Los cinco sentidos clásicos (vista, olfato, oído, gusto y tacto) hacen referencia al mundo físico. En las últimas décadas se han descubierto otros sentidos similares, como los que nos informan del calor o el frío, pero también hay otros que nos informan sobre un mundo interior y más profundo, que sería exclusivo o más desarrollado en los seres humanos.
El sentido de la justicia hace referencia a los procesos de juego limpio, equidad, igualdad, imparcialidad, inclusión y justicia, así como a la necesidad de abordar y corregir las injusticias. La mayoría de las personas piensan que poseen cierto sentido de la justicia, aunque la intensidad con la que se centran en cuestiones de justicia y equidad, el darse cuenta de las injusticias cuando ocurren y el esfuerzo por llamar la atención de los demás y corregirles en un abordaje justo varía mucho en cada persona, como uno más de los rasgos de la neurodiversidad.

Las personas autistas y con TDAH tienden a tener niveles de sentido de la justicia más altos que los neurotípicos. Aunque no todas las personas neurodivergentes manifiestan esa alta sensibilidad a la justicia, y muchas personas con alta sensibilidad a la justicia no son autistas ni tienen TDAH, parece que es una característica especialmente frecuente entre estas personas neurodivergentes.
La sensibilidad a la justicia puede verse afectada por diferentes aspectos de la identidad de una persona. Las personas en mayor riesgo de exclusión, marginación o acoso (por ejemplo, las personas de etnias minoritarias, las personas LGBTQ+, las personas neurodivergentes, etc.) pueden ser más consciente de la importancia de la justicia debido a una mayor concienciación derivada de experiencias personales con la opresión, el maltrato, la desigualdad y la injusticia.
Las personas con un alto sentido de la justicia también son más propensas a centrarse en cuestiones de justicia con más intensidad y durante más tiempo que las que tienen una sensibilidad menor. Pueden sentirse impulsadas a actuar para corregir las injusticias que les rodean. También pueden encontrarse agotados o quemados por las muchas injusticias que ocurren en el mundo cada día.

No existe una única razón por la que los autistas tengan más probabilidades de ser sensibles a la justicia, sino que muchos factores contribuyen a esta tendencia. En primer lugar, muchas personas autistas tienen intereses especiales o una pasión muy intensa por un tema. No se trata de una simple afición o fascinación pasajera; una persona autista con un interés especial puede dedicar una cantidad ilimitada de tiempo a investigar, aprender, hablar, interactuar o completar proyectos relacionados con su interés especial. Para algunos, ese interés especial es la justicia, la igualdad, la inclusión o la equidad.
En segundo lugar, los autistas tienden a hiperconcentrarse en temas o problemas hasta que encuentran una solución. Cuando se enfrentan a una injusticia, algunos autistas se centran en ella hasta que encuentran una solución equitativa o un abordaje eficaz.
En tercer lugar, los autistas experimentan acontecimientos traumáticos en mayor medida que el resto de la población, como abusos y discriminación. Tienen muchas más probabilidades de desarrollar un trastorno de estrés postraumático en algún momento de su vida que los no autistas. La experiencia de primera mano del maltrato y la injusticia puede hacer que algunas personas se centren en asegurarse de que nadie más tenga que sufrir lo que ellos sufrieron. Esta es también la razón por la que los autistas con otras identidades marginadas pueden ser aún más sensibles a la justicia.
Por último, la sensibilidad a la justicia implica hacer lo que es moralmente correcto y no exagerar lo que es fácil o seguir directrices de la autoridad. La investigación ha demostrado que los autistas son menos propensos a responder a apelaciones a la autoridad o a la conformidad del grupo y tienen una tendencia mayor a centrarse en la justicia y la equidad por encima de la lealtad.

Preocuparse por los demás y querer que prevalezca la justicia en el mundo son cualidades positivas. Reflejan compasión y, a menudo, empatía, y nos impulsan a todos a ayudar y apoyar a los demás. Las personas con un alto sentido de la justicia suelen ser defensores de los más débiles porque se sienten impulsados a luchar por el cambio y a hacer frente a la injusticia siempre que la ven, y porque se niegan a tolerar la desigualdad, la intolerancia y otros problemas relacionados con la justicia. Educan a los demás en cuestiones de justicia y exigen cambios positivos en el mundo que les rodea. Pueden denunciar explícitamente la injusticia y la desigualdad, con la idea de ayudar a los demás a defenderse.
Cuando se centra en sí mismos, el sentido de la justicia ayuda a las personas neurodivergentes a autodefenderse y a expresar sus necesidades. Pueden denunciar comportamientos perjudiciales y ejercer su derecho al respeto, el apoyo y (cuando proceda) las adaptaciones.
Aunque un fuerte sentido de la justicia puede ser algo maravilloso, también hay desventajas que acompañan a la alta sensibilidad a la justicia, en particular para los individuos autistas. Debido a que los intereses especiales pueden ser intensos y requerir mucho tiempo y esfuerzo, una persona autista con un interés especial o hiperfocalización en temas de justicia puede encontrarse buscando información sobre diversas injusticias. Es posible que se dediquen a intervenir en las redes sociales, y se expongan constantemente a una injusticia tras otra. Aunque tengan la esperanza de llamar la atención sobre estos problemas y corregirlos, el bombardeo constante de injusticias puede resultar agotador y atraer la atención de personas sin principios ni educación, lo que llamamos trolls.
La propia labor de defensa de la justicia es muy intensa. Las injusticias del mundo no tienen fin, por lo que es probable que las personas con un gran sentido de la justicia se vean inmersas en un sinfín de causas. Una vez más, aunque el trabajo de defensa es esencial, si una persona autista muy sensible a la justicia no establece límites y no se toma descansos de esta tarea, puede quemarse. Además, actualmente vivimos en una sociedad en la que la agresión y el insulto parecen estar a la vuelta de cada esquina, el anonimato esconde monstruos y la impunidad es habitual.
Otro problema es que a veces la justicia necesita matices y eso puede ser complicado para alguien con autismo. Un ejemplo puede ser el concepto de «consumo ético». Muchos defensores de la justicia afirman tener dificultades cuando todos los productos generan daños en algún punto de la cadena de suministro. Quienes tienen una gran sensibilidad por la justicia pueden tener problemas cuando la situación se resume en mayor o menor daño, como puede ser el que es imposible comprar alimentos cuya ética sea perfecta o vivir en el mundo sin dejar una huella de carbono. Intentar honrar tus ideales de justicia en un mundo que lo hace imposible es frustrante.

Si tienes un alto sentido de la justicia, estos consejos pueden ayudarte a equilibrar tu bienestar y tus ideales:
- Elige tus batallas. Es literalmente imposible que una sola persona aborde todos los problemas de justicia del mundo. Elige los temas más importantes para ti y establece límites a tu participación en otras áreas. Puedes centrarte en las cosas que más te apasionan y que se ajustan a tus conocimientos.
- Establece límites. Dado que la hiperconcentración puede hacer que las personas autistas se centren por completo en las causas que defienden, establecer límites en torno a su trabajo puede garantizar que reserve espacio y energía para su vida personal.
- Reparte juego. Recuerda que mereces el apoyo de los demás. Resulta tentador dar y dar, en un proceso sin fin. Extiende hacia ti la misma compasión que tienes hacia los demás y asegúrate de que tus necesidades están cubiertas, porque tú también importas.
- Observa los signos de agotamiento. No pierdas de vista los indicios de que estás demasiado implicado o de que no puedes más. Cuando aparezcan, da un paso atrás y dedica tiempo a tus necesidades antes de caer en una crisis.
La mayoría de las cualidades pueden ser puntos fuertes o causar déficits según el contexto y la gravedad, y el sentido de la justicia no es una excepción. Está muy bien preocuparse por los problemas de los demás y querer hacer del mundo un lugar mejor, pero es importante combinarlo con el cuidado de uno mismo.
Para leer más:
- Marschall A (2024) Justice Sensitivity Is Plaguing Autistic & ADHD Individuals—Here’s What to Know. Verywell Mind 29 de mayo. https://www.verywellmind.com/what-to-know-about-autism-and-justice-sensitivity-8631234



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