Cuando pensamos en los mejores olores que conocemos, con frecuencia nos vienen a la cabeza las imágenes de las flores: rosas, madreselvas, lilas, guisantes de olor, violetas,… Las flores producen aromas gracias a los osmóforos ( osme= olor, phoros= que lleva). La función de estos aromas es atraer animales polinizadores, fundamentalmente insectos (abejas, mariposas,…) pero también algunos murciélagos y los colibríes.

Junto a los olores agradables, atractivos para nosotros, existen plantas que producen un olor fuertemente desagradable, a descomposición. El gancho en este caso no es la promesa de néctar y polen, sino de un cadáver en putrefacción, donde alimentarse o colocar sus huevos. Un ejemplo pueden ser las plantas carnívoras como las droseras pero el caso más llamativo es el aro titán o Amorphophallus titanum. Esta planta tiene muchas peculiaridades. Tiene cormo, un tallo subterráneo, corto y grueso. Un ejemplo de cormo es el del gladiolo, que la gente llama bulbo erróneamente. El cormo del aro titán es enorme, suele pesar unos 50 kg, habiendo alcanzado uno de los Kew Gardens, más de 90 kg cuando tuvieron que trasplantarlo. Cuando la flor muere, se desarrolla una única hoja, que alcanza el tamaño de un árbol, unos 6 metros de alto. La hoja muere cada año cuando ha sintetizado suficientes azúcares que el cormo almacena hasta el año siguiente.

La flor realmente no es tal, sino una inflorescencia (una margarita no es una flor, es una agrupación de flores, una inflorescencia), pero tiene la inflorescencia no ramificada más grande del mundo, con un diámetro que puede alcanzar los tres metros y su olor es tan desagradable, que se le llama la flor del cadáver. El aspecto es parecido al de una cala, con una espádice central que parece una gran barra de pan donde están las diminutas flores masculinas y femeninas. Florece en las selvas de Sumatra pero estos días acaba de florecer en el Museo de Historial Natural de Houston. Esa maravilla que es internet me ha permitido ver cada día cómo iba avanzando la floración. Aquí veis un vídeo donde se avisaba a la gente de que la flor estaba a punto de abrirse. Muchos aros solo florecen una vez en su vida, una vez en la nuestra. Una experiencia para ver y recordar.

El mal olor en el momento de la floración atrae a escarabajos carroñeros y a moscas de la carne (familia Sarcophagidae, ningún nombre es inocente). Además, el color (rojo oscuro) y la textura ayudan a convencer al insecto de que se dirige hacia un trozo de carne. Para ayudar en ese proceso de difusión del polen y del olor, en el momento de la floración, la planta hace otra maravilla: el ápice de la inflorescencia está cercano a los 37ºC. Esto favorece la dispersión del olor y se supone que ayuda a convencer a los insectos de que se están dirigiendo hacia un cadáver que acaba de quedar disponible.

Las flores femeninas y masculinas están en la misma inflorescencia, pero florecen de forma separada, con un día o dos de diferencia, para evitar la autopolinización y favorecer la diversidad genética. Los escarabajos y las moscas  trasportaran el polen de un aro a otro. El mal olor solo aparece cuando las flores femeninas están abiertas. Es entonces cuando interesa atraer moscas que quizá hayan estado antes en otro aro y puedan estar impregnadas con el polen de aquel.

El aro titán no florece todos los años. De hecho, no es fácil conseguir verlo. Pero ahora podemos ver desde casa este suceso único, la floración del aro titán. Y sin tener que esperar días. Se pueden ver fotos de la floración aquí

Aquí se puede ver un ejemplo en el Jardín Botánico de Brooklyn, uno de esos lugares hermosos y poco conocidos de Nueva York, con opiniones de alguno de los cuidadores

Lo único que internet no consigue transmitir todavía, son los olores. Pero creo que ,en este caso, eso es algo que no echaremos de menos.