Barrio Sésamo es una serie de televisión educativa conocida en América Latina como Plaza Sésamo y en Estados Unidos, de donde es originaria, como Sesame Street. Barrio Sésamo está dirigida a niños en edad preescolar y busca combinar educación y entretenimiento. El primer capítulo fue emitido el 10 de noviembre de 1969 y lleva producidas desde entonces 37 temporadas, con más de 4.000 capítulos, lo que le hace el programa infantil más duradero de la historia de la televisión.

Barrio Sésamo inició un nuevo modelo de televisión que incluía planificación, producción y evaluación en la que participaban conjuntamente productores, guionistas, educadores e investigadores. Al principio se financiaba con aportaciones del gobierno y de fundaciones privadas pero ha conseguido su sostenibilidad gracias a las ventas del programa a otros países. En 2015 se llegó a un acuerdo con la HBO por la que esta pagaba los costes de producción y tenía la exclusiva durante nueve meses de cada nuevo capítulo, que luego se cedía de forma gratuita a la televisión pública. En la actualidad, Sesame Street y sus multilingües hermanos se emiten en más de 140 países y ha ganado 167 premios Emmy y 8 premios Grammy.

En la serie se enseña a los niños pequeños lectura y aritmética básicas, colores, letras, números o los días de la semana y también habilidades básicas, como el cruzar la calle con seguridad o la importancia de la higiene básica. Para ello, Barrio Sésamo combina pequeñas películas, cortos de animación, humor, referencias culturales y lo más famoso, los títeres de Jim Henson, los Muppets o Teleñecos. Mientras algunas de las marionetas se asemejan a personas, otras son animales o «monstruos» de tamaños y colores arbitrarios. Toda esta variedad de personajes induce a los niños a darse cuenta de que hay gente de todas las formas, tamaños y colores y que no hay un «modelo» físico mejor que otro.

El 10 de abril de 2017 apareció un nuevo personaje en Sesame Street. Se llama Julia, tiene cuatro años, unos grandes ojos verdes y una melenita pelirroja, le encanta pintar y las pompas de jabón y su juguete favorito es Fluffster, un pequeño conejo de peluche que tira al aire una y otra vez de forma repetitiva. Julia no habla mucho y a menudo simplemente repite lo que acaba de escuchar. Julia tiene un trastorno del espectro del autismo.

Julia había aparecido como un personaje digital en 2015. El objetivo era educar a los niños sobre este trastorno y que comprendieran y aceptaran mejor a los compañeros que tuvieran autismo. Para crear la app, los libros y los demás contenidos en que aparecía Julia, el Taller Sésamo, el grupo de trabajo responsable de todos los productos, pidió consejo y ayuda a más 250 expertos y organizaciones sobre el autismo.

Sesame Street tiene una larga historia de abordar los temas sociales y festejar la diversidad. Aristóteles, un muppet azul con pelo naranja que apareció en la temporada de 1982, era ciego. En un episodio, «Ari» prepara con soltura veinte sándwiches, guiándose por el tacto del pan y los componentes del relleno. La escena tiene un claro componente educativo: las personas ciegas pueden ser tan capaces como las que tienen vista, solo que usan métodos diferentes. Kami, un teleñeco de un color amarillo chillón y bastante desgreñado apareció en la franquicia sudafricana en 2002 y era positivo al VIH. Se le vio reunirse con algunas personalidades como Bill Clinton y Ban Ki-Moon, el anterior secretario general de la Organización de las Naciones Unidas. Mahboub, un teleñeco árabe-israelí, sale tanto en la versión israelí como en la palestina de la serie, dando un destello de esperanza en el conflicto más largo del planeta. Por poner un último ejemplo, Alex, un teleñeco naranja con un pelo azul en punta tiene que vivir con una situación difícil, su padre está en la cárcel.

Según los responsables de la serie, crear a Julia fue un poco más complicado. La ceguera, el virus del SIDA o la cárcel son situaciones que uno tiene o no tiene, el autismo es más complejo, es un trastorno de espectro, no todos los niños comparten los mismos síntomas, en ellos hay gradientes y la situación puede ser muy diferente de un niño a otro. Un niño con TEA puede tener buenas puntuaciones en un test de inteligencia y, sin embargo, tener problemas con la comunicación social. Un porcentaje importante de niños con TEA no hablan, mientras que otros pueden tener un buen vocabulario pero mal control motor lo que puede hacer que les resulte muy difícil hacer deporte o escribir, algo que otros hacen con normalidad. Ningún niño, con autismo o sin él, es igual a otro.

Julia muestra algunas de las características más típicas de autismo. En su primera aproximación, Julia está coloreando con Elmo y otros amigos cuando aparece Caponata y se presenta. Sin embargo, Julia no le responde. Caponata piensa que quizá sea tímida y dice «yo también soy tímida a veces». Pero no es así, Alan y el resto de la pandilla explican de forma directa que Julia tiene autismo y cómo eso afecta a su personalidad. Alan, un personaje adulto, dice «Puede que no te responda de inmediato» pero se transmite uno de los mensajes principales de la serie: Todos tenemos nuestro sitio aquí, todos podemos ser amigos y compartir es la mejor manera de llevarse bien. Julia también rompe con alguno de los estereotipos y mitos sobre el autismo. Uno de los más evidentes es que es una niña, ayuda a que la gente y los niños no crean que el TEA solo afecta a los varones.

También muestra alguna pauta para los niños que tengan un compañero con autismo. Con frecuencia Julia no parece interesada en socializar con otros personajes. En una escena, Elmo intenta jugar con Julia mientras ella está botando a Fluffster. A pesar de ese interés del teleñeco rojo, Julia sigue botando el peluche —a muchos niños con autismo les genera bienestar o les calman los movimientos repetitivos—, y no le mira ni interrumpe su juego solitario. Tras no conseguir captar su atención, Elmo cariñosamente le dice «Bueno, podemos jugar uno al lado del otro como hacemos a veces». También se asusta cuando pasa cerca un coche de policía haciendo sonar la sirena pero sus amigos han aprendido a tranquilizarla y esperan con paciencia a que se calme y puedan seguir con el juego. En otra escena se muestra que su cerebro funciona de forma diferente, pero no peor. Abby Cadabby, una hada muy bulliciosa, está frustrada porque no consigue sacar burbujas soplando sobre la varita del pompero. Julia, creativa, le enseña que puede conseguir hacer las burbujas moviendo rápidamente la varita de un lado a otro.

La marionetista que se encarga de Julia se llama Stacey Gordon y es madre de un muchacho con autismo. Ella comentaba que se sintió inmediatamente atraída por el personaje y que ojalá hubiera aparecido antes, cuando su hijo veía Barrio Sésamo. Más vale tarde que nunca. Bienvenida, Julia.

 

Para ver videos de Julia en Sesame Street

https://www.youtube.com/playlist?list=PL8TioFHubWFtrZ_oqh1uqmijgSPt2ii_0

 

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