Las algas unicelulares son una opción atractiva para la producción de bicombustibles. Son fáciles de cultivar y manejar y algunas variedades producen cantidades significativas de aceites. Estos aceites pueden usarse para producir combustible diesel y fuel para aviones. De hecho, grandes compaínas como Exxon Mobile y Dow Chemical están invirtiendo en esta tecnología. Las algas también pueden usarse para la producción biotecnológica de hidrógeno, otro combustible del futuro. Otras posibles fuentes de biomasa son plantas como el maíz, la soja o la canola, pero la ventaja de las algas es que no requieren utilizar terrenos cultivables por lo que no entraríamos en la terrible perspectiva de que coexistan personas muriendo de hambre mientras los habitantes de los países ricos utilizamos la fermentación de alimentos para tener con qué mover nuestros coches. Sin embargo, el cultivo de las algas no es tan ecológico cómo parece. Para multiplicarse necesitan una gran cantidad de fertilizantes (nitrógeno y fósforo) y un estudio reciente publicado en Environmental Science and Technology calculaba que el impacto ambiental de las granjas de algas es seis veces superior en gasto de energía que el crecimiento de plantas terrestres, consumen más agua y emiten muchos más gases de invernadero. Sin embargo, el estudio plantea que hay opción que da una saldo favorable a las algas y es utilizar residuos nitrogenados concentrados. Recolectar nuestros desechos orgánicos es algo para lo que no disponemos de infraestructura suficiente, pero hay una opción que puede ser interesante en Europa y es asociar las plantas de algas con la ganadería intensiva. Uno de los problemas de nuestras explotaciones ganaderas son los miles de litros de purines producidos. Ese líquido problemático y maloliente es justo lo que las algas necesitan para crecer.
Leer más:

  • Clarens, A.F., E.P. Resurreccion, M.A. White, L.M. Colosi (2010) “Environmental Life Cycle Comparison of Algae to Other Bioenergy Feedstocks” Environmental Science and Technology. January 19, 2010.