Algunas sustancias son demasiado valiosas para quemarlas. Aún así, todo nuestro bienestar actual se ha basado en la combustión durante el siglo XX de materiales fósiles como el carbón, el gas natural o el petróleo. La no sustitución de estas reservas geológicas ha generado un desarrollo no sostenible y problemas de enorme magnitud como el calentamiento global por la liberación masiva a la atmósfera de CO2 durante el pasado siglo.

Una empresa spin-off de la Universidad de Massachusetts, Anellotech, ha desarrollado un tipo de proceso químico denominado pirólisis catalítica para convertir biomasa en productos orgánicos cíclicos presentes en la refinación del petróleo. Anellotech piensa construir una planta piloto el próximo año para a partir de compuestos ricos en celulosa, como el serrín, obtener benceno, tolueno y xilenos. El proceso utiliza un reactor de alta temperatura y un catalizador. Catalizador y reactor son claves para conseguir un buen desarrollo y control de la reacción. El calor hace que la celulosa, la lignina (un producto que dar rigidez a la madera) y otros productos de la planta se descompongan. Además de los productos industriales útiles se consiguen restos que se pueden quemar, con lo que se alimenta el reactor .

El mercado global de estos productos químicos que se utilizan para sintetizar polímeros y producir disolventes se calcula en unos 59.000 millones de euros al año con un crecimiento anual en torno al 4%. Según The Boston Globe,  George Huber, el catedrático de Ingeniería Química que trabaja en estos procesos consiguió anteriormente producir gasolina  a partir de biomasa con unos costes que estimaba entre 10 y 34 dólares por el equivalente a un barril de petróleo. Piensa que su técnica puede aportar un 50% de la demanda de petróleo.

La lignina es un 40% de la energía almacenada en la biomasa, pero no puede transformarse en azúcares de la forma sencilla en que se puede hacer con la celulosa (que es un polímero de glucosa). La lignina no es práctica en los procesos de fermentación que permiten convertir la caña de azúcar u otras plantas en bioetanol. La lignina está formada por la polimerización de alcoholes aromáticos.

Las ventajas de este proceso es que utiliza la biomasa en bruto, que el proceso es sencillo al hacerse realmente en un solo paso, que el rendimiento económico es mejor que el se obtiene con el barril de petróleo a 60 dólares, que puede aprovechar los actuales sistemas de transporte y distribución, y que se puede realizar en pequeñas refinerías cercanas a la fuente de biomasa. En los próximos años veremos si este proceso es capa de pasar del laboratorio a la planta piloto y de ahí a las plantas industriales.