El agua de lluvia es inocente y pura.

Aunque llueva durante un día nada más,

bajan crecidos los arroyos de las cañadas que ayer estaban secas.

El difunto Kim Kwang-Sik

decía que los hombres tienden a vivir en las riberas de los ríos,

viéndolo bien, es una gran verdad.

¿Por qué habrá tantos árboles en las orillas de los ríos?

No es porque busquen el agua,

sino porque de verdad aman el ambiente melancólico de las riberas.

Chon Sanbyong