A David Moreno, por animarme a volver

Mi mujer y mi hija,

estas paredes y estos libros,

un puñado de amigos

que me quieren

-y a los que quiero de verdad-,

las olas del cantábrico

en septiembre,

tres bares, cuatro

con el garito de la playa.

Aunque sé que me dejo

algunas cosas, puedo decir

que, de ser algo, ésa es mi patria.

Lo demás son historias.

    Karmelo Iribarren