Una de las mayores dificultades que puede tener una persona neurodivergente, en particular alguien con autismo, son las reglas no escritas. Al final son expectativas sociales o culturales que se basan en algo muy extendido pero erróneo: que todos compartimos unas experiencias similares, unos valores semejantes, una forma parecida de entender y afrontar las situaciones.
Muchas personas con autismo son objeto de acoso, crítica u ostracismo en la escuela o en el lugar de trabajo porque no entienden o no conocen las reglas no escritas.
Autistic Science Person, una persona con autismo que tiene un blog, contaba su experiencia con las reglas no escritas:
Hace un rato estuve en una videoconferencia y, al principio de la reunión, alguien dijo que hay una «norma no escrita» según la cual la gente debe tener la cámara encendida en todo momento. Alguien en el chat dijo, con razón, que esto provoca cansancio. Yo adopté un enfoque más práctico y sugerí que quizá fuera necesario apagar las cámaras porque a menudo hay problemas de ancho de banda.
Pasa una hora y la persona que mencionó la regla comparte su pantalla. El audio empieza a entrecortarse en su vídeo. No veo a nadie más que se lo haga saber, así que soy yo quien le interrumpe y comenta al respecto. Le hago saber que su transmisión se está entrecortando. En lugar de apagar el vídeo, intenta ir a otra parte del edificio para conseguir una mejor cobertura. No funciona. Al final dice: «Sé que estoy incumpliendo mi propia norma, pero ya me habéis visto la cara, así que supongo que no pasa nada» y continúa con su presentación tras apagar la cámara.
En el lapso de una hora, esa persona alística:
-
- Espera que conozcamos una norma que nunca se ha escrito.
- Espera que sigamos esa norma, que no puede seguirse en determinadas situaciones.
- Se exime a sí mismo de esa regla por las mismas razones que mencioné que sucederían.
La sociedad neurotípica en general hace esto a menudo. La gente pone en práctica estas expectativas ocultas para los demás y luego actúa como si debiéramos haberlo sabido todos todo el tiempo. Lo peor es que estas reglas siempre se aplican a otras personas, pero nunca se aplican de forma coherente a la persona que las impone. Porque, verás, ellos tienen una razón por la que no pueden seguir la norma, así que no pasa nada. Pero si otras personas tuvieran esa misma razón, no les concederían el mismo margen de maniobra.
Siento decíroslo, pero las «normas no escritas» no son normas.
En realidad, es así. Para empezar, una regla debe ser explícita y entendida por todos aquellos a los que se les aplica. Los autistas consideran que nuestras supuestas reglas no escritas en realidad son trampas de expectativas para aquellos que no pueden «leer entre líneas». Es probable que existan normas no escritas en el aula o en el lugar de trabajo que muchas personas autistas sencillamente nunca descubrirán porque no son evidentes para ellos y nadie se las dirá.

Un problema posible es que una persona autista puede ser castigada por no seguir una regla no escrita o por la falta de franqueza de sus superiores o compañeros para hacerles saber que no están siguiendo las expectativas ocultas de otras personas. Si los neurotípicos dijeran antes cuándo una norma no es realmente una norma, o cuándo una sugerencia es realmente un requisito, o matizar cómo desean las cosas (por ejemplo, que sus correos electrónicos son demasiado formales o demasiado informales), o que tienen que vestirse de otra manera, o que tienen que poner al día a sus compañeros de trabajo con más regularidad, quizá seguirían en un puesto de trabajo que estaban desempeñando bien, pero del que fueron despedidos por no conocer las normas no escritas.

Las explicaciones habituales para las reglas no escritas incluyen:
- «Ayudan a funcionar». Pero en realidad hay una parte de la población a la que no solo no le ayudan, sino que le dificulta sobremanera su desempeño cotidiano.
- «Se ha hecho siempre». Pero quizá es un ejemplo de las cosas que se han hecho siempre mal.
- «Las excepciones crean precedentes peligrosos». Pero las personas neurotípicas a menudo piden excepciones o están dispuestas a aceptar excepciones si les beneficia a ellos. Un ejemplo puede ser cuando las personas sin discapacidad de repente necesitan trabajar a distancia, su petición se convierte en aceptable, a pesar de que durante décadas se denegó el trabajo desde casa a tantas personas con enfermedades crónicas y otras discapacidades sin otra razón que una norma no escrita.
Varias personas autistas comentaban algunas reglas no escritas que habían aprendido en el ámbito profesional:
- Da los buenos días a la gente cuando llegues al trabajo. Incluya a los recepcionistas, al personal de seguridad y a todas las personas de su área de trabajo o de su equipo, básicamente a todas las personas con las que tenga que relacionarse.
- Cuando te vayas a comer, también es buena idea decirle a alguien adónde vas y cuándo esperas volver.
- Cuando salgas del trabajo, despídete o da las buenas tardes a las personas que saludaste por la mañana si todavía están en el lugar de trabajo.
- Intenta no interrumpir a nadie cuando esté hablando por teléfono o con otro compañero, a menos que sea urgente. A menudo, los correos electrónicos son una buena forma de hacer preguntas, porque así tienes la respuesta por escrito y puedes consultarla si lo necesitas.
- Si te estás preparando una taza de té o café, pregunta a los demás miembros de la oficina (o del equipo) si también quieren una. Estas bebidas son ideales para romper el hielo el primer día. Puedes presentarte a tus compañeros preguntándoles si les gusta el té o el café (y cómo lo toman) y hacer una lista que puedas consultar cuando les prepares bebidas calientes en el futuro.
- En tu primera conversación con una persona nueva, se supone que debes preguntarle por sus aficiones, de dónde es y cómo se llama.
- No hables de tus aficiones durante más de una o dos frases.
- Si alguien te hace una pregunta sobre ti, responde brevemente y luego hazle la misma pregunta.
- Si alguien cuenta algo sobre sí mismo/su fin de semana/algo que le gusta hacer para divertirse/algo que le ha pasado/algo que no le gusta, etc., no debes decir «eso también me pasó a mí» o «yo también fui al concierto de ese músico» y luego compartir tu experiencia, porque las personas neurotípicas pensarán que intentas robarles atención. (Aunque sólo estés intentando relacionarte con ellos y mostrar empatía).
- No debes hacer más de uno o dos cumplidos en la misma conversación.
- Nunca despotriques.
- Evita hablar de ti mismo, de tu vida o de tu familia a menos que te pregunten.
- No le digas a la gente que eres bueno en algo porque pensarán que eres un fanfarrón o un narcisista.
- No corrijas a la gente.
- No hables de cosas tristes o serias.
- No compartas nada personal a menos que te lo pidan ni hagas preguntas personales.
- No pidas más trabajo delante de otros compañeros.
- No hables de dinero, política, religión, muerte, funciones corporales y prácticamente nada demasiado personal.

La lista podría ser mucho mayor, pero ojalá ayude a concienciar sobre las dificultades que tienen las personas autistas con nuestros sobreentendidos, nuestra incoherencia y sí, nuestras reglas no escritas.
Para leer más:



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