CARTEL-NAUKAS-BILBAO-20151-640x905Llegué el viernes noche o mejor el sábado muy prontito, a la una y media de la mañana. Me había perdido ya la mitad del mayor evento de divulgación científica de España, Naukas 2014. Antes, un trabajo que no tiene horarios, un coche que tiene cientos de miles de kilómetros pero nunca falla, una rueda reventada, una rueda de repuesto desinflada. ¿Cuántos años dices que llevabas sin pinchar? Al menos, mi coche, con más años que la catedral de Burgos, tenía una rueda de repuesto de verdad, y no esas chorradas de espráis antipinchazo y ruedas de galleta. ¿Has cambiado una rueda vestido de traje, de noche, en una cuneta repleta de cardos, con esos camiones que pasan como Godzilla en celo? Una de esas veces que estás deseando que se acerque la guardia civil con sus miniespadas láser y ponga a todos los trailer a tener cuidado con los pequeñines.

Rueda puesta, le bajas un poco la presión a la opuesta para que vaya más equilibrado y aguante un poquito y te sientes MacGyver, feliz de que aquellas luces al fondo no sean un puticlub —¿se debe la recuperación económica a haber metido estas actividades lúdicas dentro del PIB? — sino la gasolinera de un pueblo de los páramos. Allí, una chica amable, que te trae papel para limpiarte, la goma para medir la presión y una sonrisa. Tenía cara de cansancio pero atiende cordial a un imbécil trajeado y con las manos llenas de grasa. El mundo está lleno de gente buena.IMG_3691

De noche, rasgando Pancorbo, las planicies de Álava, las montañas cubiertas de pinos de Vizcaya donde se ve en lo alto la ventanal de un caserío y piensas si serías feliz viviendo allí. Y luego el bocho, cada día más bonito y el tomtom que insistía en meterme por direcciones prohibidas hasta que lo consiguió y entonces ¡magia! sí que apareció la policía —municipal en este caso— Descubrí que pueden saber en pocos minutos si tienes el seguro en regla, que entienden que has tenido un día de mierda y que no es verdad que les paguen por poner multas. Fuimos a aparcar y casi termino en Donosti (sí, tomtom, prometo actualizarte pronto), así que con las mismas volví al hotel. Allí me encontré con  los primeros naukas. Siempre me da vergüenza empezar a presentar a Catali a gente que se llama Don Mostrenco, Sr. Mapoto y cosas así. Creo que ella no se cree eso de que trabajemos en laboratorios, institutos, redacciones y universidades y piensa que debemos ser algo así como el cruce loco entre la pandilla de South Park y una escuela Jedi. Menos mal que los chicos de Big Bang Theory nos han hecho ser mejor comprendidos.

Al día siguiente, desayunar corriendo y más Naukas en el desayuno. Unos te saludan cordiales y otros te ignoran porque no saben que eres uno de ellos. Luego esos nervios de que no quieres perderte nada, corriendo como un ternero a la ubre. Un día de aprender, disfrutar, sonreír, pensar. De poner cara —desvirtualizar decían algunos— a gente a la que admiro, valoro, quiero. La amabilidad sencilla de Iñako Pérez, la imagen especular de Unamuno (aquel nació en Salamanca y se fue a ser Rector a Bilbao); la simpatía de Antonio Martínez (solo le falta el sombrero para ser el periodista de raza que llega el primero a la noticia y siempre con un punto de ironía amable); Javier Peláez haciendo de Irreductible aunque no pueda esconder que es uno de esos grandotes a los que los sobrinos despluman todas las navidades; mis admiradas Teresa Valdés y Laura Morrón, cuya simpatía solo es superada por su inteligencia; conocer a Dolores Ununcuandio y pensar que es más pequeña de lo que yo pensaba pero escuchar su charla y ver que es muy grande y que va a crecer aún más; oír a Jose Scientia y pensar siempre lo buen profesor que debe ser; escuchar a Helena Matute y reafirmarte en que tenemos que hacer algo juntos; Julián que destila bondad, Milhaud el de los mapas, un gran tipo, Joaquín Sevilla y su botijo, Dark Sapiens, Francis Villatoro, tantos para llenar líneas y líneas… Perdonadme todos los demás.

Mi charla, como siempre contando demasiadas cosas pero intentando transmitir que la ciencia es una aventura maravillosa, un viaje de exploración, un lugar de gente pasional e inteligente, tipos raros que nos interesa más lo que no sabemos que lo que sabemos y que el cerebro ¡el cerebro es la leche! A mi chica le dije que estaba pensando en ir de traje y corbata. Cuando me preguntó si estaba loco le comenté “es que hay mucha gente que va vestida de forma estrafalaria” y no tengo otra cosa.

Un apartado especial para mi primer Naukas Kids. Una sala llena de chavales y padres. Lo resumo en dos palabras: ¡una gozada! IMG_3261Fui cargado de rotuladores, pinturas, huevos, dos sandías, gorros de baño, un cerebro de goma… Respondían a todo, preguntaban sin parar, disfrutaban, todos querían salir voluntarios ¿Cuándo les estropeamos? ¿cuándo se convierten en estudiantes universitarios que aprueban asignatura tras asignatura sin preguntar nunca nada? Creo que lo pasamos bien, aprendieron cosas sobre el cerebro pero sobre todo supieron que algo en lo que aparece la palabra ciencia no tiene porqué ser algo aburrido.

La vuelta a casa tranquila. Los árboles empiezan a perder la clorofila y piensas que nos faltan los de hoja roja para ser Vermont. Parada intermedia para comer, aprender a hacer una paella y embotar pimientos de Torquemada en casa de Alberto. IMG_3660Ya sabes, te dicen ¿te apetece venir a casa a embotar unos pimientos? y cuando llegas hay 170 kg esperándote (sic). Al menos nos cargó el maletero de botes y me regaló la paella y el quemador para que siguiera practicando. ¡Gracias, maestro!

Luego empezar a ver en la web las charlas que me he perdido. La wunderbar Rosa García Verdugo, Nahum Méndez que demuestra que los mejores siempre son sencillos y amables; José Antonio Pérez, el periodista menos corporativista del mundo; José M. Mulet, el más americano de los divulgadores, combinando siempre solidez científica y provocación, y otros. Me gusta cuando veo charlas mejores que la mía, hay muchas más de unas cuantas, cuando aprendo, cuando veo los que dominan la audiencia como un director de orquesta. Una buena charla tiene melodía, ritmo y te tiene que poner la carne de gallina. ¡En diez minutos!

Luego las ausencias: Dani Torregrosa, Oihana Iturbide y Sergio Palacios, entre otros. A Sergio no le conozco en persona, pero el cariño de tanta gente por él dice mucho. Oihana  tiene esa mezcla de fragilidad y fuerza y llegará donde ella quiera ir. Con respecto a Dani tan solo decir que haberle conocido es el mejor resultado de mi trabajo en la divulgación científica. No soy de muchos amigos y a él le considero uno.

Y luego ya pensando en qué contaré en Naukas 2015. Tiembla, Bilbao.

 

Esto lo escribí hace casi un año. Por esas cosas mías, no me atreví a publicarlo. Pero ahora sí. No te pierdas Naukas Bilbao 2015. Yo no pienso hacerlo.

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