3lucesLa masonería, en su versión moderna, nació en Gran Bretaña en el siglo XVIII con el establecimiento en 1717 de la Gran Logia de Inglaterra y pronto se entendió por los demás países europeos y sus colonias. En España, el desarrollo de las asociaciones masónicas fue menor, entre otros motivos por la activa persecución realizada por la Inquisición y por las dictaduras, que acusaban a los masones de pertenecer a diferentes religiones, de conspirar contra los soberanos y de «profesar la libertad».

El diccionario de la Real Academia Española (XIX edición, 1970) define la masonería como «asociación secreta que usa símbolos tomados de la albañilería» pero eso no es nada porque, por poner otro ejemplo, define el marxismo como la «doctrina de Carlos Marx y sus secuaces». La masonería ha sido definida por Frau y Arús como «una asociación universal, filantrópica, filosófica y progresiva, mozarthique procura inculcar en sus adeptos el amor a la verdad, el estudio de la moral universal, de las ciencias y de las artes, desarrollar en el corazón humano los sentimientos de abnegación y caridad, la tolerancia religiosa, los deberes de la familia, tiende a extinguir los odios de raza, los antagonismos de nacionalidad, de opiniones, de creencias y de intereses, uniendo a todos los hombres por los lazos de la Solidaridad y confundiéndolos en un tierno afecto de mutua correspondencia. Procura, en fin, mejorar la condición social del hombre, por todos los méritos lícitos y especialmente por la instrucción, el trabajo y la beneficencia. Tiene por divisa: Libertad, Igualdad y Fraternidad».

Esa declaración de buenos principios choca con la difícil historia que ha tenido la masonería y con las temibles persecuciones que ha sufrido en España en distintas épocas. La explicación que dan los propios masones es que sus postulados conllevan implícito un enfrentamiento con las instituciones que coartan o incumplen estas reglas entre las que podemos citar los regímenes dictatoriales o antidemocráticos, las confesiones religiosas excluyentes, los defensores de una discriminación de cualquier tipo o los agentes causantes de injusticias sociales.

La historia de la masonería en España tiene un antes y un después de 1868, el año de la Gloriosa, la revolución liberal que acabó temporalmente con la monarquía borbónica y estableció el primer intento de un gobierno democrático en España, primero con la monarquía parlamentaria de Amadeo de Saboya y luego con la Primera República. imagesEl gobierno liberal que instauró el sexenio democrático autorizó las asociaciones masónicas que hasta ese momento estaban prohibidas y severamente hostigadas. Aunque se ha dicho que la masonería fue clave en el destronamiento de Isabel II, el análisis de Françoise Randouyer no confirma esa hipótesis. Entre los 28 diputados identificados como masones en las Cortes Constituyentes de 1869, 11 eran progresistas, 4 demócratas, 11 republicanos y  1 unionista, lo que va en contra de considerar a los masones como un bloque compacto. Tampoco fue monolítica su postura en la restauración monárquica: de los 28, 15 votaron a favor de Amadeo de Saboya, 2 del duque de Montpensier y 11 a favor de la república. Finalmente, el grupo de diputados masones también votó de manera heterogénea en temas de un perfil más ideológico como la declaración de la religión católica como religión del Estado, la conveniencia de indemnizar a la Iglesia por las desamortizaciones del pasado, la defensa de la libertad religiosa o el sostenimiento por parte del Estado del culto católico y sus ministros. La conclusión era que los masones pertenecían a partidos diferentes, que la mayoría eran monárquicos, que no actuaban como un bloque y que su escaso número no sugiere que jugaran un papel decisivo en la revolución de 1868.

La supuesta pertenencia a la masonería de Ramón y Cajal ha sido tema de debate. Su nieto Santiago Ramón y Cajal Junquera decía que había dos grandes mentiras sobre su abuelo, su afición a ir de putas y que era masón. Sobre esto último dice textualmente «en algunos congresos o exposiciones de masonería siempre sale citado, pero no hay prueba alguna» mientras que otros autores afirman contundentemente que Cajal era masón. En principio, la pertenencia a la masonería de Ramón y Cajal no tendría nada que extrañar: un número importante de las élites ilustradas españolas en las últimas décadas del siglo XIX eran masones. En segundo lugar, sus preocupaciones humanistas, su interés por la ciencia y la cultura encajaban bien con los ideales masones. En tercer lugar, Cajal no fue un hombre religioso y pidió un funeral laico y ser enterrado en una fosa común. En cuarto y último lugar, está bien documentada su amistad con notorios masones, cuyo caso más emblemático es, sin duda, Luis Simarro. simarroimag1Simarro le enseñó el método de Golgi con el que Cajal hizo la mayor parte de su investigación, concursaron juntos a cátedras y al final de su vida, Simarro fue el máximo representante de la masonería en España: primero como Soberano Gran Comendador  del Supremo Consejo del Grado 33 y luego como Gran Maestre y Presidente del Consejo Supremo de la Orden. Ambos organismos, el Supremo Consejo del Grado 33 y el Consejo Supremo establecieron pactos de solidaridad, un sistema de administración conjunta y terminaron formando la Federación Masónica, que llevó por nombre el de Grande Oriente Español. Hay una frase de Cajal en una carta a Cortezo donde tras enterarse de la muerte de Simarro comenta su aprecio por el masón valenciano: «Murió sin haber leído mis Recuerdos y sin saber lo mucho que yo le veneraba y quería».

El principal depósito de documentación masónica en España es el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, el famoso Archivo de la Guerra Civil algunos de cuyos fondos han sido objeto de reclamación por los nacionalistas catalanes. El centro recoge, entre otros fondos, los documentos incautados por el Tribunal Especial para la Represión del Comunismo y la Masonería. salamanca-cambia-calle-centro-memoria-historica-gibraltar_1_742089Este tribunal se creó por una ley dictada el 1 de marzo de 1940 y que llevaba prácticamente el mismo título: Ley para la Represión de la Masonería y el Comunismo. Esta norma jurídica responsabiliza a la masonería «en la pérdida del imperio colonial español, en la cruenta guerra de la Independencia, en las guerras civiles que asolaron a España durante el pasado siglo, y en las perturbaciones que aceleraron la caída de la Monarquía constitucional y minaron la etapa de la Dictadura», un auténtico despropósito. Durante la Guerra Civil y tras ella —o quizá habría que decir durante la última Guerra Civil y tras ella— las tropas y policías franquistas fueron incautando la documentación institucional y personal de las logias y sus afiliados. Las penas para los masones iban desde la incautación de bienes a la reclusión mayor, con penas de veinte a treinta años de prisión para los grados superiores y de doce a veinte para los cooperadores. También hubo muchas ejecuciones extrajudiciales.

En el Centro Documental de la Memoria histórica se conservan los registros de la logia “Caballeros de la Noche, número 68” de Zaragoza. Esta logia tuvo actividad desde 1869 hasta 1892 y en su primera etapa perteneció al Gran Oriente Lusitano Unido” para integrarse posteriormente bajo la jurisdicción de la “Gran Logia Simbólica Independiente Española”. En el registro de miembros (“Cuadro lógico de obreros que componen la logia”) fechado el 22 de marzo de 1877, aparece la inscripción de Santiago Ramón Cajal, de profesión médico, que fue apuntado como el masón número 96 y adoptó el nombre simbólico de Averroes, un alias que encaja perfectamente con las ideas cajalianas. Fila_Cajal Junto a él, además de militares, periodistas, abogados, comerciantes, gente de oficios (vidriero, grabador, sastre,  aparecen otros dos médicos, Eduardo Romeo Sora, que tomó el nombre simbólico de Hipócrates y Francisco Velázquez Llorente, que tomó el nombre de Ziges. El documento completo se puede ver aquí: Cuadro Logia Caballeros de la Noche

No se sabe mucho más de las actividades masónicas de Cajal. Posiblemente, fue iniciado en los primeros meses de 1877 como “Aprendiz”, y un año y medio después, obtendría el grado de “Compañero”. Después de ello, quizás pasó a ser un miembro “durmiente” o simplemente dejó de dedicar tiempo a una actividad que no encajaba mucho en su individualismo y en su alejamiento de todo lo que le quitase tiempo a la investigación. De hecho, en las cartas del Cajal anciano, se muestra «contrario a distraer los quehaceres científicos en militancias».

El mismo año que Cajal recogió el premio Nobel, en 1906, al menos otros dos galardonados eran también masones. Giosuè_Carducci2El premio Nobel de literatura fue para Giosué Carducci (Valdicastello, 1835-Bolonia, 1907). Carducci era el poeta nacional italiano y se le concedió el premio Nobel de Literatura «no solo en consideración a su profundo aprendizaje e investigación crítica sino por encima de todo como tributo a su energía creativa, frescura de estilo y fuerza lírica que caracteriza sus obras maestras poéticas». Carducci fue catedrático de la Universidad de Bolonia y un fuerte crítico del sentimentalismo en la literatura y de la influencia del clero y el Papa en la política. Carducci consideraba que su afiliación a la masonería era necesaria para demostrar su amor a su patria, para impulsar una agenda nacional y para minar el poder del Vaticano en Italia.

Theodor Roosevelt (Nueva York, 1858–1919) fue el vigésimo sexto Presidente de los Estados Unidos (1901 a 1909). Recibió el premio Nobel de la Paz de ese año por su implicación personal en el arbitraje del conflicto entre Francia y Alemania sobre Marruecos y por orquestar el acuerdo entre Rusia y Japón, que terminó la guerra entre ambos países. Freemason_Theodore_RooseveltLos masones de su logia publicaron  el siguiente obituario cuando murió: «El coronel Roosevelt ha sido miembro de la logia local de los masones y nunca dejó de mostrar su interés en ella. Tuvo el hábito durante muchos años de visitar las logias masónicas a donde quiera que fuera, como miembro de la logia de Oyster Bay, y volver para contar aquí a sus hermanos masones sus viajes. Encontró logias masónicas cuando estuvo en África, en Nairobi y en Sudamérica encontró una logia en el río Asunción. Los masones de aquí conocían las actividades de las logias masónicas de todo el mundo a través del coronel Roosevelt. Los miembros de la logia masónica sugirieron un funeral masónico ayer pero la propuesta fue dejada de lado cuando se dieron a conocer los deseos de la familia».

Cajal murió en 1934 y se libró del enorme sufrimiento que habría representado para él la Guerra Civil. Es imposible saber si su aparición en los listados de masones de su logia habría significado problemas serios para él. Entre el 28 de julio de 1936 y el 20 de julio de 1937, 38 personas fueron fusiladas en la tapia del cementerio de Zaragoza por su pertenencia a la masonería, 35 de ellos eran ya hermanos y los otros 3 estarían a las puertas de celebrar su ceremonia de iniciación. Según cuentan fue todo el resultado de una trágica coincidencia. ramonycajal35El padre de Ramiro Viana, masones los dos, secretario de la Logia Constancia intentó quemar los documentos de la logia en una casa abandonada. El humo en una chimenea durante aquel caluroso mes de julio del 36 alertó a la policía que fue a investigar, detuvo a esta persona y consiguió recuperar buena parte de la documentación. Aquellos papeles dieron las pistas que llevaron a la captura de los masones maños y a su posterior fusilamiento. El nombre de Cajal sigue unido a la masonería, pues ha sido elegido para bautizar a una logia zaragozana, la Logia Masónica Regular de Zaragoza Santiago Ramón y Cajal nº 35.

Quiero expresar mi agradecimiento al personal del Centro Documental de la Memoria Histórica por su amable acogida y excelente trabajo.

Procedencia del documento: España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Centro Documental de la Memoria Histórica (Sección -especial_A,782,6 Cuadro Logia Caballeros de la Noche (Zaragoza).

 

Para leer más:

  • Ferrer Benimeli JA (1982) El contubernio judeo-masónico-comunista. Del satanismo al escándalo de la P-2. Ed. Istmo, Madrid
  • Ferrer Benimeli JA (1987) El Dr. Simarro y la masonería Apuntes biográficos.  Investigaciones Psicológicas 4: 211-234. http://www.uned.es/dpto-hdi/museovirtualhistoriamasoneria/5historia_masoneria_espana/simarro.htm
  • Frau Abrines L, Arús Arderíu R (1962) Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Ed. Kier, Buenos Aires. p. 419.
  • Randouyer F (1989) Utilidad de un catálogo de masones-diputados a Cortes. En: La masonería en la historia de España : actas del I Symposium de Metodología Aplicada a la Historia de la Masonería Española : Zaragoza, 20-22 de junio de 1983 / coord. por José Antonio Ferrer Benimeli, pp. 55-103
  • Entrevista a Santiago Ramón y Cajal Junquera. http://antoncastro.blogia.com/2007/020702-ramon-y-cajal-visto-por-su-nieto-santiago-ramon-y-cajal-junquera-.php
  • www.src35.com/memorial.htm
  • Ley de 1 de marzo de 1940 sobre represión de la masonería y del comunismo http://www.boe.es/datos/pdfs/BOE/1940/062/A01537-01539.pdf