En el fondo de los océanos hay una red de micrófonos, colocados en la Guerra Fría para seguir el rastro sonoro de los submarinos amigos y enemigos. Los micrófonos, o mejor hidrófonos, están colocados a intervalos de 3.000 millas, formando una red, especialmente en el llamado “Deep sound channel”, el canal sónico profundo, donde las bajas temperaturas del agua y la alta presión hacen que el sonido se propague por largas distancias. Los hidrófonos están ampliamente distribuidos en el Atlántico, el Ártico, el