Cajal, escéptico

ramoncajal_02-redCajal se acerca al estudio de los fenómenos paranormales en un totum revolutum junto con el hipnotismo, los fenómenos de sugestión y claros problemas mentales como las manías o la histeria. En principio considera una obligación del científico explorar las fronteras del conocimiento y dedica tiempo, esfuerzo y dinero al estudio de los sucesos parapsicológicos trabajando sin dudarlo con las personas que dicen tener capacidades sobrenaturales, que afirman estar en contacto con el mundo de los espíritus, los médiums. Leer más “Cajal, escéptico”

Cajal, fotógrafo

mano_cerradaLa primera noticia que conocemos de Cajal en relación con la fotografía o, al menos con su fundamento óptico, se produce cuando siendo un niño travieso —sus caricaturas corren de mano en mano y no para de charlar con los compañeros—  es castigado a quedarse encerrado en clase en su escuela de Ayerbe. En el aula en penumbra, Cajal hace un descubrimiento sorprendente: la luz que entra por una grieta de la contraventana proyecta sobre el techo, cabeza abajo y con sus naturales colores, las personas y caballerías que pasan por el exterior. Es una cámara oscura. Leer más “Cajal, fotógrafo”

Cajal, ajedrecista

importancia-del-ajedrez-254x300Cajal fue un gran aficionado al ajedrez y jugó, a buen nivel, durante muchos años. Se sabe que, de vuelta de Cuba, estaba precisamente jugando al ajedrez en el café iberia del Paseo de la Independencia de Zaragoza, cuando sufrió una hemoptisis —vómitos de sangre—, que le hicieron trasladarse al balneario de Panticosa para buscar su recuperación. Leer más “Cajal, ajedrecista”

Cajal, inventor

ramon-y-cajal-02-wpCajal fue una persona enormemente curiosa, muy abierto a la innovación, creativo, muy atento a los nuevos avances científicos que se producían en las naciones más avanzadas del planeta y deseoso, a menudo, de poner manos a la obra, experimentar por sí mismo el funcionamiento de las técnicas y aparatos disponibles y utilizar su inteligencia para perfeccionar la creciente oferta de nuevas máquinas. Leer más “Cajal, inventor”

Cajal, político

cajal1Pedro Sainz Rodríguez, político, literato y editor dijo en 1986: «Ramón y Cajal estuvo siempre al margen de la política. Toda su preocupación pública fue la del desarrollo científico de España». Juan Antonio Fernández Santarén, recopilador del epistolario de Cajal escribe:«Don Santiago estuvo por encima de la política y, sobre todo, de los políticos de su tiempo». Si aplicamos el término política a la actividad partidista de los que buscan gobernar, Cajal no hizo política. Si la interpretamos como la implicación del ciudadano en los asuntos públicos, un quehacer destinado al bien común, Cajal fue un político eminente, sirviendo con tesón y honradez en varias instituciones.
En 1906, el mismo año del premio Nobel, Segismundo Moret, presidente del Consejo de Ministros, ofreció a Santiago Ramón y Cajal la cartera ministerial de Instrucción Pública, lo que ahora sería el Ministerio de Educación y Cultura. En sus memorias Cajal cuenta que Moret ya lo había intentado el año anterior: Leer más “Cajal, político”

Cajal, hipnotizador

GasterClubDurante su estancia en Valencia (1884-1887), Cajal tiene un intensa vida social, con excursiones en un grupo de amigos al que bautizan como Gaster Club, un guiño al componente gastronómico de esos viajes por la Albufera y otras zonas de Levante, un programa que va «de paella en paella» y donde solo se permite discutir de ciencia y de arte. Es seguro que aquel grupo comentaría las novedades científicas procedentes de Europa, en especial las más sorprendentes y curiosas Leer más “Cajal, hipnotizador”

Cajal, deportista

detalleA Alfonso Lahuerta

Al joven Cajal le gustó el deporte, en especial la gimnasia. De casta le venía al galgo pues su padre, Justo Ramón Casasús, era un hombre con un tesón de hierro que pasó de ser un niño analfabeto criando cabras a convertirse en médico y profesor de la facultad de Medicina de Zaragoza, todo gracias a su formidable fuerza de voluntad. Leer más “Cajal, deportista”