toothbrushEl Museo Nacional de Odontología de Estados Unidos , el Centro de Autismo del Instituto Kennedy Krieger y la Facultad de Odontología de la Universidad de Maryland han desarrollado unas buenas prácticas para la higiene bucal de los niños con autismo.

Algunos datos básicos:

  • La deficiente higiene bucal es el factor clave para el desarrollo de caries en los niños con TEA.
  • Los niños con necesidades especiales tienen mayores índices de mala higiene bucal, gingivitis y enfermedad periodontal que el resto de la población.boy cleaning teeth
  • Las medicaciones, las dietas y los hábitos de movimientos con la boca pueden causar problemas de salud oral a muchos niños con necesidades especiales.
  • El cuidado odontológico es el principal tema de salud no atendido en los niños con necesidades especiales.
  • En todos los sectores económicos, los niños con necesidades especiales tienen casi el doble de posibilidades de no tener atención odontológica que sus compañeros sin necesidades especiales.

Los padres son fundamentales para este aprendizaje. Es importante que tus hijos vean que te limpias los dientes, que vas al dentista, que te preocupas de tu salud bucal y de la suya.

Aprender la higiene bucal es parecido al establecimiento de otras rutinas, así que sigue lo que tu experiencia te dicte pero aquí van algunos consejos.

1.- Elige un cepillo de dientes.

  • Que sea del tamaño adecuado para la boca de tu hijo. El tamaño del cepillo puede marcar la diferencia, prueba hasta que encuentres el que mejor le vaya a tu hijo.
  • Prueba cepillos duros y blandos para que no le resulte incómodo con las encías. 
  • Si tiene problemas para sujetarlo puedes modificar el mango, colocando una almohadilla de goma espuma, una banda de goma o una pelota atravesada por el mango.
  • Como en cualquier otro niño, la presencia en el cepillo de un personaje querido de dibujos animados puede hacer que sea un objeto más apreciado.
  • Tras acostumbrarle al cepillo manual, puedes probar con un cepillo eléctrico. Para algunos críos es más fácil pues evita parte del “trabajo”. Para otros genera sensaciones molestas.
  • Algunas veces he visto cepillos con música, puede ser “la solución” para alguno.969569-red-green-and-blue-toothbrushes--isolation

2.- Elige la pasta de dientes.

Varían en sabor, textura y colores. Elige la que él prefiera. Si no tiene problemas para tragar, preséntale pastas con flúor que protegen mejor contra las caries. Para muchos niños con autismo las pastas mentoladas tienen un sabor demasiado potente pero hay muchas opciones en el supermercado más neutras.

3.- Elige la seda dental

Cambian los tamaños, sabores y texturas. Dale a probar varias para ver cuál elige. Según la separación de sus dientes, llévale una seda dental más gruesa o más fina. Hay artilugios, pequeños mangos que pueden hacer que sea más fácil de usar para tu hijo. Pruébalo con él.

4.- Coloca las cosas en un sitio fijo. Facilitará establecer la rutina diaria. Elige un lugar que sea relajante y esté acorde con las necesidades sensoriales de tu hijo (luz, sonido). Sé consistente, hazlo siempre en ese sitio. Un pequeño reloj de cocina puede ayudar a marcar cuánto tiempo debe durar el cepillado de los dientes.

5.- Enséñale.

  • Muéstrale cómo lo haces tú. Explícale lo que haces y vete mostrándole cada paso.
  • Enseña a tu hijo a abrir la boca para limpiarse los dientes.BrushWithDad
  • Antes de empezar a cepillar, que sienta el cepillo en la mano, en los labios y finalmente dentro de la boca.
  • Lávale tu los dientes. Le ayudará a descubrir qué es lo que se siente con el cepillo y la seda dental.
  • Usa imágenes de la boca. Estas ayudas visuales te pueden ayudar a explicar cada zona de la boca y establecer cuantas veces hay que cepillar en cada sitio. Si note convencen las que busques en internet te puedes hacer fotos tuyas mostrando cómo vas siguiendo una secuencia.

6.- Establece una rutina

  • Siéntate detrás de tu hijo con su cabeza apoyada en tu pecho. Si no es confortable para alguno de los dos, siéntate delante de él.
  • Para niños por debajo de tres años, pon muy poca pasta. Para los que son mayores una cantidad del tamaño de un cacahuete.
  • Guía su mano a su boca
  • Ayúdale para empezar a cepillar la parte exterior de los dientes, usando un movimiento circular suave.
  • Cepilla la zona de masticación y la cara interior de los dientes así como la lengua.
  • Hazle que escupa el exceso de pasta de dientes y que se limpie la boca.
  • Coloca la seda dental en forma de “C” y muévela entre sus dientes. Solo un diente cada vez.

7.- Prepara la transición

Poco a poco hazle que vaya haciendo cada paso del proceso. Ofrécele siempre ayuda si tiene alguna dificultad.

8.- Consejos para implantar la nueva habilidad

  • Ofrécele opciones. Déjale que elija su cepillo de dientes. Preséntale distintos estilos, colores, personajes de dibujos animados o lo que sea. También déjale que elija la pasta de dientes y que experimente con la seda dental.
  • Felicítale.  Muestra tu alegría cada vez que complete uno de esos pasos. Anímale cuando entre al baño para limpiarse los dientes. Anímale cuando se ponga el cepillo en la boca.6a00d8341bf67c53ef0168e7cc1d0a970c-320wi
  • Vete dando forma a su comportamiento. Paso a paso. Cuando haga algo bien, muéstrale un refuerzo positivo. Tras completar ese paso (entrar en el baño, coger el cepillo, ponerle pasta,…) pasa al siguiente. Puede que al principio no consiga hacerlo todo bien. Ten paciencia y sigue reforzando lo bien que lo está haciendo.
  • Establece recompensas. Puedes usar una pizarra o un bote de cristal. Cada vez que completa un paso, una marca surge en la pizarra y cuando está lleno de marcas o de pegatinas o lo que sea, tiene un premio. También puedes echar una canica o una moneda en un bote cada vez que completa un paso. Cuando el bote está lleno, tiene derecho a premio. Si lo hace especialmente bien, puede caer de repente un puñado de canicas porque lo ha hecho fenomenal.
  • Conviértelo en un juego. Puede ser “mi turno, tu turno”. Empiezas tocando tu boca con el cepillo y vas haciendo que el niño copie tus movimientos. Si entra en el juego, sigues hasta que todos los pasos de la rutina de higiene bucal están en marcha.
  • Distráele. Si el plan A no funciona, puedes intentar que la limpieza de los dientes se realice al mismo tiempo que una actividad que le guste. Si le gustan los libros puedes usar el cepillo al mismo tiempo que está leyendo o que les estás contando un cuento.

9.- Consejos para modificaciones sensoriales. Muchos niños tienen una especial sensibilidad en la boca que hace que lavarse los dientes o usar la seda dental sea problemático. Unas pocas sugerencias para disminuir su ansiedad:

  • Usa un “traje de superhéroe”. Un traje de superhéroe puede ser envolver a tu hijo en una manta, ponerle una capa, colocarle en tu regazo y darle abrazos, ponerle un sombrero o una gorra, una bufanda especial o cualquier accesorio no habitual. Bastantes niños sienten menos ansiedad si tienen un impacto sensorial desacostumbrado antes de limpiarse los dientes.
  • Abrázale. Cuando tenga menos ansiedad, intenta completar un paso de la limpieza de dientes. Si sigue con ansiedad, dale un fuerte abrazo y mantenle así hasta que se vaya calmando.4f99c43e9323d.image
  • Desensibiliza la boca. Si muestra una sensibilidad incómoda al cepillo de dientes, empieza a limpiarle los dientes con un trozo de tela o una esponjita muy pequeña. Cuando ya se haya acostumbrado pasa a una cabeza de cepillo, y así paso a paso hasta que llegue al cepillo que quieras que use. También prueba otras pasta si ves que muestra rechazo a alguna textura o algún sabor.
  • Aprovecha los juegos. Juegos de actividad motora en la boca pueden ayudar a acostumbrarle a tener cosas en la boca. Puede ser usar un silbato en la bañera o una pajita para hacer burbujas o hacer una pequeña cerbatana con el tubo de un bolígrafo, o llevar una canica en una cuchara.

Otro día hablaremos de la visita al dentista.

Para leer más:

  • http://www.healthysmilesforautism.org/