10922-004-7EFA3F7D.redEl primer neurocirujano merecedor de ese nombre fue Victor Alexander Haden Horsley. Era miembro de la clase alta: su padre, John Calcott Horsley era un renombrado artista, miembro de la Royal Academy y que fue, según dicen, el inventor de la tarjeta de Navidad y alguien con mucho predicamento entre los pudorosos británicos pues criticaba el uso de modelos desnudas por los artistas prerrafaelitas. El nombre de Victor Alexander fue elegido por su madrina, la Reina Victoria.69816

Horsley se graduó en 1881 en el University College de Londres con una medalla de oro por su habilidad quirúrgica, con unas manos que muchos decían heredadas de su padre, el artista. Dos años después era admitido en el Royal College of Surgeons algo así como el Colegio oficial de los cirujanos. Se trasladó entonces al Brown Institute, el mismo lugar donde trabajó Sherrington, que combinaba la defensa de los animales con buenas instalaciones veterinarias y con el convencimiento de que una experimentación bien hecha y con estándares de calidad era beneficiosa tanto para la Humanidad como para el resto del Reino Animal. Horsley realizó allí trabajos de endocrinología, microbiología y neurofisiología.

article-2192650-14AA7276000005DC-132_468x343Desde muy joven Horsley fue un defensor de causas que entonces eran consideradas radicales o subversivas como el derecho al voto de las mujeres, el reconocimiento de la enfermería como una profesión o la necesidad de un sistema nacional de salud gratuito, una seguridad social. Esto último le hizo enfrentarse con la mayoría de sus colegas, que veían amenazado su negocio, por lo que le atacaron duramente en reuniones públicas y le sometieron a cierto ostracismo. Horsley no se arredraba, era un polemista terrible y no dudaba en gritar e insultar a sus adversarios, aunque fueran amigos suyos. Aún así, estableció una costumbre que ha llegado hasta nuestros días —en muchos médicos no en todos— que a un colega no se le cobra, algo que él extendía a los soldados y a los pobres. Por otro lado también era un firme opositor del consumo de alcohol y tabaco pues veía que muchos de los ingresos al hospital por accidentes tenían que ver con el alcohol. Con el tiempo fue presidente de la British Medical Temperance Association, una institución para intentar frenar los males ligados al alcoholismo y de la Medical Defense Union, una organización que defendía a los médicos de las acusaciones judiciales injustas y que fue fundamental para reforzar el compromiso entre el médico y el paciente.

Horsley fue uno de los primeros cirujanos modernos: usaba en el cerebro técnicas básicas como la anestesia, la antisepsia y los métodos de localización cerebral. glandula_tiroidesHasta entonces una operación en la cabeza, y las más comunes eran las trepanaciones , tenía una mortandad terrible. Trabajó en la localización funcional de las enfermedades y así pudo demostrar que la extirpación del tiroides causaba mixedema (un hinchamiento de la piel) y también fue el primero que realizó con éxito una hipofisectomía. Comprobó en monos que tanto el mixedema como el cretinismo podían tratarse con un extracto de tiroides e intentó trasplantar tejido grandular tiroideo pero era absorbido con demasiada rapidez.

Por su habilidad quirúrgica le nombraron en 1886 cirujano del National Hospital for Nervous and Mental Disease en Londres, el primer hospital especializado en el mundo en el tratamiento de las enfermedades del sistema nervioso y el primero que tuvo un cirujano especializado en plantilla, es decir, el primer neurocirujano. natLa primera operación de Horsley fue en mayo de 1886 con un paciente con status epilepticus. El paciente había sido atropellado de niño por un taxi en Edimburgo lo que le había causado una fractura deprimida de cráneo (el hueso hundido presionaba sobre el cerebro) y una hemiplejia (parálisis en su lado derecho). Aunque le habían salvado la vida extrayéndole los fragmentos óseos del cerebro, en la adolescencia empezó a tener ataques epilépticos que iban a más y en la época en que le reconoció Horsley tenía varios ataques intensos al día lo que le impedía una mínima calidad de vida. Además, había que operar con cierta urgencia pues estaba empezando a sufrir un deterioro cognitivo causado probablemente por los ataques epilépticos. tumblr_mb1gy8AbNd1r280-redHorsley extrajo el hueso craneal y levantó la duramadre para observar la superficie cerebral encontrando una gruesa cicatriz de tres centímetros de largo por dos de ancho y un intenso color rojo. Horsley cortó el tejido cicatricial y lo eliminó. La operación fue un éxito y la epilepsia y la parálisis remitieron. Repitió la operación en otros dos pacientes y presentó este éxito en el congreso de la British Medical Association de agosto de ese mismo 1886 con lo que por primera vez una cirugía cerebral se convertía en un tratamiento válido para algunas formas graves de epilepsia. Fue un cambio radical.

Ese mismo 1886  fue nombrado secretario de la comisión gubernamental encargada de estudiar la vacuna antirrábica desarrollada por Louis Pasteur. Horsley corroboró los resultados del sabio francés y puso en marcha una campaña para vacunar contra la rabia en todo el Reino Unido. Al final de ese año crucial, Horsley había realizado once operaciones intracraneales con solo un fallecimiento. Victor_Horsley2-redFue también el primero que realizó ligazones en la carótida para tratar los aneurismas cerebrales y usó «flaps» de piel. Al año siguiente llevó a cabo lo que William Osler, entonces el médico más famoso del mundo anglosajón llamó «la operación más brillante en toda la historia de la cirugía». El paciente era un militar de 45 años, el capitán Gilbey. Había sido gravemente herido en un accidente de tráfico —y eso que apenas había automóviles entonces— en el que había fallecido su esposa. Gilbey tuvo un buen postoperatorio pero a los dos años sus piernas desarrollaron una parálisis y se volvieron espásticas. Eran los síntomas de un tumor en la médula espinal, lo que en aquella época era una virtual sentencia de muerte, nadie jamás había vivido mucho tiempo después de ese diagnóstico. Para complicar las cosas, cuando Horsley le operó en 1887 la lesión no estaba al nivel esperado por lo que tuvo que hacer una laminectomía —eliminación de parte del hueso de la vértebra para poder acceder a la médula— mucho mayor de lo esperado antes de exponer el tumor. Sin embargo, la cirugía fue un éxito, pudo extraer el tumor y un año después Gilbey le escribía contándole que caminaba con normalidad y que ese día había estado trabajando sin problema dieciséis horas.

Fue el inicio de una carrera de éxitos. Para 1900 había realizado 44 operaciones con diez fallecimientos, había extraído por primera vez tumores de la hipófisis siguiendo una vía a través del cráneo, mejoró la técnica de la división intradural de la raíz del nervio trigémino para las neuralgias trigeminales, 10287796publicó ampliamente sobre anatomía y fisiología, estableció los fundamentos de las técnicas de resucitación, inventó el aparato estereotáxico —un sistema para localizar con exactitud una zona cerebral mediante coordenadas en los tres ejes a la que podías llegar aunque no estuviera a la vista— y la cera de Horsley, una mezcla antiséptica hecha con cera de abejas, aceite de almendras y ácido salicílico que corta las hemorragias en la superficie cortada de los huesos del cráneo. El aparato estereotáxico, que al principio parecía algo poco práctico revolucionó la neurocirugía permitiendo realizar procedimientos quirúrgicos en zonas profundas del cerebro tales como el tálamo o el estriado. También fue enormemente útil para los investigadores que pudimos así hacer pequeñas lesiones sin abrir apenas el cráneo, realizar registros eléctricos o colocar moléculas trazadoras que permitieron entender las vías neuronales.

Como neurocientífico estudió las funciones del cerebro tanto en animales como en humanos, en especial de la corteza cerebral. Sus estudios sobre las respuestas motoras tras la estimulación eléctrica de la corteza, la cápsula interna y la médula espinal son clásicos en su campo. Combinó además estos estudios electrofisiológicos con la parte quirúrgica y fue pionero en el uso de la estimulación eléctrica de la corteza para localizar los focos epilépticos, décadas antes que Fedor Krause y Wilder Penfield. 8548-2130Horsley que había sido un magnífico tirador en los Artists’ Rifles, un regimiento de infantería ligera en la reserva que tuvo servicio activo en la guerra de los bóers y en la I Guerra Mundial, estudió también los efectos de las heridas de bala experimentando con animales que le proporcionaba un carnicero. Concluyó que la causa de muerte más común tras una herida de bala no era el fallo cardíaco, como se creía, sino el fallo respiratorio.

A pesar de su calidad como científico y de muchos detalles que sugieren que era una muy buena persona, Horsley era un excéntrico. Trataba muy bien a los pacientes y a sus subordinados pero tenía tremendas discusiones con colegas y amigos. Iba al hospital en bicicleta y se negaba a usar los cuellos duros con corbata que consideraba «insalubres». Se compró un coche con el que iba a hacer excursiones en aquella época cuando la gente tenía chófer. Con la fama, Horsley no abandonó su compromiso social, su credo era «la hermandad del hombre y el triunfo último del bien». Apoyó a un joven médico de origen afrocaribeño y consiguió, mandando carta tras carta al presidente del patronato del hospital, que recibiera un puesto en el mismo hospital donde él trabajaba, probablemente el primer nombramiento de un mestizo en el Reino Unido. Se presentó en 1910 como candidato por el Partido Liberal al escaño de la Universidad de Londres y aunque las organizaciones de animal rights hicieron campaña contra él por experimentar con animales, ganó la elección. En 1914 se iba a volver a presentar pero renunció por la oposición de su partido al sufragio femenino y a las propuestas contra el alcoholismo.lducs_uclac_pc5505_large

Con el estallido de la I Guerra Mundial, se alistó voluntario y fue destinado inicialmente a un hospital de campaña en Wimereux (Francia). En mayo de 1915 fue nombrado director del Cuerpo médico militar en Egipto, con base en el 21º Hospital General en Alejandría, como apoyo a la campaña de los Dardanelos. Al año siguiente se presentó voluntario para ejercer como cirujano de guerra en Mesopotamia. Horsley creía que el daño de la radiación solar se debía al consumo de alcohol y no al sol per se. Para demostrarlo, se negó a usar sombrero y falleció a los 59 años de un golpe de calor e hiperpirexia (fiebre muy alta). Allí, en las arenas del cementerio militar de Amara, está enterrado este príncipe de los cirujanos.

 

Para leer más:

  • Alamri A, Apok V, Crocker M, Powell M (2011) Sir Victor Horsley (1857-1916): lessons for the modern clinician. Br J Neurosurg. 2011 Aug;25(4): 470-474.
  • Khan AA, Powell M (2013) The lasting legacy of Sir Victor Horsley. Acta Neurochir (Wien). 155(9): 1801.
  • MacNalty A (1957) Sir Victor Horsley: His Life and Work. Brit Med J 1 (5024): 910–916.
  • http://www.surgical-tutor.org.uk/default-home.htm?surgeons/horsley.htm