Uno de los principales síntomas de los Trastornos del Espectro Autista (TEA) es la disfunción en los ámbitos de la comunicación y la sociabilidad. Hasta ahora ninguno de los tratamientos farmacológicos existentes iba dirigido a intentar mejorar las habilidades de un muchacho con TEA en estos terrenos. Hasta ahora.

La oxitocina es una hormona que actúa principalmente como neuromodulador en el cerebro. Es conocida sobre todo por sus efectos en el parto pues su liberación provoca la distensión del útero y el cérvix y en la lactancia, ya que estimula la producción de leche, pero recientemente se ha estudiado su implicación en la regulación de las habilidades sociales, el reconocimiento social, el control de la ansiedad, la formación de vínculos, y los comportamientos maternales llegándose a conocer en la prensa popular como “la hormona del amor” (se libera en el orgasmo además). La inhabilidad para secretar oxitocina se ha ligado a sociopatías y psicopatías.

En 2005 un grupo de investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud comprobó que la oxitocina aumentaba la confianza entre las personas y que lo hacía reduciendo la actividad en los circuitos que procesaban el miedo. También vieron que jugaba un papel clave en el reconocimiento social, la formación de lazos emocionales y la disminución de las agresiones. En 2010 un grupo de investigadores australianos administró oxitocina con un spray nasal a un grupo de adolescentes con TEA comprobando que mejoraba sensiblemente el reconocimiento de emociones en un test de reconocimiento de rostros que les iban mostrando. Según Adam Guastella, autor en el estudio, habían podido demostrar “que una intervención rápida y simple puede mejorar la comprensión de las emociones en el autismo. Es también la primera que muestra los beneficios de un spray nasal de oxitocina en jóvenes, sugiriendo el potencial para una intervención temprana donde puede haber una oportunidad mayor para mejorar el desarrollo. El estudio hace un avance importante para la esperanza en el largo plazo de que la oxitocina puede usarse para mejorar la función social en todo tipo de situaciones para trastornes clínicos que presenten una disfunción social.” Este estudio pedía una investigación a mayor escala para ver más clara la eficacia del tratamiento y forma de actuar de la oxitocina.

En mayo de 2012, un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale han presentado los resultados preliminares de un estudio a gran escala sobre estos efectos de la administración de oxitocina. El equipo de investigación incluye a Ilanit Gordon, Kevin Pelphrey, Randi H. Bennett, Brent C. vander Wyk, James F. Leckman y Ruth Feldman.

Los investigadores realizaron un estudio doble-ciego, controlado con un placebo, en niños y adolescentes de 7 a 18 años con TEA. La oxitocina se administraba también con un spray nasal y su efecto se medía con resonancia magnética funcional.

El equipo ha encontrado que la oxitocina aumenta la actividad cerebral en áreas que trabajan en el procesamiento de la información social. Esta activación va unida a tareas que implican a rutas de procesamiento de información sensorial tales como  ver, oír y procesar información relevante para entender a otras personas.

Según los investigadores

“Nuestros resultados aportan los primeros pasos clave para desarrollar tratamiento más eficaces para los déficits sociales clave en el autismo, que podrían incluir una combinación de intervenciones clínicas con la administración de oxitocina. Un tratamiento de este tipo mejorará de forma fundamental nuestro conocimiento del autismo y su tratamiento.”

Para leer mas:

  • Guastella AJ, Einfeld SL, Gray KM, Rinehart NJ, Tonge BJ, Lambert TJ, Hickie IB. (2010) Intranasal oxytocin improves emotion recognition for youth with autism spectrum disorders. Biol Psychiatry. 67(7):692-694.
  • Guastella AJ, Kenyon AR, Alvares GA, Carson DS, Hickie IB. (2010) Intranasal arginine vasopressin enhances the encoding of happy and angry faces in humans. Biol Psychiatry 67(12):1220-1222.
  • Yale University (19 de mayo de 2012). Oxytocin improves brain function in children with autism. ScienceDaily. Recuperado el 20 de mayo de 2012, de http://www.sciencedaily.com­/releases/2012/05/120519213236.htm