Diagrammatic_T-O_world_map_-_12th_cEste tipo de mapamundi representa el mundo físico tal como era imaginado en la Edad Media, y a la vez incluye distintos contenidos teológicos y simbólicos: La T es la cruz, y la O es el orbe, el mundo conocido —«Oikumene»— que a su vez está rodeado por agua, el mar océano. Todo ello en una representación circular, la forma geométrica perfecta.

El este se coloca en la parte superior del mapa y eso hace que el Paraíso Terrenal, situado en Asia y el territorio perfecto, esté localizado en la parte alta del mapa. El centro es normalmente Jerusalén, la ciudad santa del Cristianismo y umbelicus mundi, el ombligo del mundo. Los continentes pueden aparecer como los dominios de los hijos de Noé: Sem (Asia), Cam (África) y Jafet (Europa). El tamaño de Asia es similar al de Europa y África juntas. La T está formada por el Mediterráneo o por el Mediterráneo, el Nilo y el Don (antiguamente llamado el Tanais).

El mapa de T en O se consideraba una proyección aceptable de las partes habitadas del planeta puesto que Aristóteles había divido el planeta en zonas climáticas, con un clima gélido en los polos, una zona mortal de clima tórrido en el ecuador y unas zonas de temperatura suave y tierra habitable entre ambas. El desconocido hemisferio sur se consideraba deshabitado o inalcanzable por lo que no había gran interés en incluirlo en una representación del mundo, el Orbis Terrarum (las dos mismas iniciales del mapa).

800px-Etimologías_-_Mapa_del_Mundo_Conocido

El primero que dibuja este tipo de mapas es Isidoro de Sevilla que en sus Etimologías —una especie de enciclopedia de la época— tiene un capítulo XIV dedicado a «de terra et partibus», «de la Tierra y sus partes» donde hace esta representación geográfica del mundo.

Orbis a rotunditate circuli dictus, quia sicut rota est […] Undique enim Oceanus circumfluens eius in circulo ambit fines. Divisus est autem trifarie: e quibus una pars Asia, altera Europa, tertia Africa nuncupatur.

Con el paso de los siglos los mapas de T en O se van haciendo más complejos, incorporan la figura de Jesucristo u otros personajes históricos o legendarios y van incluyendo localizaciones de lugares bíblicos como el Paraíso Terrenal, seres mitológicos o términos geográficos reales, como ciudades, ríos o montañas.