoras directas y significativas. El problema es que no sabemos por adelantado cuáles de los proyectos en marcha son los que forman ese 20%.

¿Se terminará en un futuro próximo la investigación con animales?

Todos confiamos ver llegar el día en el que no será necesario usar animales para la experimentación. Algunas enfermedades como la viruela, han sido definitivamente vencidas. Algunos tipos de ensayos, como las pruebas de cosméticos, han sido eliminados en muchos países al usarse únicamente productos cuya total ausencia de toxicidad estaba ampliamente demostrada en estudios previos. Los animales y su mantenimiento son caros y las alternativas suelen ser más económicas. Para la docencia también se pueden utilizar otras herramientas, desde videos, modelos de plástico a programas de ordenador. Tanto por estos factores económicos como por principios éticos, las fundaciones y agencias gubernamentales que apoyan la investigación, como la propia comunidad científica, están a la cabeza del desarrollo de métodos alternativos

Sin embargo, los métodos alternativos no pueden aún reemplazar a los animales en numerosos campos de investigación. Incluso los ordenadores más potentes no son capaces de imitar las complejas interacciones que se dan en una célula, mucho más en un organismo vivo, en un ser humano con billones de células. También las leyes internacionales marcan la necesidad de comprobar un nuevo producto en un cierto número de animales antes de su aplicación en un estudio en voluntarios. Así, en todas las medicinas de las que se solicite su aprobación para aplicarse en personas debe haberse comprobado previamente en animales su seguridad y su eficacia.

Finalmente, para bien o para mal, los problemas biosanitarios a los que nos enfrentamos no son una lista limitada que podemos ir tachando hasta finalizar, acabar con todas ellas, en un plazo cercano. La investigación está afrontado nuevas campos de actuación que antes ni siquiera se consideraban posibles como la terapia génica o las células madre. También aparecen nuevas enfermedades como el SIDA o la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeld-Jakob, originada por los priones o el SARS. Teniendo en cuenta todos estos datos, en una visión realista podemos augurar que la investigación con animales seguirá siendo necesaria con las pautas actuales durante aún bastantes décadas.

Los derechos de los animales


La racionalidad, cuendo se concibe como algo completo, excluyendo cualquier atisbo de arbitrariedad, se convierte ella misma en una clase de irracionalidad

Arthur O. Lovejoy, The Great Chain of Being, 1936

¿Desde cuando existe polémica sobre el uso de animales?

Hasta fechas recientes, la inmensa mayoría de los filósofos no han objetado al uso de animales para experimentación, al igual que para obtención de alimentos, vestido, o calzado, puesto que los animales no se consideraban en el mismo plano moral que los seres humanos.

El libro de mayor impacto en la historia de las religiones, la Biblia, señala inequívocamente una posición de los animales en el orden natural: Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza y le concedió el dominio sobre todas las demás criaturas de la Tierra. Aunque el hinduismo y el budismo conciben una jerarquía de los organismos sin límites tajantes ente ellos, su influjo sobre la preocupación sobre el uso de animales se limita a una vaga inspiración general y al vegetarianismo en particular. San Agustín (354-430) indicaba que los animales sufrían dolor pero no los consideraba con una naturaleza común a nosotros, ya que ellos no tenían un alma racional. Basándose en el poder concedido por Dios al hombre sobre el resto de los seres de la creación, Santo Tomás de Aquino (1225-1274) consideraba que el tratamiento y uso de los animales era algo indiferente, excepto que los individuos debían sentir lástima del dolor de los animales como una manifestación de la compasión humana. Descartes (1596-1650) no tenía objeciones al uso de animales en experimentos ya que consideraba que los animales eran sólo complejas máquinas. Podían por tanto reaccionar de una manera mecánica, pero no tenían pensamiento abstracto como nosotros, no experimentaban estados emocionales como el amor o el remordimiento y eran, según el filósofo francés, incapaces de pensar o responder voluntariamente. Descartes explicaba “el mayor de todos los prejuicios que hemos conservado de la infancia es creer que los brutos pueden pensar”. Los cuerpos humanos, según él, se distinguían de los cuerpos animales por la presencia del alma humana inmortal. Esta presencia de alma se distinguía por la capacidad de usar un lenguaje y los seres con alma eran sólo los seres humanos.

Thomas Willis (1621-1675) estaba por supuesto de acuerdo con Descartes en que sólo los hombres tenían un alma inmortal, pero Willis no aceptaba la noción cartesiana de que los animales no podían pensar, percibir o recordar. Él identificó estas funciones superiores como productos de la actividad cerebral. Al distinguir entre un alma corporal y un alma inmortal y evitando el componente metafísico de las teorías de Descartes, Willis fue el primero en colocar el cerebro y el sistema nervioso en su conjunto en una visión moderna y ver que las funciones superiores (pensamiento, memoria, aprendizaje,…) podían ser objeto de escrutinio paralelo pero convergente, de investigación comparada, en hombres y animales.

Prácticamente el debate surge y se radicaliza desde que la investigación es una actividad organizada. Claude Bernard, uno los mejores científicos de la Historia y considerado el padre de la Fisiología, señalaba en su “Introduction à la Médecine expérimentale”:

“Los prejuicios sobre el uso de cadáveres han detenido durante mucho tiempo el progreso de la Anatomía. Del mismo modo, la vivisección ha encontrado en todo momento prejuicios y detractores”

Poco más tarde, él mismo planteaba la siguiente cuestión:

“¿Tiene uno derecho a llevar a cabo experimentos y vivisecciones en animales? Yo mismo creo que uno tiene este derecho completa y absolutamente. Cuanto más extraño sería que se reconociera que el hombre tiene el derecho para usar animales en todos los aspectos de la vida, por sus servicios domésticos, o como comida, y fuese denegado el derecho para usarlos para instruirnos en una de las ciencias más útiles a la Humanidad. No hay razones para dudar, las ciencias de la vida sólo pueden ser establecidas por los experimentos y sólo es posible salvar a algunos seres vivos de la muerte sacrificando a otros. Es necesario realizar experimentos ya sea en los hombres o en los animales. Creo que los médicos ya llevan a cabo demasiados experimentos peligrosos en la gente sin haber primero estudiado cuidadosamente sus efectos en animales”.

El debate sobre el uso de animales se encuentra en las revistas científicas y en las populares[24]. La imagen de los investigadores como abusadores de animales inocentes se encuentra en libros de gran tirada (“best-sellers”)[25], películas para niños[26] e incluso en canciones de rock & roll[27]. Desgraciadamente, no se muestra la imagen del real del investigador como alguien llevando a cabo un trabajo importante, con numerosos controles que aseguran el bienestar de los animales y cuyo objetivo, inmediato o a largo plazo, es avanzar el conocimiento y mejorar la salud de las personas.

El concepto de los derechos de los animales se inicia en 1975 con la publicación del libro de Peter Singer “Animal Liberation”. El momento de publicación de esta obra se incardina con la preocupación sobre los derechos de grupos como las mujeres, afroamericanos, etc. en la época tras la guerra de Vietnam. Los que apoyaban esta filosofía pensaban que los animales vertebrados, con sistemas nerviosos comparables a los humanos tenían una consciencia de ellos mismos y había que darles un mayor estatus moral que a los animales invertebrados. La idea de Singer era que la investigación no se podía justificar a no ser que fuera tan importante que se pudiese considerar utilizar como sujeto de experimentación a una persona con un retraso mental. Por lo tanto, el uso de animales para beneficiar a los seres humanos era un error y una aberración. Esta polémica se ha extendido en los últimos años, con especial virulencia en los países desarrollados, sobre todo en Gran Bretaña, Alemania y Estados Unidos.

¿Quiénes son los defensores de los derechos de los animales?

Existen personas, numerosas y muy bien organizadas, como veremos posteriormente, que consideran que los animales tienen unos derechos inalienables y que las personas que utilizan animales ya sea para la alimentación, obtención de objetos de vestido (zapatos, cinturones, lana), diversión (incluidos los animales de compañía) o experimentación, son “explotadores” de animales.

A pesar de que estos defensores de los derechos de los animales, o “animal rights” o ARs han tenido un impacto muy importante y sostenido sobre la ciencia, se conoce muy poco sobre los propios activistas. Abundan estereotipos como considerarles sentimentales desgarrados, anti-intelectuales, terroristas y misántropos que aman animales y odian a las personas. Aunque es evidente que algunas personas encajan en estos moldes, existen pocos datos sobre la psicología de los activistas de los ARs y es evidente que es un grupo heterogéneo, donde conviven personas de muy distintas sensibilidades, formaciones, compromisos y formas de actuar.

Kaplan y Herzog, dos psicólogos, realizaron un estudio sobre encuestas en estas personas durante más de cuatro años. Lo que encontraron fue que su aceptación de la ideología de los ARs había producido profundos cambios en sus vidas. La gran mayoría (97%) habían cambiado sus dietas, convirtiéndose en vegetarianos. También habían cambiado sus hábitos de compra (94%) comprando solo productos “libres de crueldad”. La mayoría rechazaban comprar cualquier producto de piel o cuero. Eran también muy activistas, participando en distintas formas de protestas, manifestaciones, escribiendo cartas a los legisladores y responsables políticos. Según los autores del trabajo, en muchos casos había un cambio de mentalidad similar a una conversión religiosa en la cual “la mayoría sino todos los activistas habían incorporado a su pensamiento una imagen del mundo que era idealista, evangélica [en el sentido de difundir su verdad] y desconfiada sobre la ciencia y la tecnología.”[28]

El análisis de las posiciones éticas indicaba que estas personas se situaban de una forma desproporcionada en la categoría de absolutistas (bajo relativismo y alto idealismo), con las siguientes implicaciones: Eran personas que no aceptaban compromisos puesto que emitían juicios morales con -para ellos- valor absoluto. Estaban poco dispuestos a oír y valorar las posiciones de las personas que sostenían una opinión discrepante y a buscar puntos de acuerdo. La mayoría vivían en un universo moral distinto al de sus conciudadanos cuyas normas éticas no solo no compartían sino que las rechazaban y las querían eliminar. Además, estaban dispuestos a cambiar sus vidas para poner su comportamiento en línea con esas creencias. También pretendían cambiar la legislación para que todo el mundo se adaptara a sus principios (no se trata de que el que quiera pueda ser vegetariano o pueda rechazar que se le aplique los resultados de una investigación que ha utilizado animales, pretenden que no se puedan sacrificar animales en las granjas, que todos seamos vegetarianos y que se detenga totalmente la investigación). Otros factores que han sido señalados incluyen el interés por el proselitismo, la no aceptación de las normas sociales, y el ser percibidos como peligrosos por aquellos que no comparten sus puntos de vista.

¿Qué significa vivisección?

El significado literal de vivisección es cortar a un ser vivo. No describe adecuadamente la investigación con animales ya que la mayor parte de la investigación biomédica que utiliza animales no incluye ningún tipo de cirugía. De hecho, el término se podría emplear con mucha mayor exactitud para referirse a la cirugía en humanos, donde sí que se corta a un ser vivo. Muchos grupos de ARs usan la palabra vivisección para referirse a toda la investigación que emplea animales vivos y suele tener un componente despectivo, presentando al investigador como alguien cruel y sádico.

¿Qué son los “derechos” de los animales?

Los derechos son pretensiones o potenciales demandas de un agente moral frente a otro. Sólo son comprensibles dentro de una comunidad de individuos que reconocen principios generales de obligación, deberes, distintos de sus propios intereses.

En mi opinión, no es que los animales tengan derechos, sobre todo si se plantea como que tuvieran “derechos humanos”, sino que nosotros tenemos deberes con ellos. Está claro que tenemos obligaciones con los animales. Tenemos que proteger las especies de su desaparición y debemos preservar a cada individuo no solo de la muerte sino de cualquier daño que podamos evitar. Pero es un error deducir que de esta obligación nuestra se deriva un derecho del animal frente a nosotros. En nuestra vida comunitaria, muchas de las obligaciones que tenemos frente a nuestros amigos, nuestra familia, nuestros compañeros de trabajo o nuestros estudiantes, nacen de nuestro compromiso hacia ellos, y de nuestra relación particular, y no de que ellos tengan esa obligación como un derecho obtenido.

Una gran parte de las objeciones contra el uso de animales en investigación es que viola los derechos de los animales. Una conducta que viola los derechos de otros, sobre todo si es voluntaria y deliberada, es moralmente mala. La conclusión de este postulado sería que toda la investigación que usa animales es éticamente errónea y debe ser prohibida, detenida inmediatamente, independientemente de sus objetivos y los resultados demostrados. Ante eso, nuestro deber debe ser sopesar lo que está en juego y adoptar la opción mejor, valorando el posible daño y malestar a los animales y los posibles beneficios a la Humanidad, los animales y el conjunto de la Biosfera.

¿Qué es el especismo?

Este término fue acuñado por Peter Singer en su libro “Animal Liberation. A New Ethic for Our Treatment of Animals”. Pretende indicar un tipo de prejuicio, la discriminación de unas especies por otras, en concreto de una especie -la nuestra- frente a todas las demás. Los activistas de AR han difundido este término por su fácil asimilación con otros términos de desgraciada vigencia en algunas de nuestras sociedades: racismo (discriminación de una raza por otra) o sexismo (discriminación de un sexo por el otro).

El uso del especismo se sustancia en no distinguir el distinto estatus moral de los seres involucrados. Una rata y una persona tienen sistemas nerviosos capaces de respuestas complejas y las dos especies son capaces de sentir dolor. Pero entre matar a un niño y matar a la cría de una rata hay una diferencia moral enorme, en mi opinión. Sin embargo, esta distinción es especismo puro y duro y no es aceptada por los extremistas de los ARs. El resultado es la ausencia de compasión por las personas, sobre todo por los enfermos y sus familias. También justifica los ataques a personas por una supuesta defensa de los animales.

¿Cuál es la argumentación de los activistas defensores de los derechos de los animales (animal rights)?

Los activistas de ARs señalan a menudo, contando historias muy negativas y poco representativas de la realidad para apoyar su posición, que hay que prohibir o por lo menos controlar estrictamente la investigación. Sus principales puntos son los siguientes:

1.- Cada año se usan más animales para investigación.

2.- La inmensa mayoría de los experimentos originan dolores muy fuertes y la muerte del animal de experimentación.

3.- Los experimentos no producen ningún beneficio práctico a la sociedad ni contribuyen a una investigación médica importante.

4.- Con el aumento de la investigación con animales, se ha producido un incremento asociado en la necesidad de animales de experimentación, posibilitando por tanto la extinción de algunas especies.

5.- Las instalaciones para investigación no son adecuadas para el cuidado apropiado de los animales.

En relación con estos puntos, la comunidad científica ha mostrado evidencias para refutar específicamente cada una de estas aseveraciones punto por punto:

Punto primero: el número de animales ha disminuido drásticamente. En los Estados Unidos, en la década entre 1968 y 1978 el número total de animales utilizados en los laboratorios disminuyó un 35%, el de perros y gatos un 32%, el de primates no humanos un 47%[29]. Esta tendencia ha seguido: entre 1979 y el 2003 el número de perros y gatos ha disminuido un 67% adicional[30].

Punto segundo: no existe ninguna evidencia que apoye que la “inmensa mayoría” de los experimentos con animales incluyen su sufrimiento o su muerte. Al comienzo del libro recogía los datos de la Universidad de Washington donde sólo un 1% de los animales experimentaba dolor. El análisis completo del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos del año 2001 indicaba que el 57% de todos los procedimientos de investigación con animales no incluían más que un dolor momentáneo (por ejemplo, una inyección)[31]. Un 34% de los procedimientos utilizaba anestesia o analgésicos. En un 8% de los procedimientos no se podía utilizar porque podría interferir con los resultados, pero se minimizaba siempre el dolor tanto como fuera posible. Un ejemplo de este tipo de ensayos es el estudio del propio dolor, algo que es un problema sanitario de primer nivel, y en el que se ha progresado notablemente.

Tercero: No existe ninguna duda que la investigación con animales ha avanzado enormemente las fronteras del conocimiento en las ciencias biomédicas y del comportamiento. En este libro he intentando recoger decenas de ejemplos y referencias.

Cuarto: el tema de la contribución de la investigación a la reducción y posible extinción de especies en la naturaleza está aún sin resolver. La inmensa mayoría de los animales utilizados son de las especies más prolíficas y de fácil reproducción (de moscas a ratas y ratones). Los activistas de ARs han indicado que debido a un aumento de uso en investigación, los chimpancés están en vías de extinción. Sin embargo, todos los datos demuestran que el número de monos y simios, incluidos chimpancés se ha eliminado del todo o reducido enormemente en los programas de investigación. Otros son los problemas que están afectando a la supervivencia de estas especies.

Quinto: la comunidad científica es claramente consciente de su obligación de proporcionar alojamiento y cuidados adecuados para los animales de experimentación, por su propia conciencia y ética, por el interés que tiene en la calidad y los resultados de su trabajo, por mantener la credibilidad con la opinión pública y porque le obliga la legislación. La inmensa mayoría de los investigadores hace cualquier esfuerzo razonable por mantener a sus animales en condiciones adecuadas, cómodas y libres de enfermedades.

¿Cuál es la filosofía de los “animal rights” (ARs)?

Los movimientos de “animal rights” ARs se basan en dos premisas que son mutuamente excluyentes:

Premisa 1: Los seres humanos no son diferentes de los otros animales, no existe nada en su naturaleza que los haga distintos.

Premisa 2: Los seres humanos están obligados éticamente a no usar otros animales para sus propios y egoístas propósitos.

Si los seres humanos no son diferentes de los demás animales, entonces pueden, como en el caso de cualquier otra especie, matar a cualquier animal que sirva a nuestra supervivencia o bienestar, como sucede en la naturaleza. Por lo tanto, aparte de consideraciones económicas como estar seguros que no matamos tan rápidamente que eliminemos una especie y privemos a nuestros descendientes de su aprovechamiento, los seres humanos podrían, según esa hipótesis, matar miembros de otras especies de animales por la utilidad que de ello obtienen.

Si los hombres no somos tan sólo otro grupo de animales, si nuestra naturaleza es intrínsecamente y distintivamente superior a la de los otros animales, que nosotros estamos sujetos a unos mandatos éticos, entonces esa ética debe tener en cuenta nuestra naturaleza distinta a la de las otras especies. No podemos tener las mismas normas para el trato con humanos y con animales. Debemos buscar un balance natural, pero “balance” es un concepto que solo una especie racional como la humana puede valorar. Debemos sopesar los propósitos para los que usamos los animales con empatía y conocimiento, pero por virtud de nuestra naturaleza “distinta”, es una decisión “humana”. Si estas decisiones incluyen el consumo de animales para propósitos utilitarios o recreativos entonces los límites que ponemos en el uso de animales son aquellos establecidos con respecto a nuestras conciencias individuales y a nuestros acuerdos como sociedad, la legislación.

Algunos activistas de AR fundamentan sus ideas en un panteísmo, igualando a los humanos con el resto de la naturaleza diciendo que todos los componentes de la naturaleza comparten una “conciencia” o un “espíritu”. Colocar a la humanidad al mismo nivel que otras especies de animales o a objetos inanimados no eleva a las especies animales sino que rebaja a la Humanidad. Los panteístas creen que todo es sagrado, incluso los seres inanimados. Sin embargo, la acción de los defensores de los animales va solo dirigida contra las personas, no pretenden que la naturaleza cambie su forma de actuar (un volcán, por ejemplo, que en su erupción, quema árboles y mata animales salvajes). Por tanto, de nuevo se está aceptando intrínsecamente que los hombres presentan algunas características que les separa del resto del mundo natural.

¿Son diferentes las personas de los animales?

Biológicamente, está claro que somos animales, pertenecientes al superreino eucariota, reino animal, tipo cordados, subtipo vertebrados, clase mamíferos, orden primates, familia homínidos, género Homo, especie Homo sapiens. Nuestras estructuras (células, tejidos y órganos), nuestra fisiología, gran parte de nuestra genética, incluso muchos aspectos de nuestro comportamiento son idénticos o muy similares a los de otros animales. Sin embargo, ésa no parece ser la discusión. El factor clave, en el que no suelen entrar los biólogos, pero si los teólogos, filósofos y sociólogos, es si existe algo añadido a nuestra naturaleza animal que nos convierta en una especie esencialmente diferente a las demás.

La tradición judeo-cristiana se basa en la presencia de un “alma” para distinguir al hombre, creado por Dios a su imagen y semejanza, del resto de los seres vivos.

Para los racionalistas, la separación entre el hombre y los animales se fundamenta en cualidades abstractas como la consciencia de sí mismos y la inteligencia, o capacidades mensurables incluyendo aspectos como ser capaz de fabricar o poseer artefactos tecnológicos, poder comunicarse entre generaciones mediante un código, un lenguaje registrado, único en esa especie, ser capaz de fundamentar sus acciones en un razonamiento abstracto, poder llevar a cabo procesos de razonamiento inductivo y deductivo y ser capaz de llevar a cabo una actividad artística, no utilitarista. Se podrían buscar otros criterios, pero estos son bastante claros, no se fundamentan en especulaciones sobre el funcionamiento no observable de estructuras como las redes neuronales, sino que se basan en los efectos observables de la inteligencia y la consciencia de ser seres individuales. Estos factores sugerirían que nuestra naturaleza es diferente que la de las otras especies de animales que conocemos. Ni siquiera los de desarrollo cerebral más acusado como los cetáceos o los otros primates, tienen comportamientos “humanos” en estos aspectos. Sin embargo, da la impresión de que se trata de un proceso “inverso”: se parte del axioma que el hombre es un ser diferente y se buscan aspectos que apoyen esta afirmación.

Según otra línea argumental, los animales tienen derechos porque tienen una capacidad de raciocinio, de pensamiento, similar a la de los humanos. En este caso, las evidencias científicas no apoyan esta afirmación. Los chimpancés, que han estado como especie presentes desde hace cuatro millones de años y son capaces de usar herramientas, no han desarrollado nada parecido a una cultura. Los estudios para enseñar lenguaje de signos a los chimpancés muestran que no son capaces de manejar conceptos, y tan solo son capaces de utilizar signos de una forma aleatoria para señalar las cosas que quieren. Algo que no debemos minimizar en absoluto, pero que está muy alejado de nuestra realidad humana.

Según otro planteamiento de los grupos de ARs, los animales tienen derechos porque son capaces de sentir dolor. Por lo tanto, la naturaleza les da el derecho a no ser tratados cruelmente. Mientras que es cierto que los animales pueden sentir malestar y dolor, ello no puede ser la base para tener derechos. Siguiendo la ilógica de ese razonamiento, entonces una persona inconsciente no tendría derechos y podría ser maltratada o asesinada. Al mismo tiempo, sería moralmente reprobable someter a personas a tratamientos médicos que incluyeran dolor, aunque hubieran dado su consentimiento y fuera en su beneficio. Llevando el razonamiento al absurdo, habría que llevar a juicio a los tiburones para que dejasen de causar dolor a los peces que se comen, pero entendemos que no es lógico, que no podemos someterlos a las mismas pautas morales, de comportamiento, legales, que a nosotros mismos.

La base real de la discusión es la capacidad racional del hombre. Ello incluye la elección para centrar deliberadamente la mente en un tema determinado y para integrar los datos percibidos en nuestra escala de conceptos y valores. Para sobrevivir, el hombre piensa, toma decisiones y actúa en función de esas decisiones. El concepto de “derechos” limita la libertad de actuación del hombre en una sociedad, prohíbe iniciar la violencia de un hombre contra otro y así protege la libertad de todos. Los niños tienen derechos porque son seres humanos en desarrollo. Las personas en coma tienen derechos porque fueron humanos en total funcionamiento y pueden volver a serlo. El concepto de derechos no tiene sentido cuando se aplica a seres incapaces de razonar. De hecho, los medios de supervivencia de muchos animales (todos los carnívoros) incluyen el matar y comer otros animales. No tienen ninguna opción y ningún otro medio de subsistencia a no ser que los hombres maten por ellos (leones en un zoológico, por ejemplo).

La actitud del hombre frente a los animales debe incluir la compasión por su situación y su sufrimiento. Sería “inhumano” causarles cualquier tipo de dolor gratuito o innecesario. Usamos el término “inhumano” para referirnos a las atrocidades que consideramos ajenas a nuestra naturaleza, no solo a nuestro componente ético sino también al biológico. Los humanos tenemos deberes para con los animales. Pero hay una diferencia entre esta preocupación por su bienestar y el atribuirles derechos constitutivos. Usar animales para la investigación biomédica es, en mi opinión, moralmente legítimo y ha ayudado a salvar millones de vidas de personas y de animales.

¿Tienen “derechos humanos” los animales?

Hay algunas personas que creen que los animales tienen derechos equivalentes a los seres humanos. Esto excluye su uso para obtener comida, piel para ropa o zapatos, etc. Algunas personas de este grupo llegan a considerar que utilizar el animal en agricultura o como animal de compañía es un caso de esclavitud. Claramente, como el 90% de las personas de cualquier cultura comen carne, y en la inmensa mayoría de esas culturas se protege y respeta la vida humana, la mayoría de las personas no creen que los animales tengan derechos similares o equivalentes a los seres humanos. Por otro lado, la mayoría de las personas aceptamos que los animales deben ser tratados humanamente y que la persona que trabaja con animales tiene una responsabilidad hacia esos animales (ya sea el pastor de un rebaño de ovejas o el científico que utiliza ratas para su investigación). Esta aceptación de una ética del bienestar animal es muy diferente a considerar que los animales tienen los mismos derechos que las personas.

Si nos fijamos en la naturaleza, lo más evidente, prácticamente lo único que vemos es el fuerte utilizando al débil para sus propios intereses, algo en lo que evidentemente nuestra especie destaca. Si nos planteamos el corazón de la ética humana, la llamada Regla de Oro, nos dice tratar a los otros como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Pero, ¿qué otros?. La regla no se mantiene en ambas direcciones: Los animales no pueden tratarnos como nos gustaría que nos trataran porque no tienen la inteligencia para entender estos aspectos éticos. No les podemos pedir que respeten los “derechos humanos”. Por la ley natural de la “supervivencia de los más aptos” ningún animal tiene deberes o derechos, solo la capacidad y las habilidades para sobrevivir lo mejor y por más tiempo que pueda. La gallina no tiene ningún derecho a no ser comida por el zorro. La cebra no tiene argumentos éticos contra el león. Si somos un animal más de la Tierra, ningún otro animal tiene factores éticos para quejarse porque le comamos o nos pongamos sus pieles. Pero, si somos distintos a los otros animales, si nuestra naturaleza moral es sustancialmente diferente que la de los otros animales, entonces el trato a los animales no puede basarse en lo que consideramos ético en el trato a las personas. Mi planteamiento es que nuestra naturaleza biológica es similar a la de otras especies, sobre todo las más cercanas filogenéticamente, pero sobre eso se superpone una dimensión moral que es única de nuestra especie y nos confiere deberes con el resto de la Humanidad, con las otras especies, con el medio ambiente y con el conjunto del Planeta. Podemos y debemos ser amables, respetuosos, justos, conscientes (“humanos”, en una palabra) con los animales, pero ello no implica concederlos una estatura moral igual a la de nuestra especie.

Ya que los animales no tienen derechos per se, los humanos tenemos que realizar un juicio, una valoración de qué es un uso adecuado, “humano” frente a un uso cruel, “inhumano”. Por lo tanto, basar nuestro trato de los animales en nuestras conciencias. Mi sensación en ocasiones es que las personas que dan a los animales los mismos derechos que a las personas, niegan la peculiaridad de la especie humana y plantean un regreso a una Arcadia feliz, un paisaje bucólico de convivencia entre animales, donde no existen el hambre ni las enfermedades, algo que nunca existió y jamás podrá existir. Los activistas de los ARs usan la capacidad y poder de su mente racional, que es algo único entre todas las especies de la naturaleza, para negar la naturaleza única de sus propias facultades racionales. Algunos elevan a los animales en un intento por rebajar a los seres humanos.

Cuando oigo a los activistas de los ARs decir que lo que sucede en las cadenas de comida rápida es similar a lo que pasó en Auschwitz, me indigno, pero no por lo que están haciendo con esos pollos o esa carne picada, sino por olvidar, manipular y rebajar lo que pasó en los campos de concentración. El resultado de dar el mismo valor a cualquier posible uso de los animales, decir que todos son injustificados, crueles o inmorales es perverso. El efecto del “todo o nada” en nuestra discusión sobre los usos de los animales es atrofiar nuestras conciencias. No nos hace ser menos crueles con los animales, nos hace ser más crueles con los animales y con nuestra propia especie.

¿Cómo se justifica éticamente la investigación con animales?

La justificación es lo que se llama el bien mayor.

Quien parta de la idea de que los animales no deben utilizarse como simples medios para lograr unos fines, aunque éstos sean de indudable interés e importancia, se mostrará muy restrictivo sobre el tipo de experimentación animal que está dispuesto a aceptar. Pero la mayoría de la gente opina que, para tomar una postura de si es aceptable el uso de animales, es necesario hacer algún tipo de análisis de costes y beneficios. En el lado de los costes, entran la vida en cautividad, en ocasiones el sufrimiento, la ansiedad y, finalmente, la muerte del animal. Es difícil juzgar con exactitud cuánto dolor y sufrimiento se inflige a los animales, tanto durante su vida normal en cautividad, como en todas las fases de la experimentación, pero sin duda en algunos casos es significativo. En la bandeja de los beneficios, la adquisición de nuevos conocimientos y el desarrollo de nuevas terapias para los animales y para el hombre, que han permitido con claridad salvar muchas vidas.

La mayoría de las personas aceptan, que si los animales son cuidados adecuadamente, y se usan en un número mínimo solo para causas justificadas, es éticamente aceptable usar animales en la investigación biomédica. Si dejamos de usar animales, no está claro de donde van a poder venir las soluciones a los problemas médicos que sufrimos en la actualidad. ¿Es ético negar tratamientos a pacientes que están sufriendo una enfermedad en la actualidad o van a sufrirla en el futuro? Ese sería el resultado si se elimina la investigación inmediatamente tal y como reclaman los grupos de derechos de los animales.

En resumen, hay dos aspectos extremos: hay quien considera que los animales son instrumentos y que sus vidas no tienen ningún valor moral y hay quien da el mismo valor a la vida de un animal y a la vida de una persona. Creo que debe existir un punto intermedio donde tanto los animales como las personas son valorados, cuidados y protegidos, sin otorgarles el mismo valor moral, y eso implica el matenimiento y desarrollo de la investigación.

¿Qué otros aspectos éticos relacionados son objeto de discusión?

Existen otros aspectos relacionados con el uso de animales que deben ser también sujetos de análisis y discusión por la sociedad:

  • desarrollo de cosméticos y otras sustancias que no pueden calificarse como “necesarias” y que pueden necesitar ensayos para valorar su seguridad
  • uso de animales en actividades recreativas (toros, caza o tener una mascota en casa)
  • clonación (hacer copias genéticamente idénticas de un animal)
  • xenotrasplantes (trasplantes de animales a personas necesitadas de órganos)
  • producción de alimentos (animales y plantas) modificados genéticamente
  • generación de animales trasgénicos (que llevan genes de otras especies)
  • condiciones de vida de los animales en granjas, ponederos, etc.

En todos estos casos el consenso entre la comunidad científica es mucho menor que en el caso del uso de animales de experimentación para la docencia y la investigación. Prácticamente para cada uno de estos aspectos, hay quien está a favor en cualquier caso, muchos otros solo en determinadas circunstancias y con controles estrictos y, por último, hay otro grupo de científicos donde la oposición, razonada y coherente también, es frontal.

Evidentemente, la comunidad científica es parte de la sociedad y nuestros códigos de actuación y nuestras escalas de valores son dependientes del tiempo y el lugar en el que hemos nacido y en el que nos hemos formado. La gran cantidad de dilemas morales que el desarrollo de la investigación biomédica va generando ha llevado al establecimiento de nuevos estudios y disciplinas, la Bioética, para analizar los problemas y generar pautas o respuestas a las inquietudes suscitadas.

Los grupos de “Animal Rights” (ARs)



“Muchos amigos y compañeros me han dicho que no confiese mis sentimientos, que no admita que las amenazas e intimidaciones de PETA y sus acólitos me producen miedo y dudas. De alguna manera, han concluido que una exposición honesta del impacto que el movimiento de los animal rights ha tenido en nuestra familia producirá  un aumento del riesgo personal o dará una imagen de debilidad, de vulnerabilidad, al final inspirando más agresividad y escalando el nivel de su terrorismo. Les digo: no. Revelo mi fragilidad para demostrar mi resolución. La prevaricación y el engaño no pueden ser recompensados en una sociedad segura”

Dr. Edward Walsh

Científico acosado durante años por grupos de ARs

¿Qué son los grupos de “Animal Rights” (ARs)?

Los grupos de “Animal Rights” (ARs) o de defensa de los derechos de los animales son organizaciones que pretenden detener y eliminar toda la experimentación que utiliza animales. Se autodenominan también antiviviseccionistas.

Este movimiento es muy amplio, activo, agresivo, bien informado y con unos enormes recursos, tanto económicos como personales. Solo en Estados Unidos hay más de 400 organizaciones, con millones de miembros. Los tres grupos más numerosos de los Estados Unidos son los Amigos de los Animales (“Friends of Animals”), la Sociedad Humana de los Estados Unidos (“Humane Society of the United States”) y el Fondo por los Animales (“Fund for Animals”). La Humane Society of the United States se fundó en 1954, sumando alrededor de 15.000 nuevos socios al año entre 1978 y 1984 y aproximadamente unos 100.000 nuevos cada año entre 1984 y 1988. Su número de socios era superior al medio millón en ese último año[32]. Una sola sociedad local, la “Massachussets Society for the prevention of Cruelty to Animals” tenía un presupuesto de más de 42 millones de dólares y ha conseguido que se apruebe una legislación muy restrictiva sobre la adquisición y uso de animales de experimentación en el estado de Massachussets. PETA (“People for the Ethical Treatment of Animals”), el más conocido de los grupos que surgen en los 1980s y en torno a los comienzos de los años 1990s, con campañas en distintos sitios de España, indicaba que contaba con 400.000 miembros, un grupo de personas liberadas (pagadas por la asociación para trabajar para ellos a tiempo completo) superior a 100 personas y un presupuesto anual en torno a los 10 millones de dólares.

¿Cómo surgen los grupos de ARs?

El origen de los grupos de ARs es doble, por un lado, grupos elitistas, una minoría intelectual con una buena formación cultural y un alto nivel de vida y por otro lado, la aparición de un sentimiento de rechazo a la investigación entre las clases populares. El movimiento surge en Inglaterra en los siglos XVIII y XIX.

Un ejemplo del primer grupo es el filósofo Jeremy Benthan quien en 1780 publica un libro titulado An Introduction to the Principles of Morals and Legislation, que rechaza la consideración de Descartes de los animales como meros autómatas. Al contrario del filósofo francés, que consideraba que una racionalidad expresada a través de un lenguaje era la marca característica de un sujeto con significado moral, Bentham escribe, en una frase que sigue resonando al día hoy “La cuestión no es ¿pueden razonar? ni ¿pueden hablar? sino ¿pueden sufrir?”.

En relación con el segundo grupo, Coral Lansbury, una investigadora del origen de la oposición a la investigación ha señalado que surge también entre las clases bajas y más pobres por el miedo a que el propio cadáver fuese vendido para ser usado en las clases de Anatomía. Según Lansbury, este miedo no era totalmente infundado ya que “aquellos que morían en un taller o en un hospital y cuyo cuerpo no era rápidamente reclamado por familiares o amigos, eran entregados a los cirujanos” y tuvo que emitirse una Ley, la Warburton Anatomy Act, para legalizar la venta de cuerpos para disección, terminando la práctica de desenterrar y robar cuerpos en los cementerios.

¿Dónde aparecen los primeros grupos de ARs?

El movimiento aparece en Europa, de forma especial en Inglaterra, donde alcanza relativamente pronto cierto poder e influencia. Existe en el Reino Unido, una tradición romántica que idealiza la Naturaleza y el lugar de los animales en ella. Sus más importantes dirigentes, como la Reina Victoria en Gran Bretaña y también Bismarck en Alemania, simpatizaban con la causa de la antivivisección. Inglaterra tenía grandes artistas que propugnaban una doctrina de purificación a través del vegetarianismo y la protección de los animales. Los activistas ingleses tomaron un papel muy activo desde un primer momento. En 1861 mandaron una delegación a Francia para entrevistarse con el emperador Napoleón III y protestar contra la disección de caballos en las facultades de veterinaria francesas. Trece años más tarde, en 1874, denunciaban a cuatro médicos de Norwich, Inglaterra, por crueldad con los animales, tras haber realizado un experimento sobre los efectos del alcohol, causando crisis epilépticas en unos perros. Al mismo tiempo, los científicos ingleses también mostraron una preocupación temprana por el bienestar de los animales. Así, en 1871, Burdon Sanderson, considerado el mejor fisiólogo inglés preparó unas normas sobre la experimentación animal para la Asociación Británica para el Progreso de la Ciencia. Estas normas indicaban explícitamente que, siempre que fuera posible, los experimentos deberían llevarse a cabo sin dolor y que todas las demostraciones docentes en animales vivos deberían ser indoloras o utilizar anestesia.

¿Qué opinan los científicos de los grupos de ARs?

Puede parecer muy duro, pero muchas personas que trabajan con animales encuentran a las organizaciones que se autodenominan defensoras de los derechos de los animales como peligrosas, ilógicas y fascistas. Son peligrosas porque ponen en peligro la salud de las personas y nuestra calidad de vida. Son ilógicas porque establecen barreras donde no las hay y no son consecuentes con sus propios argumentos. Son fascistas porque desprecian la opinión de los que no coinciden con ellos y pretenden imponer su ideología y su forma de pensar a todo el resto del mundo. No es que defiendan su derecho a ser vegetarianos, es que quieren imponer esta alimentación a toda la sociedad, y que nadie pueda comer carne. No es que rechacen vacunarse o aprovecharse de los tratamientos médicos conseguidos con la experimentación, es que lo quieren impedir para todo el mundo.

La arbitrariedad es especialmente evidente a la hora de “salvar” algunos animales mientras que otros son considerados desechables o prescindibles. Por ejemplo, hay quien establece la distinción dentro de los mamíferos: se pueden usar ratas y ratones pero no otros animales más simpáticos como conejos o con una relación más estrecha con las personas como nuestros animales caseros, perros o gatos, o dentro de distintos grupos de vertebrados: se pueden comer peces pero no pollos o vacas. Siguiendo el argumento es fácil su reducción al absurdo: si no podemos matar animales porque es un caso flagrante de discriminación de una especie por otra, no podemos matar al mosquito que nos está chupando la sangre, a un piojo que aparece en la cabeza de un niño, o incluso a un parásito intestinal que está causando un grave daño. En contra de estos argumentos, las respuestas son frecuentemente ridículas como que estos animales no sienten (una clara mentira pues muchos tienen un sistema nervioso altamente desarrollado), tienen sangre fría (¿y qué?) o son más lejanos al hombre (¿qué porcentaje de cercanía o lejanía es aceptable para utilizar a un animal?). Esas fronteras entre grupos de animales: vertebrados e invertebrados, peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos; insectos y arañas,… no son más que divisiones artificiales hechas por el hombre, intentos de establecer la proximidad en su origen, las relaciones de “familia” pero que no ocultan que todas las especies biológicas formamos un todo, un continuo, y que nuestra posición en la naturaleza no puede estar basada en errores o en mentiras.

¿Son similares todos los grupos de protección de los animales?

No. Hay dos grandes líneas u orientaciones entre las asociaciones proteccionistas o antiviviseccionistas: grupos sobre el bienestar animal (“animal welfare”) y grupos sobre los derechos de los animales (“animal rights”). Los grupos sobre el bienestar animal, como las sociedades humanitarias (“Humane societies”) y nuestas asociaciones protectoras de animales tienden a preocuparse porque los animales reciban atención y cuidados adecuados, incluyendo alimentación, tratamiento y atención veterinaria y refugios bien acondicionados. Aceptan la mayoría de los usos actuales de los animales pero buscan minimizar su sufrimiento. Entre sus estrategias más visibles están los sistemas de adopción de animales abandonados y una eutanasia humana de los animales que no encuentren hogares de adopción. Su influencia ha sido extraordinariamente beneficiosa para mejorar las condiciones de vida de los animales de laboratorio y aunque en ocasiones son considerados “incómodos”, suelen ser muy bien valorados por la comunidad científica.

El segundo grupo, los activistas de ARs están más preocupados con el estatus legal de los animales y se oponen a cualquier uso de los animales en investigación, así como a la explotación de los animales en deportes (caza, pesca,..), alimentación (carne, huevos, leche), obtención de fibras (lana) o diversión (toros, mascotas, animales de compañía). Consideran que en todos los casos en que se utiliza un animal o sus productos existe una explotación inmoral y repudiable, basada en que todos los animales tienen derechos inherentes, inviolables y demandan la abolición inmediata de todas estas prácticas.

La diversidad de los grupos de ARs también es muy grande. Algunos de estos grupos postulan que no se pueden utilizar animales para ninguna investigación mientras que otros piensan que alguna investigación, la que ellos decidan aunque no sean médicos ni biólogos ni científicos de ninguna disciplina, sí puede seguir adelante. Unos reclaman que no se pueden utilizar animales para ninguna actividad de la que se beneficie el hombre, mientras que otros consideran que no se pueden usar para investigación pero es lícito o ético aprovecharse de otras especies para utilizarlas como fuentes de comida, calzado, ropa,… Algunos creen que es aceptable tener mascotas o animales de compañía y otros piensan que es una situación de explotación comparable a la esclavitud.

Los grupos de ARs difieren también en su estrategias: los hay que propugnan acciones directas como los ataques violentos a científicos, la destrucción de instalaciones de investigación, el robo y “liberación” de animales de laboratorio y aquellos que apoyan una estrategia pacífica basada en convencer a la opinión pública y presionar a los legisladores para que aprueben normativas más restrictivas.

Normalmente, los partidarios de una de estas tendencias se consideran opuestos a los de la otra, cuyas estrategias consideran erróneas y contraproducentes y compiten por los mismos recursos (voluntarios, dinero, apoyo popular). Frecuentemente, los de un grupo repudian las acciones de los otros y están avergonzados de su forma de actuar.

¿Se preocupan los grupos de ARs de las personas?

Es un lado siniestro de los grupos de ARs sobre el que no se hacen demasiados comentarios. Algunos activistas de ARs afirman que cualquier ser vivo, de una rata a un niño, tiene el mismo valor. En un testimonio ante la Comisión Real Británica sobre la vivisección, algunos de estos individuos declararon que “si las vidas de sus hijos dependieran del sacrificio de un cobaya, no considerarían justo que el cobaya tuviera que ser sacrificado para salvar la vida de un niño[33]. Este es un testimonio antiguo pero existen evidencias similares más recientes. Uno de los principales líderes del movimiento de ARs, Ingrid Newkirk de People for the Ethical Treatment of Animals (PETA), dijo a la revista Vogue en 1989 que si de la investigación con animales saliera una cura para el SIDA “Nosotros estaríamos contra ella”. Los investigadores pensamos que todas las vidas son valiosas, pero que es ético sacrificar las vidas de algunos animales con la intención y los medios apropiados para salvar vidas humanas.

Los activistas de los ARs forman un movimiento global que clama compasión por todas las criaturas pero que paradójicamente ha mostrado muy poca compasión, muy poca preocupación por la violencia cuando las víctimas son seres humanos. No solo los líderes más conspicuos del movimiento de ARs han rechazado hacer una condena clara e inequívoca del uso de la violencia, ellos además tienen una responsabilidad al actuar como portavoces de los violentos, abonar los honorarios de sus abogados, pagar sus multas y fianzas y mostrar públicamente su apoyo cuando han sido condenados en firme por crímenes cometidos en nombre de la “liberación de los animales”. Hasta el momento, ningún líder importante de los grupos de ARs ha dado un paso adelante para condenar de forma clara e inequívoca los actos de violencia contra ganaderos, empleados de zoológicos, o científicos. Al contrario, la respuesta típica ha sido quitar importancia a los actos cometidos o justificarla como respuesta a agravios legítimos al haber causado “violencia previa” a los animales.

¿Cuándo se aprueba la primera legislación sobre protección de los animales?

En 1800, Sir William Pulteney, en Gran Bretaña, propone una ley para ilegalizar las peleas de perros y toros, que es rechazada así como otras propuestas que intentan prevenir la “crueldad maliciosa con los animales”. En 1809 y 1811, el Lord Canciller de Inglaterra intenta la aprobación de nuevas normas que son rechazadas por otros diputados que argumentan que “no hay razón para interferir con legislación en la protección de los animales a menos que su protección esté conectada directa o remotamente con alguna ventaja para el hombre”. Finalmente, en 1821, un diputado irlandés introduce una ley en la Cámara de los Comunes sobre protección de caballos y ganado. La ley, conocida como Martin’s Act, se aprueba en 1822 y es considerada la primera ley moderna de protección de los animales. Dos años más tarde, en 1824, se funda la Sociedad para la Prevención de la Crueldad con los Animales. Tres años más tarde, en 1827, esta organización propone limitar la experimentación animal, una propuesta que no fue puesta en vigor. A mediados de siglo, la Sociedad recibe el apoyo de la Reina Victoria y añade a su nombre el calificativo de “Real” (“Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals”).

¿Por qué se mantienen los grupos de ARs en la sociedad actual?

Los grupos de ARs se desarrollan y proliferan en las sociedades urbanas occidentales. Son sociedades que han alcanzado un elevado nivel de vida, donde numerosísimos problemas de salud han sido eliminados o existen tratamientos eficaces contra ellos y donde la alimentación tiene un marcado componente industrial. Así, algunos niños piensan que la leche es algo que se “fabrica” y en muchos alimentos se intenta difuminar su origen animal (por ejemplo, el jamón se deshuesa y se vende en bloques, cubitos o en lonchas empacadas).

En España, hasta hace una o dos generaciones era muy común realizar sacrificios de animales en los hogares: de la matanza del cerdo, al asno que había envejecido, al capón que se mantenía en los alrededores de la vivienda hasta el día de la fiesta del pueblo o la llegada de la Navidad. Lo podemos ver claro pensando en los pavos o pollos: no hace tantos años eran animales que picoteaban en lo alrededores de la casa, que eran matados, eviscerados y desplumados por los propios miembros de la familia que los iba a consumir. De allí pasamos a comprar animales sacrificados en un matadero, desplumados y a los que se quitaba la cabeza y las patas en el momento de la venta en la pollería. En el siguiente paso, la oferta son ya despieces de ese animal: pechugas, muslos, alas,.. donde ya prácticamente no se observan sangre ni vísceras y se compran en un arcón refrigerado de una gran superficie. Por último, ya tenemos a la venta “preparados” de pollo o pavo, con aspecto mucho más industrial (una especie de ladrillo de contenido homogéneo envuelto en plástico) donde es mucho menos evidente su relación con un ser vivo. De alguna manera, seguimos consumiendo animales mayoritariamente pero cada vez somos o queremos ser menos conscientes de ello.

Como segundo factor, la investigación biomédica era frecuentemente vista como algo extraño, una actividad “anormal”, difícil de asimilar para algunas personas con poca educación o sin formación científica. Al igual que los anatomistas que hacían disecciones de cadáveres, las personas que abrían un animal para entender su anatomía o que generaban una enfermedad en un animal para estudiar sus efectos eran una minoría extraña. Hacían algo no fácilmente comprensible, una actividad no compartida con la mayoría del público, que se veía por algunos como algo ajeno al hombre, una actuación “in-humana”. Incluso las personas que apoyan y justifican la necesidad de la investigación, prefieren a menudo no saber lo que pasa en los laboratorios, que es lo que se hace allí. Es como si una parte de la sociedad permitiera la experimentación con animales y ciertos tipos de investigación en personas, y aprovechase gustosa los beneficios que allí se generan, mientras no le hagan saber los detalles.

Como tercer factor para el desarrollo de los grupos de ARs y su posicionamiento en contra de la investigación, ha sido que ésta es cada vez más visible. Hasta hace aproximadamente un siglo, la investigación biosanitaria era una actividad de poquísimas personas, muy poco abierta al público, realizada en universidades y laboratorios donde solo accedían los “iniciados”. En el siglo XX, el número de investigadores, el número de universidades y centros de investigación ha aumentado notablemente en todo el mundo occidental y de forma particular en España. Hemos pasado de 30.000-35.000 estudiantes universitarios entre los años 1925 y 1945 a unos 60.000 en 1955 a 1.600.000 en el curso 1999-2000[34]. Entre 1989 y 1998, menos de diez años, se crean 31 nuevas universidades en España[35], y prácticamente en todas las ciudades grandes y medianas hay centros universitarios. Si nos centramos en el número de investigadores en la enseñanza superior pasó de unos 7.000 en 1978 a 35.000, veinte años después[36]. Por tanto, es mucho más normal ahora conocer a alguien que se dedica a tiempo completo o parcialmente a la investigación.

También tenemos unos medios de comunicación mucho más inmediatos y eficaces que hacen llegar al público el trabajo que se realiza en los laboratorios de investigación, sobre todo en sus aspectos más llamativos, tanto para lo bueno como para lo malo. Todos los periodistas quieren comentar un desarrollo espectacular: la cura de una gran enfermedad o un avance llamativo. Para bien o para mal, los avances suelen ser lentos y continuos y las enfermedades no se tumban sino que se van desgastando día a día. Por otro lado, de vez en cuando un científico aislado pone en cuestión a toda la profesión por realizar un fraude o cualquier tipo de mala conducta. No se suele resaltar que suelen ser otros científicos quienes exponen y demuestran la falsedad cometida. Ha sido también importante la difusión sobre el avance de nuestra tecnología médica y los avances en la sanidad. Sin embargo, se ha centrado más en aspectos espectaculares pero que afectan a muy pocas personas (por ejemplo, la separación quirúrgica de hermanos siameses) que otros resultados menos espectaculares pero que suponen beneficios importantes para millones de personas (por ejemplo, las campañas de vacunación). Además, no se ha establecido con claridad el origen de estos avances médicos, muchas personas aún no son conscientes de la relación entre estas mejoras en la salud y calidad de vida con el trabajo que se lleva a cabo en los laboratorios, en los servicios de experimentación animal y en las agencias responsables de la investigación y la gestión de la salud.

¿Algún gobierno moderno ha propuesto el tipo de legislación que demanda el movimiento de ARs?

El único régimen moderno en proponer el tipo de legislación que demanda el movimiento de AR fue la Alemania nazi. La vivisección, como el uso de mataderos kosher, se consideraba un ejemplo de la cruedad judía con los animales, de una mente mecanicista judía, que veía la naturaleza como algo para ser dominado y diseccionado. Frente a eso, los nazis adoraban la naturaleza como algo íntimamente unido con el pueblo alemán (una tierra que tenía un alma vivo, que era “sagrada para todos los verdaderos alemanes”[37]). Los nazis sublimaron y adoraron algunos animales, fundamentalmente de la mitología germánica (águilas, por ejemplo) y animalizaron a determinadas razas, ideas y tendencias (judíos, gitanos, comunistas, homosexuales). Elevando la estatura moral de los animales, admirando su comportamiento (falta de sentimentalismo, violencia, agresión, sumisión del débil) y considerando a esos grupos de personas como sub-humanos, los nazis difuminaron la barrera entre nuestra especie y las demás, exaltando a los animales y degradando a quien no compartía su ideología.

El 17 de agosto de 1933, Hermann Göring anuncia que las personas que experimenten con animales y hagan vivisecciones serán conducidos a campos de concentración. El entusiasmo nazi por los derechos de los animales queda patente en un artículo de periódico (recogido en la Animal Research Database). Incluye este párrafo “El ministro-presidente de Prusia Goering ha emitido un comunicado indicando que, a partir del 16 de agosto de  1933 la vivisección de animales de cualquier tipo está prohibida en Prusia. Ha requerido a los ministerios afectados para que proclamen una ley según la cual la vivisección será castigada con una alta pena*. Hasta que la ley entre en vigor, las personas que, a pesar de esta prohibición, ordenen, participen o realicen vivisecciones en animales de cualquier tipo serán deportados a campos de concentración” Es especialmente odioso cuando recordamos la experimentación en seres humanos llevada a cabo, con conocimiento y apoyo explícito de la jerarquía nazi, hasta el final de II Guerra Mundial. Este apoyo para los derechos de los animales se encuentra también en sus seguidores de hoy en día. Los neo-nazis alemanes han usado el slogan “ Parad la experimentación con animales- usad Turcos”[38] En Inglaterra, grupos fascistas y de cabezas rapadas han apoyado públicamente los objetivos de los grupos de ARs, según recoge la revista antifascista Searchlight[39] Un líder del Partido Verde estaba suficientemente preocupado para decir públicamente “El eco-fascismo está en marcha” y señaló que “A pesar de su odio a otras razas, la ultraderecha se ha convertido en amantes de los animales”[40]

Un grupo de fascistas británicos  asociado con neofascistas italianos fundó una organización de ARs denominada “Ola verde” (“Greenwave”). Sus objetivos incluyen:

  • Prohibición total de toda la experimentación con animales.
  • Prohibición total del uso de animales en cualquier forma de entretenimiento.
  • Prohibición total de la caza o disparo sobre animales.

En su cuarto número, la revista británica de ARs Arkangel publicaba al menos cinco cartas de miembros de este grupo y otros similares defendiendo el derecho de los grupos fascistas a formar parte e integrarse en las organizaciones de ARs y exponiendo sus credenciales de defensores de los derechos de los animales[41].

Esto por supuesto no quiere decir que todos los miembros de las organizaciones de ARs sean neonazis, del mismo modo que no todos son violentos o apoyan la realización de ataques terroristas contra personas o instituciones científicas. Sí que indica una asociación entre grupos de ideología extremista. Ningún partido político importante, ni de la izquierda ni de la derecha apoya rotundamente la agenda de los grupos de ARs, pero sí existe en ocasiones algo muy parecido a una dejación de responsabilidades.

¿Cómo actúan los grupos de ARs?

Los grupos de antiviviseccionistas no son un pequeño grupo de idealistas realizando una labor de información para mejorar las condiciones de vida de los animales, son grupos de activistas con una organización muy bien estructurada, enorme y con numerosos recursos. Entre sus herramientas están las siguientes:

Propaganda. La campaña de desinformación contra la investigación, con unos amplísimos recursos económicos y mediáticos es una de las principales herramientas de su arsenal. Las opiniones de los grupos de ARs aunque puedan parecer un sinsentido y estúpidas a la comunidad universitaria, son recogidas con asiduidad en programas de televisión, periódicos, etc… y creídas por muchas personas de buena fe. En sus campañas de captación de fondos, consiguen miles de seguidores y cientos de millones de euros para sus actividades propagandísticas.

Influir sobre los jóvenes. La propaganda de los grupos de ARs va circulando en las clases y en las asociaciones de estudiantes de muchos países. Sus libros y vídeos se encuentran en las bibliotecas de escuelas e institutos sin que algunos de los profesores de ciencias se preocupen de enseñar la importancia de la investigación, desmantelar sus montajes y exponer sus mentiras. En 1994, una encuesta en la juventud estadounidense puso de manifiesto que la mayoría de los adolescentes apoyaban al movimiento de ARs incluso si eso significaba terminar con la investigación[42]. Más y más muchachos están siendo convencidos de que las clases de disección y otras actividades con animales son crueles y están mal. Durante los años 1990s, los cuerpos legislativos de muchos estados americanos aprobaron leyes concediendo a los estudiantes una objeción de conciencia, el “derecho a negarse” a participar en estas clases. Los comités educativos y juntas de facultad de muchos centros están permitiendo a activistas de ARs sin ninguna formación en educación ni científica decir qué es y qué no es apropiado para enseñar ciencia.

Uso de figuras públicas: A nivel mundial, una serie de personajes célebres, como Doris Day o Liza Minnelli han apoyado públicamente la estrategia de los grupos de ARs. Un caso especialmente aleccionador puede ser el del ex beatle Paul MacCartney. Una de las personas más queridas, admiradas y ricas del planeta había sido uno de los defensores más ardientes de la política de los grupos de ARs. Sin embargo, cuando su esposa Linda Eastman sufrió un cáncer de mama en estado avanzado, recurrieron a las técnicas más modernas quirúrgicas y de quimioterapia, todas ellas desarrolladas utilizando investigación con animales. Distintos científicos señalaron públicamente la hipocresía que significaba pedir que se detuviera la investigación y al mismo tiempo aprovecharse de ella. McCartney reconoció públicamente que antes de su uso en humanos, podía ser imprescindible verificar la seguridad de los medicamentos en ensayos en animales. Paul McCartney hizo una donación a dos centros de investigación del cáncer para ayudar a la búsqueda de nuevos métodos para tratar y prevenir el cáncer, con la condición de que en esa investigación no se utilizaran animales. La donación multi-millonaria fue dividida entre el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, de Nueva York, y el Arizona Cancer Center, de Tucson. Los dos centros, con excelente nivel investigador, trataron a Linda durante su lucha contra el cáncer de mama.

Manipulación de los sentimientos: El típico video de los grupos de ARs es un niño y un perro jugando juntos y luego imágenes del perro siendo sometido a experimentos crueles y degradantes. El caso de que esto sea imposible (¿quién graba al niño y al quirófano?, ¿quién roba ese perro?¿quién hace ese tipo de experimentos?), no importa, es eficaz. En vez de presentar datos, la propaganda de los grupos de ARs muestra una bella actriz con un perrito en sus brazos: sexo e inocencia. Los científicos hacen lo que saben hacer, exponer datos, dar conferencias, mostrar gráficas, con lo que ganando la batalla de la verdad, a veces pierden la guerra de la opinión. Los grupos de ARs, en vez de mostrar los animales mayoritarios en la experimentación, moscas, ratas o ratones, muestran gatitos o monitos como si fueran animales asiduos de cualquier laboratorio. Son mucho más atractivos para la gente bienintencionada y poco informada.

Los grupos de ARs muestran también imágenes de animales abiertos en un quirófano con la idea de que el cirujano parezca un tipo cruel. No muestran imágenes de un niño abierto en una mesa de operaciones (que suele ser algo mucho más sangriento) que luego sale del quirófano con esperanzas de salvar su vida y restablecerse gracias a la investigación que hizo esa operación posible. Hacen creer a la gente que un transplante de hígado a un niño se puede hacer sin abrir el abdomen y que cuando se prueba un transplante en un perro es un acto de disfrute sádico.

Dinero: En 1991, se estimaba que el número de miembros individuales de estas sociedades en los Estados Unidos era de unos 10 millones y el presupuesto con el que contaban para sus campañas era de al menos 50 millones de euros[43]. Cuatro años más tarde, en 1995, tan solo 10 de las 300 organizaciones que se calculaban existían en los Estados Unidos en ese momento, disponían de más de 60 millones de dólares[44]. Dos de las más significativas son PETA y HSUS (Humane Society of the United States). El presupuesto anual de PETA en 1995 era de 13.438.018 dólares. El mismo año los fondos de la HSUS eran de 44.725.922 dólares[45]. Los grupos de ARs son un magnífico negocio para sus dirigentes. Direct Marketing Archive, una organización que investiga el uso del dinero conseguido por donaciones en las ONGs informó que

“las organizaciones activistas de los animales han recaudado dinero más que suficiente para… salvar a todos los animales salvajes del planeta, cuidar a todos los perros y gatos abandonados de América, sobrándoles un montón de dinero para el medio ambiente. Sin embargo, toneladas de este precioso dinero están siendo dilapidadas en conseguir más dinero, agencias, sueldos, administrativos, así como en programas redundantes, inútiles y destructivos”[46]

Armas y violencia. Los activistas más extremistas de los grupos de Animal Rights han utilizado y están utilizando técnicas de intimidación y terrorismo: bombas incendiarias, asalto, acoso físico e incluso intentos de asesinato. Se detalla en el apartado sobre estos grupos extremistas.

¿Cómo es la estrategia de los grupos de ARs?

La estrategia de los grupos de ARs es desgraciadamente muy fácil de comprender en España. Por un lado existe un grupo terrorista, el Animal Liberation Front, que coloca bombas, realiza amenazas de muerte (1), amenazas que en ocasiones ejecuta (2). Por otro lado, existe un brazo político de este movimiento extremista, el PETA (“People for the Ethical Treatment of Animals”) y toda otra serie de grupos y grupúsculos que tienen los mismo fines, acabar con la investigación con animales, pero dicen no compartir los medios, la violencia. Las organizaciones no violentas presionan políticamente por cambios en las leyes y constituciones para sacar adelante sus intereses (3), cambios que preocupan a los científicos pues se sienten cada vez más presionados y más indefensos. Además, el brazo político (PETA) avisa a menudo a la prensa sobre los asaltos de los comandos del ALF a instalaciones de investigación y paga los abogados de los terroristas del ALF detenidos. A pesar de eso, niega tener ninguna relación con el grupo terrorista. Cuando se realiza un homenaje a una persona relevante del otro campo, en este caso un investigador, se le insulta y se le intenta forzar a ocultarse (4). Si alguien tiene la valentía de persistir en defender sus ideas se le ataca hasta que se tenga que aislar y perder el contacto con la sociedad (5). La contribución al bienestar de la sociedad de la otra parte, en este caso los científicos, se niega o se distorsiona (6). Si no compartes las ideas de los “defensores de los animales”, lárgate del país (7).

(1)   En la huelga de hambre de Barry Horne, un extremista del ALF, condenado a 18 años de cárcel por colocar bombas en instalaciones de investigación en la Isla de Wight y en la Universidad de Bristol, el ALF indicó que, en caso de morir Horne, procedería a asesinar a 10 científicos.

(2)   Ver los ejemplos señalados posteriormente sobre bombas lapa, bombas incendiarias, asaltos, etc.

(3)   Grupos de ARs en Alemania presionan para un cambio constitucional en las leyes que protegen a los animales de modo que se produzcan retrasos más largos y un mayor número de proyectos rechazados en la aprobación de protocolos de investigación.

(4)   En la concesión del premio de cultura de Hesse a Wolf Singer, director del Instituto Max Planck de Investigación Cerebral en Frankfurt y antiguo presidente de la Asociación de Neurociencia Europea, los grupos de ARs escribieron al gobierno del estado de Hesse, llamando a Singer, un “monstruo”, una “desgracia cultural” y un “no-persona” (un término usado por los nazis para referirse a los judíos)

(5)   Andreas Kreiter, antiguo estudiante con Singer, investigador sobre las propiedades eléctricas del cerebro de primates ha sido objeto de ataques verbales y físicos desde su traslado a Bremen. Los extremistas intentaron llegar a su despacho por lo que se encuentra bajo vigilancia policial constante y trabaja en un laboratorio aislado con protección continua.

(6)   Singer y Kreiter son científicos de reputación mundial. Su trabajo sobre la corteza cerebral se considera de importancia crucial para conseguir avances para futuros tratamientos de enfermedades cerebrales como la esquizofrenia y la enfermedad de Alzheimer.

(7)   Nikos Legothetis, director del Instituto Max Planck de Cibernética Biológica en Tübingen volvió a Alemania, tras trabajar 17 años en Estados Unidos. Tras la campaña de los grupos de ARs, expresó sus dudas sobre si debería seguir en Alemania o, se había equivocado al trasladarse y era mejor volver a los Estados Unidos.

¿Qué objetivos persiguen los grupos de ARs?

A pesar de las excusas o rodeos, el objetivo es uno: detener la investigación biomédica. Para ello utilizan distintos caminos:

Cambiar la legislación. Los científicos cumplen toda la normativa sobre uso de animales. Por lo tanto, si en esa normativa hay cada vez más condiciones, más requisitos y más filtros previos, el número de proyectos aprobados se reducirá y disminuirá la investigación realizada. En Suiza, por ejemplo, los grupos de ARs promovieron varios referendos para prohibir totalmente la investigación con animales. A pesar de la importancia económica de la industria farmacéutica en este país, del nivel cultural de su población y de los datos que se publicaron sobre medicamentos en desarrollo que deberían ser abandonados, un porcentaje importante de gente votó por eliminar en todo el país esta investigación. Se supone que volverán a la carga y habrá nuevos referendos en el futuro.

Reclutar intelectuales y científicos. Los grupos de ARs hacen un esfuerzo económico para dotar de cierta validez intelectual a sus propuestas. Para ello, intentan contar entre sus filas con filósofos, éticos y con personas que tengan formación científica como veterinarios, médicos y biólogos. A pesar de que es solo una minoría de estas profesiones la que apoya sus postulados, y nunca los más brillantes, consiguen dar una imagen de división y generar confusión entre la opinión pública.

Disminuir el dinero disponible para investigación. Lo persiguen de distintas maneras: presionando a los gobiernos y fundaciones para que no se dé dinero a proyectos que requieran usar animales o para que de un presupuesto limitado se dediquen partes sustanciales a otras líneas (por ejemplo, al desarrollo de medios alternativos). También lo consiguen mediante los actos de vandalismo y terrorismo: las universidades y centros de investigación tienen que dedicar cada vez una mayor parte de sus limitados presupuestos a aumentar las medidas de seguridad, contratar servicios de vigilancia y a pagar primas de seguros.

Disminuir el número de investigadores. Para ello, intentan expulsar a los científicos de la investigación: haciéndoles la vida incómoda, aislándoles de la sociedad, haciendo que sea cada vez más difícil llevar a cabo su trabajo, haciendo que surjan dudas en su conciencia (si tu piensas que haces algo por la sociedad, y parece que la sociedad no lo quiere, por qué seguir) o asustándoles por los riesgos que corren ellos y sus familias. También intentan mediante sus campañas en colegios, institutos y universidades, que disminuya el número de vocaciones científicas entre los jóvenes.

Desprestigiar a la investigación. Mucha de la propaganda de los grupos de ARs va dedicada a dar la sensación de que la investigación que se realiza es cruel o innecesaria, a intentar desligar los estudios científicos del progreso biomédico, a intentar acusar a los investigadores de motivos ruines o intereses innobles. Quieren convencer a la opinión pública de que existen técnicas alternativas para todos los objetivos en que se usan animales en investigación y cuando se les demuestra que no es así, entonces dicen que todo el dinero de investigación debería ir a desarrollar estas alternativas.

Enfrentar a la sociedad contra los investigadores. Con la manipulación de informaciones que hemos visto, con el uso de llamadas al sentimentalismo, intentar ir machacando sus mensajes: que ellos son los que aman a los animales y los investigadores unos sádicos que les encanta torturar, que en el aumento de nuestra calidad de vida y nuestra esperanza de vida nada han tenido que ver los antibióticos, ni los transplantes, ni ninguno de los medicamentos desarrollados con la investigación, utilizando animales. Pretenden disociar las mejoras en la sanidad, que la mayoría la sociedad apoya, de la investigación que las ha hecho posible.

¿Quién está en la diana de los grupos de ARs?

Hasta el momento entre las víctimas de los extremistas de los ARs hay distintos colectivos: cazadores, empleados de zoológicos, granjeros, peleteros, guardas de parques naturales, empleados de mataderos, carniceros y, sobre todo, investigadores. Es llamativo que las víctimas principales de los grupos de ARs no hayan sido personas que realmente abusen de los animales y ejerzan violencia contra ellos, o les causen cualquier daño injustificado, sino los investigadores biomédicos. Opuestos de una manera fanática a cualquier tipo de uso de animales en investigación, los distintos grupos de ARs han colocado en su diana a todos los investigadores, de una forma particular los que trabajan en los principales problemas de salud de nuestra época: cáncer, SIDA y otras enfermedades infecciosas y las enfermedades neurodegenerativas. Estos investigadores son retratados como gente odiosa en bata blanca, “vivisectores” que torturan animales por diversión y por ganar aún más dinero. Nunca se muestra a la persona real, el trabajo que está realizando, los objetivos que persigue, tan solo una caricatura, un cruce entre el marqués de Sade y el científico loco de las películas.

La asociación de Facultades de Medicina americanas (Association of American Medical Colleges) ha recogido más de 3.700 incidentes de acoso por parte de activistas de ARs. Uno de los casos más desagradables ha sido el de John Orem, científico médico en el Health Science Center de la Texas Tech University. El Dr. Orem recibió varias amenazas de muerte, miles de cartas con insultos y un condón que quien envió la carta indicaba que había sido usado por una persona infectada con el virus del SIDA. El crimen que había cometido Orem era realizar experimentos indoloros en gatos para intentar entender y conocer mejor el síndrome de la muerte súbita infantil, la principal causa de muerte de niños menores de un año.

¿Quién más está en su posible lista de víctimas? Cualquiera que en el futuro tenga necesidad de un tratamiento médico.

¿Hacia dónde se dirige el movimiento de ARs?

A partir de los años 1990s, bastantes personas en los grupos de ARs concluyeron que las instituciones científicas habían mejorado toda su estructura, normas, instalaciones, procedimientos, en relación con el uso de animales y decidieron centrarse en otros objetivos. Muchos de ellos dedicaron sus esfuerzos y su activismo a las granjas intensivas indicando que estas prácticas ganaderas involucraban a un alto número de animales en condiciones mucho más penosas que las de los laboratorios. El propio Peter Singer lo menciona en su biografía de Henry Spira, uno de los activistas de ARs más famosos:

“Mientras que el movimiento americano por los animales había alcanzado nuevos niveles de atención en el público en la primera mitad de los años 1980s, tenía un enfoque estrecho en los animales utilizados en investigación, con alguna preocupación por los perros y gatos abandonados y por los animales salvajes. Los animales de las granjas estaban casi totalmente olvidados. Sin embargo, por cada uno de los 20 a 60 millones de animales usados en investigación en los Estados Unidos cada año, eran asesinados al menos 200 animales de granja. Además, mientras que el número de animales usados en investigación parecía estar disminuyendo, el número de animales en las granjas aumentaba rápidamente”.

Por todo ello, aunque la presión sobre las universidades, hospitales y centros de investigación se mantiene, cada vez se acentúa la actividad en otros sectores, granjas intensivas, peleteros, mataderos industriales, mucho menos preparados y organizados que los investigadores para resistir esa amenaza.

Errores e informaciones tergiversadas en el debate sobre la investigación biomédica


“Falsus in uno falsus in omnibus”

“Quien miente en una cosa, faltará a la verdad en todas”

Locución latina.

 

Desgraciadamente en vez de explicar sus razones y los datos de que disponen, frecuentemente los grupos en contra de la investigación biomédica recurren a falsear información, dar datos anticuados o sacados de contexto, generalizar un caso aislado, o, pura y llanamente, cuentan mentiras. En los siguientes apartados planteo las respuestas de la comunidad científica a las leyendas urbanas, mitos y mentiras propagadas por los grupos de ARs. Mucha de la información de estos mitos sobre la investigación con animales proviene de la página web de Kevin O’Donnell (buscar kevin@embra.compulink.co.uk), que ha preparado una lista de preguntas frecuentes (FAQs) para ayudar en el debate sobre el uso de los animales en dos grupos de noticias (“newsgroups”): talk.politics.animals y uk.politics.animals

En los próximos apartados señalo la afirmación expresada en distintos boletines, publicaciones y páginas web de los grupos de ARs y la respuesta de la comunidad científica al respecto.

Los científicos y la sociedad comparten los postulados de los grupos de ARs

La comunidad científica rechaza la investigación con animales

Falso. Todas las encuestas correctamente realizadas en colectivos de médicos y científicos de cualquier especialidad muestran que la inmensa mayoría considera que la investigación es vital para el avance de la Medicina y para proteger nuestra seguridad en todos los productos que consumimos y en todas nuestras actividades diarias.

Los grupos de ARs intentar difundir la impresión que la comunidad médica, en especial aquella de países más desarrollados como Estados Unidos o Alemania, está dividida, planteando serias dudas sobre el uso de animales en la investigación médica. Sin embargo, en un estudio realizado en 1989 por la American Medical Association, la organización que agrupa a la mayor parte de los médicos de Estados Unidos se vio que esta impresión era radicalmente falsa. El 99% de los más de 500.000 médicos en activo entrevistados pensaban que la investigación con animales había contribuido al progreso médico. Además, el 97% apoyaba seguir utilizando animales tanto para la investigación básica como para la investigación clínica. Estos resultados eran similares a los encontrados en otra macroencuesta de la misma institución realizada en 1948 indicando que la opinión de los médicos sobre los beneficios de la investigación con animales no ha cambiado en los últimos 40 años, los de mayor expansión de este tipo de actividad.

Incluso en el país donde los grupos de ARs son más activos, el Reino Unido, la opinión de la comunidad científica y médica es rotunda a favor de la investigación con animales. Una encuesta sobre la opinión de los médicos británicos fue llevada a cabo por la British Medical Association en 1993[47]. Más del 94% estaban de acuerdo con la sentencia “los experimentos con animales han hecho una contribución importante a muchos avances médicos”. Solamente un 2.3% no estaba de acuerdo. Un 83% estaba de acuerdo con la afirmación de que “los experimentos con animales tienen un papel importante para desarrollar nuevos tratamientos”.

William Harvey formuló su teoría de la circulación sanguínea sin utilizar estudios en animales

Falso. Esta aseveración, realizada por Brandon Reines de los grupos de ARs, pretende indicar que se pueden conseguir resultados relevantes sobre la función del cuerpo humano sin tener que recurrir a la experimentación con animales. Fue refutada por Adrian Morrison en el número de abril de 1993 de “The American Biology Teacher”. Morrison señala que en el capítulo I del libro de Harvey titulado “Exercitatio Anatomica de Motu Cordis et Sanguinis in Animalibus”, que podemos traducir como “Estudios anatómicos sobre el movimiento del corazón y la sangre en los animales”, Harvey indica que a pesar de haber tenido dificultades en el comienzo de sus experimentos

“finalmente, usando un mayor cuidado cada día, con experimentos muy frecuentes, observando una diversidad de animales y comparando muchas observaciones, encontré la salida de este laberinto, y obtuve una información exacta, lo que yo deseaba, de los movimientos y funciones del corazón y las arterias”

Personas de calidad científica y humana como Charles Darwin y Albert Schweitzer se opusieron a la investigación con animales

Falso. Los nombres de Darwin y Schweitzer aparecen con cierta frecuencia en la propaganda de los grupos de ARs.

Charles Darwin: A pesar de los años que han pasado su posición era muy similar a la de los científicos modernos. El apoyo de Darwin a la investigación con animales no puede ser más explícito. En una carta al prof. Holmgren, Catedrático de Fisiología en Upsala, Suecia, Darwin escribía: “Sé que la Fisiología no puede posiblemente progresar salvo utilizando experimentos en animales vivos y tengo la más profunda convicción de que aquel que retrasa el progreso de la Fisiología comete un crimen contra la Humanidad[48]. Darwin firmó e hizo circular una petición para proteger la libertad científica y los derechos de los investigadores en un momento en que el parlamento británico debatía la supresión de la experimentación en animales[49].

Albert Schweitzer: En una carta al New York Times (26 de mayo de 1990, p. 22), el Dr. James A. Pittman, decano de la Facultad de Medicina de Alabama, comentaba su visita a Schweitzer en 1957 en el África Ecuatorial Francesa. “En ese momento, le pregunté específicamente sobre su opinión sobre el uso de animales de laboratorio para la investigación biomédica. Su respuesta fue ‘Es necesaria para el avance de los conocimientos médicos’ No había ninguna sombra de duda en sus palabras”. Para aquellos que quieran conocer la opinión de Schweitzer de forma directa, pueden consultar The Teaching of Reverence for Life (Holt, Rinehart, Winston; 1965). Distintos párrafos en el libro muestran que la diferencia establecida por Schweitzer es la misma diferencia moral que realiza la comunidad científica: mientras que toda vida es importante y valiosa, el objetivo de mejorar la salud de las personas y los animales requiere el sacrificio de algunas vidas con vistas a preservar otras.

La propaganda que realizan los grupos de ARs es veraz

No. Aparte de lo expuesto en estas páginas, donde se ponen de manifiesto las tergiversaciones que se incluyen en esta propaganda, existen sentencias y resoluciones que así lo aseveran. Los grupos de ARs hacen de forma continuada aseveraciones falsas para conseguir el apoyo y, sobre todo, el dinero de la gente.

En el Reino Unido existe una agencia independiente, la Advertising Standards Authority (ASA), que revisa aquella propaganda e información enviada al público para comprobar que sea “legal, decente, honesta y veraz”. Esta agencia ha dictaminado que toda una serie de afirmaciones de grupos de ARs, en concreto, no cumplían estos principios. En concreto, obligó a retirar las siguientes afirmaciones a la National Anti Vivisection Society[50]:

“Los experimentos con animales están … mal enfocados y son improductivos”

“Los experimentos con animales son mala ciencia”

“Ellos [los animales ] sufren diferentes enfermedades [que las personas]”

Otros grupos de ARs han tenido también la misma condena, como PETA cuando se falló en contra de su afirmación de que la talidomida había pasado las pruebas en animales con todas las bendiciones[51]. En diciembre de 1992 el grupo Agencia Anti-Vivisección puso un anuncio en distintos periódicos británicos. Prácticamente, cada afirmación de ese anuncio fue considerada por la agencia independiente como deshonesta o falsa[52]. Del mismo modo, el grupo Plan 2000 publicó panfletos para recaudar dinero en los cuales cada frase fue considerada rechazable por las normas sobre información veraz al público[53]. Coile y Miller han realizado un estudio bibliográfico sobre las acusaciones específicas realizadas por el grupo “Mobilization for Animals” sobre los psicólogos experimentales. Estudiaron todos los artículos publicados en las revistas de la American Psychological Association en un período de varios años, concluyendo que “tal como han sido exactamente afirmadas, ninguna de las alegaciones extremas de ese grupo eran ciertas en ninguno de los 608 artículos estudiados[54].

Analizando el material publicado por las organizaciones de ARs tanto en panfletos como en sus páginas web, se ve que tanto dato confuso o la presencia de errores graves, repetidamente refutados, y a pesar de eso vueltos a incluir es más la regla que la excepción. La conclusión parece que la falsedad en la argumentación es más una estrategia deliberada, la única forma de atraer a personas bienintencionadas pero poco informadas, que un accidente desafortunado.

Los grupos de ARs deben ser apoyados por todos los que aman a los animales

Grupos de ARs muy conocidos como PETA tienen unas posturas extremistas sobre la relación entre animales y personas que  pueden resultar sorprendentes o hirientes para las personas que quieren al perro o gato que tienen en casa. Aquí recojo algunas de las opiniones de directivos de organizaciones de ARs:

  • “La propiedad de mascotas es una situación aberrante originada por una manipulación humana” (Ingrid Newkirk, fundadora del PETA. Washingtonian. Agosto de 1986)
  • “Al final, sería maravilloso, si detenemos toda este tema de las mascotas de una vez y para siempre” (Ingrid Newkirk. Newsday, 21 de febrero de 1988)
  • “Un día nos gustaría terminar con las tiendas de mascotas y los animales que se crían allí seguirán sus vidas normales en la naturaleza”  (Ingrid Newkirk, Chicago Daily Herald 1 de marzo de 1990)
  • “Eventualmente, los animales de compañía desaparecerán…” (Ingrid Newkirk, “Just Like Us? Toward a Notion of Animal Right” (symposium), Harper’s, agosto de 1988)
  • “Dejemos al perro que desaparezca de nuestras junglas de ladrillo y cemento, de nuestras chimeneas, de los dogales y cadenas con los que lo esclavizamos.” (John Bryant, Fettered Kingdoms: An Examination of A Changing Ethic (PETA; Washington 1982). p. 15)
  • “El gato, como el perro, debe desaparecer. Debemos eliminar el gato doméstico de nuestra dominación mediante castración, castración y más castración hasta que esta versión patética del gato deje de existir.” (John Bryant, Fettered Kingdoms: An Examination of a Changing Ethic (PETA, Washington), 1982, p.15.

Las personas que en principio tienen una cierta simpatía por los grupos de ARs se asombran cuando descubren la verdadera agenda y objetivos de estas organizaciones. No es lo mismo querer a los animales que apoyar a los que quieren eliminar la investigación biomédica, sin preocuparse de qué va a pasar con todas las personas enfermas o las que estén en riesgo de contraer una enfermedad (al final, todos nosotros). La preocupación por el bienestar de los animales y su tratamiento humano es una característica de la comunidad científica.

En mi opinión, la mayoría de las personas que se definen como amantes de los animales, incluyendo la mayoría de los científicos, son de hecho más protectores del bienestar de los animales que los extremistas de los grupos de ARs.

Los animales no son útiles como modelos experimentales

Los animales son tan diferentes de nosotros que no tiene sentido realizar investigación y ensayos en ellos

Los grupos de ARs indican que la investigación con animales no es de utilidad para conocer las funciones del cuerpo humano y sus enfermedades, así como para probar la efectividad de nuevos tratamientos y medicamentos por las diferencias sustanciales entre animales y humanos.

En realidad, el hombre forma parte del Reino Animal, compartimos información genética, procesos bioquímicos y sistemas fisiológicos con muchas especies, sobre todo con las más cercanas a nosotros filogenéticamente. Aunque existen obviamente diferencias, debajo de la piel somos muy parecidos, sobre todo a los demás mamíferos. Tenemos los mismos órganos (riñón, hígado, corazón, etc.), controlados por los mismos nervios y regulados por las mismas hormonas. Un ejemplo de esta similitud biológica entre animales y hombres es que la insulina del cerdo se ha usado con éxito para tratar la diabetes humana durante décadas.

Las similitudes superan ampliamente las pequeñas diferencias. Estas pequeñas diferencias pueden proporcionar una información muy útil. Si sabemos, por ejemplo, que los ratones son más resistentes que las personas a una enfermedad que compartimos, como la distrofia muscular, podemos buscar qué mecanismos hacen que el daño al músculo sea mucho menor en el ratón y utilizar esa información para buscar un tratamiento.

Debido precisamente a que nuestros sistemas biológicos son muy similares compartimos muchas enfermedades con otras especies. Charles Cornelius, un veterinario, ha recopilado una lista de 350 enfermedades veterinarias, que afectan también de una forma similar a personas[55]. La sección de “Enfermedades animales” de la Enciclopedia Británica incluye una lista más corta de 100 enfermedades compartidas entre animales y el hombre. Sin incluir toda la lista señalo algunos problemas de salud compartidos entre los animales y nosotros: alergias, anemia, artritis, asma, ateroesclerosis, avitaminosis, botulismo, bronquitis, cáncer, cataratas, daños a los nervios, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades dermatológicas (eczemas y dermatitis), enfermedades renales, enfisema pulmonar, epilepsia, escoliosis, espina bífida, fiebre amarilla, glaucoma, gripe, hemofilia, hepatitis, hipertensión, infertilidad, lepra, leucemia, lupus, malaria, narcolepsia, poliomielitis, rabia, rubéola, sarampión, sordera, tétanos, toxoplasmosis, tuberculosis, úlceras y viruela.

Otra evidencia ha sido con la secuenciación del genoma de nuestra especie (Proyecto Genoma Humano) donde se ha podido ver la similitud entre un gran número de genes entre el hombre y otros mamíferos. La coincidencia entre el genoma humano y el del chimpancé es superior al 98,5%, pero las coincidencias son también importantes con seres tan distintos a nosotros como las levaduras o los insectos. Debido a estas similitudes entre las enfermedades de los animales y las humanas, las mismas medicinas se usan frecuentemente para tratar ambos grupos. Más de un tercio de las medicinas veterinarias son idénticas o prácticamente iguales a las usadas para curar personas, entre ellas los antibióticos y los analgésicos.

Las diferencias entre especies hacen que cualquier nuevo medicamento se pruebe en al menos dos especies diferentes y que los científicos elijan cuidadosamente la especie de trabajo para que su modelo animal sea lo más exacto posible, reproduzca lo más fielmente posible la situación a estudiar o el problema a tratar.

Los experimentos con animales, por su irrelevancia, han retrasado el verdadero progreso.

Falso. Los defensores de los derechos de los animales indican que el progreso científico sin experimentación animal no habría creado un agujero negro, sino que los investigadores habrían desarrollado su imaginación y habrían inventado las técnicas adecuadas para sustituir a los animales. Pero la verdad es que ese agujero negro ha existido, durante los siglos que van de la Grecia y Roma clásicas al Renacimiento, prácticamente 1.000 años. No se ha progresado en el tratamiento de las enfermedades hasta que las ciencias biomédicas no sentaron bases empíricas y sólidas mediante la experimentación animal (Harvey, Bernard, Pasteur, Koch). Estos investigadores que revolucionaron la Medicina utilizaron además otras técnicas, como la disección de cadáveres o los cultivos bacterianos pero consideraron imprescindible experimentar con animales.

Boitting y Morrison han propuesto un ejemplo muy claro[56]. Fijémonos en el tratamiento del mal funcionamiento de una válvula del corazón, lo que se llama la insuficiencia de la válvula mitral. En la actualidad disponemos de prótesis que son el resultado de años de experimentos y ensayos de eficacia en perros y terneros. La válvula artificial sólo puede insertarse en un corazón en situación de reposo, conectado a una máquina de circulación extracorpórea, un instrumento perfeccionado durante 20 años de experimentación con perros. A pesar de contar con la ventaja del tiempo transcurrido y la correspondiente experiencia acumulada, los críticos de la investigación son incapaces de presentar una idea convincente de cómo se hubiese podido desarrollar, sin experimentación con animal, un sistema para salvar la vida a las personas con insuficiencia de la válvula mitral.

La penicilina es tóxica para las cobayas

No, no a dosis equivalentes a las administradas a las personas. Un estudio antiguo[57] mostraba que grandes dosis de penicilina impura causaban efectos tóxicos en cobayas, de ahí la afirmación de los grupos de ARs de que la penicilina es tóxica para las cobayas; por lo tanto, no se justificaría haber purificado la penicilina en animales de experimentación. Aquel estudio indicaba que altas dosis diarias de una penicilina con un alto grado de impurezas mataban al 95% de las cobayas en 3-4 días. Hasta aquí, es cierto. Sin embargo, cuando la pureza se incrementaba diez veces, la mortandad se reducía al 60%. En la actualidad sabemos que esa penicilina tenía aproximadamente un 40% de impurezas. El propio artículo indicaba que era muy probable que esas impurezas fueran responsables al menos de parte de los efectos tóxicos, lo que no suele indicarse por los grupos de ARs. El artículo señala repetidas veces que cuando se daban a las cobayas dosis similares a las empleadas en humanos, no se observan efectos de toxicidad.

Las dosis altas de antibiótico destruían la flora intestinal normal del intestino de la cobaya, conduciendo a su colonización por otros tipos de microorganismos, Clostridium difficile básicamente. De hecho, muchos de nosotros cuando tomamos antibióticos por un tiempo prolongado desarrollamos malestar general, debilidad y colitis (diarrea), que es un método del organismo para lavar el tubo digestivo. Si tomásemos dosis similares a las administradas a esas cobayas los efectos serían mucho más graves. La causa de la colitis tanto en las cobayas como en el hombre es la infección por Clostridium.

Gracias a los experimentos con animales de Florey y Chain (fundamentalmente en ratones) se consiguió purificar la penicilina y se ajustaron las dosis para su uso seguro en humanos. En realidad, por tanto, los efectos tóxicos vistos en cobayas después de suministrarles dosis altas de penicilina son muy similares a los efectos observados en pacientes con tratamientos prolongados con penicilina, por lo que cobayas y humanos reaccionan de forma muy similar.

La morfina es un sedante para las personas pero excita a los gatos

Falso. En realidad, la morfina tiene el mismo efecto en gatos y en humanos.

Esta afirmación tan a la ligera parece provenir de un artículo científico[58] donde se describían los efectos de la morfina en gatos. Dosis de 20 mg/kg de peso corporal producían una fuerte excitación. Esta dosis es de 100 a 200 veces más alta que la que se administra a humanos para eliminar el dolor (0.1-0.2 mg/kg). Una dosis similar a la de los humanos produce los mismos efectos sedantes en los gatos[59]. Más aún, las dosis que generan excitación en gatos también producen los mismos efectos en humanos[60]. Los datos demuestran que tanto los efectos beneficiosos a dosis adecuadas de morfina como los riesgos para la salud de una sobredosis son similares en personas y en animales de experimentación.

La aspirina es venenosa para los gatos y causa defectos congénitos en ratas y ratones

Falso. En realidad, la aspirina es tóxica para los gatos únicamente en dosis muy superiores a las que se usan en personas. Por ejemplo, 60 mg/kg de aspirina administrados 5 veces al día causan la muerte en gatos a las 36 horas después de la primera dosis[61]. Esto sería equivalente a un hombre tomando más de 50 pastillas al día. En concreto, la concentración en plasma de aspirina en el momento del fallecimiento de los gatos fue de 600 mg/litro, el triple del nivel que produce serios efectos tóxicos en el hombre.

El mito de los defectos de nacimiento producidos por la aspirina tampoco tiene ningún fundamento. Las dosis de aspirina que producen estos defectos en rata son de 150 mg/kg, dos veces al día a lo largo del proceso de organogénesis[62] o 250 mg diariamente durante la preñez[63]. La dosis humana equivalente sería 46 o 55 tabletas al día respectivamente, para una mujer de 55 kg. No es ninguna sorpresa que no existan datos en humanos para unas dosis similares. Sin embargo, un artículo[64] describe 8 casos de anomalías en fetos en madres que tomaron sobredosis de aspirina durante el embarazo. Un estudio retrospectivo de 833 pacientes que tomaron dosis elevadas de aspirina durante el primer tercio del embarazo mostró un incremento significativo en las malformaciones en el feto[65]. Por lo tanto, sería un nuevo ejemplo de que los animales son buenos modelos experimentales de los riesgos para la salud en el hombre de las dosis excesivas de un medicamento y un buen sistema para ajustar las dosis adecuadas.

El cloroformo anestesia a las personas pero mata a los perros

Falso. De hecho, el cloroformo es igualmente tóxico para las personas. El cloroformo se utilizó como un anestésico en partos en 1846, publicándose un artículo describiendo que era capaz de producir inconsciencia en animales[66]. Sin embargo, después de observarse una mortandad relativamente elevada entre las personas tratadas con cloroformo, se estudió su toxicidad en un número de especies de animales, encontrándose que era similar a la que se observaba en humanos[67]. Por esta razón, el cloroformo nunca fue ampliamente utilizado. Un manual de Farmacología describe al cloroformo como sigue

El cloroformo es nefrotóxico y hepatotóxico. Incluso utilizando técnicas modernas que permiten una administración precisa, su toxicidad es mayor que la de otros agentes. Las arritmias cardiacas no son infrecuentes y puede llegar a producir paradas cardiacas[68]

La investigación en animales no impidió los terribles efectos de la talidomida

Esta desinformación de los grupos de ARs es especialmente triste y ofensiva pues trata de aprovecharse de nuestra sensibilidad por las personas con incapacidades y las terribles imágenes de personas sin extremidades o con graves malformaciones producidas por la administración de talidomida.

La talidomida era un fármaco que servía para eliminar las nauseas y que fue recetado en Inglaterra y otros países para evitar las nauseas matutinas de las embarazadas. Cuando se desarrolló este medicamento, en los años 1950, la legislación británica no exigía ensayos en animales para comprobar los posibles efectos en el embarazo (no se habían planteado que un medicamento pudiera causar daño al feto sin afectar a la madre), y se pensó que podía ser útil para estas mujeres, porque presentaba muy pocos efectos secundarios en adultos, incluso a dosis muy altas.

Cuando aparecieron los niños con malformaciones en las madres que habían tomado talidomida se vio que en Estados Unidos prácticamente no hubo casos. La Food and Drug Administration, la agencia encargada de autorizar los nuevos medicamentos en América, no había considerado suficientes los ensayos con animales realizados en Inglaterra y había pedido comprobar los efectos en el embarazo mediante ensayos en animales gestantes. Las pruebas subsecuentes en Inglaterra comprobaron que tanto en ratas, ratones, hámsters, conejos o monos[69], la talidomida provocaba el mismo daño en los fetos que se vio en las personas afectadas. Una experimentación en animales con los requerimientos que se exigen en la actualidad habría evitado la generación de deformidades en aquellos niños.

Esta tragedia originó un cambio de legislación con la introducción de una regulación mucho más detallada de los ensayos clínicos en animales, estableciendo como debían realizarse estas pruebas. Todas las nuevas medicinas debían testarse en animales y en hembras gestantes para comprobar cualquier posible peligro tanto en adultos como en niños o no nacidos.

El asunto de la talidomida se cita a menudo por los grupos anti-investigación con animales como un ejemplo de la ineficacia de los ensayos en animales cuando en realidad lo que nos indica es que estos ensayos en animales, hechos adecuadamente, son una necesidad ineludible, y una forma de excelente de predecir posibles efectos secundarios en personas y evitar riesgos peligrosos para la salud de las personas.

La investigación con animales indujo a errores sobre los mecanismos de infección del virus de la poliomielitis

Stephen Kaufman de el MRMC (Medical Research Modernization Committee) señala al libro del Dr. J.R. Paul, The History of Polio, como apoyando esta conclusión sobre la investigación con animales. Sin embargo, el libro refuta en vez de apoyar esta aseveración falsa. Además, hay también un apoyo explícito a la investigación con animales de la persona que consiguió la vacuna oral contra la polio, el Dr. Albert Sabin. En una carta en 1991, Sabin escribía:

“Mi propia experiencia de más de 60 años en la investigación biomédica demuestra ampliamente que sin el uso de animales y seres humanos habría sido imposible adquirir el importante conocimiento necesario para prevenir mucho sufrimiento y muerte prematura no solo entre personas, sino también entre los animales”[70].

El descubrimiento de la insulina y su función en el control de la diabetes se hizo sin la ayuda de la investigación con animales

Este argumento ha sido aportado por Brandon Reines, veterinario y miembro de los grupos de ARs, que ha dicho también que un libro por Michael Bliss titulado The Discovery of Insulin apoya su argumento. La respuesta de Bliss, en 1989, no pudo ser más tajante, escribiendo:

“La interpretación de Reines de mi obra está cuidadosamente distorsionada, mal dirigida y es estúpida. Le informé de ello hace unos cuantos años cuando leí su negligente escrito en este tema. Repudio completamente sus errores sobre mi trabajo. En realidad, el descubrimiento de la insulina al comienzo de los años 1920s es uno de los ejemplos más llamativos en la historia de la Medicina del uso con éxito de la experimentación con animales para mejorar la condición humana. La insulina no se habría aislado, en Toronto o en cualquier otro sitio, sin el sacrificio de miles de perros. Estos perros hicieron posible salvar la vida a millones de personas”[71]

Errores sobre el uso de animales grandes en investigación

La mayoría de los animales usados en investigación son gatos, perros y monos.

De hecho, estas especies casi no se usan.

Aunque la propaganda de los grupos de AR suelen usar fotos de animales de gran tamaño (gatos, perros y monos) y muy frecuentemente crías o cachorros, para exacerbar los sentimientos compasivos de la gente, perros, gatos y monos juntos no llegan al 1% de los animales utilizados en investigación (menos del 0.6%)[72]. Sin embargo, los grupos de ARs saben que la simpatía del público por los animales usados en la mayoría de las investigaciones, ratas y ratones, es mucho menor, por lo que no les incluyen en su propaganda y utilizan animales más queridos por la gente y a ser presente crías, con ojos grandes y aspecto encantador.

Se roban perros y gatos que terminan en los laboratorios

Los investigadores son personas como las demás y muchos, probablemente una cifra más alta que la media, tienen mascotas, perros o gatos en casa. Ellos estarían entre los primeros que se opondrían a que se utilizasen en los laboratorios animales robados en los domicilios y viviendas.

Al crear una ilusión de que los investigadores están deseando y dispuestos a pagar por mascotas, los activistas de AR pretenden generar miedo entre los propietarios de perros o gatos de que su animal puede ser robado, torturado y asesinado, generando de este modo oposición entre los propietarios de animales al conjunto de la investigación.

Los activistas citan frecuentemente el número de 2 millones de perros y gatos robados cada año para ser usados en laboratorios de investigación biomédica en los Estados Unidos. Es una mentira como se puede comprobar analizando los datos. Según el gobierno norteamericano (Departamento de Agricultura) el número de perros y gatos usados en el año 1993 fue de 140.182. De todos esos animales se conoce su origen y en ningún caso eran mascotas arrebatadas a nadie. Por si no fuera suficiente la inexistencia de compradores, la persona que “compre, venda, exhiba, use para investigación, transporte u ofrezca para su transporte cualquier animal robado está cometiendo un delito”. Por lo tanto, ningún investigador en su sano juicio utilizaría animales robados.

Hay quien dice que las mascotas que desaparecen sin una razón aparente han sido “robadas” cuando no existe ninguna prueba de que sea esto lo que ha ocurrido. Una explicación más plausible es que hallan salido en busca de aventuras y fueran acogidos en otra casa, atropellados o recogidos en una perrera.

No tiene mucho sentido pensar que las instituciones de investigación pueden estar dispuestas a pagar por que se roben perros o gatos, cuando se calcula que cada año de 10 a 16 millones de perros y gatos abandonados tienen que ser sacrificados en perreras e instituciones porque nadie se hace cargo de ellos.

Las mascotas o animales de compañía son muy útiles para la experimentación

La imagen del científico persiguiendo los gatos del vecindario o robando el perrito de la anciana del piso de abajo para “destriparlo” es simple y llanamente una mentira estúpida.

Los animales de compañía son prácticamente inservibles para la experimentación. Todos sabemos la enorme variedad de razas de perros o gatos que hay, desde un chihuahua a un gran danés, pasando por pequineses, terranovas y cientos más de variedades, razas, o tipos. Ello haría que cogiendo perros de razas distintas los resultados fueran diferentes o incluirían muchos factores de incertidumbre que harían que el trabajo desarrollado fuese simplemente una pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo. Incluso robando selectivamente ejemplares de la misma raza no podríamos estar seguro de que no hay mezclas de otras razas, de las enfermedades previas que han tenido esos animales, de la edad exacta que tienen, de multitud de factores genéticos que pueden haber heredado o no,… De hecho, la inmensa mayoría de los animales que se utilizan en investigación tienen un “pedigrí” detallado, sabemos dónde, hace cuánto y cómo nacieron, como eran sus padres, abuelos, etc. Han sido criados específicamente para su uso en investigación. Sabemos si han tenido alguna lesión o han sufrido cualquier tipo de enfermedad importante. Se utilizan animales de la misma edad, peso, y sexo, con objeto de que la variabilidad sea la mínima posible y los estudios sean estadísticamente fiables utilizando el menor número de animales posible. Muy frecuentemente, se trata de variedades desarrolladas específicamente para su uso en el laboratorio (por ejemplo, la mayoría de las ratas y ratones utilizados en investigación son pertenecientes a cepas albinas) y donde tenemos que estar seguros de sus condiciones previas, de sus características genéticas, incluso frecuentemente de en qué situaciones han vivido (como estaban estabulados, que alimentación recibían, si han sufrido alguna enfermedad,..).

La importancia de estos factores genéticos y ambientales es tal que cuando se escriben los resultados de una investigación para su publicación es imprescindible hacerlo constar y se indica que tipo de animales eran, de que cepa o estirpe, de donde se han obtenido, que tipo de comida recibían, si la comida y el agua la tenían siempre accesible o se les proporcionaba a unas horas determinadas, de las horas de luz que tenían al día,… Dependiendo del tipo de estudio estos datos pueden ser aún mucho más complejos. Si estamos estudiando un efecto de interacciones sociales en una población de animales, deberemos especificar el tamaño de las jaulas o cobertizos donde vivían, con cuantos ejemplares distintos convivían, los sexos y edades de éstos, etc. Es evidente que en un animal recogido en la calle esta información, su historia anterior, y su árbol genealógico serían imposibles de conseguir. En fin, que si es difícil creer que pueda existir una Cruela de Ville decidida a raptar a los 101 dálmatas para hacerse un abrigo, es mucho menos creíble que un científico pudiera pensar en usar mascotas o animales de compañía robados para su experimentación.

La investigación no se justifica

Las vacunas y antibióticos no han conseguido nada. La mejora en la esperanza de vida es debida a los fontaneros, no a los científicos.

Esta es otra verdad a medias. El agua limpia y un buen sistema de saneamiento son sin duda muy importantes para la salud, pero no es la historia completa.

En los años 1940 y 1950 cuando el agua potable y un buen sistema de saneamiento eran la norma en los países occidentales, había todavía miles de casos de enfermedades infecciosas, en muchas ocasiones mortales, cada año. La introducción de las vacunas para prevenir las enfermedades y de las sulfamidas y los antibióticos para tratarlas cuando aparecían tuvieron un efecto extraordinario, erradicando virtualmente, y en algunos casos totalmente, enfermedades como la tuberculosis, la difteria y el cólera.

La situación actual de la sanidad en España nos proporciona también algunas evidencias. Por ejemplo, hay miles de casos nuevos cada año de tuberculosis en España, a pesar de los modernos sistemas de distribución de agua potable y de eliminación de aguas residuales. Solamente el desarrollo de vacunas y medicamentos logrados a través de la investigación con animales ha conseguido que la tuberculosis sea prevenible y tratable.

Del mismo modo, en 1940, unas 50.000 personas enfermaban de difteria al año en Gran Bretaña. Entonces se lanzó la campaña masiva de vacunación contra la difteria (un logro de una investigación médica utilizando animales), haciendo que diez años más tarde, en 1950, la mortalidad por difteria fuese prácticamente cero.

La investigación no es la respuesta porque en el Tercer Mundo siguen las mismas enfermedades

El problema de las enfermedades infecciosas en el Tercer Mundo es fundamentalmente un problema económico: las personas y los gobiernos de esos países no tienen los recursos económicos para combatir las enfermedades adecuadamente. El problema no es de eficacia de los medicamentos sino de poder acceder a ellos. Además, existen aún problemas que la investigación no ha resuelto. Cientos de millones de personas sufren y mueren por enfermedades causadas por parásitos, pocas de las cuales pueden ser tratadas o curadas de una forma sencilla y barata, si es que disponemos de algún medicamento al respecto. En teoría, los programas de salud pública pueden por supuesto reducir los efectos devastadores de estas enfermedades pero la inversión requerida puede ser excesiva para las economías de muchos países (lo estamos viendo en la actualidad con los problemas de los cócteles antivirales contra el SIDA). Vacunas efectivas y baratas serían la mejor solución y no es fácil imaginar cómo podrían desarrollarse sin utilizar investigación con animales.

Se tienen que retirar muchos medicamentos al no ser fiables los ensayos clínicos

El argumento propagado por los grupos de AR es que al no poder hablar los animales y no poder manifestar como se sienten, autorizamos tratamientos que puede provocar graves efectos secundarios, con el objetivo último de que la investigación con animales no es fiable y por lo tanto debe suprimirse.

Los ensayos en animales permiten determinar si un potencial medicamento produce algún efecto secundario grave como daños en el hígado o el riñón o subidas peligrosas de la presión sanguínea, malformaciones en el feto o lesiones en el sistema nervioso. Tanto los científicos como la ley requieren esta información antes de autorizar que esa sustancia, ese posible medicamento se pueda administrar a personas voluntarias.

Todos los medicamentos empleados en las últimas décadas han pasado controles exhaustivos en tubos de ensayo, en animales y finalmente en voluntarios humanos antes de ser ofertados y permitida su prescripción. La inmensa mayoría de las medicinas aprobadas se ha demostrado que son efectivas y que tienen unas condiciones de seguridad suficientes. Los estudios en animales han sido determinantes para proporcionar información previa sobre esos posibles efectos, tanto los positivos como los riesgos, retirándose numerosos nuevos fármacos antes de su empleo, aunque fuese experimental, en el hombre.

A pesar de la exigencia y rigurosidad de los ensayos que requiere la ley antes de que se apruebe un nuevo medicamento y pueda ser recetado a las personas a las que va dirigido, muy raramente sucede el caso de que aparecen efectos secundarios desconocidos solamente cuando decenas de miles o centenares de miles de pacientes han tomado esa medicina. La última fase de cualquier ensayo clínico de un posible medicamento, tras comprobar sus efectos beneficiosos y seguridad en animales, es un estudio sobre 3.000-5.000 personas voluntarias. Un ensayo clínico en humanos incluye normalmente un grupo de países y dentro de cada uno de ellos, un grupo de hospitales (lo que se llama un estudio multicéntrico). Si en total forman parte del estudio unos 5.000 voluntarios y si esa sustancia produce efectos indeseables en uno de cada 100.000 pacientes, el ensayo muy probablemente no detectará esta circunstancia, pero no es lógico achacarlo a la experimentación con animales o decir que por eso, ésta debe prohibirse.

Una indicación de la efectividad del proceso de ensayos clínicos previos a la salida al mercado de un nuevo medicamento es que de los 2.000 fármacos que se han desarrollado desde 1961, menos de 40 han sido retirados en el Reino Unido, Francia, Alemania o Estados Unidos y solo 10 de ellos se han retirado en los cuatro países[73]. Esto indica un éxito del 98% para los procedimientos de control y ensayo de los nuevos medicamentos. Los grupos de ARs dan la imagen de que muchas personas han sido afectadas negativamente por el uso de medicinas. Comprobando esos números se observa que la mayoría de los casos son sobredosis accidentales o deliberadas[74].

Los animales sufren mucho dolor pues dos tercios de los procedimientos realizados en animales se realizan sin anestesia

Falso. La mayoría de los procedimientos en animales se realizan sin anestesia porque el experimento es totalmente inocuo o las molestias son tan mínimas que son menores que la propia administración de un anestésico. Muchos experimentos se basan en la observación de animales directamente o con cámaras de video, o consisten en hacer una inyección única o incluso se basan en un simple cambio de dieta.

Todos los experimentos en animales se aprueban con tres filtros: un comité ético en el propio centro o Universidad, una revisión por especialistas anónimos a la hora de pedir financiación para realizar ese proyecto y otra revisión por otros especialistas distintos, normalmente internacionales, a la hora de publicar los resultados. Si en cualquiera de estos pasos se observan daños o molestias a los animales no justificables, el proyecto es rechazado. Si a pesar de estos filtros, los animales sufrieran un dolor o estrés inesperado, la ley indica que los animales deben ser sacrificados de una forma humana, independientemente de si la investigación se ha completado o no.

Por ley[75], cualquier experimento deberá llevarse a cabo con anestesia general o local, salvo que se considere que la anestesia es más estresante para el animal que el propio experimento en sí, o que la anestesia sea incompatible con los fines del experimento, en cuyo caso se incluirá explícitamente en la solicitud a la autoridad competente quien tendrá que autorizar el experimento. Es, por supuesto, algo excepcional.

El uso de animales es innecesario porque se pueden usar métodos alternativos

No existen alternativos válidas para todos los casos en que usamos organismos animales. Cuando las alternativas existen, se usan, porque son más baratas y porque en algunos países, Gran Bretaña por ejemplo, la ley exige hacerlo así[76].

La Asociación Británica para el Avance la Ciencia hizo una declaración sobre los animales en la investigación médica[77] que incluye la siguiente frase:

“Continuar la investigación que usa animales es esencial para la conquista de muchos de los problemas médicos sin resolver, incluyendo el cáncer, el SIDA, otras enfermedades infecciosas así como el tratamiento de problemas genéticos, de desarrollo, neurológicos y psiquiátricos”

El escrito, firmado por más de 1.000 científicos, incluidos 31 premios Nobel, continúa:

“Hay que cumplir de forma estricta la legislación que gobierna el uso de animales en la investigación científica. Aquellos involucrados deben respetar la vida animal, usar animales cuando sea esencial y tan humanamente como sea posible, y deben adoptar métodos alternativos tan pronto como se pruebe que son fiables”.

La razón de que se usen animales en investigación es porque se gana dinero

Sólo se usan animales en investigación cuando no hay otro método posible.

La mayor parte de la investigación se realiza en organismos sin ánimo de lucro, como universidades, centros de investigación (Consejo Superior de Investigaciones Científicas y otros organismos públicos de investigación), hospitales e Instituciones financiadas por Fundaciones. Es cierto que las empresas farmacéuticas existen para conseguir un beneficio, al igual que cualquier otro tipo de empresa, hasta aquellas que imprimen propaganda de los grupos de AR o venden comida vegetariana. Ello no obstante, las compañías farmacéuticas perderían dinero si llevasen a cabo más experimentos de los necesarios. Como hemos indicado anteriormente, los experimentos con animales son caros. Esta es una de las razones por las que muchas de las empresas farmacéuticas tienen programas de investigación activos para desarrollar métodos alternativos que permitan reducir o eliminar el uso de animales.

Tenemos 18.000 medicinas pero la Organización Mundial de la Salud dice que solo necesitamos unas 200

El número de 18.000 medicamentos disponibles se cita a menudo por los grupos de ARs con la intención de causar confusión ya que incluye cosas como desinfectantes, excipientes, unos 5.000 remedios homeopáticos que no son aceptados como medicamentos e incluso accesorios para cirugía. En un país occidental europeo hay unas 4.000 marcas de medicamentos pero muchas de ellas son el mismo principio activo en diferentes formulaciones como grageas, cremas, aerosol, etc.. Hay aproximadamente unos 2.000 medicamentos diferentes que un médico puede recetar. Es aproximadamente el número que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) deben estar disponibles en un país industrializado avanzado.

El número de 200 medicamentos viene de la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales (“Model List of Essential Drugs”) de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos medicamentos se consideran por la OMS como una lista básica de principios activos que deben estar disponibles en todo momento para la atención sanitaria de la mayoría de la población, dejando fuera muchas enfermedades minoritarias y muchas personas afectadas. Parece evidente que los médicos y pacientes de los países avanzados no aceptarían perder muchas de las opciones disponibles de tratamientos efectivos.

Se usan muchos animales para probar productos relacionados con el tabaco

Al contrario, es algo realmente raro. En el año 1995, se dieron en el Reino Unido dos licencias para proyectos relacionados con el tabaco[78]. Los dos estaban dirigidos a investigar la relación entre el hábito de fumar y el Síndrome de la muerte súbita en recién nacidos. En una gran parte de los experimentos con productos adictivos no se utilizan perros, como les gusta decir a los grupos de ARs, sino huevos de gallina embrionados.

La mayor parte de la investigación con animales consiste en ensayos de cosméticos

En realidad, prácticamente no se utilizan con este objetivo.

La normativa sobre uso de animales en investigación del Reino Unido obliga a recoger los datos sobre las estadísticas relevantes a la investigación con animales y publicarlas con una periodicidad anual. Datos de 1995 indican, por ejemplo, que sólo el 0.1% de todos los procedimientos utilizando animales se utilizaron para pruebas de cosméticos[79]. Es importante indicar que ninguno de estos experimentos fue para productos de belleza comercializables sino que muchas de las cosas clasificadas como cosméticos son casi-médicas, como filtros solares para evitar quemaduras o líquidos para lentes de contacto.

Si, y solo si, necesitamos nuevos productos de belleza y de higiene personal, es necesario que comprobemos previamente que son seguros y no hay métodos para reemplazar a los animales a todos los niveles. La Unión Europea se comprometió a terminar con los ensayos de cosméticos en los países miembros, Sin embargo, esta prohibición ha tenido que suspenderse de momento puesto que no existen métodos alternativos válidos para todos los controles necesarios.

Extremismo en defensa de los animales


“Los tontos siempre tienen talento para ser malvados”

Benjamín Franklin (1706-1790)

¿Qué es el Frente de Liberación Animal?

Las autoridades gubernamentales americanas han clasificado el Animal Liberation Front (ALF) como un grupo terrorista. Es considerado el brazo armado de los grupos de ARs. Incluso tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington fue considerado por el FBI como el grupo terrorista doméstico más importante presente en Estados Unidos. Se calcula que tiene aproximadamente 100 miembros activos y sus principales víctimas son los médicos e investigadores. En un informe del año 1993, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, recogía 313 episodios de asaltos, vandalismo, incendios provocados y robos a centros de investigación biomédica y laboratorios universitarios por extremistas de ARs tan solo en los Estados Unidos[80]. Expertos en seguridad indicaron que esa lista no era exhaustiva y que se consideraba un documento inicial para recoger los efectos de la destrucción y el daño causados por estos extremistas.

En el Reino Unido, la situación es peor. El ALF ha enviado cartas bomba a ministros del gobierno en 1982, ha anunciado que había envenenado caramelos, productos cosméticos y refrescos, ha incendiado grandes almacenes, granjas y laboratorios. Los incidentes de los extremistas de ARs son una media de 80 al mes y se considera que en los últimos tiempos han aumentado no solo su distribución, sino también su grado de violencia. Específicamente, los ataques contra personas por parte de miembros del ALF, son ya superiores a 100 al año, cuando en los 12 años anteriores la media era entre 20 y 30. Entre 1982 y 1986 se produjeron 2.000 atentados que causaron daños por un importe superior a los 6 millones de libras. La división antiterrorista de Scotland Yard, preocupada por la difusión y violencia de estos grupos, ha fundado una nueva unidad para ayudar a las policías locales a infiltrar y vigilar los grupos de activistas de ARs.

En la actualidad, el ALF tiene comandos activos en al menos 12 países incluyendo, además de Estados Unidos y Gran Bretaña, a Canadá, Sudáfrica y otros países de la Unión Europea como Francia, Holanda y Polonia.

Entre las acciones más famosas del Animal Liberation Front se incluyen los actos vandálicos contra los coches y casas de los empleados del zoológico de San Diego, el incendio provocado de una peletería en Santa Rosa, California, ataques a laboratorios en Miami, Los Ángeles y la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, envenenamiento con mercurio de pavos congelados en supermercados, añadir lejía a botellas de champú, la amenaza del envenenamiento de millones de barras de caramelo, vandalismo e incendio de un laboratorio veterinario de Arizona con daños estimados en miles de dólares, y la quema de un nuevo centro de diagnóstico veterinario para animales de granja en la Universidad de California, Davis, que había costado 4,6 millones de dólares.

Ronnie Lee, portavoz y fundador del ALF, que fue sentenciado a una condena de cárcel por conspiración para la colocación de bombas, justificaba[81], delante de un piquete situado a la puerta de un laboratorio, los ataques a los investigadores, sus laboratorios y sus casas: “Esta gente es responsable de un masivo sufrimiento de animales”. Al mismo tiempo los miembros del piquete coreaban “¡Matar, matar, matar a los bastardos!”

Es una amenaza seria, de hecho, el ALF ya ha intentado matar. En junio de 1990, reivindicó un atentado con una bomba colocada debajo del coche de una cirujana veterinaria, Margaret Baskerville, que trabajaba en el centro de investigación de Porton Down. La explosión la sacó a través del cristal del parabrisas. Cinco días más tarde, una bomba lapa se desprendió del coche de un investigador de la Universidad de Bristol, Max Headley. El salió ileso pero un niño de 13 meses de edad quedó en estado crítico por efecto de la explosión[82]. Durante la huelga de hambre de Barry Horne, un activista del ALF condenado a 18 años de cárcel por la colocación de bombas en la Isla de Wight y en Bristol, el ALF indicó que mataría a 10 investigadores británicos en caso de que muriera en la huelga[83].

Tim Daley, un miembro británico del Frente de Liberación Animal decía “En una guerra, tienes que coger las armas y hay gente que muere… Puedo apoyar ese tipo de acciones como bombas incendiarias, bombas debajo de los coches y, probablemente, en una fase posterior, disparar [a los investigadores] a la puerta de sus casas”.

¿Existe connivencia entre los extremistas y los grupos legales de ARs?

EL ALF no es un grupo aislado. Existe una sospecha entre numerosos cuerpos de seguridad sobre la relación entre el ALF y otros grupos teóricamente no violentos como el PETA. A las pocas horas de asaltos del ALF a laboratorios en Pennsylvania, Texas, Oregón y Maryland, los líderes del PETA han emitido comunicados de prensa denunciando las condiciones del laboratorio, sus proyectos de investigación y sus objetivos. PETA ha proporcionado al canal de televisión MTV grabaciones de video de un ataque vandálico del ALF a un laboratorio de investigación. Tras el asalto al laboratorio del Dr. Adrian Morrison, un anatomista cuya investigación había conducido a la identificación de algunas enfermedades y cuyos resultados tenían implicaciones para el tratamiento de la epilepsia, una portavoz del PETA dijo a la prensa que esa agresión debería “tomarse como una advertencia suave[84]. En relación con los ataques del ALF, la directora del PETA declaró al periódico USA Today “No estoy de acuerdo con causar daños físicos, pero.. no pienso condenarlo[85]

En 1996, Marylin Carroll, una investigadora trabajando sobre la adicción a drogas empezó a ser acosada por grupos de ARs. Los manifestantes entregaban panfletos, distribuyeron su dirección familiar, teléfonos de casa y del laboratorio pidiendo que se le escribira para decirle que su trabajo era inútil y cruel, les dijeron a los hijos de sus vecinos que “tu vecina asesina animales”, etc. El miembro más visible de aquel grupo era Freeman Wicklund, identificado por la National Association for Biomedical Research como “el más visible de una nueva generación de activistas de los animales, quienes, insatisfechos con las estrategias sobre los derechos de los animales “tradicionales” promueven una agenda de activismo radical”. En 1995, había organizado el “Día de Agradecimiento al ALF” y en el Congreso Mundial sobre Animales en Junio de 1996 en Washington, pidió el apoyo para las actividades del ALF llamando a los miembros de esta organización “soldados entregados”, “comandos compasivos” y “juggernauts[86] de la justicia”.

¿Consiguen algún resultado los ataques de los extremistas en contra de la investigación biomédica?

Desgraciadamente, sí. Investigadores de primer nivel temen por sus vidas, por la seguridad de sus familias, por el riesgo de que el trabajo de años de su vida sea destruido y no haya servido para nada. Jóvenes brillantes con vocación y capacidad para investigar deciden abandonar completamente esta opción y dedicarse a otro trabajo más seguro, más tranquilo y sin esas preocupaciones añadidas. El resultado es que descubrimientos que podrían salvar vidas son retrasados y eso implica que hay personas que continúan sufriendo y muriendo por la acción de los grupos de ARs.

Véanse un par de ejemplos concretos:

Michiko Okamoto era catedrática de Farmacología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cornell, Nueva York. La presión del grupo Trans-Species Unlimited le forzó a abandonar 14 años de investigación sobre las adicciones a drogas. Su trabajo se realizaba en gatos. Tuvo piquetes en su laboratorio, distribución de panfletos a la puerta, se involucró a diputados del congreso, se le enviaron cartas y llamadas telefónicas continuas para pedirle, en distintos tonos, que abandonara su investigación. Al cabo de unos meses, Okamoto renunció a la ayuda que había conseguido del Instituto Nacional sobre Investigación en Drogas (N.I.D.A.) de 600.000 dólares y dejó su trabajo[87].

Michael Podell trabajaba sobre el sida, investigando porque el VIH parece extenderse más rápidamente en pacientes que sufren también algún tipo de drogadicción. Había conseguido una subvención de 1,7 millones de dólares del Instituto Nacional de la Salud (N.I.H.) para desarrollar su proyecto de investigación, que era considerado como “altamente esperanzador en la lucha contra el SIDA”. Utilizaba gatos donde se veía el desarrollo de la infección con el “virus felino de inmunodeficiencia”, muy similar al humano y los animales eran mantenidos y atendidos con todas las garantías y todos los controles. Podell comenzó a recibir amenazas, aparecieron pintadas en su laboratorio, tuvo concentraciones de protesta y piquetes a la puerta de su laboratorio en la Universidad de Ohio durante semanas, le enviaron cartas llamándole “torturador” y “asesino” y recibió 10 amenazas de muerte. Finalmente no pudo más, y decidió cancelar su trabajo sobre el sida, mudarse a otro estado y suspender su carrera como investigador para dedicarse a ejercer como veterinario, su profesión original[88].

Por tanto, junto a los daños y víctimas directas de los ataques de los extremistas, existen también unas víctimas indirectas, todos aquellos que podrían haberse beneficiado de una investigación que ha sido retrasada o perdida.

¿Cómo prepararse o defenderse ante un ataque de los grupos de ARs?

Es aún raro en nuestro país, pero ha sucedido en países de nuestro entorno, por lo que debemos aprender de esta experiencia ajena. La siguiente información fue proporcionada por tres investigadores que habían sido acosados, amenazados y atacados por grupos de ARs: Colin Blakemore, Judy Cameron y Steve Linsburger. Fue presentada en la reunión anual de la Society for Neuroscience celebrada en Nueva Orleáns.

¿Qué errores puede cometer un científico?

  • No estar preparado. Estas agresiones suelen aparecer de forma inesperada, sincronizada, movilizando a cientos de personas de forma coordinada. Tú vas a estar solo y tienes que tomar decisiones trascendentes en un plazo de pocas horas.
  • No utilizar las últimas tecnologías en tu investigación. No solo permiten mejorar la calidad de los experimentos sino que también influyen en la opinión de las personas y tu reputación dentro del campus. Debes usar las mejores técnicas disponibles.
  • No saber hacer uso de las relaciones públicas. Si la gente no te conoce, no sabe lo que haces ni quien eres, estás en mayor riesgo. Es clave la sintonía con el personal que cuida tus animales.
  • No participar en reuniones o comités donde se puede cuestionar tu trabajo. Puede ser en una reunión de un ayuntamiento, una asamblea con alumnos o en una comisión de cualquier tipo. Si puedes hablar tú, mejor y si no, busca alguien que te represente y asegúrate de que tenga datos, sepa lo que hay en juego y conozca tus necesidades y preocupaciones.
  • No saber donde buscar ayuda. Debes tener claro qué ayuda te puede prestar tu propia institución, sociedades científicas, grupos de compañeros, etc. Instituciones, personas, teléfonos de contacto, tiempo de reacción. Debes tener una idea clara de los recursos de que dispones y cómo ponerlos en movimiento.
    • Busca una persona en el gabinete de prensa de tu universidad que te ayude a preparar información para los medios.
      • Explica los fundamentos de tu investigación en unas líneas.
      • Explica la importancia de esa investigación en unas líneas.
      • Proporciona la información básica necesaria y suficiente, al alcance de cualquier persona.
      • Prepara una versión sencilla para personas no especialistas de cada uno de tus proyectos o líneas de trabajo.
  • Que tus vecinos conozcan tu trabajo y lo que haces.
  • Que tus compañeros, tu familia, tus estudiantes sepan como actuar en caso de presentarse una crisis.
  • Busca colegas que estén dispuestos a hablar, a defender tu trabajo, si surge un problema.
  • Las personas amenazadas han tenido que tener cuidado con su seguridad personal (correo con cuchillas, bombas incendiarias, agresiones, etc..). Es posible que sea necesario hablar con la policía.
    • No te pongas a la defensiva.
    • Proporciona solo la mínima información imprescindible. Los datos reales que tú das pueden proporcionar veracidad a un escrito difamatorio.
    • No aceptes ser entrevistado ni que te hagan fotos.
    • Insiste en poder presentar tu versión de la historia (sé muy conciso y hazlo por escrito)
    • Intenta que intervengan otras personas que te conozcan, que conozcan tu investigación, clínicos, a ser posible, también otros investigadores que tengan reconocimiento y buena reputación ante la opinión pública

¿Cómo prevenir daños ante un posible ataque de los extremistas?

¿Qué hacer si en una crisis te piden hablar con la prensa?

  • Intenta conseguir toda la información previa posible:
    • ¿quién es este periodista?
    • ¿qué tipos de historias escribe?
    • ¿ha escrito previamente sobre temas de investigación, ética, uso de animales? ¿con qué enfoque?
  • Contacta con tu gabinete de prensa o sistema de relaciones públicas.
  • Intenta mantener el control de la interacción, de lo que está sucediendo.
  • Si es evidentemente una historia negativa y sesgada que va contra ti o contra tu trabajo:

¿Cómo evitar todo esto?

Tomando una postura activa antes de que el problema surja o se haga mayor. Algunas posibilidades:

  • Confrontar ante la opinión pública a los grupos de ARs. Usar palabras claras y datos para exponer sus mentiras. No vas a convencer a los activistas pero hay que atender a la opinión del público, de los niños a los jubilados. La actividad principal de los grupos de ARs es recaudar dinero, que quede al descubierto.
  • Tomar un papel activo: preparar material, formar a gente, salir al debate público (clases, charlas, mesas redondas). Utilizar los medios de difusión, los gabinetes de prensa, los servicios de relaciones públicas de las instituciones en las que trabajamos. Favorecer las jornadas de puertas abiertas. Enseñar lo que hacemos y explicar el cómo y el por qué.
  • Preocuparte por la batalla legal. Los legisladores deben saber como pueden afectar las medidas de regulación a la investigación y al progreso en sanidad, educación, calidad de vida y a la economía.
  • Pide ayuda. Muchas sociedades científicas tienen comités sobre el uso de animales e incluso programas de defensa de científicos coaccionados.
  • La ciencia es local y es global. Hay que actuar de forma local y de forma global.

¿Quién debe hablar?

Cuando no están siendo atacados. Todos.

Cuando alguno está siendo atacado. Todos los demás.


Los métodos alternativos


“El futuro no es el resultado de elegir entre distintas alternativas ofrecidas por el presente, sino es  un lugar que es creado, -creado primero en la mente y la voluntad-, creado después por la acción. El futuro no es un lugar al que vamos, sino uno que estamos haciendo. Los distintos caminos no se encuentran, se construyen, y la actividad de hacerlos, cambia tanto al que los construye como al lugar de destino.”

John Schaar

¿Existen métodos alternativos al uso de animales?

Los métodos alternativos a la experimentación con animales incluyen una gran variedad de técnicas. Estos métodos alternativos se realizan en muchos casos en lugar de los estudios in vivo pero lo normal es que sean complementarios a la investigación con modelos animales, en vez de plantearse que puedan reemplazar completamente a los estudios experimentales con seres vivos.

El número de técnicas alternativas actualmente disponible ya es importante y han sustituido ventajosamente a algunos de los ensayos tradicionales. Así, la fijación del rojo neutro en células 3T3 para determinar fototoxicidad, el ensayo TER de resistencia eléctrica transcutánea en piel de rata cultivada in vitro, el modelo de piel humana (episkin), el test de ganglio linfático en ratón (LLNA) para determinar la sensibilización dérmica, el test AMES de genotoxicidad, el cálculo de la dosis limite en sustitución de la DL50%, la prueba Corrositex como alternativa al ensayo dermatológico en piel de conejo o el ensayo del lisado de amebocito (LAL). A esto hay que unir el empleo de técnicas predictivas basadas en las propiedades fisicoquímicas de las moléculas, los modelos matemáticos e informáticos, otros sistemas in vitro (cultivos de células o tejidos), el uso de otros organismos de menor proximidad filogenética, los estudios en pacientes o el empleo de estadíos prematuros del desarrollo. Por tanto, la batería de métodos alternativos cada vez es más amplia y los resultados aportados, de mayor calidad.

Los ensayos no son siempre perfectos. Así, el test Ames, descrito por Bruce Ames, un científico de la Universidad de California, en 1971 valora la mutagenicidad, la propiedad de producir cambios en el material genético. El ensayo evalúa los efectos mutagénicos en el microorganismo Salmonella typhimurium pero tiene cierto error: no todas las sustancias carcinogénicas son mutágenas. Pero ha salvado un montón de vidas de animales y mucho dinero al servir como un método rápido, sencillo y eficaz para determinar posibles riesgos en un gran número de sustancias químicas, antes de pasar a otras fases del ensayo.

Desgraciadamente, aún no existen métodos alternativos para todas las pruebas toxicológicas exigidas por la legislación vigente, y es necesario utilizar modelos animales para conocer los efectos tóxicos a dosis repetidas, sus efectos a largo plazo (ensayos subcrónicos y crónicos), el riesgo de generación de cánceres o la toxicidad para embriones y fetos. El aspecto clave de estos ensayos para los que aún no hay métodos alternativos es conocer el efecto del fármaco o sustancia química sobre el organismo como un todo, y poder valorar los posibles efectos secundarios, determinar la cinética y metabolización de esa sustancia y definir su posología[89].

En todas las encuestas que se ha hecho a médicos y científicos sobre los métodos alternativos y la necesidad de la investigación con animales la respuesta masiva ha sido que es necesario mantener y aumentar el esfuerzo en el desarrollo de métodos alternativos pero que los modelos animales son aún cruciales para poder luchar contra muchas enfermedades y poder conseguir nuevos tratamientos.

El objetivo no es solo conseguir modelos que permitan reducir o incluso eliminar el número de animales utilizados (aunque es un objetivo importante) sino conseguir mejores ensayos, que sean más predictivos, que permitan determinar mejor la seguridad o riesgo de una sustancia particular. Más que conseguir un mejor modelo animal, lo que debemos buscar es un mejor modelo, punto. A la larga, esto reducirá, si no eliminará, el uso de animales. En realidad, una sustancia determinada no actúa sobre el organismo completo sino sobre sus células, moléculas, genes o enzimas, pero luego todos estos componentes interaccionan entre sí. El empleo de las nuevas tecnologías a los niveles celular, subcelular, molecular y genético nos debe permitir averiguar los mecanismos específicos de acción que causan el efecto, positivo o negativo, observado.

Los métodos alternativos, incluyendo aquellos que pueden mejorar, reducir o reemplazar la necesidad para llevar a cabo ensayos en animales vivos son una prioridad en la investigación biológica y en los ensayos de seguridad de los productos. Ello no obstante, cualquier método alternativo debe ser comprobado sistemáticamente. Un método alternativo no puede ser aceptado hasta que se demuestre que es fiable y sea verificado por distintos grupos de científicos. Además, mientras que para algunos estudios los métodos alternativos son una opción valiosa, existen otros casos en los que aún no hemos desarrollado un método que no requiera el uso de animales. Las células aisladas reaccionan frecuentemente de forma diferente que todo el organismo. Los cultivos celulares o tisulares no forman un sistema nervioso y no es posible medir la presión sanguínea en un tubo de ensayo aunque contenga todos los tipos celulares implicados en el control de esa presión. En todos estos métodos alternativos, que son valiosos y que debemos seguir desarrollando, debemos estar seguros que el modelo es adecuado y, por tanto, su propio desarrollo está basado en la investigación con animales. Los investigadores pueden usar un modelo informático para ver como va a afectar un nuevo fármaco a un organismo. Pero no debemos olvidar que los ordenadores sólo trabajan y procesan con la información que nosotros les hemos introducido.

Por lo tanto, al día de hoy, los modelos animales son todavía necesarios para entender un sistema tan complejo como un cuerpo humano. Quizá en el futuro la información que hayamos conseguido sea tan completa que un ordenador podrá imitar las reacciones que se producen en un organismo, pero ese punto aún no ha llegado y para que esté más cerca necesitamos la información que nos proporciona la investigación con animales.

¿Son los métodos de cultivo celular o tisular una alternativa al uso de animales en investigación?

El cultivo celular o tisular es frecuentemente citado en la propaganda de los grupos de ARs como una alternativa perfecta al uso de animales. Los cultivos celulares son sistemas experimentales en los cuales células disociadas (separadas entre sí) se mantienen de una forma artificial mediante la adición de nutrientes, oxígeno y otras sustancias tróficas en un incubador con temperatura, humedad y oxígeno controlados. Las células que se cultivan pueden provenir de la división indefinida de células cuasi-tumorales (líneas celulares) o ser obtenidas a partir de un órgano de un animal o persona (cultivo primario).

Los cultivos tisulares provienen siempre de un órgano que se corta en rodajas y cada rodaja se cultiva (en ausencia por tanto de un control del sistema nervioso u hormonal y del aporte sanguíneo) pero manteniendo lo que se llama su estructura organotípica, la disposición ordenada de sus distintos tipos celulares.

Los cultivos celulares y tisulares son una herramienta muy útil para la investigación pero no son la respuesta para todo. Por un lado, los cultivos celulares y tisulares no pueden representar las complejas interacciones que suceden en un organismo. Por ejemplo, si utilizamos un cultivo de neuronas para ver como responden a un fármaco dirigido a protegerlas de la muerte que sucede en la enfermedad de Alzheimer, nos podemos encontrar con que ese fármaco no atraviese o solo lo haga parcialmente la barrera hematoencefálica, que no existe en el cultivo. Puede ocurrir también que los astrocitos del cerebro absorban parte de esa sustancia y las cantidades que llegan a las neuronas no sean comparables en el cultivo y en el órgano. Casi siempre los cultivos (técnicas in vitro) se utilizan como una herramienta útil pero deben realizarse estudios paralelos en animales (técnicas in vivo) para validar el modelo y comprobar la fiabilidad de los resultados.

Hace unos años la mayoría de los cultivos celulares se obtenían de animales pero ya existen disponibles líneas humanas y células humanas que se pueden adquirir comercialmente. La llegada de una compañía especializada en ese cultivo de células humanas, Pharmagene, llevó a varias organizaciones de ARs a señalar que por fin podían terminar los experimentos con animales. Sin embargo, inmediatamente la propia Pharmagene indicó[90] que “existen muchos objetivos para los cuales los animales tendrán que seguir siendo usados en distintas fases del proceso de descubrimiento y desarrollo, en particular cuando se necesita la información en el organismo completo”. No debemos olvidar que esta empresa tiene interés económico en que lo que se usen sean líneas humanas, pero ellos mismos reconocen que no son válidas para todos los casos.  Además, ni siquiera cuando se utilizan líneas humanas se trata de un proceso libre de animales. El medio en el que crecen las células contiene sueros animales. El más normal es el llamado suero bovino fetal. Este suero se obtiene en mataderos de la sangre de terneras recién nacidas o de abortos provocados.

Los sueros son también chequeados para estar seguros de la ausencia de un grupo de patógenos. Por ejemplo, la empresa Sigma comprueba la ausencia en su suero fetal bovino de diarrea viral bovina, adenovirus bovino tipos I y V, parvovirus bovino, rinotraqueítis infecciosa bovina, parainfuenza de tipo 3, rabia y reovirus[91]. Todos estos análisis requieren anticuerpos, que también son producidos en animales.

Desde el punto de vista ético de los científicos preocupados del bienestar de los animales, la diferencia ética entre un uso adecuado de un ratón y un uso adecuado de un feto de ternero no es evidente, pero sí que existe un apoyo general al desarrollo de más y mejores métodos alternativos.

¿Están legisladores y científicos a favor de los métodos alternativos?

Todas las partes implicadas están a favor del desarrollo de métodos alternativos a la experimentación con animales. La directiva 86/609 de la Unión Europea (“Aproximación de Leyes, Regulaciones y Provisiones Administrativas de los Estados Miembros en relación con la protección de los animales usados para experimentación y otros propósitos científicos”) establece que los países miembros de la Unión Europea están obligados a regular la investigación y los ensayos con animales. Esta Directiva indica específicamente que la Comisión y los Estados Miembros deben “…promover la investigación para el desarrollo y validación de técnicas alternativas que puedan proporcionar el mismo nivel de información obtenida en experimentos usando animales…”. Esto llevó al establecimiento del Centro Europeo de Validación de Métodos Alternativos para coordinar y aprobar modelos experimentales alternativos en el ámbito de la Unión Europea.

La legislación española también propugna el uso de métodos alternativos: “No deberá realizarse un experimento si se dispone de otro método científicamente satisfactorio y contrastado que permita obtener las mismas conclusiones, sin implicar la utilización de animales.” (artº. 11.2 del Real Decreto 233/1988).

En Estados Unidos, tras la enmienda de 1985 a la Ley sobre Bienestar de los Animales de Laboratorio de 1966, se creó el Centro de Información sobre Bienestar de los Animales. Este Centro, en colaboración con la Biblioteca Nacional de Medicina, ayuda a los investigadores a considerar alternativas a los experimentos que puedan causar dolor o estrés a los animales de experimentación.

También podemos aportar datos concretos a partir de organizaciones individuales: universidades como la de Leiden (Holanda) han fundado un Departamento de Ética, Historia y Alternativas de la experimentación animal que organiza cursos de formación para todos los estudiantes de doctorado de las disciplinas biomédicas. En Alemania, un grupo de científicos ha creado una Academia de la Protección Animal que promueve, entre otras actividades, un banco de datos de artículos científicos producidos sin experimentación con animales, así como desarrolla su propia investigación dirigida a sustituir los ensayos clínicos para proyectos concretos, tales como la detección de productos químicos carcinogénicos. Se ha fundado una revista científica denominada ATLA (”Alternative Techniques to Laboratory Animals”), dedicada a la difusión de métodos alternativos al uso de animales de laboratorio. En Estados Unidos, se ha fundado el Centro de Científicos por el Bienestar Animal (“Scientist Center for Animal Welfare”) una organización sin ánimo de lucro de personas interesadas por mejorar las condiciones de los animales de experimentación. La práctica totalidad de las revistas científicas ha incluido entre sus normas para autores instrucciones detalladas sobre cómo debe ser el cuidado de los animales utilizados para que un artículo pueda ser aceptado en esa revista. También se han escrito editoriales manifestando la preocupación sobre los aspectos éticos de la investigación con animales. Por tanto, existe un claro interés y compromiso no solo por parte de los legisladores sino también de los investigadores por el desarrollo de métodos alternativos a la experimentación animal.

¿Están siendo un éxito los métodos alternativos?

El desarrollo de métodos alternativos que no usen animales se considera el camino perfecto para resolver el dilema moral sobre el uso de animales en nuestro beneficio. Sin embargo, es posible que las expectativas no sean realistas puesto que a pesar del considerable esfuerzo científico e industrial en las últimas décadas aún falta mucho en el proceso de priorizar las pruebas alternativas.

Para algunas personas, por ejemplo los legisladores, ha resultado llamativo lo difícil que es desarrollar métodos alternativos para la sustitución de los animales empleados en investigación y en ensayos clínicos. Para los científicos, que conocían la complejidad de las respuestas de un organismo vivo, ha sido algo esperado. Sí que se han conseguido avances importantes en reemplazar los animales en los ensayos de seguridad de nuevos productos. En otros casos, hay investigaciones potentes en marcha pero los resultados no son aún plenamente satisfactorios. Cuando un método que no utiliza animales está desarrollado y validado, y es aceptado por la agencia que regula la salida al mercado de ese nuevo producto tiene, por ley, preferencia en su uso frente a los animales de experimentación.

En muchos otros casos lo que se ha visto es que más que métodos alternativos lo que estamos desarrollando son métodos complementarios, que se usan en paralelo con la investigación animal, que no permiten su supresión total pero que permiten reducir considerablemente el número de animales empleados y conseguir más y mejor información. Esta es la situación actual, pero se sigue trabajando de una forma intensa en los métodos alternativos y lo más probable es que aparezcan nuevos avances en los próximos años.

La OCDE requiere ensayos en animales para valorar y evitar en su caso posibles daños por un reactivo o producto industrial. Estos análisis incluyen un examen de toxicidad aguda, absorción a través de la piel, irritación de la piel, irritación de los ojos, sensibilización de la piel, toxicidad subcrónica, mutagenicidad, fotosensibilidad cutánea, toxicocinética, teratogénesis, toxicidad a lo largo de dos generaciones, carcinogénesis y toxicidad general. Ello hace que sea difícil conseguir métodos alternativos para todos estos ensayos clínicos. De hecho, las personas trabajando en toxicología consideran que harán falta al menos décadas para desarrollar y validar todos los métodos alternativos que serían necesarios.

Por otro lado, debemos decir que lo que se ha logrado ya es muy importante. En el décimo aniversario del Centro de la Universidad John Hopkins para métodos alternativos se indicó que el uso se animales para el ensayo de irritación del ojo se había reducido en un 87% desde el año en 1982 y en un 70% para toda otra serie de productos cosméticos[92].

¿Se fomenta por los legisladores el uso de métodos alternativos?

La reducción en el número de animales es un objetivo de toda la sociedad. A pesar de la dificultad, el Parlamento Europeo adoptó una resolución por la cual se planteaba como objetivo que para el año 2000 se hubiese reducido a la mitad el número de animales utilizados en investigación y se eliminara su uso completamente en los ensayos de cosméticos.

La impresión es que los objetivos están claros pero los legisladores no son conscientes de la escala temporal en la que se mueve la investigación. Sustituir a un organismo vivo por un modelo al menos en parte artificial es un objetivo de una enorme complejidad. Se están planteando unas expectativas que la tecnología actual no puede asegurar. Es como si dijéramos, que nos comprometemos a hallar una cura al cáncer en un plazo de 10 años. A pesar de nuestro enorme potencial científico y económico, de la experiencia de muchas décadas de investigación, de la multiplicación de los presupuestos disponibles, incluso de la firme convicción de que es un objetivo bueno, necesario e importante, por el que merece la pena luchar, sería un compromiso con un riesgo tremendo. Algo similar se está planteando en la eliminación de los animales en la investigación y los ensayos de seguridad. El riesgo es que haya personas que, al acercarse las fechas límite y ver que no se pueden cumplir se sientan traicionadas y frustradas. Si esto ocurre, hay un peligro de que estas personas abandonen la búsqueda de alternativas y se planteen otros métodos para restringir y reducir la investigación con animales.

¿No podemos sustituir ya a los animales por métodos alternativos?

Los grupos de ARs hacen frecuentemente esta afirmación pero no aportan datos que la apoyen. Si fuera posible llevar a cabo los proyectos de investigación y los ensayos clínicos sin utilizar animales, tanto la comunidad científica como los gobiernos eliminarían los animales de sus programas de investigación. La investigación usando animales es aproximadamente un 5% del total de la investigación biomédica y recibe aproximadamente un 10% de los fondos de investigación. Para los científicos no es cómodo usar animales y las presiones legales, económicas y éticas son fuertes para usar animales solo cuando es el único método sensato para obtener la información que se va buscando.

 

Compromiso científico sobre el uso de animales


¿Existe un compromiso ético del científico con los animales empleados en su investigación?

Creo que la actuación de los grupos preocupados por el bienestar de los animales ha tenido efectos positivos: fomentar la preocupación de los investigadores sobre la salud y calidad de vida de sus animales de experimentación, sobre el diseño y excelencia de sus experimentos y sobre la comunicación a la sociedad del trabajo que se realiza en los laboratorios, y los beneficios que de allí se esperan obtener. Por una parte, se reniega sobre la cada vez mayor burocratización, el papeleo antes de un proyecto de investigación, la sensación de estar bajo sospecha y los filtros de todo tipo que es necesario superar. Por otro lado, cada vez es más evidente que ser los primeros en defender este compromiso ético en el alcance y la importancia de la investigación, en el cuidado de los animales empleados, en la reducción al mínimo imprescindible de los ejemplares utilizados, en la calidad de todos los procedimientos y técnicas, es la mejor estrategia a seguir, ante la sociedad, ante el trabajo y ante uno mismo.

¿En qué consiste este compromiso ético con los animales de laboratorio?

En la preocupación de los científicos por el bienestar y el uso humano de los animales empleados en investigación. No es algo reciente. Ya en las primeras décadas del siglo XIX, los científicos intentan establecer unas pautas de actuación que permitan el desarrollo de la ciencia bajo el marco de un compromiso ético. La referencia más importante de este período son los principios éticos formulados por un fisiólogo, Marshal Hall, en 1831[93]. Su vigencia a la hora de evaluar un procedimiento experimental se mantiene al día de hoy. Estas son las propuestas de Hall:

“El Primer principio que debe establecerse para el desarrollo de la Fisiología es así: nunca debemos recurrir a la experimentación en los casos en los que la observación nos pueda proporcionar la información requerida.

Como Segundo principio, debe asumirse que ningún experimento debe ser llevado a cabo sin un objetivo claro y definido y sin la convicción, tras la consideración más madura, de que el objetivo buscado se conseguirá con ese experimento, en la forma de un resultado real y sin complicaciones.
Debemos admitir, como Tercer principio… que no debemos repetir sin necesidad experimentos que hayan sido realizados por fisiólogos de reputación. Si surge una duda sobre su exactitud, o la exactitud de las deducciones derivados de ellos, entonces es muy importante que se repitan para confirmarlos o corregirlos. Este principio implica la necesidad de conocer debidamente lo que ha sido hecho por los fisiólogos que nos han precedido.

Debe ser recibido como un axioma, o Cuarto principio, que un experimento dado debe ser realizado infligiendo el mínimo sufrimiento posible.

Finalmente, debe ser establecido como un Quinto principio, que cualquier experimento fisiológico debe ser llevado a cabo bajo aquellas circunstancias que aseguren una observación adecuada y una verificación de sus resultados, para así obviar, tanto como sea posible, la necesidad de tener que repetirlo.

Con objeto de lograr completamente estos objetivo, sería deseable formar una sociedad para la investigación fisiológica. Cada miembro se implicaría para ayudar a los otros. Sería potestad de cualquier miembro proponer una serie de experimentos, cómo llevarlos a cabo, cuáles son sus objetivos,…. Estos serían discutidos en profundidad, purgados de todas las fuentes de complicación, prejuicio o error, o rechazados. Si se determina que esa serie de experimentos no es ni innecesaria ni inútil, entonces se deberán realizar, repetir si es necesario, y valorar debidamente. Finalmente, esos experimentos, con las deducciones que se puedan extraer de ellos, pueden entonces ser publicados con la inestimable ventaja de la autenticidad.

Procediendo de esta manera, la ciencia de la Fisiología será rescatada de todas las acusaciones de incertidumbre y crueldad, y será considerada por todos los hombres, inmediatamente, como una rama importante y esencial del conocimiento y la investigación científica”[94].

Hall fue perseguido por aquellos que se oponían ya entonces a la experimentación con animales. Murió en 1857. La práctica totalidad de sus postulados fue asumida por la comunidad científica y un siglo más tarde, tomaron rango de ley al incorporarse a la legislación de los países occidentales, como la British Animals (Scientific Procedures) Act del Reino Unido, la U.S. Animal Welfare Act de los Estados Unidos o el Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre (BOE 21 de octubre de 2005) sobre protección de los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos, en España.

¿Qué son las tres Rs?

Las tres Rs son los principios guía en la investigación moderna con animales.

Fueron planteadas por dos científicos británicos: William Russell, zoólogo y psicólogo y Rex Burch, microbiólogo, en 1959. Russell y Burch llevaron a cabo un estudio sistemático sobre los aspectos éticos y el “desarrollo y progreso de las técnicas humanas en el laboratorio”. Russell y Burch basaron su estudio en el concepto filosófico de “humanidad”. Su postulado era que la verdadera humanidad, lo que distingue a los humanos de todas las demás especies, es la capacidad para la cooperación social, íntimamente ligada a una actitud de compasión y empatía hacia las otras especies. Con el objetivo final de mejorar la experimentación, fueron clasificando los distintos tipos de experimentos valorando el dolor y miedo que se causaba a los animales de laboratorio. Parámetros fisiológicos y endocrinos permitían medidas objetivas del estrés de los animales. Se podía obtener información también del comportamiento de los animales hacia los experimentadores y de distintos aspectos del manejo de los experimentos (necesidad de medios para sujetar al animal, signos de terror, agresividad,…). Cualquier sistema de condicionamiento que utilizase un refuerzo negativo, un castigo para conseguir entrenar al animal se consideraba también una fuente de estrés y de miedo. Examinaron asimismo el ambiente, tanto social como físico, de los animales de experimentación. En general, el ambiente es siempre artificial, hecho por el hombre. Por otro lado, el tamaño y distribución de los grupos sociales, la zona en que se situaban solían estar siempre pensados solamente para la conveniencia del experimentador. Se empezó también a valorar las necesidades del propio animal y su comodidad.

Russel y Burch[95] plantearon un programa de mejora en la experimentación animal que queda identificado como las tres R: reemplazo, reducción y refinamiento.

Reemplazo. Fue la propuesta más radical de Russel y Burch: el uso de seres vivos que no sintieran en vez de animales superiores. Microorganismos, parásitos metazoarios y plantas superiores fueron sugeridos como posibles alternativas. Los experimentos que utilizaban estos otros seres vivos fueron denominados “reemplazo absoluto” ya que no necesitaban mamíferos en ninguna fase de su desarrollo. El uso de técnicas in vitro como los cultivos celulares fue denominado “reemplazo relativo” ya que los experimentos en sí se realizaban sobre material que no “sentía” pero aún así dependían de animales para su obtención y mantenimiento.

En la actualidad el objetivo y los medios se han ampliado y consisten básicamente en que el investigador debe intentar, siempre que sea posible, reemplazar el uso de animales vivos por el de medios distintos, y aquí podemos incluir desde células aisladas procedentes de tumores a programas de ordenador.

Reducción. La reducción significa obtener información lo más precisa y de la mayor calidad posible con el número mínimo necesario de animales. Los experimentos que están bien diseñados y bien realizados deben producir resultados fiables, eliminando la necesidad de repetir los mismos ensayos. Ello incluye las sinergias entre varios grupos para aprovechar los mismos animales y la cooperación con matemáticos y bioestadísticos para conseguir establecer un nivel de significación estadística adecuado con el menor número posible de animales estudiados. También se pueden conseguir mejoras importantes en este campo, seleccionando cuidadosamente qué dosis usar en estudios de dosis-respuesta y, en general, teniendo la opción “número mínimo de animales” como una referencia en todo el diseño del experimento.

Refinamiento. Es la propuesta más sutil. Hace referencia a todos los cambios en los protocolos que permiten reducir la incidencia o gravedad del estrés y molestias experimentadas por los animales utilizados en el laboratorio. El investigador debe refinar, mejorar las técnicas usadas para aumentar el bienestar de los animales, antes durante y después del experimento, y reducir al máximo el dolor y el sufrimiento de cualquier tipo, si la experimentación que va a llevar a cabo implica un posible malestar o daño al animal.

El desarrollo de las tres Rs se basa en cuatro agentes que deben cooperar entre sí: las instituciones académicas, la industria, las agencias gubernamentales (sanidad, investigación, educación,..) y las sociedades de protección de los animales.

¿Consigue la investigación desarrollar las tres Rs?

Sí. Todos los datos confirman el desarrollo de medios alternativos, la reducción en el número de animales empleados y la mayor calidad de todas las fases de los proyectos de investigación relacionadas con los animales desde su alimentación, condiciones de habitabilidad, cuidado veterinario, manipulación hasta su eventual sacrificio.

Por poner algunos ejemplos, cada vez se realiza más investigación en sistemas in vitro. Una empresa como Colgate-Palmolive desarrolló un ensayo para valorar nuevas sustancias en las membranas de un huevo de gallina. La fluorimetría láser, una técnica molecular, permite medir la actividad biológica en una célula identificada, mejorando la calidad de los datos recogidos en los ensayos in vitro. Los neurofarmacólogos pueden medir las señales químicas y eléctricas entre las sinapsis de un animal, no necesitando grupos numerosos de animales para su experimentación. Se han desarrollado nuevos ensayos in vitro: la reasociación de células embrionarias de esponja dispersadas permite predecir posibles defectos en el feto, la coagulación de la sangre de un cangrejo herradura permite controlar el potencial de una sustancia de subir la temperatura y causar fiebres altas (pirogenicidad), cultivos de células epiteliales permiten identificar posibles causas de alergia. Son mecanismos y estrategias que permiten reducir, refinar y reemplazar los animales usados en la investigación.

¿Se plantean los científicos mejorar su experimentación con animales?

Desde hace tiempo, las agencias gubernamentales, los ministerios y las fundaciones públicas y privadas que promueven la investigación, los propios centros y, de una forma especial, los propios investigadores se han preocupado de mejorar y humanizar las técnicas de experimentación utilizadas.

Los científicos utilizan palabras como la “elegancia” de una técnica o la “limpieza” de una aproximación quirúrgica. Su propia formación y las convocatorias competitivas para conseguir fondos (además de la legislación) les anima a utilizar enfoques más precisos, más finos, mejores. Por otro lado, cualquier investigador con una carrera asentada tiene claro que el bien más escaso para su trabajo es su propio tiempo. Por tanto, si puede conseguir los resultados que busca en un número menor de animales, si puede sustituir los animales por un programa de ordenador (donde se pueden hacer estimaciones de cientos de generaciones en fracciones de segundo), o puede utilizar una técnica que permita unos resultados más rápidos (por ejemplo, menor manipulación de los animales que les produzca menos estrés u operaciones más sencillas que puedan hacer una convalecencia más corta) lo va a elegir sin ninguna duda. Un mejor uso de animales es una condición imprescindible para una mejor calidad de la investigación.

¿Le importa a los científicos cómo viven sus animales de laboratorio?

Los investigadores tienen buenas razones científicas, éticas y legales para tratar a sus animales bien y mantenerles en las mejores condiciones posibles. Todos los animales tienen que ser criados, alimentados y estabulados adecuadamente. Siempre hay un veterinario responsable de las condiciones de vida de estos animales y el objetivo de todas las personas alrededor de esos animales es disminuir su estrés, dolor o incomodidad, manteniéndoles sanos, bien alimentados y bien cuidados.

El bienestar de los animales de laboratorio es una preocupación básica de cualquier científico biomédico, tanto por su ética como ser humano como en su condición de investigador. Animales mal alimentados, estabulados de una forma incorrecta, sometidos a vejaciones o maltrato no solo indican dejadez, irresponsabilidad o crueldad, es que no son válidos para su estudio porque no proporcionan resultados fiables. No hace falta llegar a condiciones extremas. Las condiciones ambientales que afectan al comportamiento de los animales, también afectan a su fisiología. En función de las condiciones de estabulamiento se han visto diferencias en el peso del ovario, en las respuestas a anestésicos, en niveles variables de hormonas en sangre, en la susceptibilidad a enfermedades como la tuberculosis, incluso se han encontrado distintos niveles de incidencia de algunos tipos de cáncer[96]. Ningún investigador esperaría encontrar resultados normales en animales sometidos a unas condiciones perjudiciales, malsanas o estresantes. Además de por sus convicciones éticas, la calidad de vida de los animales de laboratorio es una preocupación de primer orden para los investigadores biomédicos porque de no cumplirse pondría en peligro los resultados y eficacia de todo su trabajo.

¿Qué es un análisis de riesgos y beneficios?

Un análisis de riesgos y beneficios es un estudio en el que se valoran los posibles efectos tangibles que se pueden obtener, la parte positiva, frente al coste a pagar, la parte negativa. Antes de iniciar un experimento que implique el uso de animales, el investigador responsable debe evaluar su importancia, utilidad, diseño y necesidad. Es necesario definir el grado de dolor o malestar que puedan experimentar esos animales y buscar el mejor modo de aliviar cualquier malestar generado por ese procedimiento. Entre los factores a considerar en este análisis podemos incluir los siguientes:

  • ¿Puede generar este procedimiento resultados beneficiosos para la salud y el bienestar de hombres o animales?
  • ¿Se ha comprobado la bibliografía para estar seguro de que este experimento no es una repetición de algo ya realizado?
  • ¿Está justificado el uso de animales?
  • ¿Es el número de animales y la especie seleccionada apropiados para este experimento?
  • ¿Se causa dolor o molestias a los animales que esté estrictamente limitado a lo que sea absolutamente inevitable en el diseño del experimento?
  • ¿Se van a usar anestésicos, analgésicos o tranquilizantes apropiados para disminuir al máximo el malestar o el dolor?
  • ¿Se ha considerado el método de eutanasia a utilizar?
  • ¿Están suficientemente preparadas todas las personas involucradas en el estudio?

En muchos lugares y circunstancias se está incluyendo dentro del análisis de riesgos y beneficios lo que se llama el “metadolor”. Sería la reacción de rechazo o malestar que puede sentir una parte de la comunidad no-científica por un procedimiento determinado. En otras palabras, si una parte de la sociedad, de la opinión pública se siente molesta, emocionalmente herida por algunos tipos de experimentos, esto es un factor que debe valorarse en la balanza riesgos-beneficios.

¿Hay controles para evitar abusos en la investigación con animales?

Sí, existen leyes y normativas que regulan todos los aspectos de la investigación con animales. Esta normativa legal como es lógico difiere en cada país pero en todos los casos pretende garantizar el buen uso y los cuidados que tienen que recibir los animales antes, durante y después de la investigación. Entre la regulación sobre el cuidado y tratamiento de los animales de laboratorio se incluye normativa sobre la estabulación, la alimentación, la ventilación, la limpieza y el cuidado veterinario. Las leyes suelen incluir también especificaciones detalladas para el uso de anestesia y analgésicos para tratamientos potencialmente dolorosos y para el cuidado postoperatorio. Se requiere también que las personas implicadas tengan una formación adecuada para el uso de animales. Los organismos públicos requieren que todas las instituciones, de forma específica todas aquellas que quieran recibir fondos para investigación deben seguir esta normativa. Esta política incluye también la revisión por un comité de experimentación animal nombrado en cada institución para asegurar que los animales están siendo usados responsablemente y cuidados con humanidad.

Aunque en mi opinión el proceso debería haber sido más rápido, se han ido formando en las universidades comités formados por científicos, distintos a los que van a realizar el proyecto, que evalúan todo el protocolo de investigación incluyendo:

  • si es necesario el uso de animales
  • evaluar el diseño, los objetivos y los aspectos éticos del estudio propuesto
  • comprobar y supervisar procedimientos que se aseguren que los animales no experimentan dolor innecesario y que, si hace falta, sean sacrificados humanamente.

Si estos controles determinan que se están haciendo las cosas mal, se producen efectos inmediatos: los proyectos son rechazados, las instalaciones son sancionadas, los animalarios y centros de estabulación se llegan a cerrar definitivamente hasta que sean totalmente reformados, forzando en ocasiones la desaparición de empresas o la nueva construcción de instalaciones en las universidades y centros públicos de investigación.

Finalmente, es importante tener en cuenta que la responsabilidad última por el cuidado y bienestar de los animales está en manos de los propios científicos. Es imposible vigilar cada laboratorio durante las 24 horas del día para estar seguro de que los animales reciben un tratamiento apropiado. El uso humano de los animales está fundamentado en la conciencia de los investigadores. La gran mayoría de los científicos aceptan esta responsabilidad y llevan a cabo sus experimentos de una manera digna y humana.

¿Qué son los comités éticos?

Los comités éticos en experimentación animal (CEEA) son grupos de personas, nombrados en cada institución que haga experimentación con animales, con la capacidad de fiscalizar, vigilar y sancionar el uso adecuado de animales en los proyectos de investigación. Son ya obligatorios en muchos países y están teniendo un resultado muy positivo en los niveles de exigencia sobre la experimentación con animales y en la calidad general de la investigación biomédica.

El ejemplo más desarrollado puede ser la situación en los Estados Unidos. En la enmienda de 1985 a la legislación norteamericana que regula el uso de animales en experimentación (U.S. Animal Welfare Act), se indica que todos los Centros donde se realizase investigación deben crear Comités Institucionales de Cuidado y Uso de Animales (Institutional Animal Care and Use Committees (IACUC). Estos comités revisan todos los protocolos en los que se incluyan animales de sangre caliente, independientemente de que vayan a sufrir algún tipo de molestias o no. Los IACUC revisan todos los proyectos, evalúan los procedimientos de la Universidad o centro en el uso de animales e inspeccionan las instalaciones donde se mantienen animales de experimentación.

Cada IACUC está formado por al menos cinco miembros. Uno de ellos debe ser Doctor en Veterinaria, siendo responsable de todas las actividades que incluyan animales en la institución. El comité debe incluir también un científico con experiencia en la investigación con animales, un miembro cuya labor o principal tarea no tenga que ver con la ciencia (suelen ser abogados, religiosos, filósofos, profesores de ética, etc..) y por último una persona que no tenga nada que ver con la institución, con la excepción de su pertenencia a este comité. Este último miembro figura como representante de la sociedad en general. En algunos países como Suecia y Holanda, esas personas suelen ser individuos relacionados con el bienestar de los animales o incluso miembros de las asociaciones de derechos de los animales. En otros países, se considera que estas asociaciones no representan la opinión de la sociedad y se buscan personas que no tengan un rechazo de partida a la investigación. La mayoría de los comités tienen más de cinco miembros y en las universidades es frecuente que haya también una representación de los estudiantes.

La dedicación a un comité ético es una tarea que incluye mucho trabajo pues deben revisar y discutir en detalle cada protocolo que utilice animales en la institución. En una gran universidad, eso puede significar tener que leer, inspeccionar y discutir cientos de protocolos al año. Si el comité rechaza un proyecto, el investigador principal debe revisar el protocolo y hacer los cambios necesarios antes de que pueda volver a iniciar el proceso para pedir financiación. Típicamente, es un nombramiento temporal, donde cada miembro sirve durante unos años y se van rotando.

Los comités éticos han generado algunas quejas entre los investigadores, no solo por el tiempo que suponen sino también porque hay quien los considera un síntoma del control burocrático de la ciencia. Sin embargo, bastantes investigadores reconocen que la labor de estos comités no solo ha mejorado las condiciones de los animales de laboratorio sino que también han mejorado la calidad del conjunto de la investigación. En muchas ocasiones, sirven también como una herramienta para favorecer la interacción y cooperación entre investigadores de diferentes departamentos y disciplinas. Ya que los miembros de los comités éticos están familiarizados con el trabajo de cada investigador que use animales en la institución pueden fomentar sinergias y sugerir colaboraciones entre grupos que de otra manera no habrían contactado, fomentando un intercambio fructífero de información sobre objetivos, pericias, experiencia previa y equipamiento disponible en cada uno de ellos. Permiten también aprovechar un mismo experimento, reduciendo el número de animales empleados en la investigación realizada en esa institución.

El establecimiento de comités éticos en universidades, hospitales, laboratorios de empresas y otros centros de investigación va teniendo un impacto importante en el uso de animales. Los comités revisan normalmente los procedimientos, los aspectos éticos relacionados con el uso de animales, incluyendo el tipo de animal elegido, el número de animales que se van a utilizar, el grado de malestar o dolor que los animales van a experimentar, si el investigador ha considerado el uso de métodos alternativos y si está al día de todos los aspectos realizados con esa investigación.

Los comités éticos son en ocasiones, como hemos mencionado, un trámite impopular. Sin embargo, debemos pensar que son claves en conseguir el apoyo del público a la investigación y en poder seguir adelante. Su puesta en marcha es un síntoma de una mejora clara en la calidad de la investigación de un centro. Los científicos más concienciados se presentan voluntarios para formar parte de los comités éticos, trabajan para hacer reflexionar a sus compañeros sobre el bienestar animal y han tomado seriamente la responsabilidad de informar al público sobre el momento crítico del uso de animales y la necesidad de mantener el esfuerzo científico si queremos aliviar las enfermedades que nos aquejan y mantener y mejorar nuestra calidad de vida.

En España, muchas universidades y centros de investigación han puesto ya en marcha los Comités éticos en experimentación animal (CEEA). Poniendo en un buscador esas siglas (ceea) se puede localizar información detallada sobre muchos de ellos.

Se puede conseguir información detallada sobre muchos aspectos del funcionamiento, organización, normativa de los comités éticos norteamericanos, así como numerosos enlaces en la página de los IACUC:
http://www.iacuc.org

¿Qué pueden hacer los científicos?

  1. Lo primero es ser consciente del problema que suponen los activistas de los ARs. Aunque pueda parecer una discusión estúpida, sin razones ni argumentos sólidos, es un riesgo real, un peligro para la continuidad de la investigación en los países desarrollados. No vale de nada esconder la cabeza en la arena, despreciarlo, ni creerse invisible o blindado.
  2. Seguir trabajando, seguir investigando. No ceder a los chantajes, ni a las presiones ni a las amenazas. Es demasiado importante lo que está en juego.
  3. No callarse. Los grupos de ARs son expertos en la manipulación de la opinión pública y en el manejo de los medios de comunicación. Es importante no dar la callada por respuesta y exponer los resultados y objetivos de tu investigación de una forma serena, tranquila y asequible para el público.
  4. Si algún compañero está siendo presionado o amenazado, hazle saber que no está solo, que le apoyas. Busca maneras de ayudarle. Expresa de forma pública y clara tu apoyo a su trabajo y a la investigación en general. No seas neutral. Ese ataque injusto también te ataca a ti, a lo que crees y a las personas que quieres.
  5. Las universidades y centros de investigación deben tener previsto que pueden tener incidentes y ser sometidas a ataques y presiones. Deben formar a sus profesionales y estudiantes de disciplinas biomédicas en el manejo humano de los animales de experimentación. Deben tener medidas de seguridad adecuadas en el acceso a animalarios, laboratorios y despachos. Deben tener un plan de contingencia si alguno de sus miembros se convierte en diana de los grupos de ARs.
  6. Los científicos tienen que actuar como un colectivo. Pongo un ejemplo, un banco (el HSBC británico) retiró la financiación a unos laboratorios tras las presiones de los grupos de AR. Afortunadamente, las organizaciones científicas y los investigadores a modo personal reaccionaron. La Asociación de Caridades a favor de la Investigación Médica comunicó al HSBC que si cedía a las presiones de los activistas ellos cerrarían sus cuentas en esa entidad. Esta asociación solo tenía en sus cuentas unos pocos cientos de miles de libras pero entre sus 112 miembros están la Fundación Wellcome y la Campaña para la Investigación del Cáncer cuyos fondos alcanzan la cantidad de 23.000 millones de dólares. El banco reconsideró su postura.
  7. Incluir entre nuestras obligaciones, no siempre cómodas y siempre necesitadas de tiempo, el fomentar el nivel científico del público, educar sobre los fundamentos de la investigación, la actividad divulgadora, volver a llevar la ciencia al campo de la cultura. Las encuestas muestran que la mayoría de la gente quiere más investigación en Biomedicina pero muchos no tienen una idea clara de porqué se usan animales en ella. Hay muchas tareas sencillas como escribir una carta al editor de tu periódico cuando aparezcan estupideces o mensajes que banalizan la investigación.
  8. Incluye en tu agenda la educación de niños y jóvenes como una prioridad: acepta las invitaciones u ofrécete para hablar en el colegio de tus hijos sobre la importancia de la investigación y el servicio que presta a la sociedad, como se cuidan los animales y tu preocupación por su bienestar, los objetivos de tu trabajo. No pienses que son verdades tan evidentes, que todo el mundo lo ve igual de claro que tú. No es así.
  9. Tu trabajo, de forma directa o poniendo ladrillos en el gran edificio del conocimiento humano, contribuye a salvar vidas. Debes estar orgulloso de ello y hacerlo saber.

¿Qué quieren saber los estudiantes sobre la investigación con animales?

Es importante prepararse adecuadamente a la hora de hablar con niños o con adolescentes sobre la investigación y el uso de animales. Hay una serie de preguntas comunes, para las que debes tener una respuesta clara y contundente:

  • ¿Por qué se realiza investigación con animales?
  • ¿Qué cosas y qué factores intervienen en una investigación?
  • ¿Cómo se sienten los animales? ¿Qué experimentan?¿Sufren?
  • ¿Existen normas que controlen lo que hacen los científicos?
  • ¿Existen alternativas a la investigación y a la experimentación con animales?

Es también clave interaccionar con los profesores de ciencias y con los maestros, que conozcan lo que está en juego y cómo su función es clave para salvaguardar la investigación del futuro.

¿Cómo explicar a los niños lo que es la investigación?

Algunas normas muy básicas:

  • Muéstrales tu persona: que te conozcan, que sepas porqué empezaste en la ciencia, las cosas que te gustan de tu trabajo, los sueños que tienes.
  • Usa ejemplos de su vida diaria. Si les vas a hablar del descubrimiento de medicinas, no les hables de priones, o de sida a los más pequeños, háblales de las enfermedades que sufren y las medicinas que les han dado sus madres (jarabe de la tos, aspirina, descongestionante nasal, antibióticos). Recuérdales lo que pasó cuando se han roto un brazo y como se lo han tratado, de algunos niños que nacen con un defecto: problemas de vista, de audición, de movimiento. Es muy normal que conozcan a algún compañero que le pasa algo de eso y lo entiendan así mejor. Háblales de las vacunas que les han puesto para protegerles y porqué ya no tienen que temer a muchas enfermedades.
  • La investigación también salva la vida a miles de animales. Cuéntales de las vacunas de sus perros y gatos, de las pastillas cuando tienen lombrices, de los gusanos en el corazón, de los piensos equilibrados, de la comida de los peces, de los programas de cría en cautividad para especies en peligro de extinción, de los osos panda a los linces.
  • Explícales cómo se plantea y cómo se regula la investigación. Cómo en los comités hay siempre veterinarios, cómo se justifica la especie que se elige, cómo los experimentos están diseñados para evitar dolor y sufrimiento a los animales y cómo los animales, si es necesario, reciben analgésicos o anestésicos igual que una persona que va a ser operada, cómo los mismos animales no se usan repetidas veces para un experimento tras otro, y cómo hay mucha investigación que no requiere animales. No les engañes nunca ni les ocultes cosas.
  • Explica tu investigación. Establece cuales son sus objetivos y sus implicaciones con claridad. Intenta no usar términos técnicos. Utiliza fotos, videos, etc.. Invítales a visitar tu laboratorio y a hablar con los becarios que hay allí. La cercanía de edad es mayor y más fácil la sintonía emocional.

Un decálogo para la investigación biosanitaria

Distintas asociaciones y reuniones de científicos han propuesto normas éticas que guíen la investigación. He pretendido reunirlas, sin seguir exactamente ninguna de ellas, pero todas comparten la misma visión y postulados muy similares. Estos serían una serie de principios básicos

  1. La investigación, básica o aplicada, debe buscar, a corto o largo plazo, el progreso de la Humanidad, aumentar el conocimiento y mejorar la calidad de vida de personas y animales. Es nuestra principal herramienta de progreso.
  2. La investigación con animales es una fuente principal de nuevos conocimientos en la ciencia biomédica y ha demostrado que es esencial para la lucha contra numerosas enfermedades del hombre y de los animales.
  3. Todas las vidas son valiosas y deben protegerse, cuidarse y mantenerse, pero no tiene el mismo valor la vida de una persona que la vida de un animal. Es lícito y ético sacrificar animales para salvar vidas humanas. Ello no obstante, el uso de animales implica obligaciones profesionales, científicas y morales. Los animales no solamente tienen un valor instrumental, tienen también un valor intrínseco, en sí mismos.
  4. Los animales son seres capaces de sentir y de sufrir y tienen necesidades particulares en función de las características del individuo y de la especie. La investigación debe atender siempre esas necesidades y debe minimizar todo lo posible, utilizando todos los medios disponibles, el daño, sufrimiento, estrés o ansiedad que pueda causar a un animal. En concreto, cualquier procedimiento que cause más que un dolor ligero o momentáneo debe realizarse, si es factible, con medicamentos sedantes, analgésicos o anestésicos apropiados.
  5. El diseño de una investigación debe incluir el menor número posible de animales, elegir aquellos más adecuados al estudio y con menor grado de sensibilidad neurofisiológica, valorar y utilizar en su caso los posibles métodos alternativos disponibles y utilizar las técnicas más refinadas, más sensibles y más delicadas posibles.
  6. Todas las personas que intervengan en una investigación con animales deben tener los conocimientos, experiencia, formación y supervisión que aseguren el manejo correcto de los animales y disminuyan todo lo posible su ansiedad, malestar o estrés.
  7. Las instalaciones donde se crían, mantienen o utilizan animales de experimentación deben estar conformes a los criterios más rigurosos de habitabilidad, comodidad, alimentación y sanidad, estar autorizadas por las autoridades competentes y tener supervisión continua por parte de veterinarios y personal de apoyo con formación y experiencia adecuadas.
  8. Un aspecto básico de la investigación es la difusión adecuada de los resultados obtenidos, a ser posible a nivel mundial poniendo todos los datos obtenidos y los procedimientos empleados a disposición de la comunidad científica. Ello evitará la duplicación inútil de experimentos, permitirá controlar y mejorar los resultados y facilitará el progreso de la Ciencia.
  9. Las especies en peligro de extinción no se deben utilizar para experimentación. La investigación que se realice sobre ellas deberá tener como objetivo principal la recuperación de las poblaciones de esa especie.

10.  La sociedad debe proteger la investigación y a los investigadores, de cuyo trabajo se beneficia. Los legisladores deben establecer normas claras que protejan y regulen la investigación y la experimentación científica, y garanticen la seguridad de las personas, los animales y el medio ambiente. Esta normativa debe revisarse periódicamente y mantenerse actualizada. Los científicos deben imponerse los estándares más altos de calidad en su trabajo, desarrollar y promover el uso de métodos alternativos a la investigación con animales y educar e informar al público sobre el trabajo que realizan, los métodos utilizados y los objetivos perseguidos.

La Ciencia sirve a la Humanidad.

Información adicional


Información en Internet

En el debate público sobre el uso de animales en la docencia y la investigación, existen diferentes posturas. Considero bueno atender a todos los argumentos, ver los datos reales, antes de que cada uno establezca su opinión. He añadido unas páginas de enlaces de Internet no solo a asociaciones y grupos de científicos y médicos sino también a grupos que desarrollan métodos alternativos, asociaciones de ciencias del animal de laboratorio, autoridades reguladoras de gobiernos e incluso, a pesar de la cantidad de información falsa que contienen, a las de los grupos de ARs. Es muy probable que las direcciones web vayan quedando progresivamente obsoletas, pero un sistema de búsqueda permitirá encontrar la información, si aún sigue disponible.

Organizaciones que explican la necesidad de la investigación con animales:

American Physiological Society http://www.the-aps.org/pa/index.htm
Americans for Medical Progress http://www.ampef.org/
Animals in Medicines Research Information Centre http://www.abpi.org.uk/amric/amric.asp
Americans for Medical Progress http://www.amprogress.org/

www.ampef.org

Association of Medical Research Charities http://www2.amrc.org.uk/aboutmedicalresearch/animalsinmedicalresearch.shtml
Biomedical Research Education Trust http://www.bret.org.uk/
BioRap (Biological Research for Animals & People): www.biorap.org
Campaign for Medical Progress http://www.medicalprogress.org/
Canadians for Health Research http://www.chrcrm.org/
CityLab http://www.bumc.bu.edu/Departments/HomeMain.asp?DepartmentID=285
European Biomedical Research Association http://www.ebra.org/
Foundation for Biomedical Research http://www.fbresearch.org/
Michigan Society for Medical Research (MISMR) http://www.mismr.org/
Mid-Continent Association for Agriculture, Biomedical Research and Education Associations (MAABRE) http://www.maabre.org/id1.htm
Massachusetts Society for Medical Research (MSMR) http://www.msmr.org/
National Animal Interest Alliance (NAIA) http://www.naiaonline.org/
National Association for Biomedical Research (NABR) http://www.nabr.org/
Nord Carolina Association for Biomedical Research (NCABR) http://www.ncabr.org/
New Jersey Association for Biomedical Research http://www.njabr.org/
Public Responsibility in Medicine and Research (PRIM&R) http://www.primr.org/
RDS Research Defense Society http://www.rds-online.org.uk/home.html
Research! America http://www.researchamerica.org/
Seriously Ill for Medical Research http://www.simr.org.uk/
States United for Biomedical Research http://www.statesforbiomed.org/
Using Animals In Science http://anzccart.rsnz.govt.nz/

Organizaciones trabajando en las tres Rs:

3R Foundation Research 3R http://www.forschung3r.ch/
Alternatives Education Database http://www.AVAR.org
Alternatives Online http://embryo.ib.amwaw.edu.pl/
Alternatives Research and Development Foundation http://www.aavs.org/htm/ardf.html
Alternatives to Animal Testing Bibliography http://sis.nlm.nih.gov/altanimals.htm
Alternative to Skin Irritation Testing in Animals http://www.invitroderm.com
Alternativen zu Tierexperimenten (Alternativas a la experimentación animal) (ALTEX) http://www.altex.ch
Altweb Alternatives to Animal Testing http://altweb.jhsph.edu
Animal Welfare Information Center, USDA http://www.nal.usda.gov/awic
Animal Welfare Institute (AWI) http://www.awionline.org/lab_animals/newindex.html
Asociación Española de Toxicología – Grupo Especializado de Trabajo en Métodos Alternativos http://tox.umh.es/aet/gtema/
Association for Assessment and Accreditation of Laboratory Animal Care International (AAALAC) http://www.aaalac.org/
Australia and New Zealand Council for the Care of Animals in Research and Testing (ANZCCART) http://www.adelaide.edu.au/ANZCCART/
Center for Alternatives to Animal Testing (CAAT) http://altweb.jhsph.edu/
Centre for Best Practice for Animals in Research (CBPAR) http://www.mrc.ac.uk/index/public_interest/public-ethics_and_best_practice/public-cbpar.htm
Compilation of scientific literature on the assessment of animal welfare and animal distress http://www.vetinfo.demon.nl/aw/flist.html#F
Database on In Vitro Toxicology Methods http://www.invittox.com
Digital Frog International http://www.digitalfrog.com
European Centre for the Validation of Alternative Methods (ECVAM) http://ecvam-sis.jrc.it/
European Consensus Platform for the development of Alternative Methods to Animal Experimentation (ECOPA) www.ecopa.net
European Resource Centre for Alternatives in higher Education http://www.eurca.org/
Fund for the Replacement of Animals in Medical Experiments (FRAME) http://www.frame.org.uk/index.htm
Grupo de Trabajo Español de Métodos Alternativos (GTEMA) http://tox.umh.es/aet/gtema/
Humane Innovations and Alternatives Journal http://www.psyeta.org/hia/index.html
IACUC. University of Florida http://nersp.nerdc.ufl.edu/~iacuc/index.html
In Vitro International http://www.invitrointl.com/
In vitro methods http://www.isolated-organs.de/
In vitro Testing Industrial Platform http://www.ivtip.org/
Information on Alternatives Database http://oslovet.veths.ho/databasesintro.html
Institute for In Vitro Sciences http://www.iivs.org/
Interagency Coordinating Committee on the Validation of Alternative Methods (ICCVAM) http://iccvam.niehs.nih.gov/
Lab Animal http://www.labanimal.com/
Netherlands Centre Alternatives to Animal (NCA) http://www.nca-nl.org/
Netherlands Centre for Alternatives to Animal Use http://www.pdk.dgk.ruu.nl/nca.dir/

http://prex.las.vet.uu.nl/nca/

Norina and The Norwegian Reference Centre for Laboratory Animal Science & Alternatives http://oslovet.veths.no/
Ohio Scientific Education & Research Association (OSERA) http://www.osera.org/
Procter & Gamble Animal Research and Product Safety http://www.pg.com/animalalternatives/
Red Española pasta el desarrollo de Métodos Alternativos a la Experimentación Animal (REMA) http://www.remanet.net
Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (RSPCA) http://www.rspca.org.uk/
Scientific Information Service of  the European Centre for the Validation of Alternative Methods (ECVAM). http://ecvam-sis.jrc.it/
Scientists Center for Animal Welfare http://www.erols.com/scaw/scaw.htm

http://www.quikpage.com/S/scanwel/

Searching for Alternatives http://nersp.ufl.edu/iacuc/alternatives.htm
Sources of Support ofr Research on Alternatives to Animal Use in Research and Tseting http://www.uiowa.edu/ vpr/research/animalt.htm
Swedish Fund for Research Without Animal Experiments http://www.algonet.se/~stifud/engelska.html
Universities Federation for Animal Welfare (UFAW) http://www.ufaw.org.uk/
University of California at Davis Center for Alternatives http://wwww.vetmed.ucdavis.edu/Animal_Alternatives/main.htm
Viavet – Department of Laboratory Animal Science, Utrecht (NL) http://las.vet.uu.nl/
World Society for the Protection of Animals http://www.wspa.org.uk/home.html

Oficinas gubernamentales de control del uso de animales:

Animal and Plant Health Inspection Service, Animal Care http://www.aphis.usda.gov/reac/
Animal Procedures Committee http://www.apc.gov.uk/
Bundesamt für Veterinärwesen (Suiza) http://www.admin.ch/bvet
Consejo de Europa http://www.coe.int/animalwelfare
The Home Office (Ministerio del Interior de Gran Bretaña) http://www.homeoffice.gov.uk/comrace/animals/index.html
Institutional Animal Care and Use Committees (USA) (IACUC) http://www.iacuc.org/
National Institutes of Health http://www.nih.gov/
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) http://www.oecd.org/
US Department of Agriculture http://www.aphis.usda.gov/ac/

Asociaciones y Organizaciones sobre Ciencias del Animal de Laboratorio

American Association of Laboratory Animal Science (AALAS) http://www.aalas.org/
American College of Laboratory Animal Medicine http://www.aclam.org
American Society of Laboratory Animal Practitioners (ASLAP) http://www.aslap.org/
Applied Research Ethics National Association http://www.aamc.org/research/primr/arena/
Asociación Mexicana de la Ciencia de los Animales de Laboratorio (AMCAL) http://amcal2000.tripod.com/
Association Française des Sciences et Techniques de l’Animal de Laboratoire (AFSTAL) http://www.afstal.com/
Association for the Assessment & Accreditation of Laboratory Animal Care (AAALAC) http://www.aaalac.org/home.htm
Associazione Italiana per le Scienze degli Animali da laboratorio (AISAL) http://www.felasa.org/links/aisal.html
Australian and New Zealand Council for the Care of Animals in Research and Testing http://www.adelaide.edu/au/ANZCCART
Belgian Council for Laboratory Animal Science (BCLAS) http://www.ulg.ac.be./fmv/BCLAS
British Laboratory Animal Veterinary Association (BLAVA) http://www.mandm.ncl.ac.uk/BLAVA.html
Canadian Association for Laboratory Animal Science www.calas-acsal.org
Canadian Council on Animal Care http://www.ccac.ca
Colégio Brasileiro de Experimentação Animal (COBEA) http://www.meusite.com.br/COBEA/
European Biosafety Association http://www.ebsa.be/
European college of laboratory animal medicine (ECLAM) http://www.eclam.org/
European Federation of Animal Technologists (EFAT) http://www.iat.org.uk/efat.htm
European Society for Laboratory Animal Veterinarians (ESLAV) http://www.eslav.org/eslav_new.htm
Federation of American Societies for Experimental Biology (FASEB) http://www.faseb.org
Federation of European Laboratory Animal Science Associations (FELASA) http://www.felasa.org/
Finnish Laboratory Animal Scientists (FinLAS) http://www.uku.fi/~kostet/FinLAS/index.html
International Council for Laboratory Animal Science (ICLAS) http://www.iclas.org/
International Veterinary Information Service (IVIS) http://www.ivis.org/
Japanese Society for Laboratory Animal and Environment (JSLAE) http://hayato.med.osaka-u.ac.jp/index/societies/env.html
Laboratory Animals Internet Links (de “NetVet Veterinary Resources”). http://www.lal.org.uk/orgs.htm
Laboratory Animal Science Association (LASA) http://www.lasa.co.uk/
Laboratory Animal Training Association (LATA) http://www.latanet.com/
Laboratory animal veterinary association (LAVA) http://www.blava.org.uk/
Laboratory Animal Welfare training exchange (LAWTE) http://www.lawte.org/
Nederlandse Vereniging voor Proefdierkunde (Asociación Holandesa de Ciencias del Animal de Laboratorio) (NVP) http://www.proefdierkunde.nl/
Scandinavian Federation for Laboratory Animal Science (Scand-LAS) http://www.uib.no/vivariet/SCANDLAS.html
Schweizerische Gesellschaft für Versuchstierkunde (Asociación suiza de Ciencias del Animal de Laboratorio) http://www.unizh.ch/sgv
Sociedad Española de Ciencias del Animal de Laboratorio (SECAL) http://www.secal.es
South African Society of Animal Science (SASAS) http://www.sasas.co.za/
Swedish National Board for Laboratory Animals http://www.algonet.se/~stifud/nbla.html
Tierärztliche Vereinigung für Tierschutz (TVT) (Asociación alemana de veterinarios por la protección de los animales) http://www.tierschutz-tvt.de/

Recursos sobre animales de laboratorio

Animal Behavior and Welfare Sites http://www.erols.com/mandtj
Animal Experiments http://www.api4animals.org/ResearchResources.htm
Animal Identification http://www.datamars.com/
Animal Rights Resource Site http://www.arrs.envirolink.org
Animal Welfare Institute http://www.animalwelfare.com
Antibody Resource Page http://www.antibodyresource.com/
Applied Research Ethics National Association http://www.aamc.org/research/primr/arena/
Canadian Animal Health Institute www.cahi-icsa.ca
Center for Veterinary Medicine, FDA http://www.fda.gov/cvm
Duke University Primate Center http://www.duke.edu/web/primate/
The Electronic Zoo http://netvet.wustl.edu/ssi.htm-animalresources
Ethics & Animals http://funnelweb.utcc.uk.edu/**ilsmith/ethics.html
European Convention for the Protection of Vertebrate Animals Used for Experimental and Other Purposes http://www.uku.fi/laitoskset/vkek/Sopimus/convention.html
European Association of Tissue Banks http://www.eatb.de/]
European Society for Animal Cell Technology (ESACT) http://www.esact.org
Genamics Journal Seek http://genamics.com/journals/index.htm
Genetic testing in large animals http://www.genome.iastate.edu/community/genetest.html
Indulab Lab Animal Equipment http://www.indulab-online.com/
Institute of Animal Technology (IAT) http://www.iat.org.uk/
Institute of Experimental Animal Sciences (Osaka University Medical School) http://hayato.med.osaka-u.ac.jp/index.html
Institute of Laboratory Animal Resources (ILAR) http://www2.nas.edu/ilarhome/
Institute of Laboratory Animal Science (ILAS) ttp://www.unizh.ch/labtier/
Kids 4 Research www.kids4research.org
Kliba Laboratory Animal Diet http://www.kliba-nafag.ch/
Laboratory Animal Science Acronyms http://www4.nas.edu/cls/ilarhome.nsf/web/acronyms?OpenDocument
MedLine http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi
Mikrochirurgisches Ausbildungs-und Forschungszentrum (MAZ)

(Centro de formación e investigación microquirúrgica de Austria)

http://www.maz.at/
Mouse Physiology http://www.mousephysio.com/
National Center for Research Resources http://www.ncr.nih.gov/
National Library of Medicine http://www.nlm.nih.gov/
Partners in Research www.pirweb.org
Primate Database http://primatelit.library.wisc.edu./
Primate Info Net www.primate.wisc.edu/pin
The Whole Mouse Catalog (antes, Mouse and Rat Research Home Page) http://www.rodentia.com/wmc/
Trans-NIH Xenopus Initiative Web Site http://www.nih.gov/science/models/xenopus/
Xenopus tropicalis resource http://minerva.acc.virginia.edu/~develbio/trop/
Zebrafish Information Network (ZFIN) http://zfin.org/

Criadores de animales de laboratorio

 

Charles River http://www.criver.com/
Ellegard http://minipigs.dk
Harlan http://www.harlan.com
Jackson Laboratories http://www.jax.org

 

Revistas sobre animales de laboratorio y sus alternativas

 

Alternatives to Laboratory Animals http://www.frame-uk.demon.co.uk/atla/atlahome.htm
Alternatives to Animal Testing http://altweb.jhsph.edu/
Animales de Experimentación, La Revista Hispanoamericana http://www.anidex.com/
Animal Welfare http://www.users.dircon.co.uk/~ufaw3/animalwelfare.htm
Anthrozoos http://www.deltasociety.org/dsc900.htm
Baltic Journal of Laboratory Animal Science http://vip.latnet.lv/journallas/reklama.htm
Comparative Medicine (antes, Laboratory Animal Science) http://www.aalas.org/education/publications/publications.htm
ILAR Journal http://www4.nationalacademies.org/cls/ijhome.nsf
JAAWS http://www.psyeta.org/jaaws/
Journal of Experimental Animal Science http://www.mh-hannover.de/institut/tierlabor/jeans.htm
Lab Animal http://www.labanimal.com/
Laboratory Animals http://www.lal.org.uk/
Laboratory Primate Newsletter http://www.brown.edu/Research/Primate/
Scandinavian Journal of Laboratory Animal Science http://biomedicum.ut.ee/sjlas/
Society and Animals http://www.erica.demon.co.uk/order.html
Veterinary Record http://www.vetrecord.co.uk/index.htm

 

Grupos haciendo campaña para acabar con la investigación con animales

American Antivivisection Society http://www.aavs.org/
American Humane Association http://www.amerhumane.org
Animal Aid http://www.animalaid.org.uk/
Animal Liberation Front http://www.animalliberation.net/
Animal Rights Coalition http://www.animalaid.org.uk/
British Anti-Vivisection Association http://www.bava.pwp.blueyonder.co.uk/
British Union for the Abolition of Vivisection http://www.buav.org/
Last Chance for Animals http://www.vivisection.net/
National Anti-Vivisection Society http://www.navs.org.uk/
People for the Ethical Treatment of Animals http://www.peta-online.org/
Psychologists for the Ethical Treatment of Animals (PSYETA) http://www.psyeta.org
Uncaged Campaigns http://www.uncaged.co.uk/

Otras informaciones interesantes:

Lista de Altweb de Fuentes de financiación para métodos alternativos (por países)

http://altweb.jhsph.edu/databases/funding/funding.htm

Resúmenes sobre becas y proyectos de investigación en métodos alternativos

http://caat.jhsph.edu/programs/grants/grants.htm

Normas y ejemplos sobre Buenas Prácticas de Laboratorio

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)

http://www.oecd.org/env/glp

Environmental Protection Agency (EPA)

http://iccvam.niehs.nih.gov/docs/EPA/epa-glp.htm

Food and Drug Administration (FDA)

http://iccvam.niehs.nih.gov/docs/FDA/fda-glp.htm

Lista de distribución sobre alternativas al uso de animales (AltAnim) Se puede uno suscribir en la página web de la Universidad de California, Davis

http://www.vetmed.ucdavis.edu/Animal_Alternatives/weblinks.htm

Documentos de la Unión Europea

Portal sobre legislación Eur-Lex (Europeae Unionis Lex).

http://www.europa.eu.int/eur-lex/en/index.html

Enmienda a la Directiva del Consejo de la UE 76/768/EEC. Productos cosméticos.
http://europa.eu.int/eur-lex/en/com/pdf/2000/en_500PC0189.pdf

Descripción de esfuerzos en Europa para aplicar las tres Rs

http://www.jhsph.edu/~altweb/science/regs/target2000.htm

Segundo y tercer informe de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo sobre las estadísticas relativas al número de animales utilizados para experimentación y otros fines científicos en los estados miembros de la Unión Europea

http://europa.eu.int/comm/environment/chemicals/lab_animals/home_en.htm


Legislación

Esta recopilación de referencias sobre textos y normativa legal ha sido formada a partir de lo recogido en la página web de la Sociedad Española de Ciencias del Animal de Laboratorio (SECAL) www.secal.es

Normativa de referencia

Constitución Española . Art. 45, Art. 149.1.23

Declaración universal de los Derechos del animal. UNESCO 1987

Resolución del Parlamento Europeo sobre el bienestar y el estatuto de los animales de la Comunidad (DOCE C 044; 14-02-1994)

Legislación Europea

Directiva 86/609/CEE del Consejo de 24 de noviembre de 1986 relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados Miembros respecto a la protección de los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos (DO L 358; 18-12-1986). En la misma fecha y dada la voluntad de definir y limitar el uso de animales de experimentación para determinados fines como son la investigación científica, la educación y la formación y la investigación médico-legal, los Estados miembros adoptaron la Resolución 86/C 331/02. Esta directiva se modificó mediante la Directiva 2003/65/CE del Parlamento Europeo y el Consejo, de 22 de julio de 2003, por la que se crea un Comité de reglamentación para garantizar la coherencia de los anexos de la Directiva 86/609/CEE con la evolución científica y técnica más reciente, así como con los resultados de la investigación en las cuestiones de que tratan. No se consideró necesario por parte del Gobierno español trasponer esta directiva a la normativa nacional, ya que se limita a la creación de un comité de ámbito comunitario.

Resolución de los representantes de los gobiernos de los Estados miembros de las Comunidades Europeas, reunidos en el seno del Consejo de 24 de noviembre de 1986, relativa a la protección de los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos. (DO C 331; 23-12-1986).

Resolución del Consejo de 24 de noviembre de 1986, relativa a la firma por parte de los Estados miembros del Convenio europeo sobre la protección de los animales vertebrados utilizados para experimentación y otros fines científicos. (DO C 331; 23-12-1986).

Convenio Europeo de 18 de marzo de 1986, sobre protección de los animales vertebrados utilizados con fines experimentales y otros fines científicos (DO L 222; 24-08-1999)

Decisión del Consejo de 23 de marzo de 1998 relativa a la celebración por la Comunidad del Convenio Europeo sobre la protección de los animales vertebrados utilizados para experimentación y otros fines científicos (DOCE L 222; 24-08-1999)

Decisión 90/67/CEE de la Comisión, de 9 de febrero de 1990, por la que se establece un Comité consultivo sobre la protección de los animales utilizados para la experimentación y otros fines científicos. (DO L 044; 20-02-1990).

Legislación Nacional

Real Decreto 1201/2005, de 10 de octubre sobre Protección de los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos (BOE 252, 21-10-2005)

Orden de 13 octubre de 1989, por la que se establecen las normas de registro de los establecimientos de cría, suministradores y usuarios de animales de animales de experimentación de titularidad estatal, así como las de autorización para el empleo de animales en experimentos, en desarrollo del Real Decreto 223/1988, de 14 de marzo. (BOE 250; 18-10-1989).

Instrumento de ratificación del Convenio Europeo sobre protección de los animales vertebrados utilizados con fines experimentales y otros fines científicos, hecho en Estrasburgo el 18 de marzo de 1986. (BOE 256; 25-10-1990).

Legislación de las Comunidades autónomas

ANDALUCIA

Decreto 142/2002 de 7 de mayo, por el que se crea y regula el Registro de establecimientos de cría, suministradores y usuarios de animales de experimentación y otros fines científicos  BOJA 55; 11-05-2002

ARAGON

Orden 25/ 8 /88 Animales de Experimentación | BOA. 93; 14- 09 -1988

ASTURIAS

Decreto 73/1998, de 3 de diciembre. Regulación de la actividad de núcleos zoológicos | BOPA 21-12-1998.

Orden de 25 de agosto de 1988, sobre protección de los animales utilizaddos para la experimentación y otros fines científicos.

BALEARES

Orden por la que se crea y desarrolla la normativa del Registro de Núcleos Zoológicos de Baleares  BOCAIB 11-07-1989

CANARIAS

Decreto 117/1995, de 11 de mayo , reglamento de ley 30 de abril 1991, sobre protección de los animales domésticos y desarrollo de otros aspectos relacionados con los mismos

Orden 2 febrero 1989 Protección de los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos | BO. Cantabria 36; 20-02-1989

CANTABRIA

Orden 2 febrero 1989 Protección de los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos | BO. Cantabria 36; 20-02-1989

CASTILLA – LA MANCHA

Orden 10/3/1992 Registro de núcleos zoológicos de Castilla-La Mancha. | DOCM. 1-04-1992

CASTILLA – LEÓN

Decreto 266/1998, de 17 de diciembre. Reglamento general de sanidad animal. BOCyL de 21 de diciembre, rectificado BOCyL de 13 de enero y de 15 de marzo de 1999

CATALUÑA

Orden. 28/11/88, Creación del Registro de Núcleos Zoológicos, | DOGC.30-12-1988
Ley 5/1995 de Protección de los Animales utilizados para Experimentación y otras finalidades científicas. | DOGC 2073; 10-07-1995
Decreto 214/ 1997 de 30 de julio. Utilización de Animales para Experimentación y para otras finalidades científicas. Regulación. | DOGC 2450; 07-08-1997
Modificado por el Decreto 286/ 1997 de 31 octubre | DOGC 2518; 14-11-1997
Decreto 164/1998, modifica el Decreto 214 /1997 de 30 julio, que regula la utilización de Animales para Experimentación y para otras finalidades científicas.

EXTREMADURA

Decreto sobre autorizaciones y registro de núcleos zoológicos, establecimientos para la práctica de equitación y centros para el fomento, cuidado y venta de animales de compañía. | DOE 25-04-1995

GALICIA

Ley 1/1993 de 13 de abril, de Protección de animales domésticos y salvajes en catividad (DOG 22-04-1993)

MADRID

Orden 4 agosto 1989 Normas sobre Protección de los Animales utilizados para experimentación y otros fines científicos. | BOC Madrid. 24-08-1989
Orden 162/2000 de 26 enero. Creación del Consejo de Protección y Bienestar Animal de la C. de Madrid . | BOC Madrid 29; 4-02-2000
Modificación de la O. 162/2000 por la que se crea el Consejo de Protección y Bienestar Animal de la C. de Madrid. | BOC Madrid 144; 19-06-2000

NAVARRA

Orden Foral de 5 de agosto de 1991, sobre protección de los animales utilizados para experimentación y fines científicos en la Comunidad Foral de Navarra. | BON 105; 23-08-1991
Corrección de errores de la Orden Foral de 5-08-1991, sobre protección de los animales utilizados para experimentación y fines científicos en la Comunidad Foral de Navarra. | BON 118; 20-09-1991

PAÍS VASCO

Orden de 25 de junio de 1991 sobre protección de Animales utilizados para experimentación y otros fines científicos en el País Vasco. | BOPV. 4-07-1991
Decreto 444/1994, de 15 de noviembre, sobre autorización, registro y control de núcleos zoológicos de la CA. del País Vasco | BOPV 20-12-1994


Glosario

Ablación. Destrucción de una región o estructura con fines experimentales.

Ad libitum. Con libertad, sin límites, sujeto a la elección del individuo. Se suele utilizar para un animal que tiene comida y agua siempre a su disposición y en cantidad ilimitada.

Adenovirus. Grupo de virus que contienen ADN y ocasionan enfermedades respiratorias, tales como el resfriado común. Los adenovirus pueden ser modificados genéticamente para ser usados en terapia génica y así tratar la fibrosis quística, algunos tipos de cáncer y otras enfermedades.

ADN. Ácido desoxirribonucleico. Sustancia química formada por nucleótidos que se encuentra en los cromosomas, dentro del núcleo de la célula. Su estructura molecular contiene la información genética del organismo.

ADN recombinante. Es el término que agrupa una gran variedad de técnicas empleadas en el laboratorio para manipular las moléculas de ADN con fines de investigación básica o aplicada.

Alelo. Una de las formas o variantes de un gen en un locus o de un marcador particular en un cromosoma. Diferentes alelos de un gen producen variaciones en las características hereditarias tales como el color del cabello o el grupo sanguíneo.

Alternativo. Que se puede usar en vez de otro. En los experimentos y ensayos se usa para referirse a cambios que eliminan la necesidad de emplear un animal, que disminuyen sustancialmente el número de animales utilizados en un procedimiento o que mejoran el diseño y/o la eficacia de un estudio, disminuyendo el malestar o ansiedad experimentado por los animales de laboratorio.

Aminoácidos. Un grupo de una veintena de moléculas nitrogenadas, conteniendo además un grupo ácido, que pueden unirse formando cadenas largas que son las proteínas.

Analgesia. Eliminación o reducción de la sensación de dolor sin que la información sensorial sea afectada.

Anestesia. Pérdida de sensaciones en una zona (local) o todo el cuerpo (general), normalmente obtenida mediante la administración de una sustancia química por inyección o inhalación.

Anticoagulante. Sustancia que al añadirse a la sangre impide que las células sanguíneas y las plaquetas se aglutinen.

Anticuerpo. Molécula de proteína (inmunoglobulina) que actúa en la defensa del organismo, ayudando a combatir las infecciones. Son producidos por los linfocitos B del sistema inmune. Se pueden usar para detectar con sensibilidad y especificidad la presencia de una sustancia determinada.

Antígeno. Sustancia o material extraño al cuerpo que al introducirse en otro organismo induce la producción de anticuerpos específicos contra él.

Antiséptico. Sustancia que inhibe el crecimiento y multiplicación de microorganismos por lo que evita la infección y la putrefacción.

Antropocentrismo. Costumbre de ver los animales y los fenómenos naturales como si tuvieran la consciencia y la vida mental de las personas. Usar al ser humano y la mente humana como referencia de toda explicación del mundo natural.

Asepsia. Condiciones de ausencia de microorganismos vivos. Evita enfermedades y el inicio de la putrefacción.

Autosoma. Un cromosoma que no es cromosoma sexual. Hay 44 (pares 1 al 22) en la especie humana.

Autosómico. El gen, alelo o carácter localizado en un autosoma.

Bacteria. Organismo unicelular que puede ser benéfico o patógeno. La mayoría de las bacterias pueden vivir y replicarse fuera de un ambiente celular (extracelulares), mientras otras requieren de otras células para poder replicarse (intracelulares).

Banco químico. Almacén de sustancias químicas puras que está al servicio de los científicos para realizar estudios de validación e investigación.

Base de datos. Colección informatizada de información.

Batería. Grupo de experimentos o ensayos que miden distintas manifestaciones de un órgano o sistema particular y que proporcionan información complementaria.

Biotecnología. Cualquier técnica que usa organismos vivos, sustancias procedentes de organismos, sistemas biológicos, o procesos biológicos para fabricar o modificar un producto o proceso, para cambiar plantas o animales o para desarrollar microorganismos para usos específicos.

Cáncer. Enfermedad en la cual las células sufren alteraciones genéticas que hacen que se dividan y crezcan sin control. El cáncer puede diseminarse desde su sitio de origen a otras partes del cuerpo y puede ser mortal si no se trata adecuadamente.

Cánula. Tubo (generalmente de plástico o cristal) que se introduce dentro de un vaso sanguíneo o en otra parte del cuerpo para la administración o extracción de líquidos o gases.

Carcinogenicidad. Capacidad de una sustancia química de causar o favorecer el desarrollo de un cáncer.

Cariotipo. Es el ordenamiento en base a número y morfología de los cromosomas de un individuo.

Catalizador. Sustancia que generalmente acelera una reacción química pero que ella misma no es modificada o gastada en la reacción.

Célula. Unidad estructural y funcional básica de cualquier organismo viviente. Es una estructura viva que contiene una copia completa del genoma de ese organismo.

Ciencia. Conjunto de conocimientos objetivos, comprobados y sistemáticos que explican las leyes de la Naturaleza.

Ciencia aplicada. Enfoque de la ciencia que centra su atención en las posibilidades concretas de llevar a la práctica las teorías generales, y que destina sus esfuerzos a resolver las  necesidades que se plantean la sociedad y los hombres.

Ciencia pura. Enfoque de la ciencia cuyo objeto es conocer las leyes generales que rigen los fenómenos estudiados, elaborando teorías de amplio alcance para comprenderlos, y que no están condicionados (al menos de forma inmediata) por las posibles aplicaciones prácticas de sus resultados.

Citotoxicidad. Capacidad de una sustancia química para dañar o matar células.

Clonación. Proceso de hacer copias de un fragmento específico de ADN, generalmente de un gen// Proceso de hacer copias idénticas de todo un organismo.

Cognitivo. Función cerebral relacionada con la percepción de información y su comprensión.

Coisogénicos. Animales que tienen en teoría genotipos idénticos excepto por una diferencia única e identificada.

Colonia. Población de animales mantenida con cierto grado de control con el objetivo de su reproducción. Es un grupo de animales con unas características genéticas comunes producidas en un único lugar bajo condiciones de manejo idénticas. Fuera del laboratorio sería un término que incluiría a los rebaños, manadas, bandadas, …

Colonia cerrada. Grupo de animales que no se reproducen con animales de fuera de ese grupo

Concepción. Fertilización de un óvulo o huevo por un espermatozoide

Condicionamiento. Entrenamiento de animales con un objetivo, relacionando un estímulo con una respuesta repetidas veces.

Congénicos. Animales que tienen genotipos similares.

Congénito. Rasgo o enfermedad que existe desde el nacimiento.

Conjuntivitis. Hinchamiento o enrojecimiento de la conjuntiva del ojo como resultado de un proceso inflamatorio.

Contagioso. Enfermedad o desorden que se transmite con facilidad de un individuo a otro.

Correlación. Grado de asociación entre dos variables. Se utiliza para ver si comparten un origen común u otra relación entre ellas.

Cromosoma. Orgánulo del núcleo de la célula con forma de barra y que contiene los genes en una secuencia determinada. Los seres humanos tenemos 46 cromosomas en cada célula salvo las implicadas directamente en la reproducción.

Cromosoma sexual. Los cromosomas X e Y responsables de la determinación del sexo. El cromosoma Y solo lo presenta el sexo masculino.

Cronograma. Es una representación esquemática del desarrollo de las actividades programadas de acuerdo al tiempo previsto para un proyecto de investigación.

Cruce. Primera generación de animales producida utilizando progenitores de dos estirpes diferentes.

Cultivo. Crecimiento de células vivas (microorganismos o células disociadas de un animal o persona) que se sitúan en un ambiente artificial con características controladas (temperatura, oxígeno, medio de cultivo, etc.).

Deleción. Un tipo especial de mutación que consiste en la pérdida de un fragmento de ADN de un cromosoma. La deleción de un gen o de parte de un gen puede ocasionar una enfermedad o una anomalía.

Destoxificación. Reducción o eliminación de las propiedades tóxicas de un veneno. En el organismo generalmente se produce por la excreción o modificación de la molécula tóxica.

Disciplina. Rama de la ciencia.

Disección. Cortar con el propósito de una observación científica, normalmente se usar en relación con animales o personas muertas.

Dolor. Sensación de malestar aguda o crónica con diversos niveles de gravedad y causada por una lesión, una enfermedad o una alteración emocional. Se pone de manifiesto por cambios biológicos, de comportamiento o ambos.

Dolor agudo. Dolor que surge bruscamente, es normalmente de una duración corta (días o semanas), se origina habitualmente por un suceso traumático, quirúrgico o una infección y se suele aliviar con el uso de analgésicos.

Dolor crónico. Dolor que se origina por un trastorno físico o una alteración emocional que normalmente se origina poco a poco, tiene una larga duración y generalmente no se alivia totalmente con analgésicos, pero responde frecuentemente a tranquilizantes combinados con cambios en el ambiente y con técnicas de condicionamiento del comportamiento.

Dominante. Que controla. Se utiliza para un gen que gobierna los patrones genéticos y que puede ser capaz de manifestar la característica que codifica, aunque el otro alelo sea opuesto (recesivo).

Emoción. Estado mental que incluye una sensación y un motivo para actuar (p.e. miedo).

Empírico. Que está basado en la experiencia. Se opone a los datos a priori, normalmente filosóficos y justificados por un razonamiento abstracto.

Endógeno. Que se origina o empieza en el propio organismo.

Ensayo de toxicidad. Grupo de experimentos in vivo e in vitro diseñados para valorar el potencial tóxico de una sustancia química o grupo de sustancias, para poder así determinar la posible utilidad y los posibles riesgos de esa sustancia. Es una parte de la valoración de riesgos.

Ensayo doble ciego. Proceso de un ensayo o experimento en el cual ni los investigadores que realizan el estudio, ni los sujetos estudiados, conocen a qué grupo pertenecen, qué calificación se les ha asignado. Pretende evitar los prejuicios inintencionados que puedan afectar a los resultados cuando se conoce el grupo asignado.

Entresaca. Eliminación de animales de poca calidad de una colonia, rebaño o bandada.

Enzima. Generalmente, proteína que cataliza (favorece) una reacción bioquímica. Normalmente interactúa con un sustrato para formar una sustancia química nueva a través de un proceso de síntesis, degradación o modificación molecular.

Epigenético. Influencia sobre el desarrollo que surge de factores distintos de los genes, que se origina en el “ambiente” en sentido amplio.

Estético. (proviene del griego aesthesis, sensación o percepción).El término fue introducido en filosofía por el escritor alemán A.G. Baumgarten y recogido por Kant que lo usaba para descubrir la experiencia humana asociada con la belleza y el arte. Kant consideraba que los valores estéticos nacían de la necesidad de los seres racionales no solo de usar cosas sino de contemplarlas y deleitarse con sus formas.

Estimación de exposición. Cálculo aproximado del número de personas que estarán expuestos a una sustancia química, junto con la concentración, duración y características de esa exposición.

Estimación de riesgos. Procedimiento por el que se calculan los efectos tóxicos de la exposición a una sustancia química y se realiza una decisión sobre sus posibles usos.

Estirpe. Población de animales pertenecientes a una especie que difiere de otras poblaciones de la misma especie en algunos rasgos genéticos determinados.

Estudio longitudinal. Estudio que se lleva a cabo durante un período de tiempo prolongado.

Etiología. Estudio del origen y/o causa de una enfermedad.

Etología. Estudio del comportamiento o las costumbres de los animales, especialmente en condiciones naturales.

Expresión génica. Actividad de un gen, normalmente implica la producción de la proteína que ese gen codifica.

Fenotipo. Rasgos o características visibles de un organismo, por ejemplo, el color del cabello, el peso o la presencia o ausencia de una enfermedad. Los rasgos fenotípicos no son necesariamente genéticos.

Feto. Embrión de mamífero en su desarrollo final, cuando es posible distinguir en él sus partes anatómicas.

Fibroblasto. Tipo de célula del tejido conjuntivo que se encuentra por todo el cuerpo y es muy fácil de cultivar.

Filogenia. Origen evolutivo. Desarrollo histórico de una estructura a lo largo de la evolución.

Fluido corporal. Cualquier líquido interno o externo producido por el cuerpo (p.e. sangre, bilis, linfa, lágrimas,..)

Formulación. Mezcla de sustancias químicas y/o biológicas junto con excipientes que permiten preparar medicamentos para su administración (dosis).

Fototoxicidad. Capacidad de la luz solar para activar o favorecer la toxicidad dérmica de una sustancia.

Gástrula. Embrión en una fase temprana, tras pasar el estadio de blástula. En él se forman las tres hojas embrionarias.

Gen. Unidad hereditaria localizada en los cromosomas y formada por un filamento de ADN. Contiene información que codifica normalmente una proteína (secuencia codificante), secuencias regulatorias adyacentes y frecuentemente zonas que no tienen función. Ya que cada persona tiene dos copias de cada cromosoma, una proveniente de cada padre, tienen también dos copias de cada gen.

Genoma. Todo el ADN contenido en un organismo o célula, que incluye tanto los cromosomas dentro del núcleo como el ADN presente en las mitocondrias.

Grupo control. Grupo de comparación de los elementos de un estudio (grupo experimental) que no se tratan con el agente que se está investigando. Los elementos del grupo control puede que no reciban ninguna terapia, que reciban una terapia diferente, o que reciban un placebo.

In vitro. Proceso del organismo o experimento que se estudia fuera del organismo (literalmente significa “en vidrio”). Puede utilizar componentes de seres vivos como células, sangre, sueros…

In vivo. Proceso del organismo o experimento que se realiza en un organismo vivo (literalmente significa “en vida, en vivo”)

Inmortalizar. Conferir a las células en cultivo la capacidad de dividirse de forma indefinida, normalmente mediante la introducción de un gen en el ADN de la célula.

Instinto. Tendencia o propensión permanente a actuar de manera organizada biológicamente adaptada, dirigido a la conservación del individuo y de la especie.

Investigación clínica. Estudio sistemático diseñado para evaluar un producto (medicamento, instrumental, ensayo biológico) que utiliza personas como sujeto de estudio, para el tratamiento, prevención o diagnóstico de una enfermedad o una condición, determinando los beneficios de un producto frente a sus riesgos. Solo se puede realizar con autorización y siguiendo protocolos estrictos.

“Knock-out”. Inactivación de uno o varios genes específicos. Los “knock-outs” se crean con frecuencia en el laboratorio en organismos tales como levaduras o animales como el ratón, para que los científicos puedan estudiar la función de ese gen tras producir su inactivación, apagarle funcionalmente.

Lábil. Cambiante, inestable, alterable de forma rápida.

Laboratorio de referencia. Elemento de un sistema estructurado para la validación de un medicamento, un ensayo, etc.. Estos lugares permiten evaluar los resultados bajo condiciones experimentales idénticas, utilizando sustancias de un banco químico, células o tejidos de un banco de tejidos y los resultados forman parte de una base de datos oficial.

Leucemia. Enfermedad que causa una producción anómala de glóbulos blancos (leucocitos).

Línea de investigación. Es la orientación del desarrollo de un conjunto de proyectos de investigación relacionados con una problemática específica de un programa académico o área de investigación, para avanzar en su conocimiento mediante resultados parciales que permiten avanzar en su solución. No es un proyecto, está conformada por proyectos.

Linfocito. Glóbulo blanco que juega un papel importante en la defensa del organismo contra las enfermedades. Hay dos tipos principales de linfocitos: las células B, que elaboran los anticuerpos para luchar contra bacterias y toxinas y las células T, que regulan procesos inmunológicos de rechazo a infecciones virales, cáncer y trasplantes.

Medicamento. Artículo, diferente a un alimento, que está diseñado para su uso en el diagnóstico, cura, alivio, tratamiento y prevención de la enfermedad en el hombre o en los animales, o para influir sobre la estructura o cualquier función corporal del organismo del hombre o los animales.

Metabolito. Producto químico generado en el cuerpo tras la absorción y procesamiento de otra sustancia.

Modelo animal. Animal de laboratorio útil en la investigación biomédica porque tiene características específicas que simulan una enfermedad o trastorno humano. Los científicos pueden crear modelos animales, generalmente ratones de laboratorio, al transferirles nuevos genes o inactivarlos durante el proceso de embriogénesis.

Morfología. Estudio de la forma y estructura de los organismos o sus partes.

Mutación. Alteración estructural permanente del ADN. En la mayoría de los casos, tales cambios en el ADN pueden no tener ningún efecto (mutaciones silenciosas), o por el contrario causar daño, pero en ocasiones una mutación puede mejorar la probabilidad de supervivencia de un organismo y pasar el cambio positivo a sus descendientes. Puede ser espontánea o inducida.

Mutagenicidad. Capacidad de una sustancia química de originar cambios en el material genético, mutaciones.

Ontogenia. Historia del desarrollo individual de un organismo o parte de él. Es también un sinónimo de desarrollo

Perfusión. Bombear sangre o un líquido artificial a través de los vasos sanguíneos de un órgano aislado o de un organismo. Se puede utilizar para muchas funciones como nutrir ese órgano, para fijar las células del organismo, etc..

Placas de microtitulación. Bandejas de plástico divididas en compartimentos múltiples que se usan, entre otras cosas, para cultivar células de forma que un gran número de variables se pueden comprobar y analizar al mismo tiempo y bajo las mismas condiciones, utilizando procedimientos automatizados.

Placebo. Sustancia sin efectividad real (inerte) pero cuya administración puede generar efectos fisiológicos y/o psicológicos.

Polimorfismo. Existencia de dos o más alelos de un gen presentes en una población, en una frecuencia significativa.

Políticas de investigación. Directrices que rigen la investigación.

Presupuesto. Cómputo anticipado de los costes de una obra, actividad o proyecto. Se elabora sobre la base de unos supuestos y unos objetivos determinados. En general, intervienen dos tipos de gastos: costes directos imputables al proyecto, tales como compra de equipos, reactivos y libros necesarios para el proyecto y no disponibles, contratación de personal, viajes y dietas necesarios para el desarrollo del proyecto, etc. Los costes indirectos son aquellos que son asumidos por la institución, que apoyan al proyecto aunque son independientes de él. Por ejemplo, utilización de los laboratorios y personal general (conserjes, técnicos, reparaciones), agua, luz, seguridad, y algunos tipos de materiales y servicios (secretarías, seguridad, contabilidad, limpieza…)

Protocolo. Esquema de una investigación científica, de un experimento o de una técnica. Plan detallado que especifica los objetivos, diseño y metodología de un experimento.

Proyecto de investigación. Etapa de concepción, planificación y formulación de las acciones que generalmente culminan en un documento escrito, en el cual se consignan los aspectos y elementos básicos previstos para posteriormente emprender su desarrollo. Este documento se presenta para conseguir financiación.

Quimioprotector. Agente que impide los efectos nocivos de otro agente o proceso.

Reflejo condicionado. Acto producido por un estímulo previamente indiferente al sistema nervioso. Es el resultado de una aplicación repetida de un estímulo que se asocia al producirse al mismo tiempo de otro estímulo importante en la fisiología del animal. El ejemplo mejor conocido es un animal que segrega saliva al oír una campana cuando previamente se le alimentaba cuando la campana sonaba.

Relación exposición-respuesta. Asociación entre la cantidad de una sustancia química administrada y el efecto tóxico que origina en el organismo. También se habla de relación dosis-respuesta.

Retrocruce. Cruce de un híbrido de la primera generación de hijos (generación filial F1) con uno de sus parentales.

Retrovirus. Tipo de virus que contiene ARN como material genético. El ARN del virus se traduce en ADN, el cual se inserta a sí mismo dentro del ADN propio de la célula infectada. Los retrovirus pueden causar muchas enfermedades, incluyendo algunos cánceres y el SIDA. Los científicos pueden modificar genéticamente los retrovirus y usarlos para transferir genes (vectores) en terapia génica.

Revistas revisadas por pares (“Peer-reviewed journals”). Revistas científicas en las cuales los manuscritos enviados son revisados por grupos de expertos en ese campo antes de ser aceptados para su publicación.

Rodajas de tejido (“Tissue slices”). Técnica in vitro en la cual un órgano se corta en rodajas delgadas y uniformes de modo que la arquitectura del órgano es preservada y todos los tipos celulares que lo componen están presentes. Se pueden mantener vivas unas horas o con técnicas más complejas, días o semanas.

Síndrome. Conjunto de síntomas y signos que definen una enfermedad.

Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). Enfermedad causada por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), un retrovirus que destruye la capacidad del organismo de combatir infecciones y ciertos cánceres.

Sistema circulatorio. Todos los órganos y partes del cuerpo que intervienen en el movimiento de la sangre y la linfa.

Tecnología. Conjunto coherente de conocimientos indispensables para la producción y la comercialización de un bien o un servicio.

Tecnología de micromatrices (Microarray). Conjunto de técnicas para estudiar cómo interactúan entre sí un gran número de genes y como las redes regulatorias de la célula controlan enormes baterías de genes simultáneamente. Permite estudiar la expresión de miles de genes en un único experimento.

Temperatura ambiente. La temperatura que rodea a un animal. En animales enjaulados se refiere a la que existe en el microambiente del interior de la jaula frente a la temperatura de fuera de la jaula en la habitación o estabulario.

Terapia génica. Técnica que se está desarrollando para tratar enfermedades hereditarias. El procedimiento implica reemplazar, manipular o suplementar los genes no funcionales, con genes funcionales.

Teratogenicidad. Capacidad de una sustancia química para causar malformaciones en un feto animal o humano.

Toxicidad aguda. Efectos a corto plazo de la exposición a una dosis de una sustancia química.

Toxicidad crónica. Efectos de una exposición prolongada y repetida a una sustancia química.

Toxicocinética. Absorción, distribución, metabolismo, almacenamiento y excreción de una sustancia química.

Toxicodinámica. Alteraciones en un sistema biológico como resultado de su exposición a una sustancia química.

Transfección. Introducción de un gen extraño (ADN) dentro del genoma de otra célula.

Transgénico. Organismo producido experimentalmente, en el cual se introduce e incorpora artificialmente ADN de otra especie a la línea germinal del organismo.

Vertebrados. Animales que presentan un esqueleto de cartílago o de hueso, con un eje que es la columna vertebral.

Vivisección. Originalmente, la disección quirúrgica de un animal vivo en un experimento científico. Se usa a menudo en la actualidad de forma peyorativa como sinónimo de cualquier tipo de investigación o ensayo en animales.

Bibliografía

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Índice de términos

alcoholismo……………………………….. 81

Alemania…………………………………. 180

Alemania nazi…………………………… 126

Alzheimer…………………………….. 32, 81

analgésicos………………………………… 34

análisis de riesgos y beneficios…….. 193

anemia falciforme……………………….. 81

anestesia…………………………………… 34

Animal Liberation Front………. 131, 165

animales de compañía………………… 153

antibióticos………………………………. 155

anticuerpos……………………………….. 28

antiviviseccionistas…………………….. 117

armadillo…………………………………… 22

artritis………………………………………. 34

asignaturas troncales……………………… 7

aspirina…………………………………… 148

ataques al corazón………………………. 29

autopsia……………………………………. 35

beneficio humano…………………………. 5

bienestar…………………………………. 193

bienestar animal………………………… 111

biólogo………………………………………. 5

Burch……………………………………… 190

calidad……………………………………… 79

Canadá…………………………………….. 22

cáncer……………………………. 76, 81, 84

cataratas…………………………………… 80

cirugía………………………………………. 76

cirugía intrauterina………………………. 31

Claude Bernard………………………… 100

cloroformo………………………………. 149

cobaya……………………………………. 147

código de Nüremberg…………………. 37

cólera…………………………………. 28, 73

Colin Blakemore………………………. 169

comité ético…………………………….. 196

comunidad científica……………………. 41

conejo………………………………… 20, 28

conocimiento……………………………….. 8

consentimiento…………………………… 37

Cornelius………………………………… 145

cosméticos…………………………. 69, 160

cultivos celulares………………………. 177

cultivos tisulares……………………….. 178

Darwin……………………………………. 141

descubrimientos…………………………. 75

desinformación…………………………. 128

diabetes……………………. 76, 80, 81, 84

diálisis………………………………………. 80

dietas……………………………………….. 63

difteria……………………………………. 155

distrofia muscular……………………….. 77

docencia…………………………………….. 6

drogas………………………………… 29, 84

enfermedades con tratamiento………. 75

enfermedades neurodegenerativas….. 84

enfisema……………………………………. 30

ensayo clínico…………………………… 157

ensayos…………………………………… 156

ensayos de seguridad…………… 12, 181

envejecimiento…………………………… 28

Erasístrato…………………………………. 45

errores……………………………………….. 9

esclerosis múltiple……………………….. 81

especismo……………………………….. 104

espina bífida………………………………. 62

esquizofrénicos…………………………… 81

estrés………………………………….. 20, 29

estudiantes………………………………. 196

EuroMouse……………………………….. 27

experimentación…………………………. 15

factor Rh…………………………………… 31

falsedad………………………………….. 143

fármacos…………………………………… 74

fertilización in vitro…………………….. 28

fibrosis cística…………………………….. 28

fibrosis quística…………………………… 81

fiebre amarilla…………………………….. 73

financiación……………………………….. 91

Fisiología……………………………….. 188

Galeno……………………………………… 45

glaucoma………………………………….. 28

Göring……………………………………. 126

Harvey…………………………. 30, 46, 140

hemofilia……………………………… 30, 77

Hemophilus……………………………….. 47

hepatitis……………………………………. 77

hipocresía…………………………………. 41

hipótesis………………………………….. 6, 8

historia evolutiva…………………………. 19

IACUC………………………………….. 196

in vitro…………………………………….. 44

Instituto Jackson………………………… 36

insulina……………………………………. 151

invertebrados…………………………….. 20

investigación………………………………… 8

investigación aplicada………………….. 42

investigación básica…………………….. 42

Judy Cameron………………………….. 169

Koch……………………………………….. 46

legislación…………………………………. 92

Leiden……………………………………. 180

lesión medular……………………………. 85

leucemia………………………………. 29, 63

linfoma de Hodgkin…………………….. 28

macaco…………………………………….. 22

malaria……………………………………… 78

mamíferos…………………………………. 20

marcapasos……………………………….. 63

Marshal Hall……………………………. 187

mascota…………………………………. 143

mascotas……………………………. 22, 152

mataderos…………………………………. 22

medicamentos………………………….. 159

metadolor……………………………….. 194

método científico…………………. 6, 8, 15

métodos alternativos……. 175, 179, 181

miastenia gravis………………………….. 28

microscopio electrónico……………….. 76

modelos……………………………………. 13

monos…………………………………….. 152

morfina…………………………………… 148

mortalidad infantil……………………….. 73

mutaciones………………………………… 27

mutantes…………………………………… 21

neo-nazis………………………………… 127

normativa………………………………… 194

Oficina de Valoración Tecnológica… 22

ordenadores………………………………. 44

organismo…………………………………. 20

otitis…………………………………………. 28

paludismo…………………………………. 73

parásitos…………………………………. 156

parentesco………………………………… 19

Parkinson………………………………….. 32

Pasteur…………………………………….. 29

penicilina…………………………………. 147

pérdida de hijos…………………………… 6

peste bubónica…………………………… 73

pez cebra………………………………….. 22

piedras en la vesícula…………………… 30

pirogenicidad…………………………… 192

poliomielitis………………………….. 57, 73

práctica………………………………………. 7

premio Nobel……………………….. 48, 49

primates……………………………………. 22

principio de autoridad……………………. 9

priones……………………………………… 96

propaganda……………………………… 128

prótesis…………………………………….. 80

Proyecto Genoma Humano………… 145

quemaduras………………………………. 29

quimioterapia…………………………….. 80

rabia………………………………………… 29

ratón………………………………………… 21

ratones……………………………………… 27

ratones knock-out……………………… 28

rayos X……………………………….. 63, 76

recuperación a vida…………………….. 35

reinos……………………………………….. 19

Russel…………………………………….. 190

Sabin……………………………………… 151

sacrificio…………………………………… 35

Salmonella………………………………. 176

sangre artificial…………………………… 81

sarampión…………………………………. 73

Schweitzer………………………………. 141

seguridad………………………………… 133

sentimentalismo………………………… 133

serpiente…………………………………… 22

SIDA…………….. 78, 81, 122, 156, 169

simuladores……………………………….. 10

Singer…………………………………….. 135

sordera…………………………………….. 78

Spira………………………………………. 135

Steve Linsburger………………………. 169

Suiza………………………………………. 132

tabaco……………………………………. 160

talidomida……………………………….. 150

técnica quirúrgica……………………….. 10

terapia génica…………………………….. 84

Tercer Mundo………………………….. 155

tétanos……………………………………… 73

tifus exantemático……………………….. 73

titulaciones………………………………….. 7

tos ferina…………………………………… 73

tracoma……………………………………. 73

transfusión……………………………. 11, 30

trasplante de riñón………………………. 30

trasplantes…………………………………. 78

tres Rs……………………………………. 189

tuberculosis……………………………… 155

úlcera de estómago…………………….. 29

ultrasonidos……………………………….. 76

unidad de la vida………………………… 19

vacunas…………………………………….. 74

validación………………………………….. 13

valoración…………………………………. 79

vertebrados……………………………….. 20

virus…………………………………………. 78

vivisección………………………………. 103


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Otras escrituras