antonio-martinez-sarrionComo la tea, que sirvió una vez

para alumbrar en el festín de bodas

y prender, de la novia, la pira funeraria,…

con similar presura, desfilaron tus años.

Ni siquiera una ráfaga de viento

concedió tregua alguna a los instantes

que ahora, encadenados, se recuerdan.

Fue, asimismo, ilusoria suspensión

amar, leer, escribir y viajar. Y embriagarte.

 

Antonio Martínez Sarrión

“Cordura” 1999