El mundo es global. Las mercancías, los servicios, los flujos de información, capital y personas tienen ya un alcance planetario. Según los criterios que utilicemos (PIB, nivel tecnológico, poder de mercado, competitividad, etc.) España ocupa un lugar ente el 10º y el 30º entre las naciones del Planeta. Sin embargo, hay una forma sencilla de conseguir masa crítica, población, recursos, etc. que es creer en el concepto de Iberoamérica, la asociación de España, Portugal y los países de América Latina. Nadie duda del potencial de Brasil, llamado a ser una gran potencia. En otros casos se trata de mejorar los niveles básicos de sanidad, educación e infraestructuras, de librarse de gobiernos inoperantes o directamente corruptos, de dedicarse a las actividades con valor añadido y dejar de basar su balanza comercial en la exportación de materias primas.

Para ello es imprescindible desarrollar un nuevo modelo económico: un sistema basado en las ideas, el conocimiento, la innovación.  América Latina ha crecido más que Europa del Este, pero ha quedado muy atrás frente a los desarrollos de Asia Oriental y el Sudeste asiático. Incluso el África subsahariana ha superado a América Latina en algo tan importante como la formación de capital humano. En el ámbito científico, los resultados de América Latina no son buenos. La distancia frente a los tres principales grupos de naciones investigadoras: Europa Occidental, Norteamérica y Asia no ha hecho más que aumentar en los últimos años. Según el World Economic Forum, el principal país de Iberoamérica en competitividad tecnológica es España, aunque solo ocupa el lugar 29 entre las naciones, Le siguen Portugal (32), Chile (42), Brasil (56) y Costa Rica (60). La peor situación se encuentra en el área andina donde Ecuador, Perú y Bolivia ocupan los lugares  87, 104 y 133, respectivamente.

Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (datos de 2008) y recordando que la Unión Europea se puso el objetivo de un 3% del PIB en gasto en I+D+i, España solo llega al 1,1% según estos datos, el segundo es Brasil con 1%, Portugal con un 0.9% y a partir de ahí porcentajes mínimos de PIB.. Uruguay, Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia invertían entre el 0,3 y el 0,1% de su PIB en I+D+i. De esta forma, esta comunidad de naciones solo puede, ahora y en el futuro, exportar materias primas consiguiendo retornos muy limitados. España, Portugal, México  y Brasil podían y debían liderar un Espacio Iberoamericano del Conocimiento y la Investigación que permitiera un auténtico desarrollo en esa comunidad de países que hablan las mismas lenguas y comparten un pasado y un futuro.