96145-92794-redLa risa es una respuesta física y psicológica que mostramos los humanos y algunos otros primates. Es una vocalización instintiva, estereotipada y se piensa que ayuda a monos con pelaje y sin pelaje en su vida social, nos hace sentir parte de un grupo y muestra a los que tenemos alrededor que nos sentimos a gusto y en buena compañía. La risa puede ser contagiosa y genera inconscientemente una valoración positiva, por eso nos ponen tantas risas enlatadas en todas las comedias televisivas.

La risa no es exclusiva de los humanos y el mismísimo Darwin mencionó que los chimpancés producen una vocalización parecida a la risa cuando se les hacen cosquillas. laughterEl chimpancé pone lo que se llama la cara de juego (play face), abre la boca y hace una vocalización rítmica diferente a la nuestra. La risa de un primate remeda la respiración agitada de un juego vigoroso y señala una intención festiva, sirve para aclarar «estamos jugando, no te estoy atacando, no hay ningún riesgo». Es una auténtica onomatopeya. La risa parece tener, por tanto, una intensa fuerza emocional y social y es muy posible que fuera un aspecto clave de las actividades grupales de los primates donde sería una vía de comunicación para evitar enfrentamientos y generar empatía.

Screenshot-2015-06-11-12.23.44-600x324La risa es bastante específica. No reconocemos con facilidad la risa de otras especies. Tras oír una grabación de la risa de un chimpancé, sin saber lo que era, solo 2 de 119 estudiantes universitarios lo interpretaron correctamente como risas, la mayoría lo identificaron como ladridos, para otros era un ataque de asma, un episodio sexual o incluso sonidos no biológicos como aserrar, cepillar o lijar. Por el contrario, somos excelentes identificando la risa humana y es algo instintivo, mientras que otras expresiones emocionales deben aprenderse de otras personas. Disa Sauter pidió a ocho individuos sordos y ocho con audición normal que vocalizaran emociones diferentes sin usar palabras: miedo, alivio, sorpresa, furia, hilaridad, triunfo, asco, terror y tristeza. Después Sauter y sus colegas pusieron esa grabación a 25 personas de oído normal y les pidieron que identificaran esas emociones. La prueba mostró que era fácil acertar todas las emociones si provenían de personas con capacidades auditivas normales pero de las personas sordas las únicas que fueron identificadas con facilidad fueron la risa y el alivio. Incluso los gritos de terror no eran obvios cuando los emitía una persona sorda.

Dada la importancia de la risa en nuestras vidas, ha sido estudiada desde que el hombre empezó a autocontemplarse y ha sido tratada por, entre otros, Platón, Aristóteles, Descartes, Hobbes, Kant, Schopenhauer, Darwin, Freud y Bergson. Pouting_Chimp_Fig18_ExpressionAún así, sabemos aún muy poco sobre la risa aunque se considera un tema crucial en el comportamiento humano. Los estudios basados en la observación de los seres humanos, algo parecido a lo que hace Jane Goodall en los bosques de Gombe con los chimpancés pero realizado en centros comerciales y por las calles de nuestras ciudades, nos deparan algunas sorpresas. Aún así, es una de esas cosas que no es fácil de estudiar porque desaparece como por arte de magia cuando la intentas trasladar al laboratorio. Funciona, sin embargo, si te acercas con una grabadora a una pareja que está hablando y les dices «vengo a estudiar vuestras risas». Echan a reír sin poder evitarlo. Con éste y otros métodos se ha podido conocer no solo la estructura de la risa sino también cómo se produce, cuáles son las diferencias entre hombres y mujeres, su importancia en los rituales de cortejo y en procesos de socialización.

rw9xqn6s-redLa risa humana es una vocalización que se parece más a los gritos y llamadas de otras especies que al habla humana. Tiene una estructura armónica y temporal basada en una coreografía entre músculos de la laringe y el sistema respiratorio, todo ello coordinado por la sustancia gris periacueductal y su proyección al núcleo retroambiguo. Con esos órganos y sus coordinadores cerebrales, emitimos una serie de sílabas cortas (75 ms), con vocales (el famoso ja-ja-ja, jo-jo-jo o ji-ji-ji) y que se repite a intervalos regulares de aproximadamente 210 ms. No podemos hacer sílabas más largas ni mucho más cortas y tampoco hay risas donde los intervalos silentes entre vocalizaciones sean muy breves o muy prolongados. Las risas son mucho más estandarizadas de lo que a veces creemos.

Esa estructura básica de la risa se mantiene desde una risa profunda, que nos agita todo el cuerpo, hasta una risita nerviosa. Ese patrón común es lo que nos permite identificarlo como risa a pesar de las variaciones individuales y no es común a todas las especies: los chimpancés, por ejemplo, tienen un sistema de vocalización muy rígido, que solo puede expresar una sílaba por respiración, por lo que cada sonido de su risa dura una exhalación o una inhalación.

Las vocalizaciones típicas de la risa tampoco varían: no decimos ja-jo-ja, quizá tan solo se modifica la última sílaba de una carcajada, con el cierre de la risa. Un detalle importante es que estas vocalizaciones se mantienen en pacientes con lesiones del área de Broca. Es decir, pacientes que son incapaces de hablar o vocalizar voluntariamente, son capaces de reír.The-Power-of-Laughter

Aunque podemos reír si nos hacen cosquillas, la mayoría de las risas surgen durante una conversación y sin que se produzca un contacto físico. Por el contrario en los chimpancés son especialmente frecuentes mientras juegan forcejeando, o hay una inminencia de un contacto físico como cuando se persiguen uno a otro en un ambiente lúdico. En los humanos, la risa aparece antes o después de frases completas o preguntas, no las interrumpimos con la risa que a menudo actúa como si fuera un elemento de puntuación. La explicación puede ser que como la risa y el habla están coordinadas por distintas regiones cerebrales no pueden intercalarse sino que deben actuar secuencialmente, cuando una se apaga, entra la otra.

Una prueba de la simplicidad de la risa es su reversibilidad. Un segmento corto de una carcajada, un ja-ja-ja, se puede grabar y hacer sonar al revés y todavía se parece mucho a un ja-ja-ja. DogLaughCada una de las notas tiene a su vez un alto grado de simetría temporal, el audiograma de cada una es bastante simétrico. Lo que no es simétrico es su volumen. La risa tiene un típico decrescendo en el cual las últimas notas son normalmente de menor amplitud que las primeras (probablemente porque nos quedamos sin aire). Los registros de una carcajada oídos al revés producen una sensación muy rara, precisamente por ese anómalo ritmo in crescendo.

Hay variaciones entre las risas de hombres y de mujeres. En concordancia con sus voces más agudas, la risa de la mujer tiene una frecuencia más alta (en torno a 502 Hz) que la del hombre (en torno a 275 Hz). Es, por así decirlo, sexualmente dimórfica. Man-and-woman-laughing-by-Emanuele-SpiesAdemás, en conversaciones entre los dos sexos, las mujeres reían un 126% más que los hombres, ellos son los que las hacían reír y ellas las que reían. Además, los payasos son normalmente hombres y el patrón de niño haciendo payasadas y la niña riéndolas aparece muy temprano, en torno a los 5 o 6 años de edad para ambos sexos.

Unos años después, la risa es un elemento clave del cortejo. Cuanto más ría una mujer en un encuentro, más interesante le parece su pareja de conversación y, de forma complementaria, los hombres están más interesados en las mujeres que ríen delante de ellos. La risa de la mujer, y no la del hombre, es la que predice el éxito de una relación. Las mujeres se ríen más a menudo en respuesta a la risa de un hombre mientras que los hombres respondemos por igual a la risa masculina y a la femenina y depende más de nuestro grado de familiaridad. En las páginas de contactos las mujeres demandan con más interés parejas «con sentido del humor» o «que le guste reír» mientras es más habitual que sean hombres los que incluyan esta oferta en su perfil.

couple-laughing-love-favim_com-123351La risa se considera una señal honesta, reveladora de los verdaderos sentimientos. No es fácil mentir mientras se ríe. Además, más de la mitad de la gente no podemos reír si nos piden hacerlo o hacemos una muy mala imitación. El control consciente y voluntario de la risa es menor que el del habla. La risa es normalmente espontánea y no intencional. Es también un fenómeno social. Podemos reírnos con un libro de Jardiel Poncela -que pena, que ya nadie le lea, con ningún autor creo que me he reído tanto como con sus obras- o viendo a Mr. Bean, pero la risa es 30 veces más frecuente en situaciones sociales que solitarias y no está de mal recordar que libros o películas son también una forma moderna de comunicación entre seres humanos. La risa no es una expresión egoísta de un sentimiento o un estado de ánimo, es un mensaje fundamentalmente social, dirigido a los demás. Es raro reír sin una audiencia real o indirecta.

La risa es contagiosa. Un estudio con 128 alumnos universitarios encontró que casi la mitad respondían con risas a una grabación de la risa de un hombre y un 90% sonrieron. Llevado al extremo, el caso más famoso de contagio puede ser la epidemia de risa de Tanganica, un episodio de histeria de masas que empezó por tres niñas en una escuela secundaria de Kashasha, un centro dependiente de una misión donde estudiaban y convivían niñas de entre 12 y 18 años de edad. El 30 de enero de 1962, esas tres muchachas empezaron a actuar de una manera anómala, con un ataque de risa que no conseguían refrenar y ese comportamiento se extendió con rapidez por la escuela. 8db845_41d92e9c133c4bd7b589a3df7baee7a6Desde ese día hasta el 18 de marzo, cuando la dirección decidió cerrar la escuela, 95 de las 159 niñas del centro se vieron afectadas. Al cerrar la escuela y volver a sus pueblos de origen aparecieron allí nuevos casos que se extendieron entre los más pequeños y en distintas localidades de una zona cada vez más amplia. En total se llegaron a cerrar 14 escuelas y se calcula que atendiendo a los centros educativos y los pueblos afectados, varios miles de personas fueron afectados en mayor o menor medida. Entre medio año y año y medio después de que se iniciaran los síntomas, igual que había venido, la epidemia despareció.

José Ángel Valente en su hermoso poema Sé tú mi límite, empieza así:

Tu cuerpo puede

llenar mi vida,

como puede tu risa

volar el muro opaco de la tristeza.

Donde no llega la ciencia, llega la poesía.

 

Para leer más:

  • Coghlan A (2010) Born to laugh, we learn to cry. New Scientist 2786.
  • Provine RR (1996) Laughter. American Scientist http://www.americanscientist.org/issues/feature/laughter/1
  • Provine RR (2015) Laughter as a Scientific Problem: An Adventure in Sidewalk Neuroscience. J Comp Neurol