Aunque todos los blogs individuales son, casi por definición, personales, decidí, al crearla, que esta herramienta de comunicación tuviera un perfil “profesional”. En el sustrato cultural de Europa está la valoración de la intimidad, de la vida propia, del respeto a lo que sucede dentro de las casas. Otras culturas de otros continentes están alterando esa tradición, impulsando el exhibicionismo de los sentimientos, la publicidad de la intimidad, el impudor físico y mental. Dentro de nuestra propia sociedad civilizada también existe el que husmea en las vidas ajenas por tener la suya tan vacía.  Sin embargo, un blog permite, con respeto a los demás y a ti mismo, compartir cosas que crees que merecen la pena, cosas que quedan almacenadas y a las que el blog te permite volver con rapidez, cosas poderosas capaces de suscitar una sonrisa, un escalofrío, una emoción.

Estas son mis COSAS, que quiero compartir contigo, lector-lectora, amigo invisible.