Los últimos neandertales murieron, por lo que sabemos, hace muy poco tiempo, unos 26.000-24.000 años. Los restos más recientes descubiertos están en España, concretamente en Gibraltar. Allí desaparecería la especie más cercana a nosotros que ha existido jamás. La extinción de los neandertales coincidió con una glaciación. Se piensa que tanto nuestra especie, el Homo sapiens, originado en África y que pasaría Europa a través de Oriente Medio, como los neandertales, originalmente europeos, establecían campamentos base y mandaban partidas de cazadores-recolectores a buscar alimentos.

Hasta hace no mucho, los neandertales habían sido considerados como una especie exclusivamente carnívora. De hecho, esta especialización se ha usado como una de las posibles características que aceleraron su extinción. En una etapa de cambio climático, como estaba sucediendo en esa época, hace unos 25.000 años, la comida sería anormalmente escasa (unas especies han desaparecido y las que pueden adaptarse a esas nuevas condiciones aún no se han extendido) y los neandertales estarían en peores condiciones que los cromañones, o sea nosotros, que éramos claramente omnívoros.

Sin embargo, los últimos estudios demuestran que la dieta era mucho más variada de lo que se pensaba. En Gibraltar se habían encontrado restos de focas y de moluscos consumidos por el Homo neanderthalensis. Por las edades de los animales se ha podido deducir que los neandertales cazaban siguiendo un patrón estacional y sabían la distribución geográfica y comportamiento de sus presas, lo que sugiere que la dieta no era un resultado de una búsqueda aleatoria, de lo que encontraban cuando salían a cazar o a recolectar sino el resultado de un pensamiento y una planificación. Son datos importantes que refuerzan una imagen de los neandertales más imaginativa e inteligente de lo que se consideraba hasta no hace mucho. Los huesos de las focas tenían evidencias de cortes precisos para separar la piel, aprovechar el tuétano de los huesos, extraer la carne. Las conchas de mejillón habían sido calentadas en un fuego para abrirlas. También se encontraron restos de conejos y tortugas. Otro par de estudios recientes, basado en fósiles encontrados yacimientos en Iraq, en Bélgica y en la cueva de El Sidrón, en Asturias, sugiere que los neandertales sí comían plantas, que parte de esas plantas al menos estaban cocinadas e incluso que pudieron ser usadas de forma medicinal.

En la cueva de El Sidrón se ha encontrado la mayor y mejor colección de restos neandertales de la Península Ibérica y es uno de los sitios activos más importantes del mundo. Descubierto en 1994, el Sidrón contiene alrededor de 2.000 restos óseos de, al menos, 13 individuos de hace entre 47.300 y 50.600 años.

Los fósiles que mejor se conservan son los dientes y en algunos de los dientes de esos neandertales se han encontrado capas calcificadas de placa dental. Karen Hardy, una antropóloga de la Universidad Autónoma de Barcelona y un equipo de investigación mixto español e inglés (Universidad de York) ha utilizado esos restos para conocer más detalles sobre la alimentación de los neandertales publicando sus resultados en la revista Naturwissenschaften.

El equipo de investigación ha utilizado técnicas modernas de análisis químico como la desorción térmica y pirolisis-cromatografía de gases-espectrometría de masas para identificar los compuestos orgánicos presentes en la placa encontrando, entre otros una gran variedad de glúcidos y gránulos de almidón. Por el contrario, han encontrado una cantidad muy reducida de lípidos y proteínas procedentes de carne. En algunos de los especímenes estudiados se encontraron hidrocarburos aromáticos, alquilfenoles y gránulos de almidón tostados lo que sugiere que los neandertales pasaban tiempo en zonas densas en humo y comían vegetales cocinados. Curiosamente algunas aplicaciones de los alquilfenoles han sido prohibidas en la Unión Europea por su toxicidad, persistencia en el ambiente y capacidad de bioacumularse.

Algunos de los compuestos encontrados por Hardy procedían de plantas como la camomila (Matricaria chamomilla) y la milenrama o aquilea (Achillea millefolium). Estas dos plantas tienen sabor amargo y no tienen ningún valor nutritivo. Puesto que el análisis genético de los neandertales ha demostrado que tendrían la capacidad para detectar los sabores amargos se especula que  notaban ese sabor y, sin embargo, habían comido esas plantas.

Entre las teorías que se han planteado es que estas plantas se usarían para preparar el fuego y que entrarían en la dieta de forma ocasional, que se utilizarían para sazonar otros platos o que fueran usadas de forma medicinal.  El extracto de camomila se ha visto que tiene propiedades antiinflamatorias, antihiperglicémicas, antigenotóxicas y anticancerígenas. La aquilea recibe ese nombre por los griegos que la asociaron a Aquiles, famoso por su invulnerabilidad a las heridas, que según una leyenda curó con ella a su amigo Télefo. Los guerreros la llevaban como un remedio casi milagroso en sus mochilas, por lo que fue también conocida como hierba de los soldados. Según Dioscórides comenta: “Es muy útil esta hierba contra las efusiones de sangre, contra las llagas recientes, antiguas y efistoladas”. El uso de plantas medicinales no está restringido a los humanos sino que se observa también en primates superiores modernos. Los datos en neandertales sugieren que es una práctica muy antigua y que esta especie, de la que ahora sabemos que cuidaban a los enfermos, enterraban a sus muertos y decoraban sus cuerpos, puede estar también en el origen del descubrimiento y empleo de medicamentos de origen botánico.

Para leer más:

  • Hardy K, Buckley S, Collins MJ, Estalrrich A, Brothwell D, Copeland L, García-Tabernero A, García-Vargas S, de la Rasilla M, Lalueza-Fox C, Huguet R, Bastir M, Santamaría D, Madella M, Wilson J, Cortés AF, Rosas A. (2012) Neanderthal medics? Evidence for food, cooking, and medicinal plants entrapped in dental calculus. Naturwissenschaften. 2012 Jul 18
  • Stringer CB, Finlayson JC, Barton RN, Fernández-Jalvo Y, Cáceres I, Sabin RC, Rhodes EJ, Currant AP, Rodríguez-Vidal J, Giles-Pacheco F, Riquelme-Cantal JA. (2008) Neanderthal exploitation of marine mammals in Gibraltar. Proc Natl Acad Sci U S A. 105(38): 14319-14324.
  • http://www.20minutos.es/noticia/1543212/0/